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Artículos del CIDEIH
Artículo: De la polémica de las Humanidades...
Artículo: La convergencia europea en la educación universitaria o... por José L. Caramés Lage







De la polémica sobre las Humanidades y de la responsabilidad de la Universidad asturiana.
Artículo publicado en (1997).
CIDEIH

" Desde hace algún tiempo advierto una clara falta de prospectiva sobre Asturias, algo que está repercutiendo de manera considerable en puestos importantes de la Administración que declaran, sin pensar mucho en lo que dicen, que tal o cual cosa no sirve o hay que cerrarla porque no da dinero o nos lo hace perder.

 Desde la posición de profesor de Humanidades aunque, eso sí, miembro de un Departamento que podría considerarse, pienso yo, casi imperialista y que, también creo yo, se debe suponer rentable puesto que cuenta con más de 2000 estudiantes de inglés, francés y alemán y unos 75 profesores, mucho de ellos con los contratos más baratos, es decir, como asociados, pese a ser doctores y tener docencia de sobra, -creo que no hay que cerrar nada sino que lo que hay que hacer es abrirlo todo y, además, gestionar bien lo que tenemos.

 También, pienso que, antes de señalar posibles deficiencias, habría que tener clara la idea de investigar el futuro asturiano. Esto, dentro de la Universidad, debería ser algo consustancial a la misma institución, en la que parecería oportuno que sus profesionales y especialistas estudiasen el momento actual y el futuro más cercano de Asturias dentro de sus coyuntura de fin de siglo y de los comienzos del siguiente, para que las instituciones, la empresa y la sociedad procediesen, lo antes posible, al desarrollo y la aplicación del análisis realizado. Creo que la universidad de hoy en día tiene, además, la responsabilidad moral y científica de entregar los conocimientos suficientes a una sociedad para que ella misma sepa como funciona el mundo en general y el nuestro, el asturiano, en particular.

 Como miembro de la institución universitaria con contactos profesionales y humanos en otros países y aún con otras culturas sé que, para hacer lo que es correcto, no es suficiente tener buena voluntad y querer hacerlo, sino que es necesario también hacer juicios científicos, técnicos, económicos, políticos, sociales, culturales, lo más empíricos posibles, acerca de la realidad que deseamos estudiar. Este estudio, sobre las profesiones de futuro, debería asentarse, al menos, en las siguientes bases:

 1. La Universidad debería reflexionar sobre la sociedad de un futuro muy cercano, menos de 20 a 25 años, en el que se va a implantar la edad de la información. En esta edad de la información se van a conectar todos los inventos actuales, como son: ordenador, vídeo, televisión, teléfono, disco compacto, CD-ROM, etc. para crear una gran red que proporcione toda la información posible. Esta información hará que se pueda trabajar desde casa o desde un despacho universitario en conexión con bibliotecas y centros de investigación más allá de nuestras fronteras. Además, se formará lo que ya ahora mismo se conoce como autopista/s de la información que supondrá la posibilidad de conectar todos los aparatos e inventos para crear centros personales, centros privados y públicos de información. De esta manera, se podrá conectar con otras universidades, con empresas, o con bibliotecas de textos e imágenes, y hasta poder reproducir digitalmente en nuestros centros, obras maestras de la música, del teatro, del cine, de la literatura o de la pintura. El problema que surgirá será solamente el de saber elegir lo que se desea ver, oír o estudiar de todo lo que la industria digital nos ofrezca.

 2. Este contexto, -que considero absolutamente real y no de ciencia ficción como a primera lectura puede parecer,- se debe completar con las últimas listas que la Unión Europea (UE) ha realizado sobre las disciplinas, subdisciplinas y especializaciones del mundo de la ciencia, la tecnología y las humanidades. La UE ha elaborado y agrupado en 9 grandes áreas todos los campos del saber: Química, Física, Ciencias de Materiales, Ingeniería, Matemáticas, Informática y Programación Científica, Ciencias de la Vida, Ciencias de la Tierra, y Ciencias Humanas y Sociales. En cada una de las 9 grandes áreas ha diseñado un número determinado de disciplinas y de subdisciplinas que realmente parecen abarcar todas o casi todas las posibles dentro de cada gran área. Así tenemos que la Química posee 20 disciplinas diferentes y 8 subdisciplinas; la Física, 26 disciplinas y no posee subdisciplinas; las Ciencias de Materiales, 20 disciplinas; la Ingeniería 37 disciplinas y 20 subdisciplinas; las Matemáticas, 9 y 4; la Informática y Programación Científica 19 y 72; las Ciencias de la Vida 29 y 22; las Ciencias de la Tierra, 24 y 21 y las Ciencias Humanas y Sociales 24 y 22.

 3. Para nuestro análisis prospectivo deberemos saber que los últimos programas de la UE sobre actividades científicas y tecnológicas nos indican cuales son las disciplinas que en unos años serán prioritarias para los intereses de la UE y, posiblemente, para los intereses de muchos estudiantes universitarios que pueden ver, en estas áreas prioritarias, posibles salidas profesionales. Así, el Programa de la Comunidad Europea sobre las Actividades en el Campo de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y sus Aplicaciones, aprobado el 26 de Abril de 1994 para los próximos cuatro años: 1994-1998, nos habla de las siguientes disciplinas como prioritarias: Tecnología en Comunicaciones y Servicios; Tecnologías en la Información; Tecnologías de Materiales; Tecnología Industrial; Ciencias y Tecnologías Marinas; Tecnologías y Modernización Agrícola con varias subdisciplinas: Agro--industrias; Tecnología de la Alimentación, de los Bosques y del Desarrollo Rural; Energías no-nucleares; Medio Ambiente y Clima y Transportes.
 Además sabemos las líneas generales de prospectiva que lleva la UE a través de los Programas implantados en los años 80 como son el Esprit de información tecnológica; el Race de comunicaciones; el Drive, Aim y Delta de aplicaciones telemáticas; los Petra, Comett, Force y Eurotecnet que han formado ahora el Programa Leonardo; el Erasmus y Lingua que se han concretado en el Socrates o el Alfa, es decir, América Latina Formación Académica que va a desarrollarse con el Mercosur y el Programa Marín, los cuales han contribuido a establecer ya una base para saber de las posibilidades de futuro de nuestra Universidad en relación con las de otros lugares de la UE.

 4. como base para sostener un estudio para la creación de nuevas titulaciones y, por consiguiente, nuevas profesiones, parece necesario seguir algunas de las ideas básicas que se desprenden de los estudios de prospectiva realizados en otros países. Así podremos hablar de una clara relación entre la tecnología y sus aplicaciones y la política de telecomunicaciones, dentro de las máximas relaciones entre los sectores público y privado. De la necesidad, hoy en día indiscutible, de la investigación interdisciplinar. De la planificación conjunta de sistemas nuevos de infraestructuras basados en la cohesión e integración de la información recogida en centros y bancos de datos y la comunicación por medio de todo tipo de servicios que potencien la agilidad administrativa y la gestión, la competitividad empresarial, la investigación aplicada, la comunicación personal, etc. dentro de la sanidad, el transporte, la enseñanza, la estadística, las bibliotecas, la organización empresarial, etc.

 5. Por último creo que es indispensable señalar, constatándola ya, la obligatoriedad de una educación asentada en la idea de la internacionalidad, no ya desde la enseñanza superior, sino desde la enseñanza media. En la superior, se debería desarrollar, aún más, una clara estrategia y política efectiva de internacionalización entre profesores que deberían realizar sabáticos y estancias, más o menos cortas, en Centros de otros Países, con el propósito de reciclarse en sus disciplinas, Esto supondría un enriquecimiento personal y su manifestación más aplicada en un posible “regreso a la creatividad”, haciendo hincapié en la mejora de la calidad de la investigación y la enseñanza, en el trabajo en grupo, en el trabajo interdisciplinar por funcionas y niveles y, en resumidas cuentas, en una mejora global de la institución.
 Mencionados ya, las que pueden ser, algunas bases empíricas para el diálogo sobre las nuevas titulaciones y profesiones para Asturias ofrecidas por la Universidad asturiana, debemos señalar que, dependiendo del modelo escogido para nuestra sociedad futura, se debería poder desarrollar, sin grandes sobresaltos económicos, nuevas especialidades y trabajos necesarios para la moderna reconversión de nuestra sociedad.

 Sabemos que en estos momentos la Universidad asturiana se encuentra en un proceso de cambio en sus Estatutos. Este proceso parece que intenta modernizar alguno de sus artículos y renovar la formación de algunos órganos básicos encargados de organizar y desarrollar la investigación y la enseñanzas como son los Departamentos. Los Departamentos, ahora formados al menos por 4 catedráticos, pasarían a poder formarse con 2 solamente, lo que incrementaría el número de Departamentos, algo un tanto fuera de la lógica europea actual, que sigue la idea muy generalizada de formar, no solamente Departamentos grandes, sino las llamadas Escuelas o Institutos, esto es, macrodepartamentos que, divididos o no en secciones, investigan de manera interdisciplinar, sobre materias comprendidas en las 9 grandes áreas mencionadas ya en nuestra primera parte del artículo y que son: Química, Física, Ciencias de Materiales, Ingeniería, Matemáticas, Informática y Programación Científica, Ciencias de la Vida, Ciencias de la Tierra y Ciencias Humanas y Sociales.

 Más aún, parece que el descenso de la natalidad en el continente europeo de desarrollado el instinto de protección entre los Departamento que no tardan mucho en unirse para protegerse en los aspectos económico, investigador y docente, ofreciendo licenciaturas “duales”, es decir, entre dos áreas de conocimiento, con asignaturas tales como electroquímica, física estadística, telecomunicación e información tecnológica de hardware, programación de lenguajes científicos, medicina biológica, geoquímica o psicolingüística. Estas Escuelas o Institutos han formado, dentro de ellas mismas, un Centro Investigador en el que, de manera rotatoria, participan todos los miembros de la Escuela/Instituto que lo deseen, en una investigación aplicada y liberada temporalmente y de manera rotatoria de docencia, con resultados comerciales y beneficios económicos para los investigadores y para la Universidad respectiva.

 Como ejemplo aclaratorio, me centraré en el campo de las Ciencias Humanas y Sociales y en la lista de disciplinas que la UE ha sacado a la luz en el año 1992 (22-XII-92) y a finales del año 1994 (7-III-94). Lo que primero me llama la atención es el cambio de denominación de la novena gran área que de llamarse de manera genérica Ciencias Humanas y Sociales en el año 1992 pasa a llamarse en el año 1994, Programas de Management que en todos sus significados quiere decir: dirección, gerencia, administración, manejo, gobierno, conducta, siendo el manager el director, gerente, administrador o empresario. Esto es, parece que las áreas de conocimiento contempladas, en principio, como algo aislado, exigen ya una aplicación práctica totalmente necesaria para su propio desarrollo.

 De la lista de 24 disciplinas y 22 subdisciplinas que se señalan para esta novena área, deseo señalar las más originales y las que, a mi modo de ver, son menos conocidas y que, además, podrían aplicarse a la sociedad asturiana. En el área de Economía, la subdisciplina de Economía agrícola. Disciplinas como Demografía, Documentación, Prospectiva, Gestión, Management, Derecho del Espacio, Propiedad Intelectual, Ciencias Administrativas, Finanzas, Políticas, Psicolingüística, Relaciones Públicas, Correctores de Estilo, Escritores de Discursos y Artículos Políticos, Evaluadores de la Investigación, Evaluadores de la Ética de la Investigación, Técnicos de la Información, Experto en Relaciones Internacionales tanto en Instituciones Públicas como en el mundo de la Empresa, Política Científica, Tecnológica, Analistas Políticos, etc. Todo ello ampliaría, sin ninguna duda, el campo de expertos universitarios a diferentes niveles del futuro desarrollo de Asturias.

 A esto habría que añadir una gran reflexión sobre el futuro de las Humanidades y su relación con otras disciplinas. Si somos sinceros y vemos lo que ya ha pasado y está pasando en otros países de la UE, y pese a la polémica establecida en esta Universidad, todas las carreras filológicas tendrán, poco a poco, que ir mezclándose, aunque no desaparecer, dada la gran aportación cultural que pueden dar al alumno y a la formación, cada vez más importante, de lo que en términos empresariales se llama generalistas, personas estimadas cada vez más en la empresa privada internacional, como saben muy bien todos los economistas y gerentes, con otras licenciaturas más modernas para unir, por ejemplo, el mundo clásico y el mundo moderno, en una clara visión de futuro.

 ¿Por qué entonces no poder hacer una Licenciatura de Letras en donde el 50% de las asignaturas perteneciesen a la Filología Clásica (Latín y Griego) y el otro 50% a la Filología Anglogermánica y Francesa. Este licenciado conocería el mundo clásico, las raíces europeas, y el mundo moderno, siendo insustituible en cualquier organismo de cara a Europa puesto que, además, hablaría bien el inglés y el alemán o francés.

 ¿Por qué no hacer una Licenciatura en Literaturas Comparadas, medio fundamental para contextualizar y poder entrar en las cultura extranjeras, con un 25% de Literatura griega o/y latina; un 25% de Literatura inglesa; 25% de Literatura francesa o alemana y un 25% de Literatura Latino-americana o española? El licenciado así formado podría asesorar en cualquier mercado dado su conocimiento psicológico de los europeos: británicos, franceses, alemanes y, por ejemplo, los argentinos.

 Las combinaciones serían múltiples dentro de las Humanidades y de éstas con otras disciplinas de las Ciencias Sociales y aún de las Ciencias Exactas y de las Tecnologías, ¿no son hoy en día necesarios los lingüistas para caso todo?. Pongo otros dos ejemplos: ¿Por qué no hacer una licenciatura con el 50% de Derecho, Economía y Sociología y un 25% con Filología Francesa / Italiana / Portuguesa (conocer el mundo latino) y el otro 25% Filología Inglesa o Alemana (conocer el mundo anglosajón) para especializarse en Europa, o ¿por qué no hacer un 25% de Derecho, 25% de Economía, 25% de Historia y Sociología y 25% de idiomas para ser un experto en Relaciones Internacionales, especialistas que una empresa desarrollada y con vistas al exterior debería contratar.

 Para esto habría que abrir totalmente el mundo de los créditos troncales, obligatorios y optativos a la realidad y, ser generosos dentro de los Departamento: hablando de lo que nos une y no de lo que nos separa, protegiendo a los más débiles, pero desarrollando todas sus posibilidades, que pienso yo, son muchas.

 Una alternativa curricular de futuro y de este nivel llenaría de optimismo a los estudiantes y, mejor aún, a los profesores, que verían en estas y en otras posibilidades que fuesen apareciendo, un estímulo necesario para combatir el pesimismo y el determinismo que hoy flota en la sociedad y en la universidad asturianas.

J. L. Caramés Lage.
Vicedecano de Relaciones Institucionales.
Facultad de Filología.
Universidad de Oviedo.
D.N.I.: 22.866.900

 carames@mixmail.com


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