La obra
de Tolkien pertenece a la novela inglesa de posguerra, pero por su temática
se desmarca de la mayoría de las obras de su época, pues
pertenece al género de la literatura de fantasía.
Orígenes del género
Podríamos aventurarnos a decir que la ficción
fantástica precede a la realista. El Poema de Gilgamesh de los antiguos
sumerios es ya ficción fantástica y algunos papiros del antiguo
Egipto contienen narraciones mágicas. Durante la época romana
( con Apuleyo como ejemplo) y durante la Edad Media - tanto en Europa (p.e.
la ficción artúrica) como en Oriente ( Las mil y una noches)-
se sigue desarrollando este tipo de literatura. Los orígenes de
lo fantástico, como género de la literatura occidental distinto
del realismo convencional, pueden rastrearse hasta el siglo XVIII, cuando
novelas góticas como The Castle of Otranto (1764) de Horace
Walpole o The Misteries of Udolpho (1794) de Ann Radcliffe comenzaron
a explotar ciertos temas extravagantes y sobrenaturales que serían
retomados una y otra vez por escritores fantásticos posteriores.
Otras fuentes de inspiración llegarían de la búsqueda
en baladas medievales y de los estudios y publicaciones sobre el folclore
y las leyendas europeas. Los temas clásicos de la literatura fantástica,
los que se han desarrollado desde el siglo XVIII hasta hoy, incluyen doppelgängers,
mundos paralelos, pactos con el diablo, historias alternativas, búsquedas
mágicas, la realidad invadida por los sueños o hechizos monstruosos.
Aunque la literatura fantástica ya existía
con una tradición establecida desde hace siglos, Tolkien fue el
pionero en lo que posteriormente pasaría a llamarse literatura de
fantasía medieval. Este tipo de literatura nunca ha llamado excesivamente
la atención de los críticos, considerándola meramente
una literatura de escape. Según aduce R.M. Jackson "this is not
simply through prejudice against their particulars ideals, nor through
prejudice to recommend other texts as more `progressive´ in any easy
way, but because they belong to that realm of fantasy which is more properly
defined as faery, or romance literature (...) thus, they defuse potentially
disturbing, anti-social drives and retreat from any profound confrontative
with existential dis-ease. Literature of the fantastic has been claimed
as `trascending´reality, escaping the human condition and constructing
superior alternate `secondary´worlds". Estos conceptos serán
posteriormente dentro del marco teórico del propio Tolkien. (Jackson,
1988:3). Pero estos no quiere decir que los escritores de este tipo de
literatura caigan en errores de incongruencia narrativa, al contrario,
sus mundos deben estar bien definidos y delimitados, "les écrivains
de fantasie doivent éter des réalistes(...)un monde bien
determiné, observé, delimité que jallit le fantastique".
( Jacquelin ,1973 : 70)
A pesar de ello, de lo anteriormente citado,
es muy discutible el valor que tiene la literatura de ficción en
la crítica social y política. Quizás no tanto en el
caso de The Lord of the Rings , pero si de otras obras de literatura fantástica
como 1984, Animal Farm, Brave New World... si bien es cierto,
que estos se enmarcan en un tipo de fantasía diferente a The Lord
of the Rings.
Si bien ni considerado por la crítica literaria,
este género de ficción ha tenido un gran desarrollo en el
mundo anglosajón, especialmente en Gran Bretaña: "Nul pays
n´est aussi fertile que la Grande-Bretagne en belles histoires(...)
on a souligné le goôt des Anglo-Saxons pour le matériel
et le concret qui aurait pour complément le besoin du merveilleux"
( A.A.V.V.,1971: 86)
Según el esquema fijado por Todorov (Extraño
puro- Fantástico extraño- Fantástico maravilloso-
Maravillosos puro) la fantasía ha evolucionado desde lo maravilloso
con su s connotaciones supernaturales y mágicas- a lo fantástico
y de ahí a lo extraño- donde lo extraño proviene de
fuerzas subconscientes. Todorov, en su obra Introducción a la Literatura
Fantástica define las características de una obra de literatura
fantástica, destacando tres principales características:
- Es necesario que obligue al lector a considerar
el mundo de los personajes como un mundo de personas reales,(pg.43) y a
vacilar entre lo natural y lo sobrenatural.
- Esa vacilación también es sentida
por el lector, de ese modo el papel del lector está., por así
decirlo, confiado a un personaje (pg.43)
Finalmente, es importante que el lector adopte
una determinada actitud ante el texto: deberá rechazar tanto la
interpretación alegórica como la interpretación "poética".(pg.43)
The Lord of the Rings está dentro del grupo
de lo maravilloso puro. Esto admite así vez otra subdivisión:
lo maravilloso hiperbólico, exótico, instrumental y científico.
En la literatura maravillosa exótica, como lo es la obra de Tolkien,
los acontecimientos sobrenaturales se relatan si presentarlas como tales,
el lector no conoce las regiones en las que se desarrolla la acción,
pero tampoco duda de su existencia.
En su ensayo "On fairy tales", Tolkien
postula los principales principios que constituyen su creación literaria
fantástica. Aparte de los orígenes del género - que
no resultan relevantes aquí- Tolkien define Fantasía. Para
él, Fantasía es la materialización del prodigio animado,
con independencia de la mente que lo concibe,(pg.143) donde se presentan
los hechos como verdaderos. La literatura fantástica es para Tolkien
verdadero arte: aunténtico arte narrativo, fabulación en
su estadio primario y más puro. (pg. 171). Pero estos relatos no
deben considerarse simplemente cuentos para niños, y por lo tanto
pueriles e ingenuos, de hecho, la asociación de niños y cuentos
de hadas es un accidente de nuestra historia doméstica. (pg.159).
para entrar en este mundo de ficción sólo hace falta fe literaria,
o lo que se conoce como voluntaria suspensión de la incredulidad
(suspension of disbelief). El autor se convierte en subcreador, que de
su imaginación crea un Mundo Secundario, y esa Subcreación
es más que representación o que interpretación. (pg.150)
Este mundo es difícil de alcanzar, pero cuando se logra , imponiéndose
así también una Creencia Secundaria, es un mundo en el que
la mente puede entrar. Dentro de él lo que se relata es verdad.
Este mundo genera un Encantamiento, accesible tanto al creador como al
espectador. Los cuentos de hadas presentan un conjunto de tres caras:
- La mística, que mira hacia lo sobrenatural.
- La mágica, que lo hace hacia la naturaleza
(esencial en Fantasía).
- El espejo del desdén y de la piedad,
que mira hacia el hombre
Renovación, Evasión
y Consuelo
Según Tolkien necesitamos limpiar los cristales
de nuestras ventanas para que las cosas que alcanzamos a ver queden libres
de la monotonía del empañado cotidiano o familiar.(pg.178)
Los cuentos de hadas constituyen un modo de renovación, pues en,
muchas ocasiones, tratan de cosas sencillas, pero con un enfoque especial.
Después de la renovación viene
la Evasión. La Evasión es una de las principales funciones
de los cuentos de hadas (pg.180) pues para él. La evasión
no contiene ese aspecto peyorativo que muchos le atribuyen. Finalmente
la Gran Evasión es escapar de la muerte, y alcanzar así el
Consuelo del Final Feliz.
Para Tolkien la eucatástrofe es la verdadera
manifestación de los cuentos de hadas y su más elevada misión.
Ello no implica la negación de la existencia de las dicatástrofe,
sino que ésta última hará que la obtención
del objetivo final sea aún más gozoso.
Pero lo que realmente caracteriza a los cuentos
de hadas es que en el momento del clímax puede hacerle contener
la respiración al lector niño o adulto, puede acelerarle
el corazón...(pg.187)

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