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 Resumen de 'The Lord of the Rings'
Una visita guiada por la obra
'The Fellowship of the Ring'
 

-Book One-
 

1. A Long-expected Party: de cómo Bilbo Baggins celebra su 111 cumpleaños y el 33 cumpleaños de Frodo de forma harto peculiar, desapareciendo para siempre de la Comarca.

-Bilbo, héroe de 'The Hobbit' lleva ya 60 apacibles años residiendo en su querido hobbit-hole de Bag-End, durante los cuales ni sus riquezas, conseguidas durante sus aventuras, ni su juventud, misteriosamente conservada a lo largo de los años, han variado un ápice. Esta circunstancia le ha hecho una de las figuras más relevantes de la Comarca, admirada por muchos y envidiada por otros, especialmente, por sus mezquinos parientes, los Sackville-Baggins.

-Esta envidia hubo de aumentar cuando Bilbo, doce años atrás, adoptó a Frodo Baggins, un joven huérfano de la rama 'Brandybuck' de la familia, y lo hizo su heredero, con lo que las esperanzas de los Sackville-Baggins de hacerse con Bag End se vieron rápida y completamente frustradas. Desde entonces, se había forjado entre Bilbo y Frodo una muy especial relación, y juntos solían celebrar cada año unas famosas fiestas de cumpleaños conjuntas, pues ambos habían nacido el mísmo día, el 22 de Septiembre.

-Y así, en Septiembre de 1401, Shire Reckoning (Año 3001 de la Tercera Edad), Bilbo anunciará, para sorpresa de todos sus vecinos de Hobbiton, la celebración de una fiesta especial con motivo de la celebración de su 111 cumpleaños y del 33 cumpleaños de Frodo (fecha especialmente significativa por ser la edad que los hobbits consideran el 'coming of age').

-La noticia de la fiesta de cumpleaños pronto se expandió como la pólvora por toda la Comarca, convirtiéndose en el principal tema de conversación de la comunidad, pues todo indicaba a la que la celebración que Bilbo estaba organizando iba a tener unas dimensiones mayores que todo lo visto hasta ahora, aún considerando la generosidad y excentricidad de la que hacía gala Bilbo.

-Así, el jardinero de Bilbo durante muchos años, Ham Gamgee, popularmente conocido como 'the Gaffer', se encuentra ante una interesada audiencia en la taberna 'The Ivy Bush', cuando, aprovechando su conocimiento de Bilbo y los 'secretos' de Bag End, comienza una encendida defensa de éste y de su amigo Frodo, a los que la parroquia local alude mordazmente con toda clase de chismorreos y habladurías. Pero el bueno de 'Master Hamfast', como Bilbo suele llamarle, no dudará en defender a Bilbo, 'A very nice well-spoken gentlehobbit', con el que tanto él como su hijo Sam (que últimamente ha pasado a ocuparse del jardín de Bag End) tienen una gran amistad. De hecho, Sam Gamgee siempre ha mostrado una peculiar fascinación por las extrañas y fantásticas historias de Bilbo y por su libro, y el viejo hobbit enseñó a leer y a escribir a Sam hace algunos años, algo no muy común entre los hobbits: 'Mr. Bilbo has learned him his letters, meaning no harm, mark you, and I hope no harm will come of it'.

-Los días fueron pasando, y la esperada fecha se acercaba poco a poco para los impacientes habitantes de Hobbiton. Unos días antes de la fiesta, extrañas gentes comenzaron a aparecer yendo y viniendo de Bag End: grupos de enanos llevando un extraño cargamento y cantando curiosas canciones llegaron a la casa de Bilbo, y para sorpresa y maravilla de los hobbits, el famoso hechicero Gandalf apareció también un día, llevando un carro lleno de sus legendarios fuegos artificiales, una auténtica leyenda en la Comarca, que nadie en muchos años había presenciado. Esto hubo de entusiasmar y excitar sobremanera a todas las gentes de the Shire, tanto es así que, conforme las cartas de invitación comenzaban a ser distribuídas, todo el mundo se encontraba ya presa de una gran ansiedad, tachando los días de sus calendarios, esperando nerviosamente el momento de la fiesta.

-Finalmente, la esparada fiesta tuvo lugar, y la explanada adyacente al hobbit-hole de Bilbo hubo de llenarse con cientos de invitados provenientes de todas partes de la Comarca, y con comida, diversiones y canciones en mayores cantidades de las que ningún hobbit hubiese visto jamás. Tras largas y maravillosas horas de comilonas y entretenimientos, coronadas con un espectáculo de fuegos artificiales que dejó a más de uno sin respiración, Frodo se preparó a realizar el acostumbrado discurso, para consternación de sus invitados, acostumbrados a las excéntricas historias de Bilbo. Y tras algunas irónicas alusiones a varios de los presentes, y algunas bromas privadas que a pocos divirtieron, exceptuando al joven Frodo y algunos de sus amigos, Bilbo hubo de 'desaparecer', desvaneciéndose literalmente de la vista de todos los presentes, con estas palabras: 'I regret to announce that -though, as I said, eleventy-one years is far too short a time to spend among you- this is the END. I am going. I am leaving NOW. GOOD-BYE!'. Y con estas palabras, Bilbo, poniéndose su anillo mágico, se marchó sigilosamente del campo de la fiesta, y entro en su casa, preparándose para el viaje que había estado preparando desde hacía mucho tiempo.

-Allí lo encontrará Gandalf, que parece no muy entusiasmado con su pequeña 'broma' de desaparecer delante de casi toda la Comarca, y crecientemente preocupado por la posible influencia que el anillo pudiese estar teniendo sobre el viejo Bilbo. Éste le confesará a Gandalf su deseo de volver a viajar de nuevo, y ver las lejanas y montañosas tierras de allende la Comarca, donde una vez hubo de vagar junto con Thorin Oakenshield y cía., envuelto en fantásticas aventuras. Pero cuando Gandalf le pregunta si finalmente va a legar todas sus pertenencias a Frodo, incluído su anillo, un súbito y alarmante cambio se da en el normalmente afable hobbit. Éste comienza de pronto a rechazar la idea de dejar a Frodo su anillo mágico, como si éste ejerciese algún tipo de control sobre su mente, y tratando de buscar una justificación para ello; cuando Gandalf le presiona al respecto, reacciona de una forma iracunda y demencial, peligrosamente similar a Gollum, el antiguo portador del anillo: 'It is mine, I tell you. My own. My precious. Yes, my precious.'. Pero Gandalf zanjará la cuestión, mostrándose en su verdadero poder al enloquecido hobbit, que poseído por el anillo, llegó incluso a amenazar a su amigo. Y ante la ira de Gandalf, Bilbo volverá en sí mismo: '-I am sorry- , he said. -But I felt so queer-'.

-Tras esta dramática escena, en la que el verdadero poder del aparentemente inocuo anillo de Bilbo comienza a revelarse, el viejo hobbit consigue dejarlo atrás gracias a la ayuda de Gandalf y con un supremo esfuerzo de voluntad, abandonando su querido hogar, y junto con tres enanos comienza un largo viaje hacia el interior de la noche y de lo desconocido, cantando alegremente:

'The Road goes ever on and on 
Down from the door where it began.
Now far ahead the Road has gone,
And I must follow, if I can,
Pursuing it with eager feet,
Until it joins some larger way
Where many paths and errand meet.
And whither then?. I cannot say'.

-Tras la desaparición de Bilbo, que hubo de dejar a sus invitados sumidos en un profundo asombro que en muchos casos hubo de tornarse en enfado e indignación (especialmente para los Sackville-Bagginses), Frodo tuvo ante sí la pesada tarea de despedir a todos los invitados y poner en orden todo el caos que se había formado. A la mañana siguiente, tras una peculiar sesión de entrega de regalos (muchos de los cuales habían sido sardónicamente preparados por Bilbo para 'agasajar' a los familiares o conocidos que no eran precisamente de su agrado, como de nuevo Lobelia Sackville-Baggins), un gran alboroto comenzó a sacudir Bag End: un rumor se había extendido como la pólvora, según el cual toda la casa y sus pertenencias iban a ser repartidas por Bilbo entre los numerosos invitados a la fiesta.

-Tras echar de allí a varios 'aventureros' hobbits que trataban de robar muebles, subastar allí mismo pertenencias de Bilbo, e incluso realizar excavaciones en busca de los legendarios 'tesoros' del 'mad Baggins' (que, tras su misteriosa desaparición, sería el centro de todos los chismorreos y conversaciones de la Comarca durante meses), y de tener que hacer lo mismo con unos insolentes Lobelia y Otho Sackville-Baggins, Frodo fue abordado por Gandalf, que deseaba tener unas palabras con él.

-El mago advirtió de forma un tanto misteriosa a Frodo que mantuviese el anillo en secreto y se cuidase de utilizarlo salvo por imperiosa necesidad, averiguando que Frodo conocía, de la labios de Bilbo, la verdadera historia de cómo éste obtuvo el anillo, que Gandalf había tenido que arrancar al viejo hobbit algunos años atrás, reacio a cambiar la versión de los hechos que había propagado entre sus amigos los enanos y mantenido en su libro. Esta extraña e innecesaria mentira parecía también indicar la naturaleza maligna del anillo, o al menos la influencia negativa que posiblemente estaba teniendo sobre el bueno de Bilbo. Tras advertirle de que volverá algún día, en un momento seguramente inesperado, Gandalf se marchará, arropado por la oscuridad de la noche, y Frodo no volvería a verlo en mucho tiempo.

2. The Shadow of the Past: años después de la desaparición de 'Mad Baggins', poco antes del 50 cumpleaños de Frodo, Gandalf reaparece en Bag End, y explica a éste sus descubrimientos acerca de la naturaleza del Anillo, y el importante papel que el hobbit se verá forzado a ocupar en los oscuros tiempos que se avecinan.

-17 años tras la desaparición de Bilbo, su marcha aún sigue siendo recordada en la región, habiendo llegado a convertirse en materia de cuentos y leyendas para las generaciones más jóvenes de hobbits. Mientras tanto, el joven Frodo ha continuando viviendo en Bag End, como lo hiciera Bilbo, y mantenido la reputación de excentricidad de éste, viajando a menudo por toda la Comarca, 'far from home walking in the hills and woods under the starlight'.

-Durante estos años, la vida de excéntrico soltero de Frodo había sido feliz y tranquila, disfrutando de su libertad y de la compañía de sus amigos, Meriadoc 'Merry' Brandybuck y Peregrin 'Pippin' Took. Pero una creciente ansiedad había anidado en el corazón de Frodo, y en ocasiones sentía el impulso de salir, como Bilbo, de aventuras, y conocer nuevos mundos, distintos de las familiares tierras de la Comarca. Mientras tanto, la situación fuera de the Shire estaba cambiando rápidamente, pues el mal que acechaba en Mirkwood, que demostró no ser otro que el mismísimo Dark Lord, Sauron, había regresado a su antiguo reino de Mordor y parecía estar reuniendo su poder para tratar de conquistar la Tierra Media y sumirla en un nuevo reinado de oscuridad. Incluso para los inocentes y recalcitrantemente incrédulos hobbits, las oscuras nubes que parecen cernirse sobre toda la Tierra Media comienzan a dejarse sentir: cada vez más y más son los que advierten la presencia de criaturas e individuos extraños que merodean por la Comarca, o la atraviesan, buscando una salida hacia el Oeste, como los elfos, o hacia las Blue Mountains, como los enanos. Y algunos de esos misteriosos viajeros traen consigo historias que , entre susurros, hablan del resurgir del Señor de la Oscuridad y del terror de las legiones de Mordor, y aunque la mayoría de los hobbits no les prestan mucha atención, sus corazones comienzan a albergar cierta inseguridad acerca de los tiempos de cambio que parecen avecinarse.
-Uno de los más sensibles a estos misteriosos signos, además de Frodo, será el bueno de Sam Hamfast, hijo del jardinero de Bilbo y que ahora se ocupa del jardín de Bag End. Por ello, en una conversación The Green Dragon en Bywater, Sam trata de convencer a su audiencia de la certeza de los extraños rumores que corren en la Comarca acerca de elfos y otros seres fantásticos en estos días de incertidumbre y cambio. Mientras Sam contempla el cielo estrellado, silbando mientras sube la Colina pensativo, Gandalf aparecía en la puerta de Bag End tras una larga ausencia.

-Durante esa noche, y la mañana siguiente, Gandalf hace partícipe a Frodo de mucho de lo que sabe acerca del Anillo. Para su sorpresa y horror, Frodo descubre cómo el Anillo había sido en realidad el responsable de la misteriosa conservación de Bilbo, y de cómo había comenzado a apoderarse de su mente, al igual que había hecho con Gollum, antaño un hobbit como ellos. Ante él es revelada así la miserable historia de Gollum, que fue capturado por Gandalf y entregado a los elfos de Mirkwood. Frodo parece incapaz de comprender por qué estos le perdonaron la vida a la vil y traicionera criatura, que había dado a conocer a Sauron, en su búsqueda de venganza contra Bilbo, la existencia del Anillo e incluso de la Comarca, pero Gandalf responderá que 'be not too eager to deal death out in judgement. For even the wise cannot see all ends. I have not much hope that Gollum can be cured before he dies, but there is a chance of it. And he is bound up with the fate of the Ring. My heart tells me that he has some part to play yet, for good or ill, before the end; and when that comes, the pity of Bilbo may rule the fate of many -yours not least.'. Ante él Gandalf desvela también la legendaria historia de la creación de los Anillos del Poder, y del héroe Isildur, que hubo de perecer, traicionado por el Anillo que arrebató al mismísimo Sauron. Finalmente el hechicero desvela a Frodo el papel que éste debe jugar en la inminente confrontación con la Oscuridad. El Anillo debe ser destruído en la montaña de Orodruin, y Frodo debe conservarlo hasta ese momento, abandonando la Comarca en secreto para evitar ser descubierto por el Enemigo. Gandalf, sorprendido, observará como un maduro y sensible Frodo aceptará la pesada carga que le ha sido impuesta con resignación y valor, sin dudas ni quejas.

-En ese mismo momento, ambos se darán cuenta de que Sam, que estaba arreglando el jardín, lleva un rato espiándoles. Enfadado, Gandalf agarrará al joven hobbit por las orejas, que asustado implorará el perdón del hechicero y de su 'master'. Gandalf, riéndose, le perdonará a cambio de que acompañe a Frodo en el viaje que este ha de emprender pronto. Sam, entusiasmado ante la perspectiva de poder participar en maravillosas aventuras y de conocer a los elfos hacia los que, desde hace años, ha sentido una peculiar fascinación, acepta emocionado, riendo y llorando extasiado.

Mapa de Hobbiton

Gandalf habla con Frodo del Anillo

3. Three is Company: de cómo Frodo, Sam y Pippin parten, tras una pequeña fiesta de despedida, hacia Buckland, siendo perseguidos en el camino por un misterioso jinete negro, y encontrándose con un grupo de elfos, con los que pasan una mágica velada.

-Dos meses han pasado tras la conversación de Frodo y Sam con Gandalf que habría de sellar los destinos de estos dos hobbits, durante los cuales el hechicero ha permanecido plácidamente en the Shire, mientras Frodo seguía sin decidirse sobre la fecha de partida. El entusiasmo de éste por abandonar la Comarca había disminuido drásticamente conforme el momento de marchar se acercaba, y finalmente se decidió a dejar la Comarca tras su cumpleaños, el 22 de Septiembre. Mientras tanto, Gandalf permanecía inquieto, tanto por el retraso de Frodo como por ciertas inquietantes noticias que había recibido, que pronto decidió salir a investigar.

-Así, mientras Gandalf dejaba Hobbiton para ir al sur en busca de información (acerca de qué los hobbits no tenían idea alguna), Frodo dispuso todo de forma que la versión 'oficial' de su marcha (que sería la que contase también a sus amigos) fuese que había decidido mudarse a Buckland y vender Bag End a los Sackville-Baggins. Y así lo hizo: el día de su cumpleaños pronto llegó, y con él, el momento de la despedida de sus amigos y de su querida casa, vendida ya a Lobelia y su hijo Lotho. Pero Gandalf, mientras tanto, no había llegado aún, y Frodo comenzaba a preocuparse, puesto que habían dispuesto que Gandalf llegase a tiempo para su pequeña fiesta de despedida, para después iniciar camino con ellos.

-La alegría de la fiesta, y la compañía de sus amigos, hicieron que Frodo olvidase sus preocupaciones, suponiendo que el siempre enigmático Gandalf había sido retrasado por algún asunto sin importancia, y que los alcanzaría por el camino, cosa harto probable, dado que Frodo, Pippin y Sam harían el trayecto hasta Buckland a pie, dando un largo paseo, mientras Merry y 'Fatty' Bolger se adelantaban con una carreta para llevar los muebles y demás enseres a la nueva casa de Frodo.

-Mientras Sam y Merry hacían el equipaje para la caminata, y Frodo permanecía unos momentos en el jardín de su querida casa, usurpada ya por la mezquina Lobelia, éste oyó al viejo Hamfast hablar con un extraño, en la casa de al lado: el padre de Sam parecía bastante asustado, y respondió a las preguntas del individuo con nerviosismo, que parecía interesado en el paradero de Frodo. Al decirle el Gaffer que Frodo había dejado Hobbiton, y emprendido camino por la mañana hacia el Este (como él realmente creía que había hecho), el misterioso individuo pareció tremendamente molesto, y desapareció rápidamente.

-Frodo sintió un vago temor o intranquilidad al respecto, pero racionalizando lo ocurrido, decidió no darle mayor importancia a lo ocurrido, y pronto los tres hobbits, Frodo, Merry y Sam, atravesaban los campos adyacentes a Bag End, y silenciosamente, y bajo el abrazo de la oscuridad, emprendían camino, tranquilos y contentos, hacia su destino.

-Bajo un cielo claro y estrellado, caminaron sin ser vistos, hasta medianoche, deteniéndose a dormir plácidamente bajo una arboleda, donde sólo un curioso zorro hubo de descubrir a los cansados hobbits: '-Hobbits!-he thought. -Well, what's next?. I have heard of strange doings in this land, but I have seldom heard of a hobbit sleeping out of doors under a tree.- . En una bella y mágica forma, Tolkien introduce así la voz de una criatura del bosque, lo cual refuerza la sensación de fantasía onírica que impregna toda la escena, en la cual los hobbits parecen estar dejando el palpable y luminoso mundo de la Comarca para deslizarse suavemente, bajo el estrellado manto de oscuridad que les envuelve, hacia regiones ignotas y fantásticas.

-Tras un despertar más bien prosaico y algo cómico, los compañeros emprendieron un duro camino bajo el cálido sol, hasta que sudorosos y cansados, tras mucho subir y bajar las innumerables colinas de la Comarca, observa desde lo alto las tierras cubiertas de niebla en el Este, tras las cuales yace el río y el final de la Comarca, y del mundo para ellos conocido. Mientras contemplan el horizonte, Frodo comienza a hablar, recitando el poema 'The Road Goes Ever On and On', el cual, para Pippin suena similar a las composiciones de Bilbo, pero según Frodo 'It came to me then,as if I was making it up; but I may have heard it long ago'. Este bello poema parece ser una muestra de la conexión entre Frodo y Bilbo, dos hobbits muy distintos pero unidos por un indeleble nexo y un gran cariño, que habrá de perdurar para siempre.

-Tras descansar y comer en abundancia, cuando el sol comenzaba a descender en el horizonte, los hobbits reemprendieron camino por la solitaria carretera. Pero tras algún tiempo Sam creyó oir el sonido de un jinete acercándose, y Frodo, teniendo un mal presentimiento y una sensación indefinida de terror que nuevamente trata de racionalizar, decide que es mejor que se oculten en la arboleda a la izquierda de la carretera. Mientras los demás se agazapaban, Frodo asomó su cabeza para observar al jinete, impelido por alguna fuerza invisible que desafiaba su propio miedo. El jinete se mostró como una figura ominosa, tan negra como su montura, y permaneció quieto durante algunos tensos segundos, escuchando y aparentemente olisqueando en la dirección de los hobbits. Frodo, paralizado de terror, sintió un poderoso impulso de ponerse el Anillo y desaparecer, pero justo antes de hacerlo, el jinete se volvió hacia la carretera y desapareció en la oscuridad.

-Tras esto, y al narrar a sus compañeros lo que ha ocurrido, Sam comenta a Frodo lo que su padre le dijo acerca del extraño que había preguntado por él, y que concuerda con la apariencia de este misterioso Black Rider. Incluso el recalcitrantemente prosaico Pippin admite que deben acelerar la marcha y tomar más precauciones en lo sucesivo, así que los hobbits emprenden camino de nuevo, manteniéndose esta vez apartados varias decenas de metros de la carretera, para evitar ser vistos.

-A medianoche, mientras se disponían a dormir en el interior de un enorme tronco, otro Black Rider hizo aparición, que comenzó a acercarse a Frodo, que paralizado de terror, fue salvado por un grupo de Elfos, que cantando una bella canción sobre Elbereth, se acercaron hacia el claro donde los hobbits estaban. Al presentarse Frodo y los demás, y relatarles a éstos lo ocurrido, los elfos les permitieron acompañarles, para maravilla de todos, especialmente del bueno de Sam, que creía estar caminando sumido en uno de sus más fantásticos sueños.

-Tras caminar en silencio durante horas, los elfos condujeron a los agotados hobbits a un maravilloso lugar, el Woodhall, que parecía de hecho un hall creado por las copas de los árboles, y con troncos como mesas y sillas. Allí comieron y bebieron, maravillados por la belleza de las voces, rostros y canciones de los elfos, inmersos en un increíble sueño vigil que ni Sam ni Pippin podrían posteriormente recordar completamente ni describir con palabras. Tras una larga de Frodo con Gildor, mientras sus dos amigos dormían plácidamente, este quedó, como ellos, profundamente dormido.

4. A Short Cut to Mushrooms: de cómo los hobbits, tras pasar una maravillosa noche con los elfos, continúan de nuevo su camino, llegando hasta la casa del Granjero Maggot, y descubriendo que hay varios Black Riders buscándolos sin descanso.

-Tras una noche de sueño reparador, y mientras desayunan, contentos y felices, Frodo recuerda súbitamente de nuevo los peligros del camino que yace ante ellos, al preguntarle Pippin con su insistencia habitual acerca de los Black Riders. Frodo le pide que le deje tranquilo, porque quiere pensar tranquilamente mientras desayuna, 'I don't want to answer a string of questions while I'm eating. I want to think!', a lo que Pippin responde: '-Good Heavens!-said Pippin. -At breakfast?'. 
-Mientras termina su desayuno, y contempla al despreocupado Pippin cantar, corriendo por la hierba, Frodo comienza a pensar preocupado en las palabras de Gildor, que le avisó de que necesitaría buenos amigos que le acompañasen en el viaje. Pero Frodo siente que no puede obligar a sus amigos a seguirle por un camino desconocido que podría estar lleno de peligros. Mientras pienso esto, Sam se le acerca, y le confiesa que está dispuesto a seguirle a donde sea, sin importar el riesgo, pues siente en su interior una poderosa llamada que le impele a hacerlo; 'but I have something to do before the end, and it lies ahead, not in the Shire. I must see it through, sir, if you understand me.'. Frodo, extrañado, no alcanza a comprender el cambio que parece haberse obrado en el Sam que creía conocer, noble y bueno, pero simple al fin y al cabo. El Sam que está ahora frente a él es sabio, maduro y resuelto, y aunque sus palabras sean torpes, alcanza a distinguir la naturaleza de las cosas con sorprendente visión, diciendo por ejemplo de los elfos que 'They are quite different from what I expected -so old and young, and so gay and sad, as it were'.
 

-Tras alguna otra discusión, Frodo convence a sus dos compañeros, no sin ciertas dificultades, de que continúen si crecientemente dificultosa marcha campo a través, tratando de seguir una línea recta hasta el ferry que han de tomar para cruzar el río. Mientras caminan por un terreno bastante dificultoso, los hobbits ven a lo lejos la figura de un jinete oscuro que probablemente los ha detectado. Aliviados por haber seguido las indicaciones de Frodo, los tres amigos continúan su camino, descubriendo tras recorrer varias millas que probablemente se estén desviando de la ruta a seguir.

-El sol brilla con fuerza, y los miedos de los hobbits se disipan con él, y pronto comienzan a canturrear imprudentemente. Dos chillidos preternaturales resuenan a través de los valles circundantes, en algo similar a una llamada y una respuesta. Asustados, continúan su marcha en silencio, temiendo estar siendo perseguidos de nuevo por los terribles Black Riders.

-Tras continuar camino, ahora siendo conscientes de haberse desviado demasiado hacia el sur, como temían, se encuentran de pronto fuera de la protección del bosque, atravesando desguarnecidos prados y campos cultivados, y llenos de vallas y zanjas. El atravesar los cuidados campos de los granjeros locales, tan propios de la Comarca, hizo que venciesen sus miedos, y tranquilamente continuarán camino, hasta darse cuenta de que han entrado la finca de un granjero local. Para su sorpresa, Pippin reconoce las tierras circundantes como las pertenecientes al Granjero Maggot, un conocido suyo y amigo de Merry. Ante la mención de Maggot, Frodo palidece, pues de niño Frodo solía entrar en su granja a robar champiñones, y el severo granjero hubo de asustarle mortalemente con sus perros, como escarmiento, la última vez.

-Pero el bueno del granjero Maggot demuestra ser una noble y afable persona, si bien un tanto desconfiada para con los extraños. Tras una apetitosa cena, revelará a los hobbits que uno de los Black Riders llegó poco antes que ellos preguntando por el nombre de Baggins. Preocupados y sorprendidos por ver que el cerco al que están siendo sometidos parece estrecharse cada vez más, los hobbits no saben muy bien que paso dar a continuación, pero será Maggot esta vez el que les ofrezca una solución: el granjero les llevará ocultos esa misma noche, en su carreta, hasta el ferry.

-Así, en una neblinosa e inquietante noche, temiendo escuchar a los jinetes negros tras cualquier recodo en el camino, los hobbits llegan sanos y salvos hasta el ferry. Para su desmayo, un jinete llega hasta el otro lado, preguntando por Baggins. Pero para su gran alivio y alegría se trata de Merry, que preocupado por sus amigos, ha venido a buscarles.
 

5. A Conspiracy Unmasked: de cómo Frodo y sus amigos llegan a su nueva casa en Crickhollow, donde estos le revelan la 'conspiración' llevada a cabo por ellos para descubrir los planes de Frodo, y su intención de acompañarle en su peligroso viaje.

-Cruzando el Brandywine en ferry, los tres viajeros, acompañados por su amigo Merry, llegan a la región conocida como Buckland. En la otra orilla, Sam atisba la amenazadora figura de uno de los Black Riders, pero el peligro parece haber pasado de momento: el vado más cercano se encuentra unas veinte millas, y eso les da el suficiente tiempo como para permenecer esta noche a salvo.

-Tras recorrer algunas millas, mientras Merry se adelanta para terminar los preparativos de la cena, Sam, Pippin y Frodo llegan a la nueva casa de éste en Crickhollow. Es una bonita casa con un amplio jardín, en un rincón apartado y tranquilo. Decorada con los objetos personales de Frodo y Bilbo, realmente resulta muy acogedora y cálida, y esto incrementa para Frodo la tristeza que le produce el saber que pronto tendrá que avisar a sus queridos amigos de su marcha.
 

-Pero pronto tanto Frodo como los demás olvidarán sus preocupaciones: mientras Frodo, Sam y Pippin se dan un baño, cantando alegremente, Fatty Bolger y Merry ultiman los preparativos de la cena (que será la segunda de la noche para los viajeros).

-Tras una copiosa y alegre cena, en la que volvieron a degustar los excelentes champiñones del granjero Maggot, el escabroso tema de los Black Riders es sacado a colación por Merry. Frodo se da cuenta de que el temido momento de las explicaciones y de la despedida ha llegado, y se reúne todo su valor para tratar de contárselo a sus amigos. Pero Merry, para su enorme sorpresa, le facilita la labor: llevan meses sabiendo de la marcha de Frodo, y gracias a las labores de 'espionaje' del bueno de Sam, también saben sobre el Anillo y el Enemigo. Frodo se queda estupefacto, no sabiendo si sentirse feliz, triste, o enfadado con ellos. Pero Sam, Merry y Pippin están decididos a acompañarle en su viaje, sin importar los riesgos que corran. Son sus amigos, y ya habían tomado esa decisión desde el primer momento. Profundamente emocionado, Frodo se siente feliz, y juntos reirán y cantarán alegremente, hasta bien entrada la noche.

-El plan es el siguiente: Merry, Pippin, Sam y Frodo saldrán sigilosamente en ponies al amanecer, atravesando el temido Old Forest, dado los peligros que la carretera principal conllevaría. Mientras tanto, Fatty permanecerá en la casa de Crickhollow, haciéndose pasar por Frodo, para retrasar y confundir a sus perseguidores, que problemente les buscarán en el pueblo en primer lugar.

Mapa de Crickhollow y la granja de Maggot

6. The Old Forest: de cómo los hobbits se internan en el misterioso Old Forest, perdiéndose y siendo finalmente rescatados, tras varios percances, por Tom Bombadil.

-Los hobbits se despiertan en la madrugada, soñolientos y perezosos, y Frodo, que había tenido una misteriosa pesadilla, no se levanta excesivamente animado. Pero los hobbits saben que deben partir con presteza, y a pesar de los consejos de Fatty, que tiene un miedo atroz al ominoso bosque, Frodo y los demás deciden continuar con su plan y atravesarlo; Merry conoce el terreno, como muchos otros aventureros Brandybucks, y aunque tiene un cierto respeto hacia el bosque y sus habitantes, no cree que haya gran peligro para ellos en su interior.

-Así, los cuatro hobbits y sus ponies se adentran poco a poco en el bosque. Merry afirma que la peculiaridad de este bosque es que 'Everything in it is very much more alive, more aware of what is going on, so to speak, than things are in the Shire. And the tress do not like strangers'. Y esto se prueba muy cierto conforme penetran en la espesura: el bosque es oscuro e impenetrable, y un tenso silencio envuelve a los viajeros, que sienten una presencia viva, que les vigila con desconfianza y desagrado. Luchando por encontrar un camino, y sintiéndose crecientemente desanimados por la oscura, agobiante atmósfera que los envuelve, los hobbits continúan caminando durante varias horas.

-Conforme avanzan, el ambiente feérico y extraño que les rodea se incrementa. Los caminos parecen terminar súbitamente; los árboles parecen vigilarles con creciente animosidad, y la tensión se palpa en el aire. Finalmente, llegan a una soleada colina, en un claro del bosque, y consiguen establecer una ruta hacia el norte, que habrá de llevarles de nuevo a la Carretera. Pero el inicialmente claro sendero hacia el norte pronto comenzará a desviarse hacia el sureste, como si el bosque mismo tratara de encaminarlos hacia el valle del Withywindle, que las leyendas consideran como la fuente de toda la 'queerness' del lugar. Temiendo desviarse de su camino, y lo que es peor, penetrar en esta zona de mal agüero, los hobbits deciden ir campo a través, hacia el norte. Pero tras recorrer varias millas penosamente, se encuentran con idéntico resultado: el bosque parece obligarles a rendirse y dirigirse hacia su oscuro y ominoso corazón, en el sureste. Y así pronto se encontrarán caminando por los márgenes del río Withywindle, que inicialmente habían querido evitar.

-Tras algunas horas de cansino caminar, los hobbits comenzaron, agotados, a notar un cambio en el ambiente, que se había tornado súbitamente caluroso y lleno de molestos insectos. Agotados y completamente perdidos en la inmensidad del bosque, llegaron al lado de un inmenso y retorcido sáuce, y embargados por una extraña somnolencia, Pippin y Merry se echaron a dormir bajo su grueso tronco, mientras Sam y Frodo, bostezando y atontados, trataban de luchar contra el sueño que les atenazaba, dulce pero inexorablemente. Frodo, dándose cuenta de lo extraño de esta somnolencia repentina, trató despertarse lavando sus pies en el río, pero se quedó dormido allí mismo, plácidamente. Mientras, Sam, alarmado, bostezaba sin darse cuenta de lo que estaba ocurriendo. Al ver, afortunadamente, a Frodo, consiguió salvarlo, pues este estaba siendo aprisionado por una traicionera raíz que parecía atenazarlo como si de una presa se tratase. Al volver junto al árbol, Merry y Pippin había desaparecido. El enorme y malvado sáuce parecía haberlos atrapado en el interior de su tronco, y sólo las piernas de Merry asomaban levemente hacia el exterior.

-Alarmados y enfadados, ya completamente despiertos, Sam y Frodo decidieron obligar al árbol a soltar a sus amigos, por las buenas o por las malas. Armados con yesca y perdernal, comenzaron a prenderle fuego a las ramas de éste, pero los gritos de sus amigos les detuvieron: si seguían con el fuego, el árbol mataría a sus amigos. Mientras tanto, un rumor maligno se extendía por las copas de los árboles: el bosque entero parecía estar cobrando vida y susurrando contra ellos. Asutado, Frodo comenzó a correr arriba y abajo pidiendo ayuda. Sus gritos parecían silenciados por el rumor de las ramas, pero para su sorpresa una voz clara le llegó, en respuesta, desde el interior del bosque, cantando una alegre pero absurda canción:

'Hey dol! merry dol! ring a dong dillo!
Ring a dong! Hop along! Fal lal the willow!
Tom Bom, jolly Tom, Tom Bombadillo!'

-Sorprendidos, los dos hobbits observaron como la extraña figura a la que pertenecía la voz bajaba, saltando y bailando al son de su canción. Parecía humano, pero era bastante bajito; tenía los ojos de un brillante azul, y la cara roja como una manzana madura, con una larga barba marrón. Un viejo sombrero de copa con una pluma azul coronaba su figura, ataviada con botas amarillas y una chaqueta azul. Dejando delicadamente en el suelo la hoja que portaba en sus manos, que contenía unas bellas flores blancas en su interior, como si de una vasija se tratase, se ofreció a ayudar a sus amigos, presentándose como Tom Bombadil.

-Esta excéntrica y mágica figura liberó, en efecto, a sus amigos, convenciendo al 'Old Man Willow', como él lo llamaba, para que los soltase, e invitándoles a pasar la noche en su casa. Hechizados, los hobbits siguieron a Tom Bombadil, que saltando y danzando, desapareció rápidamente en la espesura.

-Tras mucho caminar, los hobbits llegaron por fin al margen del bosque, tras el cual vislumbraron, alegres y aliviados, una bonita colina en cuya cima se encontraba la casa de Tom Bombadil, acogedoramente iluminada. Parecían salir de una oscura pesadilla para adentrarse en otro reino igualmente mágico, pero que brillaba esta vez dándoles la bienvenida. Desde el interior de la casa, la alegre voz de Tom Bombadil se unió a otra, femenina y de gran belleza, invitándoles a unirse a su mesa para cantar y celebrar una gran fiesta.

7. In the House of Tom Bombadil: de cómo los hobbits disfrutan de la hospitalidad de Tom Bombadil y Goldberry, comiendo y cantando felices y escuchando fantásticas historias y canciones.

-Frente a ellos, al entrar en la casa, apareció una figura maravillosa : una bella mujer, de largos cabellos rubios, ojos azules y vestida con una túnica verde, Goldberry, hija del río. Asombrados todos ellos por su gracia y belleza, Frodo sintió su corazon conmovido profundamente, y un bello poema surgió de sus labios espontáneamente, alabando la belleza de la dama de Tom Bombadil.

-Tras lavarse y refrescarse, los hobbits disfrutaron de una maravillosa velada con la extraña pareja. Comieron y rieron felices, y escucharon hechizados las bellas canciones de Goldberry y Bombadil, uniéndose después a ellos en sus cánticos, alegres y despreocupados.

-Durante la noche, los sueños de todos, exceptuando a Sam, fueron perturbados por ominosas pesadillas, que en el caso de Frodo, parecían contener algún tipo de misteriosa imagen del futuro que les espera. En el sueño, Frodo vislumbra una figura humana en lo alto de una tenebrosa torre, que es recogida desde los cielos por algún tipo de criatura voladora y llevada hacia el horizonte , mientras horribles aullidos y el temido sonido de los cascos de un caballo resuena en el lejano suelo.

-Durante todo el día siguiente, que ha amanecido lleno de niebla y lluvioso, los hobbits permanecen en la casa de Tom Bombadil, para alivio de Frodo, que temía en realidad tener que continuar camino, abandonando así la cálida y acogedora compañía de Tom y Goldberry. Así, los hobbits permanecen cómodamente sentados frente al fuego durante largas horas, hechizados mientras Tom les relata todo tipo de fantásticas historias y canciones sobre los habitantes del bosque y sus misterios. Tras un nuevo banquete, aún mayor que los anteriores, Tom Bombadil comienza a hacerles preguntas sobre la Comarca, el Anillo y su misión, y muestra saber mucho más de lo que los hobbits podían esperar sobre ello. 
-En un momento dado, Tom le pide a Frodo que le deje ver el Anillo, y en las manos de Bombadil, el anillo parece haber perdido todos sus poderes. Tom lo contempla divertido, como un niño que se burla de un juguete ajeno, y al devolvérselo a Frodo, éste, impelido por algún extraño motivo, se lo pone por vez primera, desapareciendo momentáneamente de la vista de sus sorprendidos amigos, y siendo reprendido por ello, como un niño travieso, por Bombadil. Frodo ríe nerviosamente, tratando de quitarle importancia, pero aunque todos han de olvidar este pequeño suceso en el futuro, se trata de una primera y peligrosa muestra de la influencia que el Anillo sin duda ha comenzado ya a ejercer sobre Frodo.

8. Fog on the Barrow-downs: de cómo los hobbits parten de la casa de Tom Bombadil, atravesando los misteriosos Barrow-downs, y siendo atrapados allí por uno de los espectros que hacen de ellos su morada, siendo finalmente rescatados por Tom.

-Tras una noche de sueño reparador, y un buen desayuno, los hobbits son despedidos brevemente por Tom Bombadil y Goldberry, y parten con renovadas energías y la moral alta, en un fresco y claro día de Otoño.

-Avanzando a lomos de sus ponies, sin miedo, a través de las colinas que, aquí y allá, aparecen en el horizonte, los hobbits recorren un buen trecho antes de llegar el mediodía. Conforme avanzan, escalando y descendiendo por las empinadas colinas cubiertas de hierba, el día va haciéndose más y más caluroso, y al llegar la hora de comer deciden descansar en lo alto de una loma, coronada por un misterioso monolito, que permanecí abajo el sol 'like a landmark, or a guarding finger, or more like a warning'. Pero sin prestar ninguna atención a este signo, los hobbits acampan allí, cómodamente apoyados en la fría piedra, y pronto se quedan profundamente dormidos.

-Cuando despiertan, el sol ya está escondiéndose tras el horizonte, y para su sorpresa y consternación, una profunda y fría niebla se está rápidamente extendiendo por los Barrow-downs. Pronto la columna en la que se apoyaron permanece como un pequeño islote en medio de insoldables mares de oscuridad. Tratando de guiarse lo mejor posible, siguiendo el camino que había visto durante la mañana, los hobbits descienden la colina de uno en uno, extremando las precauciones.

-Creyendo ver en una zona de densa oscuridad la salida de los Barrow-downs que los hobbit vieran durante la mañana, Frodo acelera la marcha hacia delante, imprudentemente. Al llegar corriendo hacia la zona, Frodo contempla con alarma frente a él dos enormes pilares de piedra, ominosos y amenazadores, y de pronto todo en torno a él se vuelve oscuro, y su ponie sale galopando, aterrorizado. Presa del pánico, Frodo comienza a correr sin rumbo fijo, gritando los nombres de sus amigos. Desde la lejanía, como amortiguadas por la niebla, le llegan las voces de varios de sus amigos, pidiendo ayuda, y unos gritos sofocados.

-Corriendo hacia las voces, llamando desesperado a sus amigos, Frodo sube hasta la cima de una de las colinas circundantes, y la niebla parece retroceder. A su derecha, iluminada por las estrellas que comienzan a aparecer en el firmamento, se encuentra un gran túmulo. Entonces, Frodo, paralizado, caerá indefenso sobre sus rodillas al escuchar una terrible y fría voz, que pareciendo surgir del mismo suelo, le llama: 'I am waiting for you!'. Frente a él apareció la sombría figura de uno de los espectros moradores de estos túmulos, que con un una presa más dura y fría que el acero, lo atrae hacia su refugio, mientras Frodo queda inconsciente.

-Al despertar, Frodo se ve yaciendo en una especie de tumba, con sus amigos alrededor, que parecen muertos, e iluminadas por una pálida luminiscencia verdosa. Mirándo en torno suyo, se da cuenta de que todos ellos están ahora ataviados con extraños ropajes y llenos de joyas y adornos, mientras que a su lado hay espadas y otros atavíos de guerra. Entonces, sobrecogido, escucha la fría voz del espectro entonando una especie de encantamiento, que a buen seguro habrá de condenar a sus amigos. Reuniendo todas sus fuerzas, y rechazando en un esfuerzo de voluntad la fácil pero miserable opción de usar el Anillo y abandonar a sus amigos, Frodo empuña una de las espadas que yacen junto a él y destruye la mano del Barrow-wight, que retrocede con un chillido. Recordando las palabras de Tom Bombadil, que le había dicho que, en caso de peligro, entonase su canción para que él acudiese en su auxilio, Frodo comienza a cantar, valientemente, y Tom Bombadil aparecerá rápidemente, saltando y cantando como siempre, ahuyentando al maligno habitante del túmulo, y sacando a los hobbits al exterior, bajo el sol. Una vez allí, Bombadil los despierta del hechizo que los mantenía dormidos, y Frodo y él les dicen que se habían caído al río. Extrañados por sus ropas y joyas, pero incapaces de recordar nada, los hobbits partirán al cabo de un rato, acompañados esta vez por Tom, que a lomos de su poney les escoltará hasta la carretera, aconsejándoles que se dirijan hacia la cercana villa de Bree.

Mapa de la casa de Tom Bombadil y de los Barrow-downs

9. At the Sign of the Prancing Poney: de cómo los hobbits llegan a The Prancing Poney en Bree, donde disfrutan de una divertida velada, y en el medio del jolgorio generalizado, Frodo revela por accidente los poderes del Anillo a los sorprendidos parroquianos, poniendo el peligro su ya precario anonimato.

-En medio de la noche, los hobbits llegan a Bree, siendo abordados por el gate-keeper, que les pide sus nombres y motivos para viajar hasta el pueblo. Molestos, y un tanto alarmados por la actitud del guardia, que les advierte misteriosamente de que tal vez tengan problemas una vez en el interior de Bree('But you'll find maybe that more folk than old Harry at the gate will be asking you questions. There's queer flok about'), los hobbits se dirigen hacia la posada. Las advertencias del guardia no carecen de motivo: mientras los hobbits contemplan la posada, una figura oscura salta el muro y se funde, subrepticiamente, con las sombras de las calles de Bree.

-Contentos por encontrar un lugar acogedor y agradable, los hobbits penetran el la bulliciosa posada, siendo atendidos por el posadero, Barliman Butterbur. Tras una buena cena, Merry decide quedarse un rato en su habitación descansando y tomar un poco el aire después, mientras sus compañeros, animado por la excelente cerveza de Butterbur, deciden subir al piso superior y unirse a los parroquianos locales y a los demás 'Outsiders' allí presentes, entre ellos un nutrido grupo de enanos.

-En el pueblo de Bree existe una nutrida población de hobbits, que convive en armonía con el 'Big Folk' local, algo excepcional en toda la Tierra Media. Todos los parroquianos les saludan y charlan con ellos animadamente, sintiendo una enorme curiosidad acerca de la presencia de tan nutrido grupo de hobbits de la Comarca, algo fuera de lo común desde hace muchos años. Tratando de mantener su anonimato, Frodo se presenta como Mr. Underhill, afirmando que se encuentra viajando por estos lares para recabar información para realizar un libro acerca de la geografía e historia de los hobbits de fuera de la Comarca. Asombrados por semejante explicación, y contentos por encontrar a un lejano pariente (pues los Underhill son numerosos en Bree), los hobbits locales prestan gran atención a Frodo durante un tiempo, pero éste, introvertido por naturaleza, termina por dejar de ser el foco de atracción, pasando Sam y Pippin a recibir las atenciones de los parroquianos. Sus dos amigos, animados por la cerveza, comienzan a tener sus lenguas demasiado sueltas, tanto es así que se encuentran a punto de narrar la desaparición de Bilbo en su fiesta de cumpleaños, revelando la existencia del Anillo. Mientras tanto, Frodo charla con un misterioso extraño, que según Butterbur vagabundea por todas las tierras circundantes, parándose de vez en cuando en su posada. Éste, de nombre Strider (por las largas zancadas con las que acostumbra a caminar), ataviado con gastadas ropas de viajero, y con rostro serio y ojos penetrantes, le advierte de la estupidez que sus amigos están a punto de cometer, pareciendo saber, obviamente, quiénes son y porqué se encuentran en Bree.

-Sin saber qué hacer, Frodo se sube a una mesa y comienza a cantar una de las absurdas canciones de Bilbo, con gran éxito. Pero tras alguna cerveza de más, y tras dar un salto desde la mesa, Frodo se desvanece en el aire, ante las asombradas miradas de todos los presentes. Indignados y sorprendidos, los lugareños se marchan, uno tras otro, y sólo los preocupados hobbits y un silencioso Strider permanecen en la estancia. Mientras tanto, dos hombres de aspecto sospechoso, que habían estado cuchicheando y observándoles durante toda la noche, salen de la posada, con una desagradable expresión de burla en sus rostros.

-El Anillo parece haber 'saltado' a la mano de Bilbo, traicionándole en un intento de revelar su existencia, impelido quizás por alguna fuerza oculta que los hobbits no alcanzan a percibir. Strider pide a Frodo, llamándole por su verdadero nombre, que vaya más tarde a hablar con él, pues tiene información que puede serle de provecho a él y a sus amigos, y poco después Frodo es abordado también por Butterbur, que le dice que tiene algo que decirle en privado.

Mapa de Bree y el Prancing Poney

10. Strider: de cómo Frodo y los demás conocen a Strider, y descubren que el olvidadizo Butterbur tiene una carta de Gandalf para ellos, mientras Merry aparece, mortalmente asustado, tras haber visto a uno de los Black Riders.

-Al cabo de un rato, Frodo, Sam y Pippin vuelven a la estancia principal, donde se encuentran con Strider, sentado en un oscuro rincón. Strider le ofrece consejo a Frodo, a cambio de que le dejen acompañarles en su viaje a Rivendell. Les confiesa que les ha estado espiando(él fue el que saltó el muro tras ellos cuando entraron en el pueblo), y que dadas sus grandes habilidades como Ranger será una valiosa adición a su grupo. Frodo se muestra desconfiado y un tanto necio, haciendo más y más preguntas a Strider, y Sam le observa con extrema desconfianza, diciendo que si les aconseja prudencia debería empezar con tenerla para con él, guardándose de aceptar a un extraño entre ellos. Pero Frodo, en el fondo, sabe instintivamente que el hombre de atuendo sucio y desgastado, pero penetrantes ojos oscuros que hay frente a él, no es en realidad un espía o enviado del Enemigo, sino un enigmático y sombrío hombre, marcado por multitud de años a la intemperie y numerosas penalidades.

-En ese momento, entra Butterbur, deseando hablar con Frodo, y Strider desaparece sigilosamente de nuevo. El posadero, tras muchos rodeos, que provocan la impaciencia de Frodo, les descubre que tiene una carta de Gandalf, fechada hace ya de tres meses, el cuál le pidió, después de una breve estancia en The Prancing Poney, que hiciese llegar la misiva a un amigo suyo, Frodo Baggins, que posiblemente apareciese pronto por Bree, con el seudónimo de Underhill, y necesitado de ayuda. Enfadado con el bueno de Barliman, Frodo lee preocupado la carta, en la cual Gandalf habla de Strider, diciendo que se trata de un viejo amigo suyo que les ayudará a llegar a Rivendell, y de la cual se deja entender que el mago se encontraba en un gran peligro en el momento de escribirla.

-Aragorn aparecerá de nuevo de entra las sombras, y a pesar de la desconfianza que hacia éste muestra un asustado Butterbur, y de la insistencia de Sam, Frodo decide seguir su consejo y viajar junto a él hacia Rivendell. Mientras tanto, y cuando se disponen a ir a la cama, los hobbits se dan cuenta de que se han olvidado de Merry. Nob, el joven hobbit que trabaja Butterbur, llega corriendo al poco junto con éste, ambos asustados y nerviosos.

-Merry fue testigo de cómo uno de los Black Riders, en pleno pueblo, hablaba con uno de los lugareños, Bill Ferny, precisamente el parroquiano mal encarado que había estado cuchicheando acerca de Frodo y sus amigos durante toda la noche, junto con uno de los Outsiders sureños que se encontraban en la posada. Aterrorizado por la maligna presencia del oscuro ser, Merry perdió el conocimiento, siendo encontrado por Nob cuando Ferny y su acompañante parecían estar levantando el cuerpo inerte del hobbit.

-Aragorn (pues este es el verdadero nombre de Strider) descubre a todos lo que Frodo ya sospechaba: los Black Riders son agentes de Mordor, y lo que es peor, su número no se reduce a uno sólo. Bree está claramente vigilado por estos malignos seres, y Aragorn y los demás se preparan para montar una férrea vigilancia en el interior de The Prancing Poney, pues aunque los Black Riders jamás atacarían abierta y directamente el lugar, si podrían inducir a otros a hacerlo, como Bill Ferny y los extranjeros sureños que cada vez en mayor número están apareciendo en Bree. Mientras Strider vigila, sentado en una silla tras la puerta, los hobbits, agotados, se quedan profundamene dormidos.

11. A Knife in the Dark: de cómo Frodo y los demás, guiados por Strider, dejan Bree, y tras varios días de camino, llegan a las colinas de Weathertop, donde son atacados por los Black Riders, y Frodo recibe una mortal herida de su líder.

-Esa misma noche, mientras todos en The Prancing Poney duermen, excepto Strider, las sombras de Mordor se extienden sobre Buckland. Fatty Bolger, asustado, observa cómo una figura sombría, más oscura que la misma noche, se mueve en las cercanías de la casa, y sale huyendo por la puerta trasera justo antes de que tres de los Black Riders, que se agazapaban en el exterior, entren en su casa. Así, Fatty, escapando de las garras de la muerte, consigue llegar hasta una casa cercana, y hacer que los cuernos de alarma de Buckland resuenen por toda la zona: 'AWAKE! FEAR! FIRE! FOES! AWAKE!'. Viendo su misión frustrada, y habiendo sido descubiertos, los espectros de Mordor huyen al galope.

-El amanecer no trae buenas noticias para Frodo y los demás en Bree: aunque se han salvado de haber sido atacados por la noche, está claro que Bill Ferny y sus 'amigos' sureños han tratado de asesinar a Frodo y los demás, pues las ventanas de su habitación han sido forzadas. Para colmo de males, los ponies y todos los demás caballos de Bree han desaparecido. Ahora los hobbits tendrán que enfrentarse a un largo viaje a pie, y lo que es peor, no podrán portar provisiones suficientes para el viaje. Tratando de buscar una solución a esto, el bueno de Butterbur se ofrecerá a comprarle su viejo y moribundo poney al traicionero Ferny, que para incrementar sus beneficios en todo este asunto, ha decidido vendérselo a un ridículo precio.

-Tras muchas horas de retraso, y sin posibilidad alguna de partir en secreto, los hobbits, encabezados por Strider, salen del pueblo ante una multitud de curiosos, no todos ellos amigables (como el propio Bill Ferny, que verá correspondidos sus improperios e insultos con el lanzamiento de una manzana por parte de un iracundo Sam).
 

-Tras dejar el pueblo, la compañía avanza varias millas por la carretera, y después penetra en los bosques adyacentes, tratando de perder la pista a cualquier posible perseguidor, y permaneciendo ocultos. Tras varios apacibles días de caminata, penetran en otra región bastante más desagradable: los pantanos de Midgewater, traicioneros y llenos de molestos insectos. Esto retrasa su marcha, a la par que se convierte en una considerable molestia. Finalmente, tras cinco días de marcha, Strider y los demás dejan el pantano, y vislumbrab por vez primera su objetivo: los riscos de Weathertop.

-Evitando alcanzar las montañas de Weathertop abiertamente, Aragorn les conduce, dando un rodeo, por uno de sus laterales, para permanecer ocultos en la medida de lo posible. Allí encuentran un sinuoso pero limpio sendero, que les llevará hasta la cumbre sin ser vistos. Ante la curiosidad de Merry, Aragorn les explica brevemente la historia de estas colinas, antiguo puesto de vigía del North Kingdom, desde el cual Elendil hubo de observar la llegada de Gil-Galad desde el Oeste. Ante la mención de Gil-Galad, Sam, para sorpresa de sus compañeros, recitará un pequeño poema que, años ha, le enseñase Bilbo.

-Tras algunas horas más de caminata, los hobbits llegan hasta la parte superior de Weathertop, acampando en el flanco occidental, en una zona recogida y oculta, cubierta de hierba. Mientras los demás guardaban del poney y el equipaje, Strider subió, junto con Merry y Frodo, a la mismísima cumbre de Weathertop, desde la cual se podía vislumbrar todo los terrenos en millas y millas a la redonda, incluídas las nevadas cumbres de las Misty Mountains.

-Mientras observan el horizonte, Strider cae en la cuenta de que hay una zona circular que ha sido recientemente calcinada, como si ardientes lenguas de fuego hubiesen barrido la superficie; y en en centro del círculo, en unas piedras, hay varias runas, no muy claras, que parecen simbolizar la runa de Gandalf y un 3. Parcialmente aliviados, al saber que Gandalf ha estado probablemente allí, pero alarmados ante la posibilidad de que haya habido algún terrible combate allí (pues hace varios días vieron un súbito resplandor en el horizonte, mientras se encontraban en los pantanos), se preparan para descender hacia el campamento. Pero en ese momento, vislumbran la inconfundible silueta de varios Black Riders que se aproximen directamente hacia ellos, desde la carretera.

-Al llegar al campamento, Sam y Pippin les advierten de que han visto huellas no muy lejos, y encontrado algo de leña cortada y apilada. Parecen huellas de varios Rangers, pero también hay huellas de pesadas botas, lo cual parece confirmar que varios Jinetes Negros pudieron haber estado aquí. Al anochecer, siguiendo el consejo de Aragorn, los hobbits encienden un buen fuego, pues aunque puede delatar su posición constituye su única defensa de los emisarios de Mordor, que temen al fuego. Mientras tanto, y para disipar el miedo de sus corazones, Strider relata a sus amigos la bella historia de Lúthien Tinúviel y Beren, un triste pero maravilloso relato de amor y heroicidades: 'It is a fair tale, though it is sad, as are all the tales of Middle-Earth, and yet it may lift up your hearts'.

-Poco después, los Jinetes Negros atacan, y Frodo, sintiendo un impulso irresistible, más fuerte que su propia voluntad, se pone el Anillo, facilitando a sus enemigos el descubrirle. Pero el valiente hobbit, reuniendo todo su coraje, se lanza a la carga contra su líder, desenvainando su espada élfica y gritando, sin ser realmente consciente de ello: 'O Elbereth! Gilthoniel!'. A pesar de llegar a golpear a su maléfico enemigo, éste hiende su venenoso acero en el hombro de Frodo, y el hobbit pierde el conocimiento, mientras Aragorn trata valientemente de ahuyentar a los espectros con una rama encendida.

Mapa de Weathertop

12. Flight to the Ford: de cómo Frodo y sus amigos llegan finalmente al Ford of Bruinen, cerca de Rivendell, donde son asaltados por los nueve Jinetes Negros, logrando escapar gracias a la furia desatada del río, que se llevará a los malignos sirvientes de Sauron.

-Cuando Frodo vuelve en sí, sus amigos contemplan preocupados su estado: ha recibido una herida mortal, producida por una maléfica arma del líder de los Black Riders. Ésta ha dejado el hombro y el brazo de Frodo inutilizados, con un dolor intenso y una sensación de frío que atenaza su mismo espíritu. Aragorn reconoce en el arma, cuya punta ha quedado mellada, un poder superior al que él pueda conjurar. No obstante, gracias a su sabiduría, consigue una hierba de propiedades también mágicas, la Athelas, con la cual consigue al menos aliviar el dolor de Frodo.

-Dejando Weathertop atrás, Aragorn y los hobbits se dirigen hacia el sur, con la intención de atravesar la carretera, penetrando en las más boscosas regiones de la zona. Debido al estado de Frodo, se ven obligados a poner a éste a lomos de Bill, el poney, mientras ellos caminan inclinados bajo el peso de todos los fardos que éste llevaba.

-Así continuarán una dura marcha, con la moral baja, mientras el estado de Frodo empeora cada vez más. Al cabo de cinco días, Aragorn les conduce en dirección nordeste, siguiendo la carretera hacia el río Hoarwell. En la lejanía pueden ver el río Bruinen, cercano a Rivendell, en cuyo puente temen poder encontrar a sus perseguidores, pero que esperan poder alcanzar lo antes posible.

-Al día siguiente, Aragorn encontrará, junto al río, una bella piedra élfica, lo cual interpreta como un signo de esperanza, y cruzando el puente sobre el Hoarwell, penetran en una escarpada región montañosa. Entre empinadas colinas y estrechos valles, Frodo y los demás emprenden una penosa marcha. A los dos días, una fina pero incesante lluvia comienza a caer sobre los cansados viajeros, y el frío y la humedad hacen que la maldición que parece tratar de destruir a Frodo comience a hacer mella sobre él. Una sensación de frío penetrante se apodera de su cuerpo, y un dolor sordo y continuo recorre la zona herida, mientras sus sentidos parecen debilitarse, y la oscuridad alrededor suyo agolparse en torno a él.

-Tras una fría y húmeda noche, los hobbits se ven forzados a emprender una difícil ascensión por las montañas, pues de continuar por su camino actual llegaría hasta la región de los Ettenmoors, poblada por Trolls, y poco conocida por Aragorm. Al llegar a la cumbre, completamente agotados, Frodo parece especialmente afectado por el esfuerzo realizado, pues se había visto obligado a desmontar del poney y seguir a sus amigos a pie.

-Pero afortunadamente las cosas parecen tomar un cariz mejor al día siguiente: pronto encuentran un sendero claro y bastante fácil de seguir, que les llevará con relativa comodidad hasta la falda de las montañas. Allí descansarán felizmente, tras un pequeño sobresalto inicial, a la sombra de las estatuas de piedra de los trolls con los que Bilbo y cía se topasen en sus aventuras, años atrás. El recuerdo de Bilbo, el cálido sol, y la improvisada canción que Sam recita para la ocasión animan sobre manera a todos ellos, y especialmente a Frodo, que parece revivir tras haber estado casi al borde de la muerte:

'(...)-My lad-, said Troll, -this bone I stole.
But what be bones that lie in a hole?
Thy nuncle was dead as a lump o'lead,

Afore I found his shinbone.
Tinbone! Thinbone!
He can spare a share for a poor old troll,
For he don't need his shinbone.'

-Tras esto, los compañeros descendieron por el mismo camino por el que Gandalf, Bilbo y los enanos bajaron, años ha, tras su encuentro con los trolls, y llegaron a la carretera, completamente desierta y sin signos del Enemigo. Tras varias horas de marcha, el sonido de un caballo al galope tras ellos les alarmó sobremanera. Pero Aragorn pronto reconoce al jinete como Glorfindel, uno de los elfos de Rivendell, y buen amigo suyo. Juntos avanzan precavidos hasta el puente del Bruinen, donde esperan encontrar oposición por parte de los Black Riders.

-Frodo monta en el bello y raudo corcel de Glorfindel, mientras los demás avanzan tras él, a pie. Y sus temores se verán efectivamente cumplidos al aproximarse al puente, pues cinco jinetes les atacan por la espalda, mientras otros cuatro les esperan adelante.

-Frodo se resiste a alejarse cabalgando, como el elfo le había conminado a hacer (en parte debido al silencioso mandato de los Black Riders y a la influencia maligna del anillo), pero obedeciendo las órdenes de su amo, el caballo élfico se lanza hacia delante en una carrera que ni si quiera los caballos de Mordor pueden igualar. Pero el líder de los espectros consigue emboscar a Frodo, y cuando éste y su montura, aterrorizados, se preparan para lo peor, las aguas del río se levantan súbitamente, invocadas por el poder de Elrond, y en una furiosa ola, arrastran entre alaridos a los Jinetes Negros, mientras Frodo pierde el conocimiento.

-Book Two-

1. Many Meetings: de cómo Frodo se despierta para encontrarse en la Casa de Elrond, rodeado de todos sus amigos, incluídos Gandalf y Bilbo, y disfrutando de la compañía de éstos y de los elfos de Rivendell.

-Frodo se despierta en una acogedora y bonita habitación que le resulta completamente desconocida. Preguntándose somnoliento dónde está, todavía desorientado tras haber estado varios días inconsciente, se encontrará con Gandalf frente a él para responder a sus preguntas. Por él Frodo sabrá que se encuentra sano y salvo en The Last Homely Home, en Rivendell, morada de Elrond. Una vez despierto, Frodo asedia a Gandalf con innumerables preguntas, descubriendo lo ocurrido en el Ford of Bruinen, y cómo ha permanecido varios días inconsciente, siendo atendido por Elrond, y constantemente vigilado por el bueno de Sam, que velaba a su lado día y noche. De su conversación con Gandalf Frodo descubre también bastantes datos importantes en lo referente a su misión, como por ejemplo, que los misteriosos Black Riders no son otros que los terroríficos Espectros del Anillo, los Ringwraiths de los que Gandalf le había hablado, antiguos señores mortales consumidos por los nueve Anillos que Sauron les entregó, y atados por el poder del Anillo Único que el Dark Lord creó a tal efecto. Si Elrond no le hubiese atendido a tiempo, Frodo, consumido por la maligna herida que el líder de los Ringwraiths le inflingió en Weathertop, habría pasado a convertirse en uno de ellos, en un espectro eternamente torturado, a las órdenes del Señor Oscuro. Para su sorpresa, Frodo descubrirá también que 'Strider', hacia el cual Frodo, a pesar de la desconfianza de Sam, tiene un gran afecto, no es un simple pero noble Ranger, como los hobbits creen, sino uno de los descendientes de los reyes de Númenor, un dúnedan.

-Tras una larga conversación, Frodo continúa descansando, pues aunque la maldición de la herida ya ha remitido, aún está necesitado de descanso, y Gandalf observa con cierta preocupación cómo 'there was a faint change, just a hint as it were of transparency, about him, and especially about the left hand that lay outside upon the coverlet'. Pero el mismo mago sabe que, aunque la herida de la maléfica daga, y el efecto del Anillo sobre Frodo, hayan dejado ya una marca sobre el inocente hobbit, ésta no es necesariamente maligna: '(...)to what he will come in the end not even Elrond can foretell. Not to evil, I think'. Así, con estas palabras, Gandalf inicia uno de los más importantes elementos de la historia, esto es, la transformación que Frodo sufrirá a lo largo de ésta.

-Al levantarse de nuevo, Frodo se encuentra felizmente con Sam. Éste toma tímidamente su mano y danza de alegría al ver que su querido 'Master' se ha recuperado finalmente. Juntos, descienden a uno de los jardines de la casa, donde se encuentran con Pippin y Merry, que le anuncian que muy pronto una gran fiesta tendrá lugar, en la que ellos serán invitados de honor, especialmente Frodo.

-Entonces, maravillado, Frodo asistirá a esta maravillosa celebración, asombrado ante la belleza y majestuosidad de los que le rodean: Elrond preside la mesa, con Gandalf a un lado y Glorfindel al otro, revelados en toda su grandeza. Cerca de ellos estaba también Arwen Undómiel, hija de Elrond, cuya belleza ultraterrena deja extasiado a Frodo, y a su lado, reluciente entre ricos ropajes y enormes joyas, se sienta un enano de barba larga y reluciente, que no es otro que Glóin, uno de los compañeros de Thorin Oakenshield y Bilbo en sus alocadas aventuras. Junto con él pasará una velada entretenida, escuchando las historias que el enano le cuenta acerca del Reino Bajo la Montaña que Dáin ha fundado, tras la derrota de Smaug, y que parece estar finalmente devolviendo la gloria y esplendor de antaño a los enanos, que llevan mucho tiempo vagando por la Tierra Media a la espera de poder recuperar lo que un día fue suyo.

-Tras concluir la cena, Elrond y sus invitados pasarán al Hall of Fire, donde éstos disfrutarán de las historias y baladas de los bardos élficos, en la cálida penumbra de esta sencilla habitación, únicamente iluminada por el brillante fuego del hogar, que le da nombre. Allí, dormitando en una esquina, Frodo se encuentra con su querido Bilbo. Pronto comienzan a parlotear animadamente, pero el Anillo se posará como una sombra maligna entre ambos cuando Bilbo le pida a su amigo que le deje ver 'su anillo', a través de la cual 'he found himself eyeing a little wrinkled creature with a hungry face and bony groping hands. He felt a desire to strike him'. Pero esta sombra pronto se disipa, y los dos hobbits olvidarán rápidamente lo ocurrido, disfrutando de nuevo de su compañía juntos. Al cabo de un rato, Bilbo se retira junto con Aragorn, el cual le ha estado ayudando a componer un poema para la ocasión, y tras ello, la voz de Bilbo comienza a relatar, suavemente, la bella historia de Eärendil:

'Eärendil was a mariner
that tarried in Arvernien;
he built a boat of timber felled
in Nimbrethil to journey in;
her sails he wove of silver fair,
of silver were her lanterns made,
her prow was fashioned like a swan,
and light upon her banners laid...'

-Tras escuchar el poema de Bilbo, que parece llevarle a maravillosos y distantes reinos oníricos, ambos hobbits salen de la habitación silenciosamente y se retiran a las habitaciones de Bilbo, donde permanecen durante largo tiempo charlando y contemplando las estrellas, hasta que un diligente Sam aparece para recordarles que Frodo necesita de descanso, y que un importante Concilio tendrá lugar a la mañana siguiente, al que Frodo debe asistir.

Mapa de Rivendell

2. The Council of Elrond: de cómo la historia del Anillo, desde su creación hasta el presente, es narrada en su totalidad, siendo discutidos los planes para evitar que caiga en manos del Enemigo, y decidiéndose finalmente que Frodo cumpla con la misión de penetrar en el mismísimo Mordor, para así llevarlo al Orodruin, el Mount of Doom donde el Anillo puede ser destruído para siempre.

-Los asistentes al Council son: Elrond y los miembros más importantes de su Casa, entre ellos Glorfindel y Erestor; Glóin y su hijo Gimli, como representantes del Reino de los enanos; Galdor, un elfo de los Grey Havens, como emisario de Círdan the Shipwright; Legolas, hijo de Thranduil, Rey de los elfos de Mirkwood, en representación de sus congéneres; Bilbo y Frodo como Finder y Bearer of the Ring respectivamente; Sam aconpañando a su inseparable 'master', a pesar de no estar invitado; Gandalf y Aragorn, como dos de los principales personajes de la historia del Anillo, pues sus destinos están inequívocamente ligados a éste, y finalmente, Boromir, hijo del Señor de Gondor, que ha acudido en busca de consejo y ayuda, tras un largo y peligroso viaje desde el amenazado Este.

-Primero son discutidas en el Concilio las importantes noticias sobre el estado de las cosas a lo largo y ancho de la Tierra Media, conforme las fuerzas de la Oscuridad van revelando sus movimientos. De especial interés para todos serán las oscuras noticias que Glóin revelará a los demás: hechizados por las leyendas de sus antepasados, un grupo de enanos, liderados por el, para Bilbo, muy querido Balin, partió con grandes esperanzas hacia el maldito reino subterráneo de Moria, tratando de crear una colonia enana allí, para así reclamar como suyo lo que un día les fuese usurpado por la Oscuridad. Tras unos inicios prometedores, los enanos de la Montaña pronto dejaron de tener noticias de Balin y los suyos, temiéndose lo peor. Pero el viejo Glóin trae con el otras noticias aún más oscuras para el resto de los presentes, y de la mayor importancia: hace poco más de un año, un oscuro y terrible emisario de Sauron llegó al Reino Bajo la Montaña, ofreciendo grandes recompensas y la amistad de Sauron a cambio de que le fuese entregado a su amo cierto ladrón hobbit, conocido por los enanos, 'and get from him, willing or not, a little ring, the least of rings, that once he stole'. Con esto es ya obvio que Sauron no sólo sabía de la existencia del Anillo, sino de cómo había sido obtenido por Bilbo.

-Tras esto, Elrond se embarca en una larga narración en la que explica toda la larga y triste historia del Anillo, desde su creación hasta el momento en que desapareció de los anales del tiempo. La gran alianza de elfos y hombres es recordada por Elrond con emoción, ya que él fue uno de los principales partícipes en la batalla en la que, encabezados por Gil-Galad, líder de los elfos, y Elendil, líder de los humanos, las fuerzas del Bien lograron derrotar a Sauron, tras sufrir inmensas bajas, entre ellas, las de sus valientes y poderosos líderes. Pero la amargura del precio de la victoria fue también incrementada por el maligno Anillo de Sauron, que aún después de ser este derrotado, habría de traer sufrimiento y muerte a los hombres. Pues al ser derrotado el Señor de la Oscuridad, Isildur, hijo de Elendil, tomo para sí el Anillo Único, contraviniendo los consejos de Elrond y de Círdan: 'This I will have as weregild for my father, and my brother'.

-Boromir se levanta, orgulloso y casi insolente, y comienza un largo discurso sobre el estado de su tierra natal , Gondor, ensalzando a su patria y a sus pobladores, como los únicos y más valientes paladines de la libertad, defendiendo cada centímetro de su tierra frente al empuje de la Oscuridad, sin ayuda de otros reinos. Pero Gondor, afirma Boromir, no ha venido aquí en busca de ayuda militar, a pesar de encontrarse en una hora de dificultades: ha venido aquí, enviado por su padre, Denethor, Señor de Gondor, en busca de consejo acerca de unas misteriosas palabras que llevan cierto tiempo atormentando los sueños de él y su hermano menor. Éstas son parte de un antiguo poema que hace referencia al Anillo como 'Isildur's Bane', lo que realmente fue, y habla también de 'the Sword that was broken' (Narsil, la espada de Isildur), y de que 'the Halfling forth shall stand', coincidiendo con el momento en el que 'That Doom is near at hand'. Respondiendo a estos acertijos y a la inquietud de Boromir, Gandalf conmina a Frodo a levantarse y presentar el Anillo frente a todos. Anonadado, Boromir contempla al 'Halfling' y a 'Isildur's Bane', mientras Aragorn se revela como el heredero de Isildur, y el legítimo portador de Narsil.

-Boromir, orgulloso e incluso engreído, es incapaz de ver a través de las ajadas ropas de Aragorn, y de distinguir en él al poderoso King of Men que en él yace oculto, heredero de la gloria de Númenor. Ante su suspicacia, Bilbo, herido por semejante insulto para con su querido amigo dúnadan, recitará un curioso poema, compuesto por él mismo, que Gandalf mismo había incluído en su carta para Frodo que los hobbits leyesen en The Prancing Poney, en cuyo momento no habían entendido muy bien.

'All that is gold does not glitter,
Not all those who wander are lost;
The old that is strong does not wither,
Deep roots are not reached by the frost.
From the ashes a fire shall woken,
A light from the shadows shall spring;
Renewed shall be the blade that was broken:
The crownless again shall be king.'

-Pero Aragorn, aunque agradece las palabras de su buen amigo hobbit, también parece haberse sentido levemente ofendido por las palabras de Boromir, y aunque afirma que 'For my part I forgive your doubt', comenzará a hablar del amargo destino de su pueblo, los Dúnedain, y de cómo han sido los mayores defensores de las gentes libres de la Tierra Media durante todo este tiempo, sin recibir reconocimiento ni recompensa alguna a cambio, dando en cierto modo una lección al excesivamente orgulloso héroe de Gondor.

-Tras esto, Bilbo comenzará una extensa narración de su parte en la Historia del Anillo, explicando la verdadera forma en que lo obtuvo de Gollum.

-También Gandalf deberá contar ahora su parte de esta gran historia, narrando cómo Saruman the White, poderoso hechicero y líder de su orden, les ha estado traicionando desde hace tiempo: mantuvo a todos en la ignorancia acerca del destino del Anillo, que según él se había perdido en las aguas de los mares del sur tras la muerte de Isildur, y acerca del Mal que anidaba en Mirkwood, que no era otro que Sauron, que tras permanecer durante largos evos oculto había recuperado ya suficiente poder como para preparar su regreso a la Tierra Media. Cegados por las melosas palabras de Saruman, los miembros del White Council, entre ellos Elrond y Gandalf, no supieron ver el peligro que acechaba en las sombras, y en el hirviente deseo del mago de apoderarse del Anillo Único para sí mismo. Así, Sauron regresó a su ciudadela de poder de Barad-Dûr, obteniendo noticias acerca del paradero del Anillo por medio de Gollum, que enloquecido, salió finalmente de su escondrijo en la montaña en busca del Anillo y de su odiado 'Baggins'. Tras salir de Mordor, a donde fue conducido por los siervos de Sauron, y donde éste arrancó de su maltrecha mente todos los secretos del Anillo, Gollum partió hacia el Oeste, siendo interceptado entonces por Gandalf y Aragorn, que habían decidido hacía algún tiempo seguirle los pasos, pues, a pesar de las falsas confianzas que Saruman les insuflaba, Gandalf sabía instintivamente que debían averiguar más sobre el supuestamente trivial anillo de Bilbo, que habría eventualmente de revelarse como el mismísmo Anillo de Sauron.

Así fue capturado e interrogado Gollum, y finalmente entregado a los elfos de Mirkwood para su custodia. Las sospechas de Gandalf comenzaban a incrementarse, pero la traición de Saruman todavía era desconocida para todos.

Tras descubrir finalmente la verdad, tras la fiesta de cumpleaños de Bilbo, Gandalf fue abordado por un miembro de su orden, el hechicero Radagast the Brownm que le transmitió un urgente mensaje de Saruman que le conminaba a visitar a éste en su torre de Orthanc, en el este, para discutir importantes asuntos. Gandalf, sin sospechar aún la traición de Saruman, acudió a la cita con éste, siendo reveladas finalmente sus intenciones: Saruman había forjado una inestable alianza con el Señor Oscuro, tratando de ponerse del lado vencedor, e intentando al mismo tiempo conseguir el Anillo para sí mismo antes de que su ahora amo Sauron lo hiciese. Furioso por la negativa de Gandalf a participar de sus locos planes, Saruman lo encerró con promesas de futuros sufrimientos en sus manos. Pero, como lo fuese una vez, en la Batalla de los Cinco Ejércitos, Gandalf the Grey fue rescatado por Gwaihir the Windlord, Señor de las Águilas, y llevado a Rohan, donde consiguió una montura digna de él, el legendario caballo Shadowfax, el más poderoso corcel de la Tierra Media. Con su ayuda emprendió un rápido viaje hacia the Shire, donde creyó, desesperanzado, que los hobbits habían sido capturados por el Enemigo. Llegó así a Bree, donde hubo de descubrir alegrado que Frodo y los demás aún vivía, y estaban siendo guiados hacia Rivendell por su amigo Aragorn. Partiendo rápidamente hacia el este a lomos de Shadowfax, fue asediado duramente por los Ringwraiths en Weathertop, llegando finalmente A Rivendell tres días antes que los hobbits.

-Tras la larga exposición de Gandalf, el Council comienza a discutir el más importante tema: qué hacer con el Anillo. Varias ideas surgen, todas ellas igualmente inválidas, como dejar a Tom Bombadil como custodio del Anillo, o a los señores elfos que aún caminan sobre la Tierra Media, como Elrond y los suyos. Entonces, un imprudente Boromir propondrá la posibilidad de usarlo como un arma en la guerra contra la Oscuridad, como el arma que el Reino de Gondor necesita. Pero, como los demás explican, eso sería algo absurdo e imposible, dada la intrínsecamente malvada naturaleza del Anillo. Finalmente, Elrond ofrecerá la única y desesperada opción: alguien deberá portar el Anillo hasta las mismísimas fauces de Mordor, hasta el Orodruin, Mount of Doom, y allí lanzar el Anillo a los terribles fuegos que una vez hubieron de forjarlo. Para Erestor, intentar semejante empresa se le antoja 'the path of despair', 'Of folly, I would say'. Pero Gandalf revelará la sabiduría de esta opción, que el Señor Oscuro jamás sospechará, creyendo que sus enemigos se verán seducidos por el inmenso poder del Anillo, y por lo tanto inclinados a atesorarlo hasta la muerte, o a utilizarlo como un arma, como el mismo Boromir sugirió antes: 'Well, let folly be our cloak, a veil before the eyes of the Enemy!. For he is very wise, and weighs all things to a nicety in the scales of his malice. But the only measure that he knows is desire, and desire for power; and so he judges all hearts.'.

-Frente a la cuestión de quién debe ser el que se enfrente a semejante empresa, probablemente suicida, la voz de Frodo se alzará entre el profundo silencio de la sala, para su propia sorpresa. El pequeño hobbit se sentía en realidad aterrorizado, intuyendo que él era en realidad el encargado de llevar esta pesada carga, el Anillo, hasta sus últimas consecuencias, pero tras unos instantes en los que 'A great dread fell on him, as if he was awaiting the pronouncement of some doom that he had long foreseen and vainly hoped might after all never be spoken', Frodo se levantará, y 'as if some other will was using his small voice', dijo: 'I will take the Ring, though I do not know the way'. Y con esta frase, el sensible e inteligente Frodo sellaría su destino y el de su inseparable Sam, que inmediatamente suplicó el poder acompañar a su amigo ('But you won't send him off alone surely, Master?').

'All that is gold does not glitter...'

3. The Ring Goes South: de cómo se forma The Fellowship of the Ring, que viaja hacia hasta los pies de las Misty Mountains, donde las crueles cumbres de Caradhras les repelen, obligándoles a cambiar su rumbo.

-Tras pasar dos meses en Rivendell, mientras múltiples mensajeros y espías vigilan a lo ancho y largo de la Tierra Media en busca de signos del Enemigo, Elrond y Gandalf deciden que ha llegado el momento de partir. Finalmente se ha decidido que los compañeros de Frodo sean ocho, y entre ellos sus inseparables Merry y Pippin, que indignados por haber sido excluídos, insisten tenazmente en acompañar a su amigo, sin importarles el riesgo. Junto a ellos viajarán Aragorn y Gandalf, además de Gimli, Legolas y Boromir. Tras una emotiva y triste despedida, los nueve compañeros parten hacia lo desconocido,

-El invierno ha llegado, y la perspectiva de marchar hacia un difícil e incierto futuro no es agradable ni para los hobbits ni para sus compañeros. En medio de una atmósfera melancólica, y y con el frío viento del Este penetrando hasta sus huesos, la Compañía del Anillo parte hacia el sur, atravesando durante varios días las yermas tierras que yacen ante ellos, aparentemente infinitas.

-Tras más de quince días de viaje, Frodo y los demás llegan hasta las tierras de Hollin, a los pies de las Misty Mountains, unas bellas y apacibles tierras, con verdes prados y viejos árboles aquí y allá. El tiempo ha mejorado, y todos se alegran del cambio. Pero mientras contemplan el horizonte, y los picos de las Misty Mountains que deben atravesar, Aragorn se da cuenta de que toda esta tierra, antaño poblada por elfos, permanece en un completo y extraño silencio, cuando normalmente está habitada por multitud de pájaros y otras criaturas. Mientras los demás duermen, Aragorn y Sam se dan cuenta esa misma noche de que están siendo vigilados: una oscura y siniestra nube de pájaros cruza las planicies directamente hacia ellos, sobrevolándolos varias veces. Alarmados sobremanera ante lo que parece claramente espionaje del Enemigo, los compañeros deciden partir a la noche siguiente, permaneciendo ocultos el resto del día.

-Durante la primera noche de marcha, Frodo y Aragorn vieron una ominosa sombra pasar sobre ellos, más rápida que el viento. Continuando su marcha durante las siguientes noches, pronto llegaron a los pies de la montaña de Caradhras, la cual debían atravesar para continuar con su viaje hacia el Este. Con el crudo invierno pisándoles los talones, y la amenazadora inmensidad de Caradhras frente a ellos, la idea de tratar de alcanzar su cumbre no parecía excesivamente buena. Por ello, Gandalf, parlamentando con Aragorn, trató de convencer a este de optar por un peligroso camino secreto que parecía invocar terror incluso en el corazón del valeroso Dúnadan. Finalmente, los compañeros decidieron intentar la difícil ascensión, siendo advertidos por Boromir del peligro que corrían de perecer congelados, si la tormenta de nieve que parecía inminente caía sobre ellos.

-Con grandes dificultades, Gandalf y Aragorn guiaron a los demás hacia la inmensidad rocosa que se erguía frente a ellos. Tras muchos esfuerzos, comenzó a hacerse patente en el aire una marcada sensación de estar siendo vigilados, y de animadversión hacia ellos; el viento parecía susurrar crueles burlas, y la nieve comenzó rápidamente a arremolinarse a su alrededor, impidiéndoles continuar. Como Aragorn dejó claro, la montaña parecía no querer dejarles continuar, y Caradhras the Cruel, como los enanos la llamaban, parecía hacer valer su ominosa reputación, pues pronto a la furiosa tormenta de nieve hubo de unírsele multitud de rocas que, desprendidas de las paredes superiores de la montaña, parecían ciertamente tratar de alcanzarles. Tras una terrible noche en la que los hobbits casi mueren congelados, el grupo decidió volver por donde había venido, y tras un enorme esfuerzo, consiguieron descender las nevadas cumbres y volver al punto de partida. Caradhras había vencido.

4. A Journey in the Dark: de cómo Frodo y los demás, tras resistir una ataque de Wargs a los pies de Caradhras, penetran en el interior de Moria, alcanzando la tumba de Balin.

-Tras haber terminado el descenso del cruel Caradhras, Gandalf y los demás comienzan a discutir el curso a seguir: el mago les explica que, en su opinión, están obligados a tratar de atravesar las oscuras y ominosas profundidades de Moria, la antigua ciudad de los enanos, ahora ocupada for el Mal. Frente a ello todos se oponen inicialmente, incluido Aragorn ,que a pesar de haber conseguido salir vivo de Moria en una ocasión albergaba terribles recuerdos de la experiencia. Incluso llegan a meditar la idea de volver a Rivendell. Pero finalmente se impondrá el sentido común, y será Frodo el que acabe, junto con Gandalf, convenciendo a los demás de que deben continuar con su misión, sea cual sea el precio.

-Mientras discutían, la noche fue descendiendo sobre ellos, y con la oscuridad comenzaron a llegar extraños e intranquilizadores sonidos. Pronto Aragorn se dió cuenta de que lo que creían sólo el espectral sonido del viento era en realidad el aullido de varias grandes manadas de lobos, Wargs de las montañas.

-Así se prepararon para resistir durante una larga y fría noche el posible ataque de estas malignas criaturas. En la cima de una colina encendieron y fuego y comenzaron a vigilar, espalda contra espalda, la impenetrable oscuridad que se extendía a sus pies. Los lobos atacaron traicioneramente, poco antes del amanecer, pero fueron repelido por Gandalf y los demás, que a la mañana siguiente decidieron partir con rapidez hacia las montañas de Moria.
-Durante varias horas la Compañía caminó con rumbo sureste entre las desoladas tierras de la zona, liderados ahora por Gandalf y Gimli, pues Gandalf conocía bien Moria, y el deseo de contemplar Khazad-dûm latía con fuerza en el pecho del enano. Tras encontrar el camino correcto, Gandalf y los demás alcanzaron la planicie frente a la cual se encontraban las ocultas puertas de Moria. Ésta estaba ocupada por un lago de apariencia maligna y nauseabunda, por cuyas oscuras y resbaladizas orillas los compañeros avanzaron hasta llegar a la pared de roca, marcada por varios antiguos árboles, en la que la ahora invisible entrada debía estar.

-Allí, mientras Sam se lamentaba por tener que abandonar aquí a su querido poney 'Bill', la luz de la luna comenzó a iluminar la pared de roca, y en ella aparecieron, mágicamente, los símbolos de la Durin, de los High Elves, y de la Casa de Fëanor, junto con una inscripción rúnica. La entrada de Moria se había finalmente revelado, pero para abrirla era necesario decir la contraseña que les permitiría la entrada, que Gandalf confiesa que desconoce. El hechicero, molesto por las preguntas inquisitivas de los hobbits y por la desconfianza de Boromir, que no parece creer que Gandalf pueda adivinar el acertijo de la puerta, se levanta, y comienza a ensayar con cientos de conjuros de apertura, en diferentes lenguas. Al final, enfadado, arroja su vara cómicamente al suelo y sienta enfurruñado.

-Finalmente, el mago se levanta riendo, y grita la contraseña. Pero en ese momento, aullidos de lobos resuenan en la lejanía, y un peligro mucho más cercano y horrible aparece, de las profundides del oscuro lago a sus espaldas. El poney sale huyendo, despavorido, pues unos horrendos tentáculos han comenzado a salir del agua, y tratan de aferrar a Frodo. Sam, desesperado al ver en peligro tanto a su querido Bill como a su 'master', se lanza hacia delante y salva a Frodo de las garras del monstruo, y los compañeros entran en la oscuridad de Moria justo a tiempo, mientras los tentáculos de la criatura cierran la entrada tras ellos, condenándoles a adentrarse en Khazad-dûm.

-Tras una larga y dura marcha a través de las amenazadoras sombras de Moria, fantasmagóricamente vacías, la Compañía, liderada de nuevo por los recuerdos de Gandalf la antigua ciudad de los enanos, y por la tenue luz de su vara, llega a una intersección de caminos. En una habitación contigua, los compañeros pasan la noche, al lado de un ominoso pozo en el que el imprudente Pippin, impelido por la curiosidad típica de los Took, comete la infantil imprudencia de arrojar una piedrecita. Tras ser severamente reprendido por Gandalf, que teme que 'something has been disturbed that would have been better left quiet' , el asustado hobbit permanecerá durante mucho tiempo aterrorizado, sin atreverse si quiera a mirar hacia el pozo, por miedo de que algo pudiese reptar desde la oscuridad hacia ellos.

-Tras otra larga y dura marcha, los hobbits y sus compañeros llegan a una gran estancia abierta, en la que hay cuatro puertas, una en cada extremo. Allí pasan la noche en silencio, mientras Frodo escucha con aprehensión, buscando los furtivos sonidos de pisadas que sus ahora aguzados sentidos (por la herida inflingida por el Ringwraith, que de alguna forma le ha acercado al Reino de la Oscuridad) ya han detectado en varias ocasiones tras ellos. Aunque Frodo hasta ahora no le ha querido dar importancia a esto, en medio de la noche cree observar un par de pálidos ojos que los vigilan.

-A la mañana siguiente, la ruta de Gandalf se ha probado afortunada hasta ahora. Han avanzado una gran distancia en la dirección correcta, y sin encontrarse con grandes peligros, exceptuando grietas y oscuros pozos en el camino. Antes de decidir por qué curso continuar, el hechicero decide examinar las estancias contiguas, y en una de ellas, entre una gruesa capa de polvo, y iluminada por un haz de luz que penetra en la estancia desde el techo, encuentran la tumba de Balin, hijo de Fundin, lo cual es un duro golpe para todos ellos, y especialmente para Gandalf, Frodo y Gimli.

Mapa de Moria

5. The Bridge of Khazad-dûm: de cómo los héroes de la Fellowship of the Ring, en una escena magistral y emocionante, son atacados por una enorme compañía de orcos, siendo sorprendidos en su huída por un terrorífico ser que arrastra a Gandalf hacia insondables profundidades, mientras sus compañeros corren, desesperados, hacia un amarga libertad.

-Gandalf y los demás comienzan a examinar la cámara en la que se encuentran, descubriendo los restos de lo que parece haber sido la última y desesperada batalla de los enanos frente a la tumba de su líder, el ahora desaparecido Balin, amigo de Bilbo y Glóin, el padre de Gimli, así como de Gandalf, que los acompañó en sus aventuras. Además de numerosas armas orcas, y aunque severamente dañado, el hechicero encuentra un ajado libro que parece ser una crónica de los sucesos acaecidos en la malograda colonia enana desde sus comienzos, hace ya treinta años. En él se narra la amarga y terrible historia de este grupo de enanos, que se vio enfrentado a un ejército enemigo inmenso y a un antiguo mal, Durin's bane, que convirtió su añorada Khazad-dûm en una prisión maldita de la que nunca pudieron llegar a escapar. Balin murió a los cinco años de llegar a Moria y tomar para sí el título de Señor de la montaña, y sus camaradas corrieron una suerte aún peor, cayendo poco a poco bajo la creciente oscuridad, y muriendo en una desesperada batalla final en esta misma estancia, junto a la tumba de Balin.
-Impresionados por esta triste y terrorífica historia, Frodo y los demás se disponen a salir de la estancia cuando quedan paralizados al eschuchar, en la lejanía, el mismo terrible sonido de tambores que los enanos describían en el libro. El ominoso golpear de los tambores parece producido por manos inmensas que estén chocando contra los mismísimos cimientos de la montaña, y los compañeros pronto se ven sorprendidos por el ruido de innumerables orcos que se lanzan hacia ellos a través del largo pasillo anexo a la estancia de Balin.

-En esta estancia luchan contra las hordas de orcos al ataque, matando a muchos de ellos, y finalmente salen huyendo hacia las cámaras inferiores, con un desesperado Aragorn que lleva en sus brazos a Frodo, al que cree muerto. Pero el hobbit está bien protegido bajo la valiosísima cota de malla de mithril de Bilbo, y todos han salido indemnes de la primera confrontación. Gandalf les conmina a seguir, mientras él trata de bloquear la entrada para posibilitar su de otra forma desesperada huída.

-Al cabo de escasos minutos, Gandalf vuelve corriendo desde la puerta, y cae, exhausto al suelo. Mientras realizaba su conjuro para cerrar la puerta, algo o alguien apareció, una presencia maligna tan opresiva y poderosa que los mismos orcos enmudecieron de terror. Gandalf, asombrado, vió como su conjuro se desvanecía ante esta criatura, teniendo el tiempo y las fuerzas justas como para realizar un rápido hechizo para volver a cerrar la puerta, que eventualmente hizo que la pared y el techo se derrumbasen ante el envite de las terribles fuerzas mágicas allí presentes.

-En una angustiosa atmósfera de incertidumbre, con Gandalf completamente agotado, los compañeros se lanzan hacia delante, sumidos en una profunda oscuridad, llegando finalmente a una enorme cámara contigua a la salida de Moria. Pero tal y como Gandalf oyó a los orcos murmurar entre ellos, esta cámara está incendiada, y atravesada por un insondable abismo, que únicamente puede ser cruzado por un estrecho y peligroso puente, una defensa primigenia de los enanos frente a posibles invasores. En ese momento, una enorme hueste de orcos aparece al otro extremo de la estancia, y los compañeros huyen en dirección al abismo, esquivando las flechas del enemigo. Al llegar al puente, Legolas y Gimli arrojan sus armas y gritan aterrorizados. Un Balrog, la mismísima Durin's Bane, hace aparición frente a ellos, y aunque es derrotado por Gandalf, que destruye el puente bajo los pies de la criatura, esta arrastra con él al hechicero hacia las profundidades del abismo. Desesperados, Aragorn y los demás salen corriendo de Moria y se dejan caer en el suelo, llorando, tras haber recorrido varios kilómetros.

6. Lothlórien: de cómo Aragorn guía a sus amigos las lindes del bosque élfico de Lothlórien, donde son llevados por varios guardias hasta el corazón de su reino, de belleza ultraterrena y atemporal.

-Tristes, recordando a su caído amigo, los compañeros parten de nuevo. Al cabo de varias horas llegan hasta las cercanías del bello largo Mirrormere, que hace muchos años maravillase al mismísimo Durin. Hacia el acude Gimli, emocionado, y le acompañan Frodo y Sam. Tras contemplar maravillados la belleza del lago, que refleja, de forma mágica, las estrellas que ahora permanecen ocultas en el horizonte, los tres se reúnen con el resto del grupo. Juntos continúan camino hacia el sur, durante muchas millas.

-Tras muchas horas de caminata, Frodo y Sam comienzan a quedarse atrás, agotados y doloridos por las heridas que recibieron en el combate contra los orcos. Aragorn se acerca para curarles, preocupado, y quedará maravillado al ver la cota de mallas de mithril de Frodo, riéndose al recordar su asombro al ver al joven hobbit en perfecto estado tras haber recibido un inmenso golpe por parte de un cacique orco.

-Al cabo de un rato continúan caminando, mientras el cielo comienza a oscurecerse, pues temen que los orcos salgan al caer la noche de Moria y les den caza antes de que consigan llegar a los bosques de Lothlórien, hacia los que Aragorn les está guiando. Mientras Frodo y Gimli permanecen, sigilosos, en la retaguardia, Frodo escucha un sonido leve de pisadas, y ve en la oscuridad dos puntos luminosos que no pueden ser más que unos ojos que, como en Moria, le vigilan desde la oscuridad. Pero Gimli le insta a olvidarse de ello, puesto que tanto los ojos como los sonidos rápidamente desaparecen, y la Compañía del Anillo continúa su camino.

-Al llegar al borde de los bellos bosques de Lothlórien, que son frondosos aún en invierno, coronados de bellas hojas plateadas, Legolas y Aragorn se muestran felices por llegar a este mágico paraje, pero Boromir se muestra extremadamente desconfiado, y Aragorn tendrá que convencerle para que les acompañe. Cruzando un refrescate y cantarín arroyo llamado Nimrodel, como una antigua dama élfica, los compañeros descansan un rato, bañando sus cansados pies en sus aguas, mientras escuchan la voz de Legolas elevarse levemente, y en una hermosa canción, narrar la triste historia de la elfa Nimrodel, que en otra época, cuando el mundo era joven, hubo de sufrir junto con su amado Amroth la amargura de la separación.

-Poco después, Legolas y los demás se dispondrán a escalar a la cima de uno de los inmensos mallorns, los árboles de Lothlórien, siendo interceptados al hacerlo por varios guardias elfos, ocultos en las frondas copas de los árboles. Tras charlar un rato con ellos, y aunque reacios a permitir el paso a un enano en sus bosques, los elfos les ofrecen cobijo y comida, y la compañía del Anillo descansa, segura, en las copas de los árboles, en las que los elfos montan guardia, sobre unas plataformas de madera a las que sólo puede accederse mediante escalas.

-En medio de la noche, mientras Sam ronca plácidamente, Frodo se despierta de pronto, viendo de nuevo los ojos pálidos que le observan desde la oscuridad, esta vez desde el mismísimo tronco del árbol. Alarmado, verá como éstos retroceden, pero al poco tiempo un ruido de risas groseras y ruidosas pisadas vendrá del suelo: orcos, en gran número, caminan a través del bosque, siguiendo su rastro. Frodo ve cómo los elfos los guían hacia el interior de Lothlórien, perdiéndose en la noche, y se queda finalmente dormido.

-Al día siguiente los elfos les cuentan lo ocurrido, y cómo los orcos habrán sido probablemente ya emboscados por sus congéneres. Deben partir de inmediato hacia el corazón del reino, donde su pueblo habita, para presentarse ante la Señora de Lórien. Pero, para disgusto de Gimli, al llegar a la zona más interior del bosque los elfos pretenden vendarle los ojos, como sus costumbres estipulan. Ofendido, el enano reacciona con cierta agresividad, pero será Aragorn el que ponga paz, convenciendo a los demás (especialmente a Legolas, que se muestra tan terco como el enano) de que también se venden los ojos, eliminando así la deshonra que para Gimli suponía el serlo él sólo.

-Tras un día de marcha, los elfos les quitan finalmente las vendas, permitiéndoles que contemplen el interior del reino de Lórien en todo su esplendor. Frente a ellos se alza el monte Cerin Amroth, llamado así en honor de Amroth, amante de Nimrodel y príncipe de los elfos, perdido para su pueblo, al igual que ella, hace largos evos. La belleza del lugar les deja sobrecogidos y emocionados: atemporal y ultraterreno, Lórien parece un lugar donde todo el esplendor y la gracia de tiempos ya pasados, cuando los elfos habitaban felices la Tierra Media y la Sombra del Este no existía si quiera como una lejana leyenda de terror.

-Al subir con Haldir, el elfo que les recibió y trajo hasta aquí, a la cima de Cerin Amroth, Frodo contempla asombrado, al sur, la bella ciudad de verdes columnas en la que el pueblo de Lórien habita. Pero al este yace, sombría, la zona sur del bosque de Mirkwood, en espantoso contraste con la belleza de Lothlórien. Al pie de la colina, al descender, Frodo se encuentra con Aragorn, que con un ramo de bellas flores de Lórien (élanor), parece perdido en sus propios recuerdos, feliz por unos instantes.'Arwen vanimelda, namarië!', susurra el dúnadan, y de