- El rincón del poeta
- Relatos breves
- Libros digitales
- Trabajos de investigación
 
 
Cultura en general (museos, exposiciones, patrimonio, etc...)
Enseñanza de español y didáctica de otras lenguas
Cooperación, igualdad, dependencia, desarrollo, etc.
Publicaciones e información sobre el mundo del libro.
 
 
Publicar en Liceus
 
 
 
Durs Grünbein
Von der üblen Seite
Gedichte (1985-1991)
Frankfurt am Main: Suhrkamp Verlag, 1994
Traducción: Diana Garcia Simon (Frankfurt am Main)
 

Durs Grünbein, nacido en 1962 en Dresden, vive desde 1985 en Berlin. Considerado por unanimidad como la voz poética más representativa de la posguerra, ha sido comparado con  Enzensberger e incluso con Hugo von Hofmannsthal. Ha sido galardonado con cuanto premio literario existe en los países de habla alemana. Mimado de los dioses, escriben los críticos. Traducido a decenas de idiomas, esta es la primera aproximación a sus poesías en idioma español.
 

Una mujer flaca, de mañana
camino al trabajo
un tanto oscilando
al pisar la calzada

piernas delgadas y nada bellas
cubiertas de moretones
vestida de lila, cartera blanca
cuando ella 

se vuelve, ves 
su rostro joven 
con la expresión de cansancio
invariable después de semanas

encontrada muerta. ¿Quién conoce 
a esa persona? ¿Quién la ha visto
por última vez? ¿Quién puede

suministrar informaciones precisas?

Esa mañana fue lavado
todo el azul de las paredes, el cielo,

 claro como
 pocas veces, tú
 te acuerdas todavía: las
Pléyades se encuentran en la „P“ en el diccionario
o en los poemas de Safo
   Y el azur
fue un verso citado a la inesperada belleza

de un afiche 
 para la primera
aviadora
     alemana
Melli Beese
  „Una mujer por los aires ...“

(con esa sonrisa bienaventurada de fines de siglo
y contenta
  por la entonces nueva forma 
   del éxito). 

Nada que hacer

El Prenzlauer Berg los domingos los vapores
sofocantes en las calles atosigadas de autos. Un joven
       en tejanos

acaricia con dejadez a una muchacha mientras
habla por teléfono con el aparato junto 
a la pared de vidrio astillada. Dice:
    „Hoy no pasa ná“ y se vuelve

hacia la dirección de la cual
   viene el grito de 
  un niño accidentado
tendido a unos metros de la pelota aplastada.

Peces pútridos

„No te asustes, cuando vayas a
tirar las cortezas de pan, las cáscaras de patatas:
en el fondo del barril de pienso 

hay una media docena de peces
podridos (eran caballas)  con las colas
rígidas e inmóviles

ojeras, los vientres desgarrados , no
no te asustes, es 
una visión tan absurda, te pido me perdones...“

Acéptalo

Tantos días en los cuales nada
ocurre, nada más
que las escasas maniobras del invierno, un par de

montoncitos de nieve por la mañana, por la noche
ya derretidos  y el extraño 
instante en el barrio del cuartel fue

una exótica octavilla: cuando la
pequeña tropa de soldados rusos
vestidos de fieltro verde, silenciosos

custodiaban un paquete de periódicos y yo leí
„KOMMYHIICT“ en la parte de arriba y 
recordé la frase :“Piensa

en el reloj en la muñeca de
  Jackson Pollock“

Tú solo

Tú, solo con la historia a tus espaldas,
    „Futuro“ ha sido 
ya demasiado dicho, un par de semanas 
   de antemano (el vacío 
   no existe) entre los
instantes de la unidad contigo mismo
  y los demás, la 
extraña comicidad de sueños de emigrantes
   en el tiempo de lo 
    „todo permitido“
 

A J.

Viejo, de noche los gatos, esos
venenosos animales chillones, hacen que hoy
vuelva a recordarte. Parece mentira,
que tú allí afuera tan miserable 
como ellos bufas por amor, te excitas con
orejas mordidas en tu pellejo
 hirsuto. Jamás un perro

sería tan imprudente como tú
por los caminos de Europa, en auto robado
solo bajo las estrellas baratas, la
rodilla bien doblada mientras te masturbas
en esta soberana y excitante 
  noche de manicomio.

Sin título

Un nuevo poema ha
comenzado en la mañana de niebla
del día de aniversario del asesinato de
García Lorca. Niños
comiendo helado y viejos con
cabezas desfiguradas nos
salen al paso camino al
registro civil, donde

nuestra nave
será botada sin 
las acostumbradas señales
sin bendición alguna
pero poseída por todos los
espíritus malignos de la familia.

Habíamos aprendido a tensar
el silencio sin dificultad
antes de la noche, como si 
de un oscuro tendón se tratara:
no se nos veía, tal como 
era de exigir al extinguir los límites 
Un par de pequeñas nubes
se dirigía en dirección oeste, 
la ciudad teñía el cielo que la cubría
de gris y yo dije,
me hubiese gustado callejear
contigo entre las escorias. Pero tú
llevas esos zapatos exóticos: amarillo chillón
y por otra parte nos dimos prisa cuando 
comenzó a caer
una llovizna
especialmente fría.

Olé

Se encontraba prisionera 
en un sueño de tranvía
sin freno de emergencia
  en la luz mortecina
entre botellas de cerveza,
  jirones de papel de envoltorios, vómitos

papel picado y asientos de plástico
demasiado abandonados como 
para sentarse en ellos

era una española
  (oscura de las medias a la mantilla).
Descalza y con una trenza desarmada 
Como Carmen, otra vez sola.
    (Miércoles de ceniza).

Preñada por el fétido

aliento de los soldados
cuyo día franco fue un chasco,
estaba ella como mareada
en el último vagón
y era de preguntarse

cómo haría 
para poder abandonarlo.
 

Los símbolos vacíos

1.

¿Cómo piensa una cabeza de un golpe separada del cuerpo?
¿Qué busca un error en la palma de la mano,
una flecha roja atravesando la columna vertebral?
¿A quién engaña el pasado, una jerigonza
de anécdotas, ambientes... Los cuerpos?
Nadie se salva de escuchar leyendas
El mejor refugio - una boca clausurada. 
En el cuello la lengua, la anguila decapitada.
 

2.

Inútil, preguntarse cómo ocurrió.
Era el lugar errado, la hora equivocada
para una película muda con el título Nación.
El aire era propicio a la inutilidad,
la tierra había dejado atrás la fecha de vencimiento.
„Todo lo que empieza mal, terminará mal“
era el denominador común como para consuelo,
el eco, anónimo „yo también tomé parte...“

3.

Desde entonces una palabra es una palabra,
sólo eso. Desde aquel preciso día
y aquella precisa noche, que machacan en la cabeza.
Algo se quebró y algo nuevo
se resiente a comenzar desde entonces, marea baja.
En los canales desvastados empuja 
sólo el recuerdo de lo peor.
Coágulo, cloro, la cáscara de una mancha.

5.

Prométeme, que tú te prometes
en eructos cerebrales, idioma
que se fractura como una onda.
Ciego de controles reina en la cabeza
Fractura, las palabras contra los muros.
Donde nada y nadie se refleja
Mirarse como através de un telescopio
Fue el yo pienso sólo una hemorragia.

16.

Después un proverbio... (¿era una hoja de instrucciones?)
en la cual leí: sólo aquel que pasa por el ojo de aguja
de la ignorancia absoluta, logra llegar.
No es cierto, una vez eliminado Dios
todo fue fácil. Nada fue impensable entonces.
El asesinato, un medio administrativo,
fue lógica de rigor, lo que de los hombres quedó 
fue acaso un símbolo vacío en la pared.