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Friedrich Christian Delius
Kerbholz (1)
(Algunas poesías)
Quarthefte. Verlag Klaus  Wagenbach. Berlin. 1966.
Copyright  © bei  F. C. Delius
Traducción: Diana Garcia Simon
 

Fuego I
Pedí un fósforo.

Me fue dado
Un paquete lleno.

Por eso, 
ando de aquí para allá 
como un incendiario. 

Fuego II
Con toda cortesía entra
Un bombero 
Y pregunta
Si algo se quema.

No, le digo, muchas gracias,
pero quizás
podría Ud volver a preguntarme
mañana.

Fuego III
Vuela
Una chispa por el aire

Y ya está pensando el jefe de bomberos
Si no tendría que ya que ir tomado precauciones
Antes que la muerte lo encuentre sin absolución.

Fuego IV
Los bomberos
Viven con el continuo
Terror de perderse
En el bosque

Por otra parte, los guardabosques
Le temen al agua

Por lo tanto, tened la amabilidad:
Tratad que los incendios en el bosque
No sean
Evitados.

Recompensa
Hoy, durante la noche
Destruí una canción de soldados
A partir de ahora me apabullarán 
Los halagos.

Incluso he llegado a oir
Que ya me han destinado una orden.

Campagna
Las aldeas son monasterios
Las ciudades, tabernas.

Entre las unas y las otras
Una mula, al ir y venir,
Distribuye las mensajes.

Cumpleaños
En febrero
Cumple años mi miedo.
Para festejarlo, me emborracho
Durante toda la noche
Con todos mis enemigos
Y uno tras otro
Interpretamos los pálidos oráculos
De los vasos vacíos.

También los guardianes del orden
Son enemigos míos.
Me imponen un prolijo
Estado de alerta,
mientras todos nosotros
alzamos por el aire el miedo mío
alabándolo tres veces,
tres veces lo alabamos.

Cuando llega la mañana
Mis enemigos aligeran mi apesadumbrada cabeza
(Para eso y no para otra cosa han sido invitados)
me entregan sus buenos augurios:
que me quede contento
y que encierre en mi corazón
el miedo tan ricamente agazajado.

Tempora mutantur
Konrad Duden (2), ciudadano de Hersfeld, nunca tiritaba.
En aquel invierno de 1882
Por ejemplo
Lo abrigó un único
Complemento directo.
De esta manera ahorró el gran Duden
Su madera y se alimentó sabiamente
De saber.
 


1. Kerbholz: etwa auf dem K. haben: no tener la conciencia tranquila. No ser del todo inocente. La construcción se refiere al trozo de madera donde antiguamente se anotaban  las transaciones comerciales. Ambas partes recibían una mitad de tal madera.(Nota del autor)

2. Konrad Duden: (1829-1911). Su Orthograph. Wörterbuch der dt. Sprache (Diccionario ortográfico del idioma alemán) es todavía considerada una obra  de consulta . (N.d. T)