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ESTUDIO Y CATALOGACIÓN DE LAS FUENTES DOCUMENTALES E HISTORIOGRÁFICAS DE LA CATEDRAL DE LUGO (735-1217)
Pilar Solis Parga
ISBN- 84-9714-072-9
 

Estos doscientos cuarenta y seis capítulos están divididos en tres libros. Cada uno de ellos está precedido de un prólogo y a su vez la materia está distribuida en títulos o epígrafes en los que se resume el tema que va a ser narrado en el capítulo. En consecuencia, la obra es una historia personal de los hechos y hazañas que realizó Gelmírez. Se distinguen tres periodos en esta narración: 

 A) Su actuación durante el reinado de Alfonso VI (1065-1109)
 B) Su actuación en tiempos de Doña Urraca (1109-1126)

C) Su actuación durante los años que vivió en el reinado de Alfonso VII (1126-1140).

 La crónica resulta de vital importancia tanto por sus contenidos en historia política y eclesiástica de Galicia como por todos los estudios posteriores que ha suscitado. Esto se debe a que su información, aunque obviamente por todo lo explicado anteriormente, es parcial, es fidedigna y ello hace que sea fuente primordial para el estudio de este periodo.

 Los autores que han estudiado la Crónica Compostelana se han volcado fundamentalmente en la historia de los movimientos urbanos. Indudablemente hay que decir que esta crónica ha servido de base para los estudios sobre la Compostela del XII y la historia del Reino Leones en este periodo, pero esto es algo bastante obvio que no merece más mención. El primer artículo centrado en la revuelta que se publica en nuestro país es de Don Luis Vázquez de Parga, La Revolución Comunal de Compostela en los años 1116 y 1117 fechado en 1945 (3); en 1965 María del Carmen Carlé publica Tensiones y revueltas urbanas en León y Castilla este artículo quizás resulte un tanto disperso para Galicia ya que se centra en un área mucho más amplia. 

 En este mismo año Reyna Pastor de Tognary publica su difundidísimo artículo Las primeras rebeliones burguesas en Castilla y León (siglo XII). Análisis histórico y social de una coyuntura. El desglose que realiza sobre estos movimientos urbanos resulta de lo más acertado, tratando los tres focos esenciales, Sahagún, Santiago de Compostela y Lugo. 

 El que haya estudiado este último núcleo urbano me parece muy interesante puesto que hasta ese momento no se había tocado con cierta profundidad, a excepción de autores como Villaamil y Castro o López Pelaez ambos del siglo XIX. Ella, analiza estos conflictos desde el punto de vista social; planteamiento que marca su trayectoria histórica y que caracterizar  otros estudios sobre el mismo tema. Este artículo se volvió a reeditar en 1980 junto con otros trabajos bajo el título, Conflictos sociales y estancamiento económico en la España Medieval.

 Un estudio también publicado en 1980 y de gran importancia es el del alemán L. Vones: Die Historia Compostelana und die Kirchenpolitik des nordwestspanischen Raumes 1070-1130. Ein Beitrag zur geschichte der beziehungen zwischen Spanien und dem Papsttum zu beginn des 12. jahrhunderts. De él se puede decir que probablemente sea la investigación más completa que hasta el momento se haya hecho sobre esta crónica, aunque lamentablemente aun no haya traducción del mismo.

El estudio tiene como objetivos hacer comprender el significado de la crónica en diferentes campos siendo sus distintos apartados:

 - la tradición manuscrita de la Historia Compostelana
 - historiografía sobre ella
 - la expansión de Santiago hacia Mondoñedo y Braga
 - la actitud tomada hacia las sedes de Braga y Toledo
 - la Historia Compostelana y los Concilios de Palencia.

 Vones no se limita a sistematizar todo lo estudiado anteriormente sobre estos temas sino que enriquece estos datos con nuevas aportaciones documentales y con observaciones personales. Esto hace que sea una investigación rica y minuciosa. Por último, hay que mencionar que el autor no se limita a hacer un estudio teórico olvidando las fuentes. Al contrario, ya que además de todo lo dicho incluye un apéndice con unos ciento cincuenta documentos que aparecen citados en la crónica. Nos señala si se trata de documentos pontificios y en el caso afirmativo indica a que registro pertenecen. Todo ello confirma mi opinión de que se trata de un estudio altamente interesante y realizado con la mayor minuciosidad.

 Las siguientes obras que cito, que son de factura reciente y en ello reside parte de su interés, vuelven de nuevo al tema de las revueltas urbanas. La novedad en este enfoque está en que se centran en el tema de la creación de la sociedad feudal a través de esta conflictividad urbana. Así, tenemos el artículo de Carlos Estepa, Sobre las revueltas burguesas en el siglo XII en el Reino de León y el de José Barreiro Somoza, A tensión dialéctica entre burguesía e señores feudais nas primeiras formacions burguesas de Compostela (1050-1150). Su título indica con claridad el método y la ideología aplicada por el autor, siendo sus conclusiones muy interesantes.

 Lo más reciente, siguiendo esta línea de investigación, es el artículo publicado en 1988 de María del Carmen Pallarés y Ermelindo Portela, Las revueltas compostelanas del siglo XII: un episodio en el nacimiento de la sociedad feudal. La exposición nos describe el suceso que desencadenó la revuelta de 1117 y se refieren en sus propias palabras:

"a determinados aspectos concretos de los sucesos compostelanos y al marco social más general en el que estos pueden entenderse" (4)
 
Como se puede comprobar todas las obras que he citado son bastante recientes y en su mayoría se trata de artículos que versan sobre el tema de la conflictividad social. En lo que se refiere a ediciones críticas de la crónica tan sólo se puede citar la traducción que con previo estudio realizó el Padre Manuel Suárez, Historia Compostelana o sea hechos de Don Diego Gelmírez, primer arzobispo de Santiago. En su prólogo se realizó un estudio de corte tradicional en el que se desglosaron muchos aspectos tanto de la historia política como eclesiástica. Es una obra muy útil pero desde mi punto de vista excesivamente general. Aun no se ha realizado un estudio que este a la altura de las actuales necesidades de los historiadores y por lo tanto la obra del Padre Suárez es lo mejor de lo que disponemos. Esperemos que el trabajo de Vones suscite nuevas investigaciones.

 La otra crónica que hay que incluir dentro de este grupo que Sánchez Alonso ha denominado como historia eclesiástico-político (5), pero de menor importancia frente a la Historia Compostelana, es el Chronicon Iriense. Es una breve relación que se contenía en el mismo códice de la Compostelana y que narra la historia eclesiástica de Galicia desde la marcha de los vándalos hasta el 982, fecha en que toma el trono Bermudo II.

 Esta breve historia completa la Compostelana en las fechas que no son tratadas por esta, ya que trata los asuntos referentes a los obispos que precedieron a Don Diego Gelmírez, pero como ya he apuntado, apenas si se extiende en pormenores. De todos modos, es importante para la historia eclesiástica de Galicia, pero no para la política y desde luego no es tan rica ni en datos ni en valor literario como la Compostelana con la que siempre se suele comparar.

 De estas fechas tan tempranas, saltamos al siglo XVII, esto no quiere decir que no haya crónicas ni estudios durante este periodo. Todo lo contrario, a lo largo de la Baja Edad Media y el siglo XVI hay obras muy interesantes para el estudio de la nobleza, por ejemplo, como puede ser el Recuento de las Casas Antiguas del Reino de Galicia de Vasco de Aponte entre otras (6). Dentro del  ámbito religioso se puede citar como referencia la obra del Cardenal Jerónimo del Hoyo, Memorias del Arzobispado de Santiago (7). Ahora bien, estas obras no se estudian en este trabajo por referirse a los siglos XIV y XV y XVI respectivamente y estar por lo tanto fuera del marco cronológico fijado en esta investigación.

 El XVIII se caracteriza por mantener vigente la concepción cristiana de la historia que caracterizaba al mundo medieval (8). Aparecerán en esta línea varios trabajos de los que Don Manuel Murguía dirá: 

"(...) no distingue a los historiadores de este siglo una sana crítica, hijas sus obras del entusiasmo que produjo la lectura de falsos cronicones, plagados de glorias de Galicia como de los demás reinos de España, puede decirse que nuestros autores se esforzaron en esparcirlas y abultarlas. A pesar de todo, si se les deja en paz a lo que toca a las etimologías y glorias religiosas de los primeros siglos, y se atiende a lo que nos cuentan de tiempos más cercanos, es evidente que podrán servir de mucho a los que escriban de nuestras cosas, por las grandes noticias que alcanzaron" (9)

 Manuel Murguía es lo suficientemente elocuente sobre el espíritu crítico que hay que aplicar en el estudio de estas obras y de su importancia para el investigador por su cercanía a los hechos que narran. 

 Existen varias obras de carácter inédito sobre las que no voy a tratar por esta misma razón. Tal es la de Antonio Rodríguez de Noboa, Historia de Galicia, que no se extendió más allá  del siglo XVIII y la del Padre José Bugarín, Anales del Reino de Galicia. Historia eclesiástica y profana.(10)

 De las que interesan para el presente trabajo tenemos la del Maestro Gil González Dávila, Teatro eclesiástico de las iglesias metropolitanas de las dos Castillas. Vida de sus obispos y arzobispos y cosas memorables de sus sedes. Se publicó en 1647 y consta de varios volúmenes de los que el tercero incluye la historia del episcopado de Lugo. El autor realiza una historia local mixta de lo civil y lo eclesiástico. La obra hay que tratarla con gran espíritu crítico y con gran comprensión. Lo primero, porque muchas de las noticias son confusas y no se corresponden con la realidad documental como he podido comprobar ante las tablas de los obispos de Lugo. Lo segundo, porque el Maestro González Dávila (1578-1658), prebendo en Salamanca, fue cronista de Castilla desde 1612 y de indias desde 1641 y lo que pretende en su obra es exaltar la antigüedad, los hechos sobresalientes, las personalidades y la riqueza de las sedes episcopales castellanas bajo cualquier concepto. Ello, en ocasiones, le lleva a incluir toda la información que encuentra sin realizar una labor de filtro de todas estas noticias. 

 Por ello, hay que insistir en la comprensión y en el espíritu crítico del investigador que lea estas obras, ya que a pesar de estos detalles son testimonio del hacer histórico de una época y de las pseudo-fuentes que ya perdidas pueden resultar interesantes para futuros investigadores para analizar su influencia en cronistas posteriores.

 La exaltación de las distintas diócesis continua a lo largo de este siglo y una obra dentro de las características de este momento aunque publicada póstumamente en el siglo XVIII, en concreto en 1700 es la de Don Juan Pallares y Gayoso: Argos Divina, Santa María de Lugo de los Ojos Grandes. Fundación y grandezas de su iglesia, sanctos naturales, reliquias, y venerables varones de su ciudad, obispado, obispos y ar‡obispos que en todos los imperios la governaron. Es una obra que resulta de vital importancia para este estudio puesto que es la primera centrada en la ciudad de Lugo y en todos los sucesos y hombres ilustres que la han hecho grande.

 Su valor, como se va a ir viendo a lo largo de esta exposición, estriba en que se trata la historia eclesiástica de la sede independientemente de otras como puede ser Santiago a la que generalmente se ha vinculado. Otro de los atractivos está  en que ofrece noticias sobre la ciudad en si y un aspecto que es fundamental junto al anterior que es el de la jurisdicción eclesiástica y el señorío temporal de los obispos.

 El que trate el tema utilizando esta nomenclatura me parece un avance considerable con respecto a lo que se había hecho, desde un punto de vista histórico, e incluso con lo que en muchos casos se va hacer con posterioridad. Ahora bien, tampoco se puede decir que sea un autor moderno, ya que su obra, como comentaré más extensamente resulta un cajón de sastre en la que cualquier tema tiene cabida. Con todo, los planteamientos son acertados.

 Del investigador se dice en una introducción anónima que:
 
 "siempre fue la honorífica calidad del escritor una de las maiores recomendaciones de sus obras y principalmente quando son doctrinales y pias. (...) Nació pues este varón ilustre el año de mil sescientos y catorce, en la tan noble, como antigua, y augusta ciudad de Lugo. (...) Fueron sus padres el Licenciado Don Pedro Fernández Pallares, abogado de la Real Audiencia de este Reyno de Galicia, y de Doña María de Gaioso.” (11)

 Posteriormente, el anónimo introductor nos narra todas las vicisitudes de la infancia del historiador y su predilección por las letras, lo que le llevó a estudiar gramática en Lugo, ciudad en la que por su ascendencia era un personaje, y más tarde Filosofía en Santiago de Compostela. Llega a graduarse como doctor en Teología y ejerce como catedrático de Teología Moral en el Seminario de Lugo.

 Como se puede comprobar su vocación no es la historia sino la devoción a Santa María de Lugo y la obra nace siguiendo las palabras del anónimo introductor: 

"De esta cordial, y esmerada devoción nacía como de su fuente el continuo recurso, imitado de muchos, y reparado de todos a la devotísima antigua y milagrosa imagen de Nuestra Señora, intitulada de los Ojos Grandes, sagrado paladión de esta lucense iglesia, y, argumento imponderable de esta obra". (12)

 Por ello no se puede pedir al autor un rigor histórico aunque sus intenciones en sus propias palabras son:

"(...) sacar con acierto antiguas memorias a la luz. es la más congojosa tarea, y el más penoso desconsuelo que entre muchos advirtió Plinio el Segundo, a fuerza de continuo trabajo, y preciso empeño de rebolver Archivos, reconocer escrituras de mal formados caracteres y alcanzar su más verdadera y cierta inteligencia" (13)

 Pallares Gayoso ve la necesidad de desentrañar todo el legado de información que dejaron sus antepasados y esta reflexión me parece de vital importancia. Francisco Elías de Tejada en su artículo La historiografía barroca de Galicia dice que el objetivo del autor es convertir Lugo:

"(...) en la esencia de Galicia, en la antigüedad ilustre como en las glorias de la fe, y su catedral la "casa solariega" del Reino” (14)

 La obra se estructura externamente en setenta y tres capítulos que se pueden agrupar del siguiente modo: 

 1) Capítulos del 1-28
 
En ellos el autor comienza hablar de la historia remota de Lugo llegando a la fundación de la ciudad que atribuye a Hércules y los griegos. Por supuesto, trata el tema jacobeo, dejando bien claro que el apóstol predicó en la ciudad y que la catedral fue fundada por él.
 
Durante veinte capítulos narra el origen y problemática de la talla de Santa María y explica el origen de su devoción. Lo más importante es que recopila donaciones hechas por reyes y reinas medievales que es lo importante para esta investigación.

 2) Capítulos del 29-51

Entre otros temas de devoción a Santa María de Lugo, trata el señorío temporal de los obispos de Lugo y su jurisdicción eclesiástica.

A partir del capítulo treinta y tres relata los concilios lucenses y los obispos que han gobernado la ciudad. Él remonta la lista hasta la predicación de Santiago y esto, por supuesto, hay que manejarlo con un recelo total además de tener en cuenta el hecho de que ya ha sido superado por las investigaciones llevadas a cabo en el presente siglo.

 3) Capítulos del 52-73

Trata la historia política y los acontecimientos mas graves que afectaron a la ciudad como fue la invasión sarracena y su cautividad de la que se vieron libres gracias a la intercesión de la Virgen. El Doctor Pallares siempre atribuye los sucesos gloriosos a la intercesión divina.

Por último, también trata a los personajes más ilustres, no sólo de la ciudad sino de toda la comarca y de la diócesis de Braga remontándose de nuevo a la antigüedad y comenzando su narración con San Martín.

 Como se puede comprobar la obra tiene, como ya he reseñado, una intención claramente religiosa, hecho corriente en este periodo. Ahora bien, de nuevo hay que destacar que se trata de una de las fuentes más ricas de las que disponemos para el estudio local de Lugo, ya que hasta a fines del siglo XIX no se encuentra un tratado tan correcto.

 En cuanto a las reediciones de esta obra, tan sólo es posible reseñar la de Antolín López Pelaez, El Argos Divina o Historia de Lugo del Doctor Pallares.

 He dejado deliberadamente como cierre de este siglo la figura de Fray Felipe de La Gándara y Ulloa por lo controvertido de su obra. De origen noble nació en Allariz en 1596. Su vocación y profesión fue la de genealogista e historiador aunque intentó llegar a ser catedrático de teología, objetivo que no consiguió. En 1615 profesó como agustino en Salamanca y fue prior de varios monasterios de la orden. En 1656, se le concede el título de cronista oficial de Galicia, distinción que se daba por vez primera en la historia de este reino y que se subvencionaba con trescientos ducados, convirtiéndose de este modo en un historiador profesional en el sentido más actual de la expresión.

 Las motivaciones que llevaron a nuestro autor a escribir su obra fueron varias. Estaba entonces en juego la aspiración de Galicia por conseguir el voto directo en Cortes y circulaba una leyenda negra antigallega de procedencia portuguesa. Ante esto, y con el apoyo de numerosos nobles gallegos, entre ellos, el Conde de Lemos, el de Salvatierra, el Marqués de Sobroso y Antonio de Luna, consejero de Felipe IV, comenzó a revisar algunos archivos y a leer numerosos libros de historia, pseudo-cronicones en su mayoría, para limpiar el buen nombre de Galicia.

 Escribió varias obras históricas sobre Galicia, pero las que interesan para este estudio son:

- Armas i triunfos. Hechos heroicos de los hijos  de Galicia. Elogios de su nobleza i de la mayor de España i Europa. Resumen de los servicios que este Reino a echo a la Magestad del Rei Felipe IV, nuestro señor. (Madrid 1662). 

Está dedicada a Alonso de Oca Sarmiento y Zúñiga, y en ella declara que era lo último en lo que había trabajado y lo primero en salir a la luz de todas las obras que tenía compuestas. Fue reeditada en 1970 por la colección de Bibliófilos Gallegos, con una interesante introducción del profesor Filgueira Valverde.

- Nobiliario, armas y triunfos de Galicia, hechos heroicos de sus hijos, y elogios de su nobleza, y de la mayor de España y Europa. (Madrid 1677). 
  
  Se trata de una obra póstuma, dedicada a Antonio López de Quiroga. Dividida en dos partes, se desconoce si éstas a efectivamente son dos divisiones o dos ediciones diferentes de la misma.

- El Cisne Occidental canta las palmas y triunfos eclesiásticos de Galicia. Ganados por sus hijos insignes, santos y varones ilustres mártires, pontífices, vírgenes, confesores, doctores, y escritores que los han merecido en la iglesia militante para reinar con Dios en la triunfante.
  
  No tiene fecha de publicación aunque posiblemente sea posterior a 1670 ya que las licencias y aprobaciones son de este año. El tratado, póstumo también, está  dedicado a Antonio López de Quiroga. Es una amalgama de noticias eclesiásticas y parece que son dos obras distintas ya que la paginación varía.

 La crítica en general es bastante dura con su trabajo, aunque reconocen que muchos de sus errores no son imputables a él. Posiblemente en otro momento histórico no se hubiera dejado llevar tanto por la ingenuidad en unos casos y por el exceso de amor a Galicia en otros.

 Entre las fuentes utilizadas se cuentan los falsos cronicones de Flavio Dextro, el Arcipreste Julián Pérez, Aulo Halo, y sus comentaristas y Vivar y Tamayo. Cita con frecuencia al Padre Mariana, Erxe Ximénez, Diego del Castillo, y a sus dos coprovincianos Castell  Ferrer y Hernando de Oxea. Los testimonios anteriores a aquellos cronicones provienen de San Jerónimo, del Códice Calixtino y poco más.

 Llevado por su fervoroso amor a Galicia, el estudioso agustino sustenta la opinión de que los grandes hechos de la historia de España tuvieron por protagonistas a gallegos, mezclando hechos falsos con los ciertos. Su obra tiene un defecto común a la historiografía de la época: que no tuvo un espíritu crítico ni selectivo con la información que llegó a sus manos. Ahora bien, no se le puede negar en ningún momento el gran amor y patriotismo que caracteriza todos sus escritos. Para Francisco Elías de Tejada es el portavoz de la Galicia clásica (15).
 



3. Respecto a todos los artículos que se citan no se da su referencia completa a pie de página por haber un apéndice bibliográfico al final de este trabajo.
4. PORTELA SILVA, Ermelindo - PALLARÉS MÉNDEZ, María del Carmen:” Las revueltas Compostelanas del siglo XII: un episodio en el nacimiento de la sociedad feudal”, La Ciudad y el Mundo Urbano en la Historia de Galicia. Universidad de Santiago de Compostela. (Santiago de Compostela 1988) Pág. 89.
5.  SÁNCHEZ ALONSO, Benito: Op. Cit. Tomo I Pág. 152.
6.  APONTE, Vasco de: Recuento de las Casa Antiguas del Reino de Galicia. Introducción y edición crítica con notas, (Santiago de Compostela 1986).
7.  HOYO, Jerónimo del: Memorias del Arzobispado de Santiago.Transcripción del Manuscrito original del Año 1607. ( Santiago s/f). Ed. de Ángel Rodríguez Fernández - Benito Varela Jacome.
8.  JIMÉNEZ GÓMEZ, Santiago: Guía para el estudio de la Edad Media gallega, Universidad de Santiago. (Santiago de Compostela 1973) Pág. 20.
9.  MARTÍNEZ MURGUÍA, Manuel: Historia de Galicia, Imprenta de Soto Freire (Lugo 1865) Vol. I Pág. XI.
10.  Al tratarse de obras inéditas o de escasa difusión la referencia que de ellas tengo es a través de la obra de JIMÉNEZ GÓMEZ, Santiago: Op. Cit. Pág. 21.
11. PALLARES GAYOSO, Doctor Juan: Argos Divina, Santa María de los Ojos Grandes. (Santiago de Compostela 1700) Introducción. (sin numerar).
12. PALLARES GAYOSO, Doctor Juan: Op. Cit. Introducción (sin numerar).
13. PALLARES GAYOSO, Doctor Juan: Op. Cit. Introducción (sin numerar).
14. ELIAS DE TEJADA, Francisco: ”La historiografía barroca en Galicia”, Grial  XII (1966) Pág. 177.
15. ELIAS DE TEJADA, Francisco: Op. Cit. Pág. 160.