| 1. Ausias March ¿poeta oscuro? |
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| Ausias March |
Si atendemos a la opinión de Gerald Brenan, debemos
comenzar este pequeño estudio hablando de la dificultad
de leer a Ausias March.
Esta consideración es difícil de imaginar si
nos referimos a un territorio cultural como el catalán
o valenciano, pero el estudioso de la literatura española
y catalana hace claramente hincapié en la casi nula
divulgación del poeta valenciano en el extranjero.
¿A qué se debe esta "oscuridad" de
Ausias March? ¿A la temática? ¿Al lenguaje?
¿Al deseo intencional de expresarse a través
de un lenguaje alto e inalcanzable? ¿A sus neologismos?
Al parecer, comparando Ausias March con otros poetas llamados
oscuros, como por ejemplo, Wolfram von Eschenbach, la aludida
oscuridad no existe sino en las expectativas del propio lector.
Lo que si duda se puede afirmar es una especial predilección
por parte del poeta valenciano por el conceptismo avant
la lettre. Este punto ya había sido puesto en
relieve por Rafael Lapesa al hablar de antítesis y
conceptismo (antítesis y paradoja, o bien opósitos,
como se llamaban en aquella época: por/vergonya,
por/experanca, delit/dolor, dolc/amarg)
en la poesía amorosa en la España del siglo
XVl y aún anterior, y esto es claro ya que estos elementos
abundan en la poesía de ascensión trovadoresca.
Estas figuras fueron utilizadas para lograr la expresión
del sentimiento poético en dos esferas temáticas:
la relación hombre - Dios, y la relación hombre
- mujer.
En el primer caso para lograr, con una voz humana, reflejar
una realidad que trasciende la palabra y en segundo término
para ensamblar en un mismo concepto amor físico y amor
idealizado. Es decir, un amor que se siente con minúscula
y pretende expresarse con mayúsculas. Un amor que niega
el deseo, ya sea porque se trata como a una inclinación
impura, como por la negativa de su consumación debido
a la esquivez de la dama (queda claro que la dama no puede
alcanzar la dimensión ideal del amor del poeta).
En el fondo aquí se trata de la aplicación
de una filosofía cristiana (de tradición aristotélica-tomista):
la doctrina de la naturaleza humana aplicada al amor. El amor
participa de los dos elementos que componen al hombre y se
inclina hacia aquel que en él predomina. El amor puede
ser angelical y rehuir toda contaminación física,
o puede ser bestial cuando la carne lo domina. Entonces, cuando
el poeta se siente por esa impura fuerza dominado —es
decir por su propia naturaleza humana—, el resultado
es la decepción por la propia claudicación.
La poesía de Ausias March, como la de Garcilaso, es
una poesía de la desesperación. La poesía
del valenciano se traduce en toda la gama de los grises y
hay también mucho negro. Garcilaso ha podido dejar
entrever también los tonos alegres, ha podido abrir
paso a la luz.
Así es como el poeta pretender demostrar la altura
de su sentimiento:
car mos desigs no son trobats en home,
sinó en tal que la carn punt no el torba.
(XVlll)
Ma carn no sent aquell desig sensible,
(XVlll)
Pero de pronto el deseo no quiere ser negado:
Mas perque Deu l'arma de carn abriga...
tant es ma carn al delit inclinada.
(LXXXVll)
También Garcilaso coge materia poética del
deseo maniatado e insatisfecho:
Si para refrenar este deseo
loco, imposible, vano, temeroso,
y guarecer de un mal tan peligroso...
(Soneto Xll)
Las más veces me entrego, otras resisto
con tal furor, con una fuerza nueva,
que un monte puesto encima rompería.
Aqueste es el deseo que me lleva
a que desee tornar a ver un día
a quien fuera mejor nunca haber visto.
(Soneto XVl)
Así como San Pablo recibió en éxtasis
la revelación de altísimos misterios, así
el Amor manifiesta sus tesoros al poeta, desasido de las apetencias
carnales. Poseedor de esta ciencia misteriosa, se cree llamado
a comunicarla, como San Juan.
Dels grants secrets c'Amor cobr'ab sa capa,
de tots aquells puch fer Apochalipsi,
yo desfallint, Amor fará eclipsi.
(LXXXVll)
Fantasiant, Amor a mi descobre
los grans secrets que als pus subtils amaga...
(XVlll)
Així primors Amor a mi revela
tals que els sabentes no basten a comprendre,
e quan ho dic, de mos dits me desmenten,
dant aparer que folles coses parle.
(XVlll)
Y la versión de Boscá:
Descubro aquellos milagros
q ue Amor me tuvo guardados...
Aquí es de importancia señalar el recurso estilístico
de mundus inversus al que tantas veces se ha recurrido
para la representación divina (mundo caótico,
señales del juicio final), elemento que también
aparece en la obra de Ausias March:
Bullirá el mar com la cassola en forn,
mudant color e l'estat natural,
e mostrará tota res mal
que sobre si atur un punt al jorn,
grans e pocs peixs a recors correrán
(XLVl, estrofa 2)
Es interesante contrastar el poema con uno de Gonzalo de
Berceo, Signos que aparecerán antes del Juicio.
Esti será uno de los signos dubdados:
subirá a las nubes el mar muchos estados,
más altos que las sierras é más que
los collados.
tanto que en sequero afincarán los pescados.
Andarán los pescados todos sobre la mar,
metiendo grandes voces non podiendo quedar.
[...]
Los mares e los ríos andarán a grant poder
[...]
Ca verán por el cielo grandes flamas volar.
Este amor idealizado (y ya estamos entrando propiamente en
el tema), este amor cortesano, encuentra idénticas
dificultades para ser expresado que el amor divino. Es un
amor concebido como culto y sacrificio. Es vasallaje espiritual
del amante pero, al mismo tiempo, vehículo de su dignificación.
Hiere y provoca el llanto, pero las lágrimas son en
sí mismas una suerte de placer.
Aborrecíoos el manso vasallaje
y quisisties usar de tiranía...
(Boscá, Soneto Vlll).
...que a la hora
se rindió la señora
y al siervo consistió que gobernase
y usase de la ley de vencimiento.
(Garcilaso, Canción IV, 49-52)
He fet senyor del Seny a mon Voler,
vehent Amor de mon Seny mal servit.
(Ausias March, LXXX, 5-6)
Este amor, como ha dicho Curtius, pertenece a la categoría
de Unsagbarheitstopos ('de lo indecible o impronunciable').
Ahora bien, ¿qué hace un poeta que tropieza
con una materia poética intraducible en versos? Siguiendo
con G. Brenan, el poeta tiene tres posibilidades:
- Huir, como haría Rimbaud, al África.
- Renunciar a hablar de aquello que sobrepasa sus límites
estilísticos.
- Recurrir al empleo de paradojas, logrando a través
de esta vía una iconización del lenguaje,
una suerte de instrumento para acercar a la tierra lo que
no pertenece a ella:
[...] la gran dolor que llengua no pot dir
(XCVL, l)
Estas paradojas son una contradicción del habla cotidiana,
una estructura de signos que se contrapone a la expectativa
general del lector, que marca una distancia con él,
que le brinda una visión para la cual no está
preparado. A este fenómeno se debe la aludida "obscuridad".
| 2. Recepción de la obra de
Ausias March en la literatura castellana |
El primer juicio crítico sobre la poesía del
valenciano se encuentra en la Carta-prohemio al Condestable
de Portugal, escrita por un contemporáneo suyo,
el marqués de Santillana. En ella se refiere al poeta
con las siguientes palabras:
es grand trobador e hombre de assac elevado spíritu.
En 1560 es traducido al castellano por Jorge de Montemayor
(al latín será traducido recién en 1634
por Vicenti Marineri). La influencia de Ausias March se manifestó
con fuerza en la obra de otros poetas catalanes como Lluís
de Vilarrasa, Lleonard de Sors, Pere Torroella. Pero fue Joan
Boscá Almugáver el primero en señalar
la obra del valenciano como un modelo de la poesía
castellana, especialmente a su amigo, Garcilaso. Al dedicar
Boscá sus trabajos a la Duquesa de Soma, hace referencia
a Ausias March, comparándolo con Cátulo, Ovidio,
Cino da Pistoia, Juan de Mena, y el propio Garcilaso.
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Retrato erróneamente
identificado
con Garcilaso, correspondiente
a su sobrino homónimo |
En su Octava Rima, amplía el circulo de expresiones
literarias sobresalientes en el campo de la lírica
amorosa: don Diego López de Haro, Garci Sánchez
de Badajoz, el Bachiller de la Torre, Don Luis de Vivero (por
razones de amistad personal menciona también a Bernardino
Gualbes y al propio Garcilaso). Concretando, no existe en
este panorama escueto bocetado por Boscá referencia
alguna a los trovadores provenzales y gallego-portugueses;
tampoco se refiere al dolce stil nuovo, ni nombra
a escritores como Santillana o Jordi de Sant Jordi —elementos
que sí había nombrado aunque muy tangencialmente
y no en el mismo contexto, en la carta a la Duquesa de Soma—.
Rafael Lapesa, en cambio, afirma que El fondo emocional de
la poesía amorosa, elaborado por sutilezas intelectuales
en auge, dio como resultado la floración de antítesis
y paradojas, que según ya se ha dicho, abunda en toda
la poesía de ascendencia trovadoresca. Pero este rasgo
general, acaso bajo la sugestión de "pace non
trovo" de Petrarca, y de la canción Tots temps
aprench e desaprench ensemps de Jordi de Sant Jordi, adquiere
en Castilla extraordinario desarrollo.
La admiración que Boscá siente por Ausias March
("al grande catalán, de amor maestro") es
tan grande que no puede evitar escribir seis sonetos basados
en el famoso "Poema l" de March. Me parece de interés
detenernos en la comparación:
Axí com com cell qui en lo sommi es delita
e son delit de foll pensament ve,
ne pren a mi, que el temps passat me té
l'imaginar, que altre bé no hi habita,
sentint estar en aguait ma dolor,
sabent de cert que en sens mans he de jaure
Temps de venir en nengun bé em pot caure;
aquell passaten mi és lo millor.
El "Soneto 68" de Boscá:
Como aquel que en soñar gusto recibe,
su gusto procediendo de locura
así el imaginar con su figura
vanamente su gozo en mí concibe.
Otro bien en mí triste no se escribe,
si no es aquel que mi pensar procura;
de cuanto ha sido hecho en mi ventura
lo sólo imaginado es lo que vive.
Teme mi corazón de ir adelante,
viendo estar su dolor puesto en celada,
y así revuelve atrás en un instante
a contemplar su gloria ya pasada.
Oh sombra de remedio inconstante,
ser en mí lo mejor lo que no es nada!
La primera estrofa se puede decir que es prácticamente
la traducción de Ausias March, en las siguientes se
libera ya un poco y aparece la voz del propio Boscá.
Pero de todas formas la última línea de ambos
poemas expresa la convicción de la felicidad que sólo
se encuentra en el pasado y la esterilidad del presente. En
cuanto a otro topos, el mutismo del enamorado, dice Ausias
March:
Lir entre carts, creeu l'amador mut
y al cambiant de punt en punt color
e al pauruch com se membra d'amor:
de l'atrevit sia sin temps perdut.
(XlX e per Amor pot ser hom ignocents,
e mostre-ho io qui n'he perdut parlar.
(X)
El tema trabajado por Boscá:
Mi dolor quiero mostralle;
De empacho no sé decille,
Que según peno en pasalle,
Si he verguenza de sufrille,
Más habré de publicalle.
Y la versión de Garcilaso:
Yo dejaré desde aquí
de ofenderos más hablando,
porque mi morir callando
os ha de hablar por mí.
(Copla lll)
De tan hermoso fuego consumido
nunca fue corazón; si preguntado
soy lo demás,en lo demás soy mudo.
(Soneto XXVlll)
Amor quiere que calle; yo no puedo
mover el paso un dedo sin gran mengua .
El tiene de mi lengua el movimiento.
(Égloga ll, 367-9)
Son muchos los poemas de Joan Boscá directamente
inspirados en Ausias March, lo que impulsó a Menéndez
y Pelayo a decir:
En general, puede decirse que Boscán entendió
mejor la índole de la poesía de Ausias March
que la del Petrarca, y la imitó con más acierto
y desembarazo.
Tampoco se equivoca Pagés cuando dice:
Boscá, pues, fue en cuanto al fondo, mucho más
aún que en cuanto a la forma, tributario de Ausias
March. [...] Estableció entre el viejo poeta catalán
y la poesía castellana moderna un nexo indiscutible.
No debe olvidarse tampoco que Boscá —barcelonés
de nacimiento— se había educado en la corte del
Rey Fernando, y muy probablemente sus primeros intentos literarios
fueron realizados en castellano y dentro de la tradición
del cancionero.
Pero Ausias March inspiró asimismo a otros autores
castellanos, como Gutierre de Cetina, Diego Hurtado de Mendoza,
Fernando de Herrera, Fray Luis de León, Lope de Vega
y Garcilaso.
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