- El rincón del poeta
- Relatos breves
- Libros digitales
- Trabajos de investigación
 
 
Cultura en general (museos, exposiciones, patrimonio, etc...)
Enseñanza de español y didáctica de otras lenguas
Cooperación, igualdad, dependencia, desarrollo, etc.
Publicaciones e información sobre el mundo del libro.
 
 
Publicar en Liceus
 
 
 
Ted Hughes de cerca
 

Es muy importante conocer la vida de cualquier artista; pues de alguna manera esta, casi siempre, influencia su obra. Sin embargo, lo que conocemos a través de una biografía, a veces no es suficiente. 

Edward James Hughes, como escritor es alabado por todos; no obstante, como persona, es aclamado por unos y criticado por otros. La personalidad de Hughes es muy compleja, y esto se puede ver en la diversidad y dificultad de sus obras. Es cierto que Ted Hughes era un enigma para muchos que le conocían; era una persona llena de contradicciones y rodeado de un halo siniestro que Hughes acentuaba con su silencio y soledad. 

Este apartado esta dedicado a presentar aspectos más personales del autor, tanto positivos como negativos, que solo aquellos que confraternizaron con él conocen. Estos datos serán de gran ayuda a la hora de conocerle mejor y entender así sus obras, en este caso Crow: Fron the Life and Songs (1970) - uno de los trabajos más difíciles de Ted Hughes -.

En un articulo publicado en el Sunday Times el 5 de Septiembre de 1999, la escritora Emma Tennant cuenta en una entrevista con Eleanor Mills como una gran atracción, casi hipnótica, hacia Ted Hughes la cogía por sorpresa mientras buscaba algunos de sus poemas para una revista literaria de los 70. Casi un año después de su muerte, Emma publica su diario en el que habla de su relación de amor con el poeta. En él nos cuenta su historia de amor, y desvela el gran apetito de Hughes por las mujeres; en contra de la idea que se tenía de él como hombre solitario.

Emma confiesa que, como Jane Eyre de Charlotte Brontë, sufre la necesidad de acercarse a un hombre oscuro que desdeña a las mujeres; sufre como dice ella el "Síndrome Mr. Rochester". Una vez que comienza su relación con Ted, comprende a Sylvia y a las mujeres que leen sus poemas en los sesenta. Emma penetra en un clima feminista en el que Sylvia simboliza la mujer martirizada mientras que Hughes es el hombre asesino. murderous male 

Emma Tennant contó con tales ilustres personas como Bruce Chatwin, J.G. Ballard, Angela Carter y Ted Hughes como sus amigos. Andy Warhol incluso fue un día a su casa para cenar - aunque este admitió más tarde que no tenía ni idea de quien era ella.

Nos encontramos con una escritora descendiente de una rica familia inglesa que afirma no tener miedo al escándalo. Decidida a escribir sobre su romance con Ted Hughes, dice: "Well,"it's the third volume of my memoirs. I wanted to do the 1970s and I couldn't leave out my thing with Hughes…it was dishonest, wrong, because the relationship was a very important part of those years, even though it was so on and off. And for a writer, the most important thing is to tell the truth" 1 No obstante, muchos críticos la acusan de utilizar la fama de Hughes en su beneficio. Ante estos ataques, ella se defiende diciendo "There has been so much mythologising of Hughes,". …"First he was a murderer - now he has been canonised, he's a saint. I just hope that my account is a valuable part of putting together the Ted Hughes jigsaw." (1)

En su libro describe a Ted como alguien rodeado de "lurid light of scandal" de la cual él era consciente puesto que. "He used that light. He used his mystique. The deaths had a very, very strong effect on him. He was haunted, dogged by them and they created a myth around him." Para ella, esta era la visión especial de Hughes del mundo, su creencia en que las cosas pequeñas, los eventos particularmente naturales, eran siniestros. Esta era su atracción principal. Tennant admite que "I felt privileged to be with him and to have an insight into his imagination, …He was most impressive to everyone, he cast a spell." Pese a esto, Hughes podía asustar también. Emma reconoce que: " I used to feel, where will this end?"… "When I was with him I felt like I might suddenly do something I might not want to. Sometimes I felt hypnotised. I didn't want to wake up and find I had made a terrible mistake. He took it for granted that everybody would do exactly what he wanted." . Con estas declaraciones, se llega a conocer un aspecto de Hughes imposible de conocer por ningun otro medio. Será tal la fuerza de esta que afirma sentirse "On edge? I was over the edge. It was like being in one of those awful movies where you are hanging off the edge of the cliff and someone is about to jump with hobnailed boots on your fingers." Para muchas feministas, estas palabras sobre Hughes adquieren un carácter primordial, puesto que condujo a dos mujeres al suicidio. A lo largo de la entrevista, Emma deja claro que no sabe que es lo que atrajo a Ted, pero supone que "He would react and respond to my thoughts. Women writers are often picked up like this by a powerful male poet. I suppose he needed some kind of charge which he didn't get just from home domesticity." . Es sorprendente como Plath, también poeta, años antes escribía a su madre en una carta en la que comenta algo parecido sobre Ted:

"I met the strongest man in the world, ex Cambridge brilliant poet whose work I loved before I met him, a large, hulking healthy Adam, half French, half Irish, with a voice like the thunder of God - a singer, a storyteller, honest and world wanderer, a vagabond who will never stop". (2)

Años más tarde, tras saber su aventura amorosa, Sylvia funde la crueldad de su padre con la Hughes y escribe en "Daddy" que él era "a man in black with a Meinkampf look". Y en "After Dark" fusiona sus dos figuras en una visión tan negativa como "bastard... vampire". No obstante, ya en Diciembre de 1958, Sylvia escribe en su diario "I identify him [Ted] with my father at certain times, and these times take on great importance" (The Journals)

El cuadro que estas dos mujeres están perfilando es de un hombre con talento, carismático, divertido pero a la vez, profundamente egoísta. "He was amazingly selfish, indeed entirely selfish," admite Emma, "with little or no consideration for the feelings of others." Durante el tiempo que mantuvieron su romance, desde la primavera del 1976 hasta el otoño de 1979, Ted hizo alarde, en presencia de ella, de la existencia de otra señora - una australiana-. Aunque dejó claro que no estaba con ella por su dinero, "No, he was utterly uninterested in all that. He was the most unworldly person in that way, not interested in money, or past money in my case."

El Hughes que se nos presenta está muy lejos de ser un solitario. Parece como si gastara mucho tiempo haciendo la cama a los literatos, y al tiempo, pasa el tiempo cenando bien en los restaurantes elegantes de Londres. "He enjoyed nice food and wine - he had a large appetite for enjoyment and variety,"… "When he came to London, he created a kind of theatre out of his visit. He wanted a range of experiences: different people, different girls. You would never think, 'Ah, Ted, after lunch, he will put his feet up.' Oh no! He'd be dashing off to do the next thing." 

A pesar de todo, la influencia de Hughes es tan fuerte que, veinte años después, Emma dice "Look,"… "the swallows are ready to leave. Funny, that is exactly the kind of thing Hughes would notice.". Sorprende ver cómo una persona puede influir en aquellas que le rodean de una forma tan potente. La propia autodeterminación y seguridad de Hughes se verá reflejada a lo largo de toda su vida por sus actos y por sus trabajos.

DENTRO DE BUNRT DIARIES

A parte de esta entrevista, la misma obra de Emma Tennant es una fuente importante de información sobre la persona de Hughes. Suponiendo que, como ha dicho se trata de su diario, de su historia verdadera, me he permitido exponer y comentar ciertos fragmentos de Burnt Diaries que aluden a su relación con Ted y su hermana Olwyn. 

Es interesante remarcar como la autora describe haber sido admitida en el "shrine of Sylvia Plath "; custodiado por la hermana de Ted, Olwyn. Describe el santuario como " the invaluable relics of a genius. I see volumes of Plath and Ted Hughes poems in slender tomes; sheaths of thin paper looking desperately in need of salvaging; and bills, some months old, for electricity and gas. There is a feeling of chaos, of a guardian suffering from the demands of a delinquent charge. The feeling is underscored by Olwyn's dismissive remarks on the subject of her late sister-in-law. There was clearly no love lost between the brilliant, vulnerable poet and the woman who must now serve her memory " . En verdad, la devoción de su hermana es su hermano, pues " She brings him into every sentence, as a mother would … As Olwyn murmurs of her brother's amorous life - ‘It's all been such mayhem - I remember a line from The Rabbit Catcher: How they awaited him, those little deaths!’ " Oscura referencia del poema de Sylvia Plath - en boca de su hermana -, cuyo verso es premonitorio de lo que sería la vida de Ted Hughes. En menos de diez años, Hughes sufre los suicidios de Sylvia Plath, Assia Wevill y Shura (su hija). Los amigos que le conocen saben que aun sufre y describen a Carol como la única que le sobrevive: "Very pretty . . . dark - and a calming presence; she's the only one Ted's stayed with, after all!". Sin embargo, a pesar de todo, es un ser dominado por su atracción hacia las mujeres. Emma, cuenta como se le declara "I see the words, upside-down and as if from a long way away. 

Emma

love

Ted 

Aun después de su trágica vida amorosa, Ted persiste en su conquista de mujeres. Y digo mujeres (en plural), porque unas líneas más adelante, Emma comenta conocer la existencia de " a ‘bouncy’ Australian girl with whom, so ‘everyone’ says, he is conducting a full-time affair." ’ La personalidad de Ted, como estamos viendo, es bastante complicada. No siente ningún tipo de remordimientos al tener dos amantes al tiempo; y aún más, la gente es consciente de ello. Sin embargo, al mismo tiempo, idolatra a su primera esposa. Él mismo lo confiesa al ver unos gansos, " ‘They are faithful to their first mate,’ Ted says. ‘I may be. . .’ and here he laughs at himself, then corrects his levity and falls serious, speaking so low I have to walk round the car to hear. ‘ I may, after all, be a greylag goose!’. De nuevo, en otro fragmento de su diario se ve esta escena. " ‘The chair,’ says Hughes, pointing to the humble basketwork-with-back-and-arms of the Fifties student. ‘Sylvia's last piece of furniture…". Sylvia esta constantemente en su mente. En verdad, es imposible llegar a saber lo que verdaderamente pensaba una persona tan introvertida y "solitaria" como Ted Hughes. Su primera relación con la pálida musa, Sylvia Plath, seguida por la dama oscura, la bella Assia; se han combinado para crear un mito del cual nunca podrá escapar. 

No obstante, al mismo tiempo, es un ser dominante: "He forced you to declare your interest" le dice un amigo a Emma. La cual, a su vez, le describe así: " Ted Hughes is magnificent. His face, like an Easter Island statue, seems to dominate the surrounding landscape: anger, certainty and pride give an unchanging air to the features; but, as if unwilled by himself, a smile, thin and nervous, plays around the lips. Can he be as eaten with fear as I am at the prospect of this encounter? Or is the smile voluntary, an assurance that a wolfish mouth doesn't necessarily mean it won't be fun being eaten? " 

La persona de Ted Hughes está llena de contradicciones, un hombre con una fuerte personalidad, solitario pero mujeriego, amado y temido al mismo tiempo, misterioso y parco en palabras pero también un gran comunicador para sus compañeros. Se trata de los compañeros y miembros de la Fundación de Arvon (de la cual Ted Hughes fue uno de los fundadores) que le dedican estas palabras como tributo póstumo 

David Pease
La Fundación de Arvon 

Hace treinta años, Ted Hughes dio una lectura de sus poemas a un grupo de dieciséis alumnos en los primeros curso en escritura de Arvon. Desde ese día, y para el resto de su vida, él apoyó el desarrollo de la Fundación de Arvon sin limite alguno. ¿Así que cuál es este proyecto que él apoyó tan generosamente? 

Arvon era la idea de dos poetas, John Moat y John Fairfax que en 1968 se dieron cuenta que los pintores, compositores, y escultores todos podía practicar su arte bajo la guía de profesionales, pero que ningún entrenamiento tal estaba disponible a los escritores británicos. Arvon fue formado para proporcionarlo. 

Ted Hughes se interesó por este tipo de universidad. 'An absolutely new thing,' dijo, 'which would teach not Literary Criticism, not Literary History, nor even the Appreciation of the Great Authors, but simply the actual skills of writing - tutored not by trained academics of any kind, but by professional, experienced writer-poets, novelists, dramatists.' Reconoció que una gran cantidad de personas tienen algún talento, y que dadas las condiciones correctas este puede llegar a mostrarse. Ted dio su apoyo en todo momento, y escribió: 'Even the tiniest spark is very important to the person who has it, and very important to the rest of society. That tiniest spark is enough to lead through into the world of perceptions and understanding which art attempts to express. It leads them into a very big world of those who in every age attempt to explore, and express the human spirit. It gives them some first-hand understanding of the world, and makes them members of it, which is the beginning of many other developments in a person, some of them perhaps not connected with art at all'.

Ted Hughes era escritor de inmensa generosidad hacia otros escritores, particularmente a los jóvenes. Su apoyo para la Fundación de Arvon durante los tantos años era un ejemplo de esa generosidad. Su pérdida al mundo en general, y al mundo de literatura en particular, es inmensurable.

Alastair Niven
Director de Literatura, The British Council

Hace varios años, después de mucho tiempo como Director de Literatura en The British Council, Ted Hughes llamó a mi oficina sobre un asunto en relación con su tan querida Fundación de Arvon. No eran todos los días que teníamos al Poeta Laureado en el edificio, y por eso pregunté al Secretario General si pospondría una reunión para poder reunirme con Hughes, lo cual hizo alegremente. Nosotros nos sentíamos honrados por la presencia del poeta, pero meses más tarde, cuando me lo encontré de nuevo, Ted comentó cómo se había emocionado cuando nosotros tuvimos tiempo para verlo. No había falsa modestia sobre esto. Era completamente genuino y yo lo volví a verla cada vez que nos encontramos en los años siguientes. La humildad y generosidad de espíritu (del tipo que él poseía, hizo que sólo una quincena antes de su muerte, escribiese una carta de admiración de dos páginas a un poeta más joven; mientras alababa su libro). Existen signos de grandeza y Ted Hughes los tenía en abundancia.

Su talento como escritor fue realmente reconocido más bien al final, cuando por fin ganó el hilo de premios nacionales que lo habían eludido a través de la mayoría de su carrera. Yo creo que era sólo una cuestión de tiempo antes de que él ganara los más grandes, el David Cohen British Literature Prize, otorgado bienalmente por una vida llena de logros 

Otro talento, sin embargo, ha sido menos comentado en los anuncios de su muerte y ése era el dominio tan extraordinario de Ted como lector de poesía. Lo demostró en las diversas visitas al extranjero para The British Council. Era sin duda alguna el lector de poesía más elegante que yo hubiese oído alguna vez, y además, desafió todas las reglas, apenas mirando a su público mientras se sumergía en el texto, mientras proporcionaba las escasas introducciones, y casi resistiéndose físicamente al aplauso que lo saludaría cuando concluyese. La voz era barítono, influida por Yorkshire, siempre fuerte, clara y musical. Principalmente nosotros le oímos leyendo su propio trabajo, pero en la ocasión del centenario del nacimiento de Wilfred Owen cuya poesía admiró en gran manera, Hughes leyó en una escuela de Oswestry, el pueblo del nacimiento de Owen, acompañado por la excelente actriz Susannah York. No obstante, fueron sus lecturas las que elevaron la tarde a su punto especial. Leyó ' Strange Meeting' como si hablara para toda la caballería voluntaria de Inglaterra, como por encima de las generaciones que han enfrentado la piedad de guerra. Ted Hughes era un gran poeta, en parte porque su oído para la música del idioma era muy bueno. Nosotros no oiremos ninguna igual de nuevo.

Ann Stevenson

Es un escritora americana que escribe un libro biografico, Bitter Fame. Se trata de la biografía de Sylvia Plath, a la que conoció poco antes de su muerte. Ann decide escribir un libro justo, tanto para Plath como para Hughes, centrandose en su vida entorno a la poesía. A la hora de escribir el libro contó con la cooperación de Ted. Algunos datos que resultan de interes son que " Sylvia Plath had Hughes constantly caught in a ceaseless quest for what she called her "true self"…. she and Ted Hughes had planned to have babies but only after they had made their names. Sylvia allegedly said "I will write until I begin to speak my deep self, and then have children, and speak still deeper. The life of the creative mind first, then the creative body" 

Sin embargo en la introdución a Journals, Ted Hughes dice que "I never saw her show her real self to anybody—except, perhaps, in the last three months of her life" (p. xiv).

Lucas Myers.

Ted Hughes y Lucas Myers se encontraron en Cambridge University en enero de 1955. Mantuvieron una estrecha amistad hasta su muerte.

Myers vivió en St. Botolph's Rectory en Cambridge. Con Hughes y otros cinco publicó la revista literaria St. Botolph's Review. Era amigo de Sylvia Plath, de la hermana de Hughes, Olwyn y Assia Wevill. Sus memorias tratan la correspondencia con Hughes durante 40 años. En ellas da un nuevo punto de vista sobre la vida y personalidad de Hughes, desde un amigo intimo durante mucho timepo con el cual compartió muchas cosas.

Como jóvenes que eran, en la reuniones de la revista, comentan que aparte de leer poesís muchas veces bebían. Hablando de la fiesta de inauguración de la revista dijo que "All men were drunk except Ted. Ted didn't get drunk since he was always unwilling to lose control of himself. Sylvia has herself very drunk as well." Sabemos por otros medios, que le gustaba el vino español, pero era un catador. Todas las cajas de vino recibidas como Poet Laureat las guardó en conserva y aun estan en posesión de su ultima esposa Carol Orchard. Y estas tienen la peculiaridad de poseer sus etiquetas originales firmadas por Ted.

Otro aspecto desconocido de Hughes nos es descubierto por Lucas, es su interes exóterico y por las artes ocultas. " Hughes was interested in Occult Neoplatonism, in Cabbalah, and in Alchemy and he was knowledgable about all these arts. This is not to say that he devoted himself to the practice of all or any of them. But he did believe in occult (or hidden) powers … Ted Hughes considered himself a shaman, and had an adamant belief in spirits, which he may have partly inherited from his mother, Edith Farrar, who is said to have been psychic. Ted and Sylvia practised spiritism in session of what they called PAN, or OUIJA"

En los diarios de Sylvia Plath podemos leer esta mención al espiritismo:

" Last night we did PAN for the first time in America. We were rested, warm, happy in our work and the overturned brandy glass responded admirably, oddly often with charming humor. Even if our own hot subconscious pushes it (it says, when asked, that it is 'like us'), we had more fun than a movie "(The Journals, p. 24). 

Lucas dice que " Hughes initially got his concept of shamanism from reading Mircea Eliade's book "Shamanism", which he reviewed in 1964, as well as from the Tibetan Book of the Dead the "Bardol Thodol" Este libro es una obra que recoge un viaje psíquico tras la muerte. Cuande Hughes revisó el libroescribió que : " The results, when the shaman returns to the living, are some display of healing power, or a clairvoyant piece of information. The cathartic effect on the audience, and the refreshing of their religious feeling, must be profound." (Scigaj, pag. 91)

Frieda y Nicholas HughesSobre Birthday Letters, Lucas dice que se parece en alguna manera a las elegias de Auden hacia Yeats y Freud. Ted le dijo sobre este trabajo que: "I never thought of them as 'poetry' either. Each one was an attempt to find the live current of feeling between her & me—and then to hold it till the words ran out. But never to lose that current. That was the sole principle. And never to lose, of course, the person I was communicating with—her." En verdad los poemas de la obra los dedica sus dos hijos Frieda y Nicholas Hughes, los hijos que tuvo con Sylvia - y a los que siempre quiso proteger de su pasado-. 

Todos estos datos han sido de gran interes, y algunos de poco relevancia, pero han servido para conocer a Ted Hughes como persona a traves de amigos, amantes, simpatizantes o colaboradores. Todos aportan algo de luz sobre su persona y cada uno desde un punto de vista distinto. Si los datos son objetivos, verdaderos o no, depende de cómo cada persona quiera juzgarlos. Por esta razón han sido recogidos bajo este apartado, diferenciandolos de la biografía. Los datos estan sobre la mesa, ahora es el lector el que debe juzgarlos e asimilarlos (o no).