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HISTORIA GENERAL MODERNA
 

3. LA EXPANSIÓN DEL HUMANISMO

Hasta la primera mitad del S. XVI, Italia había sido el centro del mundo privilegiado. Estas ideas humanistas se fueron extendiendo por otros países europeos mediante la imprenta que amplió enormemente el campo de lectura de las obras literarias editadas. También los viajes y los estudios en Universidades italianas permitieron la difusión de estas ideas humanistas.
Así pues, el Humanismo se extendió por Europa gracias a intelectuales italianos llamados a las Cortes y las Universidades extranjeras, y a intelectuales europeos que se trasladaban a Italia atraídos por aquel foco cultural. 

Entre el Humanismo italiano y el del resto de Europa hubo elementos comunes:
- El optimismo sobre la naturaleza humana.
- El afán de perfección.
- La creencia en la eficacia de una buena educación.

Sin embargo, en los países europeos, el Humanismo tuvo también rasgos propios, no coincidentes con los del Humanismo italiano: fuera de Italia, los humanistas eran más realistas, más críticos y profundizaron más en la política, en la investigación histórica y en la religión.

En el campo de la religión destaca ERASMO DE ROTTERDAM (1466-1536), que influyó de forma determinante en el pensamiento de la primera mitad del S. XVI. Tuvo un profundo conocimiento del mundo y de la cultura clásica, fue un destacado crítico de textos y creía en la renovación del presente a través de las fórmulas de la Antigüedad clásica. En 1492 ingresó en la Orden de los Agustinos e introdujo en el Humanismo toda la problemática religiosa del momento, que se manifestaría abiertamente con MARTÍN LUTERO en 1517.

El apoyo de ERASMO a REUCHLIN en su enfrentamiento con la Inquisición alemana, sobre la interpretación de la Biblia, está en la línea del Reformismo protestante al que, sin embargo, ERASMO no se unió, a pesar de la dura crítica que lanzó contras las costumbres y la Iglesia en su obra El elogio de la locura, una dura crítica hacia la superstición del bajo pueblo y la desmoralización de algunas altas jerarquías eclesiásticas.

Otras de sus obras, como Los coloquios, supusieron un esfuerzo en la extensión o divulgación de la mentalidad humanista cristiana, en la que la moral personal y social ejerce un papel más importante que el propio dogma teológico e, incluso, la figura de Cristo adquiere una dimensión más humana y razonable de la que había tenido hasta entonces. Todo esto ERASMO lo planteó con un espíritu libre y abierto, que chocó con el rigorismo teológico de la Iglesia. 

En Francia, el Humanismo se desarrolló frente a la Sorbona que era el centro tradicional de la Escolástica y contó con el apoyo de la monarquía que, bajo la dirección de GUILLERMO GUDÉ, creó el Colegio de Francia en 1530, donde se enseñaban las lenguas clásicas (latín, griego y hebreo) y las ciencias. Aquí destacó LEFEBVRE D’ETAPLES. 

Sin embargo, la mejor representación del Humanismo francés fue el Gargantua y Pantagruel de REBELAIS, donde su protagonista Gargantua destaca por ser un hombre pacífico y bondadoso que recibió una educación que mostraba las ventajas de la pedagogía racional de los humanistas, sobre los métodos tradicionales de la Sorbona. Se exalta la prudencia y el pacifismo y se condenan las guerras de conquista.

En Alemania, destacó REUCHLIN, un excelente hebraísta y helenista, que planteó algunos problemas de tipo religioso que empujaron a sus seguidores hacia la Reforma protestante. 
En Inglaterra, el Humanismo apareció en Oxford a finales del S. XV con el profesor italiano CORNELIO VITELI. Uno de sus discípulos, GUILLERMO CROCYN, se trasladó a Italia, donde conoce a algunos humanistas y al volver a Inglaterra impartió también en Oxford. 

A este pequeño grupo de humanistas se unió JUAN COLET, que también había viajado por Italia y había conocido a destacados humanistas italianos. Se interesó principalmente por el estudio de la Biblia y de los Padres de la Iglesia (sobre todo de S. PABLO y S. AGUSTÍN). Representó el núcleo inicial del humanismo inglés.

En España, el Humanismo penetró en la época de los RR.CC. y la propia Isabel siguió la moda de la época tomando lecciones de latín con BEATRIZ GALINDO, LA LATINA. El Humanismo en España contó con el apoyo del CARDENAL CISNEROS. Gracias a su labor y otros personajes españoles y extranjeros, el Humanismo español estuvo formado por intelectuales católicos, cuya futura actuación en la obra de la Reforma y defensa de la Iglesia católica iba a ser decisiva. En 1508, el CARDENAL CISNEROS crea la Universidad de Alkalá de Henares, centro de Humanidades al que acudirían los mejores humanistas españoles y extranjeros. Estos intelectuales estudiaron los manuscritos de las ‘Sagradas Escrituras’ y publicaron la Biblia Políglota Complutense, una auténtica obra de arte de la humanística española, que constaba de seis volúmenes y contenía el ‘Antiguo Testamento’ en caldeo, hebreo, griego y latín, comprendía el ‘Nuevo Testamento’ en griego y latín y tenía un vocabulario hebreo – caldeo y una gramática hebrea.

Dentro del Humanismo español las dos figuras más destacadas son: 
- ANTONIO DE NEBRIJA (144-1532): entró en contacto con el Humanismo italiano en Bolonia. En 1492 publicó La gramática castellana, su obra cumbre, en la que exaltó el uso del castellano y fue tan perfecta que muchos autores españoles de lengua o castellana se sintieron atraídos por esta lengua. NEBRIJA fue el más importante latinista del momento y participó en la edición del la Biblia Políglota Complutense, revisando la parte griega y latina.
- JUAN LUIS VIVES (1492-1540): aunque era valenciano, su segunda patria fue la ciudad de Brujas. En VIVES el Humanismo fue un instrumento para la mejora de la humanidad mediante una nueva pedagogía fundamentada en lo psicológico. VIVES demostró un marcado interés por las necesidades sociales y por la paz entre los pueblos cristianos inspirados por las doctrinas católicas. Fue autor de la obra Instrucción de la mujer cristiana, en la que señalaba las reglas a seguir en la educación de la mujer. Fue también un profundo conocedor del latín y se mantuvo fiel al catolicismo frente al protestantismo, a pesar de su profunda influencia erasmista.

4. LA MONARQUÍA Y EL PRÍNCIPE DEL RENACIMIENTO

En el S. XV se produjo una paulatina evolución de la monarquía hacia una forma que se ha convenido en llamar autoritaria. La Monarquía Autoritaria tenía como norma fundamental el apoyarse en el pueblo para enfrentarse a las clases privilegiadas, procurando prescindir de la importancia de aquellos organismos que podían disminuir el poder monárquico. 

Esa Monarquía Autoritaria es un precedente del Absolutismo, se engrandeció con la unión de territorios que hasta entonces habían gozado de autonomía feudal (Castilla-Aragón) y para conseguir ese fortalecimiento de su poder, la Monarquía iba a utilizar varios medios:
- Se crearon los ejércitos permanentes, cuyos miembros reciben la soldada (sueldo).
- Se utilizaba la artillería en los enfrentamientos que, aunque en aquella época era todavía muy precaria, iba a acelerar la caída del feudalismo y el señorío.
- Las relaciones internacionales, es decir, el establecimiento de relaciones diplomáticas con otros países. Venecia fue la primera en utilizar este instrumento.

Al lado de  esta forma de gobierno, la ideología renacentista planteó una nueva visión de lo político y de los fines a los que debía tender. El territorio italiano estaba muy fragmentado políticamente y había numerosos ejemplos de príncipes y tiranos que conseguían el poder por la fuerza o por la astucia. La política de estos estados italianos fue una interesante lección para aquellos tratadistas de la época y, si además esa experiencia era vivida, significaba una experiencia extraordinaria. 
Y eso fue lo que ocurrió con el florentino NICOLÁS MAQUIAVELO, que fue uno de los tratadistas políticos más destacados de todos los tiempos. MAQUIAVELO, fue autor de El príncipe, cuyo objeto era analizar cómo se ganan, conservan y pierden los principados. Pero ese pensamiento político de MAQUIAVELO no se comprendería sin su otra obra Discursos sobre la primera década de Tito Livio, donde hace una política exageradamente realista y señala la trayectoria que debe seguir el Príncipe. Dice que ‘para conquistar o conservar un principado lo primero que se necesita son armas y buenas leyes’, es decir, una buena técnica de gobierno, pero sin tener en cuenta la justicia. 

MAQUIAVELO no se plantea ningún problema moral sobre la legitimidad de la adquisición del poder, desligó la moral de la política y esta fue la razón principal de su admiración y condenación a lo largo de la Historia. 

Según MAQUIAVELO, el Príncipe:
- Necesita unas cualidades personales de las que son imprescindibles la que él llama ‘virtud’, es decir, la fuerza, el talento o la astucia, sin tener en cuenta la moral, y la ‘fortuna’ o suerte. 
- Debe ser temido por sus súbditos, no debe confiar en la amistas porque ésta se rompe pronto por el interés. 
- Debe actuar atendiendo a una sola razón: el engrandecimiento propio, la gloria propia, y únicamente se consigue con el engrandecimiento del principado.
- No está obligado a mantener la palabra dada ni siquiera a otros príncipes extranjeros.
Por tanto, frente a la idea cristiana de gobernante justo, generoso y moderado, con MAQUIAVELO aparece el hipócrita, el disimulado y el oportunista al que no le importa el cumplimiento de la palabra dada. Esta doctrina política de MAQUIAVELO, personifica al hombre de acción y sin escrúpulos que se iba a aclimatar durante la Edad Moderna.

En Inglaterra, otro tratadista político, TOMÁS MORO, escribió Utopía, basada en una sociedad en la que no existía la propiedad ni el dinero y no había ricos y pobres. Era una sociedad producto de su imaginación, distinta completamente de MAQUIAVELO.

Tema 3: LA EXPANSIÓN ATLÁNTICA

1.- Factores que posibilitaron la expansión europea.
2.- Descubrimientos portugueses.
3.- Descubrimiento de América.
4.- Circunnavegación del globo.
5.- Consecuencias de la expansión europea en ultramar.
( Estos temas no están desarrollados )

Tema 4: LA REFORMA

1.- Ambiente religioso a comienzos del S. XVI.
2.- Martín Lutero.
3.- Otros reformadores europeos.
4.- La reacción católica.

1. AMBIENTE RELIGIOSO A COMIENZOS DEL S. XVI

Durante el S. XVI se producía en Europa un movimiento religioso que llevaría a una parte de los católicos a separarse de Roma y fundar lo que en líneas generales se dio en llamar protestantismo. 

Su origen hay que buscarlo en el propio hombre moderno: individualista, inquieto y crítico, que en otros campos dio lugar a la cultura humanista y a los grandes descubrimientos geográficos. En el aspecto religioso en el S. XVI se iban a producir también cambios profundos. 

En este siglo la vida del hombre europeo se desenvolvía en contacto intimo con la Iglesia. Todos los grandes acontecimientos de la vida del hombre  (nacimiento, matrimonio, muerte), incluso los actos cotidianos (trabajo, comidas), estaban presididos siempre por la Iglesia y se señalaban con actos religiosos. Lo mismo puede decirse de la vida pública, en todos los actos oficiales, la Iglesia estaba presente.

Ya desde finales del S. XV se advierte en el seno de la Iglesia católica un deseo de perfección. Se aspiraba a separar del cristianismo algunos hábitos que se habían introducido en él de forma un tanto preocupante. Aquellos eran tiempos de religiosidad marcada, pero el hombre de aquella época aspiraba a una religiosidad más íntima, que tuviera menos ritual exterior o ceremonial y que tuviera un mayor contacto directo e individual con Cristo.

La crisis jerárquica de la Iglesia imposibilitó a Roma para captar aquel ambiente de intranquilidad espiritual. La sociedad de la época no estaba conforme con el comportamiento de la jerarquía eclesiástica, mientras el Papa estaba preocupado por asuntos políticos y diplomáticos.

Los papas se comportaban más como príncipes italianos que como vicarios de Cristo, vivían en una corte fastuosa rodeada de lujo y familiares protegidos. Esto se llamó nepotismo. Fue el gran vicio de los papas de aquella época y en virtud de este nepotismo, el afecto a la familia que tan extendido estaba en Italia y el deseo de convertirla en un linaje prestigioso dotado de grandes rentas y con espléndidos palacios, les hizo destinar para este fin unos fondos cuya recaudación fue objeto de escándalo en toda la cristiandad.

Con el ejemplo de los papas, los cardenales y otras altas jerarquías eclesiásticas trataron también de enriquecerse y los fondos destinados a estos fines los consiguieron a través primero de las annatas (producto recaudado el primer año de desempeño de un cargo) o de las expectativas (venta de una futura vacante), de la conmutación de penas, de las dispensas matrimoniales y de la publicación de bulas de indulgencias. 

Con estos medios no sólo se enriquecían los miembros de la jerarquía eclesiástica, sino que también se pagaba a los familiares de los papas, se construían monumentos en la Roma renacentista y se gratificaba a literatos y artistas (papas mecenas).

Los cardenales eran elegidos por la presión de los monarcas europeos para tener en la corte papal personas influyentes o se elegía entre los miembros de las familias italianas más acomodadas y raramente eran elegidas entre las personas que destacaban por su instrucción cultural y su virtud. 

En la zona de Alemania el pueblo cristiano era un pueblo inculto, supersticioso y que se quejaba de las extensiones que a través de los tributos Roma ejercía sobre ellos. Ese pueblo alemán estuvo dirigido por un bajo clero falto de cultura y que en muchas ocasiones había accedido al cargo como medio de vida y carecía de vocación religiosa, lo que suscitó quejas frecuentes sobre ese proletariado eclesiástico.

Con respecto al alto clero en Alemania estaba dominado por intereses materiales. Una gran cantidad de obispos y abades eran príncipes territoriales y tenían en sus manos la tercera parte de las propiedades del Imperio Germánico. Entre el alto clero los concubinatos y la falta de devoción fueron muy frecuentes. 

En otros países como Francia y España esas altas jerarquías llevaban una vida menos lisonjera que en Alemania. Sin embargo, en esos países aquellos cargos eran patrimonio de la nobleza que buscaba los cargos para sus hijos, sobre todo bastardos. 

Si en aquella época se agravaron esos males también hubo reacción en sentido contrario. Hubo un movimiento místico en la Baja Edad Media que estuvo centrado en los Países Bajos y que redujo el ceremonial exterior a favor de una religiosidad más íntima. En España también el CARDENAL CISNEROS, ayudado por la reina ISABEL LA CATÓLICA trató de que los clérigos en España tuvieron una mayor cultura y actuó contra los franciscanos para que cumpliera la regla primitiva que había quedado olvidada.

Se llevó a cabo la reforma erasmiana que, frente a los ritos exagerados de la Iglesia católica, defendía y propugnaba una religiosidad más íntima y verdadera. A la escolástica, ERASMO DE ROTTERDAM oponía la verdadera teología den la que decía que la verdad había sido predicada por Cristo y para conocerla había que acudir a las Sagradas escrituras y no a los comentaristas escolásticos y precisamente por eso había que depurar aquellos textos que contenían la palabra de Dios y darla a conocer.

A esta divulgación se opusieron frailes y teólogos precisamente porque ellos estaban monopolizando el cristianismo. La Iglesia católica condenó los escritos de ERASMO y cuando se desata el movimiento luterano protestante, éstos creyeron ver en ERASMO un precursor de sus doctrinas. Sin embargo, ERASMO se oponía a esa revolución protestante y nunca llegó a apartarse de la obediencia a Roma, pero sí defendió siempre una cierta tolerancia que algunos reformadores españoles que estuvieron en el Concilio de Trento, defendieron también. 

El conocido grupo de Meaux, dirigido por LEFEBRE D’ETAPLES en 1520, defendía un cambio interior del individuo como base de la renovación religiosa. El grupo de Meaux defendía la divulgación de los textos evangélicos, la importancia de la fe para la salvación y manifestaba un cierto menosprecio hacia la autoridad de la Iglesia, a pesar de lo peligroso que era este cierto acercamiento al luteranismo, que en realidad no se dio.

El Concilio de Letrán (1512) defendió el tema de la reforma de la Iglesia en su cabeza y en sus miembros según la fórmula de la época, pero tuvo poco éxito.

A pesar de estos intentos de renovadores y su corto alcance, el sentimiento religioso no se había enfriado. La incredulidad en aquella época era un fenómeno rarísimo.

2. MARTÍN LUTERO

LUTERO no fue quien inició la reforma dentro de la Iglesia católica, puesto que ya estaba en marcha, pero al igual que otros reformadores, tenía también el deseo de mejorar la religión católica. Sin embargo, se separó de la Iglesia de Roma y se enfrentó con la jerarquía eclesiástica.
Por tanto, la reforma que llevó a cabo LUTERO fue una ruptura, puesto que aunque él partía de unos intentos renovadores, deseos de cambio, la confluencia de elementos diversos produjo un resultado inesperado completamente alejado de las motivaciones primeras.

LUTERO nació en Eisleben (Sajonia) en 1483. Su niñez y sus primeros años de juventud transcurrieron en un ambiente excesivamente severo por la dureza de carácter y la intolerancia de su madre, que llegó a afectar la psicología de LUTERO hacia una manifestación emocional fuerte.
En 1501, LUTERO se trasladó a la Universidad de Erfurt para estudiar Leyes y fue cuando comienza a manifestarse su fuerte preocupación por el tema de la salvación. En 1505 ingresó en un convento severo de Agustinos cuya decisión fue tomada por esta intranquilidad de su vida espiritual ante el tema de la justificación ante Dios.

Para LUTERO el tema de la salvación se convirtió en el auténtico motivo de su vida. El vicario general de los agustinos invitó a LUTERO a que meditar más en la misericordia y los méritos de Cristo que en la justicia divina. Influido por estas palabras releyó la Biblia y creyó encontrar la respuesta a sus preocupaciones en unas palabras de la “Epístola de San Pablo a los romanos”: ‘el justo se salva por la fe’. Es Dios quien nos salva a través de nuestra fe y esto es mérito de Cristo.
En 1507 LUTERO fue ordenado clérigo y pasó a la universidad de Wüttemberg donde, al mismo tiempo que estudiaba teología, enseñaba  otras materias. Fue en este tiempo cuando fue perfilando las ideas reformistas. 

Para él la fe era el único medio de salvación y las Sagradas escrituras eran la única fuente de fe. Decía que la voluntad humana por sí misma, era incapaz de superar el estado de pecado y que las obras que pudieran realizar los hombres, como ayunos, vigilias o penitencias, no les santificaban. 
Por tanto, esa doctrina luterana de la justificación o santificación por le puro sentimiento de creer y sin ninguna contribución por parte del cristiano, llevaba ya en sí mismo el concepto de predestinación, puesto que era la providencia quien concedía o no la fe en Dios y en las obras de Cristo.

En Alemania la predicación de esa indulgencia concedida por el Papa para aquellas personas que dieran limosna para la construcción de la Basílica de San Pedro en Roma, fue el motivo que inició la rebeldía pública de LUTERO contra Roma.

Esta indulgencia y su cobro había sido encomendada a los dominicos concierta marginación hacia los agustinos, acto que molestó profundamente a LUTERO, que el 1/11/1517 publicó en Wüttemberg sus Noventa y cinco tesis, en las que desafiaba a los predicadores de las indulgencias, negando la eficacia de éstas y de las buenas obras, además de desconocer la autoridad del pontífice. A estas tesis contestó J. ECK, un destacado teólogo que situó por primera vez a LUTERO dentro de una secta herética.

Estas discusiones tuvieron una resonancia popular insospechada debido a las inquietudes sociales, políticas, nacionales y espirituales que existían en la Alemania de 1500. En la Dieta de Augsburgo de 1518 se procuró que LUTERO se retractara de sus tesis sin conseguir nada de él, quien por aquellos años ya contaba con el apoyo de uno de los electores alemanes, FEDERICO DE SAJONIA.

La muerte del emperador MAXIMILIANO I en 1519 y la complicada situación internacional que siguió, dieron a LUTERO una tregua de dos años que fue de gran importancia para el desarrollo de la Reforma. El proceso eclesiástico que se estaba siguiendo contra él se fue desmoronando ante la conveniencia del papado de no indisponerse son el elector. 

Según la doctrina de LUTERO la fe era el único medio de salvación y las Sagradas escrituras eran la única fuente de fe, que además no necesitaban ser interpretadas de acuerdo con su conciencia. Los siete sacramentos los reduce a dos: bautismo y eucaristía. LUTERO reconoce la presencia real de Cristo en la eucaristía, pero no admitía el carácter de sacrificio de la misma. Negó también la existencia del purgatorio y las indulgencias para difuntos.

En 1520 aparecieron  tres escritos principales: A la nobleza cristiana de la nación alemana, donde negaba la autoridad papal y la eficacia del concilio ecuménico de toda la cristiandad; De la cautividad babilónica de la Iglesia, donde expresa su contenido dogmático, además de volver a insistir en su ataque contra el Papa y negar la mayor parte de los sacramentos hasta reducirlos a dos; y De la libertad cristiana, donde concreta las conclusiones de los escritos anteriores.

Las radicales conclusiones a las que había llegado hacían imposible cualquier acercamiento entre luteranos y cristianos. Cuando la elección imperial se resolvió a favor del rey CARLOS V de España, Roma expidió contra LUTERO una gula (Excluye domine) que le declaraba, junto a sus seguidores, herético y excomulgado. 

Pero LUTERO quemó esta gula pontificia como símbolo de su ruptura con Roma y posteriormente se ratificó en su actitud ante la Dieta de Worms en 1521, que había sido convocada por CARLOS V y en la que LUTERO se negó a retractarse de sus escritos, afirmando una vez más que tanto el Papa como el concilio podían equivocarse, pero no las Sagradas escrituras.

La Dieta de Worms acordó publicar un edicto a través del cual condenaba a Lutero a las penas reservadas a los herejes. LUTERO fue entonces a refugiarse a un castillo de FEDERICO DE SAJONIA y allí dará un fuerte impulso a su Reforma, afirmando que para eliminar la corrupción de la Iglesia había que quitarle las riquezas que poseían, por lo que los caballeros y campesinos alemanes trataron de adueñarse de los bienes del clero, lo que fue impedido por el propio LUTERO.

Se enfrentaron príncipes contra caballeros y campesinos, aunque poco después fueron los propios príncipes alemanes los que se apropiaron de los bienes de la Iglesia en sus territorios, motivo por el cual muchos príncipes alemanes se pasaron a las filas del luteranismo.

En la Dieta de Spiker de 1524 CARLOS V pudo tratar el tema de la reforma luterana. En esta Dieta se resolvió tolerar el luteranismo en aquellas zonas donde ya existía, pero no permitían su propagación. Esta resolución no fue aceptada por los luteranos que firmaron una protesta contra ella, de donde surgiría el nombre de ‘protestantes’ con el que se denomina a los partidarios de la reforma luterana.

Poco después de la Dieta de Espira de 1529 los turcos invadían Hungría y amenazaban con llegar a Viena. CARLOS V pidió ayuda a los luteranos, permitiéndoles momentáneamente ejercer su culto en Alemania. En 1546, cuando fallece LUTERO, el Emperador decidió acabar por la fuerza con el problema luterano. Comenzaron así una serie de guerras que concluirían en la Paz de Augsburgo, en la que se establecía la libertad religiosa en toda Alemania.

3. OTROS REFORMADORES EUROPEOS

a) CALVINO y la reforma calvinista
MARTÍN LUTERO no había sido consecuente con los principios que él defendía como la libre interpretación de la Biblia y, sin embargo, cualquier interpretación distinta a la suya era rechazada por LUTERO. Había proclamado además la inutilidad de las buenas obras por parte de los cristianos  con vistas a la salvación, pero no quiso reconocer que eso llevaba implícita la predestinación. 

Las obras de LUTERO se extendieron fuera de Alemania. Hacia 1520 se extendieron por Francia y, si bien los franceses se sintieron atraídos por la doctrina tranquilizadora de la justificación por la fe, por el estudio de la Biblia en lengua vulgar y por la condenación de las supersticiones, como contrapartida se mostraron un poco reticentes ante el carácter germánico y estatal del luteranismo.
Fue un francés, JUAN CALVINO (1509) el que proporcionó un protestantismo mejor adaptado a la mentalidad francesa. Estudió Derecho y Letras en París y Orleans. En Francia se vio amenazado por la represión ordenada por FRANCISCO I contra los luteranos y se vio obligado a refugiarse en Estrasburgo primero y luego en Basilea, donde publicó su obra principal: La institución de la religión cristiana (1536), primero en latín y luego en otras lenguas (1540 en francés). Está escrita en un lenguaje muy claro por lo que alcanzó un gran éxito. Aportaba a la religión luterana una construcción más lógica y rigurosa basada únicamente en las Sagradas escrituras

Finalmente se estableció en 1541 en Ginebra, su nueva Roma, donde el poder de CALVINO no tuvo límites, ya que se consideraba un delegado de Dios en la Tierra. CALVINO prohibió en Ginebra, un modelo de virtudes, los espectáculos, los juegos de azar, el baile, las críticas al gobierno, las reuniones familiares de más de veinte personas, el lujo, la blasfemia y la embriaguez. 
CALVINO había formado una nueva religión en la que él era el profeta. El punto de partida de Calvino era el mismo que el de LUTERO, es decir, el retorno a las Sagradas escrituras como única fuente de fe, a una religión cuyo centro era Jesús y Dios padre, a SAN PABLO y SAN AGUSTÍN, sobre todo a SAN PABLO, cuyas Epístolas proporcionaron una gran cantidad de las tesis calvinistas. 

CALVINO sintió el mismo desprecio por Roma y sus abusos que había sentido LUTERO. A primera vista las diferencias entre ambos parece más de matiz que de fondo. Con respecto a la salvación, CALVINO acentuó más la desconfianza de LUTERO en las fuerzas humanas (buenas obras) y llevó la predestinación a sus últimas consecuencias. 

Según CALVINO la humanidad desde un principio estaría dividida en dos partes desiguales. La más pequeña se beneficiaría de los méritos de Cristo, mientras que la parte más numerosa estaría condenada irremediablemente a las penas del infierno. Según CALVINO la Iglesia sería la comunidad de los elegidos y las buenas obras no serían causa de salvación, sino síntoma de predestinación positiva.

Lógicamente estas tesis tuvieron objeciones en contra y CALVINO respondía a estas críticas diciendo que cualquier colaboración humana para la salvación disminuiría la omnipotencia de Dios, que era quien elegía a los que quería de la condena universal que la humanidad entera sufría desde el pecado de Adán y Eva y el por qué de esa elección nos resultaba inaccesible.

CALVINO, al igual que LUTERO, sólo admitía dos sacramentos: bautismo y eucaristía, pero a diferencia de LUTERO, CALVINO no admitía la presencia real de Cristo en la eucaristía. Para él ambos sacramentos son simples ceremonias conmemorativas. La liturgia calvinista era más austera que la luterana. LUTERO no prescribe las imágenes, pero CALVINO sí y entre ambos había una mentalidad muy diferente. 

LUTERO tenía aspectos más humanos que CALVINO. LUTERO era sensible a los placeres, la amistad y la familia, mientras que CALVINO era un asceta, fanático intransigente que se creía en posesión de la verdad. CALVINO llegó a decir ‘el maestro es quien habla por mi boca’ e incluso sus seguidores estaban convencidos de esto.

CALVINO creó en Ginebra una especie de seminario donde se formaban ministros o pastores destinados a extender la nueva doctrina y a organizar comunidades basadas en ese modelo. Una destacada formación humanística básica y un estudio teológico profundo, que abarcaba el estudio de la nueva fe calvinista y de la religión católica, hizo de los calvinistas personas ilustradas que atrajeron a nobles y burgueses de las ciudades a las que iban a predicar, ganando terreno a los luteranos.

El calvinismo se extendió por casi todo el occidente europeo, penetró primero en la suiza francófona, se extendió por Francia, donde se conocieron con el nombre de hugonotes, y por el norte de los Países Bajos (Holanda), donde se produjeron las Guerras de Religión. Se extendió también por España (Sevilla, Valladolid), pero se extinguió muy pronto. Ni en Italia ni en España el protestantismo fue un fenómeno de masas. En España la represión ejercida por la Inquisición acabó muy pronto con los protestantes. Se extendió también por Escocia, donde se formó la Iglesia presbiteriana, por Inglaterra, dando lugar al anglicanismo, y por Hungría, llegando a convertirse una gran parte de la población a la doctrina calvinista. En la zona de Bohemia también se extendieron numerosas sectas, conviviendo numerosas confesiones entre las que destacó el calvinismo, debido al desconocimiento y la mala organización del catolicismo.

CALVINO no sólo permitió, sino que aconsejó, la actividad económica y el provecho lucrativo por lo que entre los calvinistas se desarrolló un espíritu de empresa comercial y de lucro que fue causa del desarrollo capitalista en aquellos lugares donde había triunfado la doctrina calvinista. Sin embargo, esa afirmación hay que tomarla con recelo, ya que el calvinismo no sólo floreció entre la opulenta burguesía de los Países Bajos, sino también entre los campesinos pobres del continente europeo y es difícil determinar en qué grado dependía esa acumulación e riqueza del calvinismo.

Aquel principio de la libre interpretación tuvo como consecuencia la multiplicación de las sectas sin otro punto común que el rechazo a la Iglesia tradicional. CALVINO quiso evitar la división del protestantismo y por ello intentó un coloquio general de los protestantes con el fin de conseguir una cierta unidad de doctrina. Sin embargo no consiguieron unirse, desde la segunda mitad del S. XVI los protestantes se habían dividido en tres brazos: luteranismo, calvinismo y anglicanismo, de los que surgirían más sectas.

b) Anglicanismo
En Inglaterra el problema religioso fue más de tipo cismático que dogmático. Mucho ingleses habían acogido la doctrina de LUTERO, pero el monarca ENRIQUE VIII se había manifestado en contra de LUTERO y por ello había recibido del Papa el título de defensor de la fe católica. El deseo de ENRIQUE VIII de casarse con ANA BOLENA, una dama de honor de la reina, le fue denegado por Roma. Quiso encontrar una solución al problema sentimental dentro de la Iglesia, pero Roma no podía permitir que ENRIQUE VIII repudiara a CATALINA, tía de CARLOS V, que entonces se encontraba en la cumbre de su poder. Ante esa petición la diplomacia vaticana no cedió a la petición del monarca inglés.

El cisma se confirmó cuando en 1534 el parlamento inglés votaba el Acta de supremacía, que obligaba a todos los ingleses a reconocer al rey como jefe supremo de la Iglesia so pena de excomulgación y ser tratados como rebeldes.

En ese mismo año, no hubo cambios dogmáticos y las ceremonias seguían el rito romano, aunque se negaba la autoridad del pontífice. Lo que se dio en Inglaterra fue un cisma y, aunque las consecuencias doctrinales por entonces prácticamente no se vieron, sí hubo consecuencias sociales y políticas. 

La supresión de los monasterios que se llevó a cabo, puso en manos de la Corona una gran cantidad de propiedades y tierras cuyas rentas iban a ser semejantes a los ingresos ordinarios de la Corona inglesa. La mayor parte de las tierras fueron vendidas para pagar los gastos militares, y algunas fueron otorgadas a cortesanos de tal manera que al comenzar el S. XVII todas aquellas tierras expropiadas estaban ya en manos de particulares.

La separación dogmática de la Iglesia se inició con EDUARDO VI, hijo de ENRIQUE VIII y de su sexta mujer, JUANA SEYMOUR. A partir de 1549 se estableció una nueva liturgia y los 42 artículos de fe, que fueron publicados en 1552, estaban ya claramente influenciados por el calvinismo.
La posterior reina MARÍA TUDOR, era católica y llevó de nuevo a Inglaterra el catolicismo, pero las persecuciones contra los clérigos disidentes y la falta de un heredero en su matrimonio, hicieron fracasar la labor católica de MARÍA y fue ISABEL I, hija de ENRIQUE VIII y ANA BOLENA, quien hizo triunfar en Inglaterra el protestantismo.

ISABEL I de Inglaterra era indiferente en materia religiosa. Sin embargo, la actitud que manifestaron hacia ella los católicos con FELIPE II, llegando a considerarla bastarda, hizo que ISABEL I organizara la Iglesia anglicana. 

El anglicanismo fue una mezcla de catolicismo y de calvinismo. El dogma anglicano fue prácticamente el de CALVINO, pero el culto y la organización eclesiástica fueron semejantes al catolicismo a excepción de que era una institución del Estado con el rey como único jefe supremo.

4. LA REACCIÓN CATÓLICA:  la Reforma Católica.

La reforma dentro de la Iglesia era necesaria desde hacía tiempo, pero parecía que no se encontraba el momento oportuno para llevarlas a cabo. La reforma luterana y la de otras sectas, habían hecho más necesaria la reforma de la Iglesia católica, pero Roma no estaba decidida a llevarla a cabo con la rapidez que los acontecimientos pedían porque existía el temor a:

- La reaparición de la teoría de la superioridad conciliar que tan discutida había sido en el S. XV sobre quién debía tener el poder: el Papa o el Concilio reunido. 
- Que derivase en resolver problemas políticos no de tipo religioso.
- Algunos príncipes de la Iglesia, que estaban influidos por el Renacimiento y no llevaban una vida muy acorde con el verdadero espíritu cristiano.

Por tanto, pretendían que se retrasase la convocatoria de un concilio, ya que suponían que ese concilio iba a ser reformador. 

Aunque LUTERO no llamó Reforma a su subversión religiosa sí lo hizo de la de CALVINO extendiéndose aquella denominación a todo el movimiento religioso del S. XVI que no estaba conforme con la doctrina católica y por esto, a la posterior reforma de la Iglesia católica se la llamó Contrarreforma, ya que se oponía a la de LUTERO. Sin embargo, últimamente cada vez se prescinde más del término ‘Contrarreforma’ para sustituirlo por el de ‘Reforma Católica’ pues no sólo fue una actitud de lucha contra el protestantismo, sino también la renovación total de la Iglesia católica, que se  apoyó en: 

· La Compañía de Jesús fue obra de IGNACIO DE LOYOLA en la Universidad de París, donde un grupo de seis estudiantes españoles se propuso formar bajo la dirección de LOYOLA una sociedad que se iba a poner a las órdenes del Papa y se dedicaría a captar miembros en la Iglesia católica.

En 1540 el Papa aprueba la Orden, añadiendo junto a otros tres votos tradicionales, la obediencia a Papa. LOYOLA desligó de la Compañía de Jesús las prácticas tradicionales que tenían otras órdenes como el coro, con el fin de centrarse en lo que entendían que debía ser su labor principal: la difusión de la fe, la predicación y la enseñanza.

Desde el primer momento destacó por la lucha contra la Reforma protestante, recuperando para el catolicismo una gran parte del centro de Europa como Bohemia, Polonia, el sur de Alemania y parte de Austria. 

Una de las armas más efectivas que tuvo fue la profunda formación cultural y teológica hasta el punto de ser considerados pro los protestantes como sus mayores enemigos.
· El Concilio de Trento (1545 – 1563) tuvo varias sesiones y se realizó en tres pontificados. Gran parte de los obispos y teólogos eran españoles. Decidió tratar de forma simultánea lo referente al dogma y a la moral. En él: 
- Se condenaron las doctrinas protestantes, se proclamó la necesidad de las buenas obras y se descartó la predestinación. 
- Se confirmaron los siete sacramentos, el carácter de sacrificio de la misa, la existencia del purgatorio, el valor de las indulgencias y el culto a los santos. 
- Se señaló como fuente de la fe las Sagradas escrituras y se establece como versión bíblica la Vulgata, que había sido realizada pro SAN GERÓNIMO.
- El problema conciliar se resuelve y se llevó a cabo una reforma interior de la Iglesia. Se establece la obligación de los obispos de residir en sus sedes, se proclama la necesidad de la formación de un clero culto y con vocación a través de los seminarios que se iban a crear en las diócesis y se dieron normas sobre la vida ejemplar de los religiosos.