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LA COMUNIDAD ESCOLAR, EL CLAUSTRO:
EQUIPO MULTIDISCIPLINAR. LA INTERVENCION DE LOS/AS PROFESORES/AS EN LOS
PROBLEMAS DE VIOLENCIA ESCOLAR.
1) Aluden con un mismo nombre (Violencia Escolar) múltiples realidades
que convendría aclarara y determinar. No obstante, llámese
como se llame, violencia, maltrato entre iguales, indisciplina o simplemente
falta de respeto, el fenómeno existe y probablemente ir en aumento,
según diversos medios.
2) La violencia social se refleja también en la escuela. Los
valores de competitividad, individualismo, violencia gratuita etc... forman
parte habitual de nuestra cultura actual y se fomentan y magnifican a través
de los medios de comunicación, sobre todo televisivos. Por otra
parte, la educación en valores que tenía a la familia como
primer agente se ha debilitado de tal manera que en muchos casos es inexistente.
En este contexto la escuela, que trata de trabajar fomentando una cultura
de paz y diálogo, como una cultura de solidaridad y cooperación,
aparece en ocasione como el único agente socializador que persigue
estos objetivos, en contextos sociales especialmente conflictivos.
3) Si bien no conviene sobredimensionar el fenómeno, tampoco
se deben minimizar sus efectos. Hay victimadores, víctimas y también
mayorías silenciosas. Hay por tanto, muchas personas que sufren
sus consecuencias entre el alumnado y el profesorado.
4) Frente a los problemas que se generen desde el centro educativo o
en el centro educativo, deben darse respuestas educativas, desde el propio
centro, partiendo de un análisis eficaz de dichos problemas. Estas
respuestas han de desarrollarse fundamentalmente a través de una
cultura de paz y dialogo de manera continuada y como rasgo esencial incrustado
en la propia vida del centro, no como algo puntual cuando ya los conflictos
se han producido, o es motivo de algún día a celebrar.
5) Sin embargo, para que el centro escolar pueda llevar a cabo esta
labor, debe contar con los recursos necesarios, siendo las instituciones
educativas competentes, responsables de proporcionarlos.
6) En este sentido, procurar que los centros trabajen en las condiciones
más idóneas posibles es una de las primeras responsabilidades
de estas administraciones, así cuestiones como procurar una ratio
adecuada a la normativa legal, procurar el suficiente y necesario personal
docente según las necesidades de los centros, así como recursos
materiales también suficientes, son requisitos imprescindibles.
7) También queremos denunciar los procesos que, de una manera
más o menos velada, más o menos consentida o fomentada por
la propia administración educativa, llevan a la acumulación
en determinados centros de alumnado con excesivos problemas académicos
y sociales originados por déficits familiares y sociales (marginación,
inmigración, conflictividad social, abandono familiar etc...). Dichos
procesos se concretan en una utilización interesada del decreto
de admisión de alumnos/as, amparada por la administración
con la excusa de la rentabilización de los medios y los recursos,
y disculpando a los centros concertados (y también a algunos públicos)
de la responsabilidad de admitir a estos alumnos. Todo ello conduce a la
creación de verdaderos "guettos" donde la conflictividad está
servida. Sólo basta esperar que se produzca.
8) De igual manera la cultura de paz y del dialogo, se genera mediante
el hábito de un trabajo diario solidario, responsable, donde la
ayuda mutua, comprometido y adaptado a las necesidades de los/as alumnos/as
y del entorno donde se ubica el centro. Así, una manera de prevenir
la indisciplina, como caldo de cultivo que genera más conflictos
en el futuro, es procurar una organización del trabajo en el aula
de manera que no se contemplen objetivos de tipo académico, sino
que estos además se contemplen desde una perspectiva de aprendizaje
de habilidades sociales. Una de las metodologías que mejor se adapta
a estas circunstancias es el aprendizaje en grupos de trabajo cooperativo,
siendo lo ideal que todo el centro funcionara desde una concepción
de principios cooperativos y corresponsabilidad en las decisiones y la
gestión.
9) Desde este punto de vista es necesario fomentar la participación
de los/as alumnos/as en las decisiones y gestión del centro, impulsando
las asambleas de clase, juntas de delegados etc.. y en general impulsando
la vida democrática en el centro educativo de manera real y efectiva.
10) Por otra parte, sería necesario dotar al profesorado de los
recursos metodológicos idóneos para llevar estas reformas
a cabo, a través de planes de formación que respondan a las
necesidades que los centros educativos planteen, y facilitando el tiempo
y medios suficientes. Igualmente debemos crear estructuras y foros de intercambio
de experiencias que nos permitan ir perfeccionando nuestra formación.
11) La cultura democrática, así como la cultura del diálogo,
y en esencia el hábito de la participación real y significativa,
es un antídoto eficaz para la prevención de conflictos y
un recurso básico para la resolución de los mismos, de una
manera educativa y pacífica, cuando se producen. En este sentido
los Consejos Escolares son una pieza fundamental para la participación,
pero es necesario sacarlos de la parálisis democrática en
que se encuentran muchos de ellos, afectados por una falta de participación
crónica. Por tanto, y puesto que estamos en plena campaña
para la renovación de dichos organismos, instamos a las instituciones
educativas competentes a fomentar la participación de todos los
sectores en dicha campaña y a mantener ese esfuerzo de una manera
permanente.
12) Las relaciones dentro del claustro, entre los propios profesionales,
pueden ser y de hecho son, en ocasiones, causantes de conflictos dentro
del centro educativo. En este sentido es necesario fomentar la cultura
de corresponsabilidad, consenso y compromiso en la toma de decisiones,
en coherencia con el proyecto educativo del centro. Por ello deberíamos:
*Abordar los problemas de modo colectivo
*Actuar de forma autónoma. No esperar que las soluciones nos
vengan de fuera.
*Ir creando una cultura de corresponsabilidad y adquiriendo la idea
de centro como algo perteneciente a todos.
*Desdramatizar las situaciones.
*Ser conscientes de la importancia de la afectividad y la empatía
en las relaciones interpersonales, frente a la judicialización de
las soluciones a conflictos por la vía de aplicación rígida
de los Reglamentos de Régimen Interno.
*Ser tolerantes con nosotros mismos, si no, no podremos serlo con los/as
alumnos/as.
13) Consideramos también importante y necesario estrechar las
relaciones de colaboración y trabajo entre profesores/as y trabajadores
y educadores sociales, creando puntos de encuentro a través del
desarrollo de programas de trabajo en común que incidan sobre la
comunidad educativa: programas sobre absentismo escolar, estudio de las
relaciones interpersonales en el centro, programas de actuación
para mejorar dichas relaciones etc...
14) Por último queremos denunciar el tratamiento que hacen los
medios de comunicación, en numerosas ocasiones, del problema de
violencia o situaciones de conflicto en el ámbito escolar, en aras
de un sensacionalismo que genera más y a veces infundada alarma
social. Proponemos la creación y cumplimiento de un código
deontológico aplicable a estas noticias por cuanto afectan a menores.
Se debe informar de los hechos pero con imparcialidad, objetividad y ausencia
de sensacionalismo.
Murcia, 11 de noviembre de 2000
Antonio Francisco Gómez y Jesús Martínez.
Coordinadores Mesas 2 y 3
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