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Diario
de un Genio,
escrito por Salvador Dalí, comprende los años que van desde 1953 a 1964. No
todos los años están escritos. Hay lagunas, que por deseo del autor
no se han publicado, como el año 1961 que lleva escrito en letras mayúsculas
y rojas: TOP SECRET. En el año 1959 un cartel cuelga de la puerta de su casa
de Port Lligat :
“
Prière de ne pas dérange. Please do
not disturb”.
La
organización del libro es como su título indica, la de un diario. Cuando
trata un año, no escribe todos los meses, ni todos los días. No hay un hilo
conductor, el autor plasma sus pensamientos en ese momento. Es un
diario, como cualquier otro diario, con la clara distinción de Genio: Desde
mi tierna infancia, tengo la viciosa tendencia a considerarme diferente del
resto de los demás mortales. Esto también estoy a punto de conseguirlo.
Dalí se refiere a este libro, con estas palabras: este
libro va destinado a probar la vida cotidiana de u genio, su sueño,..., su
vida y su muerte son esencialmente diferentes a los del resto de la humanidad.
Este libro único es, pues, el primer diario escrito por un genio.
Uno
de sus temas preferidos: cómo se llega a ser un genio. La conclusión de todo
ello es: ¡Oh, Salvador, tú lo sabes
ahora. Si haces el papel de genio llegarás a serlo!.
A
los que niegan su genialidad e incluso el valor de cuánto hace está dedicada
esta respuesta: ¡Cuántos existen que
han sido nutridos espiritualmente por mi obra!
Yo
empecé haciendo cosas extravagantes y me lo acabé creyendo. Quizá tenía
genio; pero no lo sabía;... Que soy un genio, es decir una mezcla de
estructuras muy complicadas con cierto don angélico, lo vi claro en la estación
de Perpignan. Allí también vi la tercera dimensión, por su superposición
de lentes parabólicas, como en un ojo de mosca. El descubrimiento de esta
tercera dimensión para la pintura es mas importante que mis obras de arte.
Salvador
Dalí nos muestra en este diario su personalidad, pensamiento, placeres, amor
por Gala, extravagancias, ideas
estéticas, amistades, admiraciones, contacto y expulsión del grupo
Surrealista, sueños, etc
Fui
un estudiante de los surrealismos tan concienzudo que rápidamente me convertí
en el único “surrealista integral”. Hasta tal punto que acabaron por
expulsarme del grupo por ser excesivamente surrealista.
Salvador
Dalí se incorporó al surrealismo en cuerpo y alma. Como pintor, como
escultor, como poeta, como cineasta.
...
Empiezo a escribir,..., toda la verdad acerca de mi expulsión del grupo
surrealista. No me importa las calumnias que pueda lanzar sobre mi persona
André Breton, quien no me perdona haber sido el último y único
surrealista,....
En el año 1952, Dalí escribe en el diario los problemas que tuvo y la
expulsión del grupo Surrrealista,
considerándose el único surrealista. Expone claramente en esta diario los
hechos, pero hay que marcar unas pautas y características para apreciar la
valoración de los hechos.
En
el año 1924 André Breton publica su Primer Manifiesto del Surrealismo y lo
define como: automatismo psíquico puro
a través del cual nos proponemos a expresar, ya sea verbalmente o por
escrito, o de cualquier otro modo, el funcionamiento real del pensamiento.
El surrealismo se basa en la creencia de que los sueños son omnipresentes.
Otra
definición del surrealismo, lo define Wofe en el Diccionario de las artes
como...movimiento artístico y literario
del siglo XIX que trata de encontrar una suprerealidad en los objetos de la
realidad mental del subconsciente. Se opone tanto al naturalismo como a la
pintura esencialmente abstracta. El surrealismo está influido por el psicoanálisis,
y se basa en la expresión imaginativa absolutamente incontrolada por análisis.
André
Breton, francés nacido en 1896 y muerto en 1962, se convierte en surrealista
a merced de la inflluencia que
ejerce sobre él el poeta Paul Valéry. Entre los surrealistas era frecuente
el amor y el odio. Resultaba fácil
caer en gracia y no era difícil caer en desgracia dentro del movimiento. Un
movimiento que preconizaba la libertad; pero que era fanático, totalitario,
dictorial. Había unas reglas rígidas de juego, salirse de ellas era
peligroso.
Palabras
de Dalí acerca de este movimiento: Me
había imaginado que se trataba de trasladar el pensamiento al lienzo de una
forma espontánea, sin el menor escrúpulo racional, estético o moral. Por el
contrario, antes incluso de entrar en el grupo...., se ejercían sobre mí
coerciones parecidas a las que me
imponía mi familia... También
Gala, que conocía bien el grupo surrealista, había prevenido a Dalí:
Breton, Aragon y compañía querían ejercer sobre él una represión
semejante a la de su propia
faimila. Él sufriría la misma limitación ya que, en el fondo, todo ellos eran burgueses.
En
este diario no menciona el encuentro con Breton, sino que se centra en la
expulsión y los motivos de esta. Cuenta Dalí en Confesiones Inconfesables que en 1928 Miró presenta a Dalí y a Breton. Dalí miró a Breton
como un nuevo padre, aunque le
parecia un hombre: ordenado, meticuloso,
contable hasta de sus humores, pues aunque pregonara el delirio y la libertad,
Breton era, ante todo, razonable y burgués. Breton después de haber
visto Un chien andalou[1] reconoce que es la primera película surrealista.
El
primer choque aparece con la pintura llamada El Juego lúgubre (1929). Breton se mostró disgustado a causa de los elementos escatológicos...
Los surrealistas se escandalizaron y se llegaron a preguntar si el pintor era
un coprófago. Dalí le dice a
Gala: le juro que no soy coprófago. Me
horroriza tanto como a usted ese género de aberrración. Pero considero los
elementos escatológicos como elementos de choque, lo mismo que la sangre o mi
fobia contra los saltamontes.[2]En
el diario explica este elemento de la m...,
lo que, desde el punto de vista del psicoanálisis, sería interpretado más
tarde como el feliz presagio del oro....Dalí también dio otro explicación:
yo debía de obedecer a mis impulsos
inconscientes para liberarme de mis terrores, pero para breton esta explicación
era insufieciente. Le dije que la mierda traería felicidad. La mierda le daba
miedo y el ano.[3]
Aparecen
las prohibiciones del grupo surrealista: toleraron
hasta cierto punto, mis elementos escatológicos. Pero, en cambio, ciertas
cosas fueron declaradas “tabú”.... Breton imponía una verdadera
jerarquización de los sueños, la libertad estaba reservada a las grandes
aventuras teóricas y platónicas. Los surrealistas compartían todos los tabús
pequeños- burgueses.
Según
los surrealistas, la política había dividido el grupo. Lo
social, la economía, me parecían irrisorios, vanos y sobre todo falsos.
Breton hablando de política no tenía otra palabra que: ¡Disciplina!
...Me
hice ciento por ciento surrealista. Consciente de mi buena fe, me decidí a
llevar adelante mi experiencia hasta sus consecuencias más extremas y
contradictorias.... lo importante era para mí cometer el máximo de número
de pecados,...
En esta exposición propone seguir fiel al lema de Freud: “héroe es el que
se revela contra la autoridad paterna”, y después de haber saldado cuentas
con su padre, se dispone ahora a hacer lo propio con su nuevo padre, André
Breton.
El
tema de la religión empezaba a interesar a Dalí. ...por
mucho que hallara ya deslumbrado por los poemas de San Juan de la Cruz, que
todavía no conocía más que por haberlos oído recitar a García Lorca... la
cuestión religiosa iba a plantearse seriamente en mi vida. Dalí trata de
convencer al futuro sacerdote, André
Breton, en la Mística, de: si aquello que nosotros defendíamos era verdadero, debíamos añadirle
un contenido místico y religioso. Breton aludía a Feuerbach y Dalí seguía
leyendo a Auguste Comte.
¡Tengo
una idea!¡Una idea que escandalizará a todo el mundo y en particular a los
surrealistas!... ya he soñado dos veces con este nuevo Guillermo Tell. Se
trata de Lenin. Quiero pintarlo con unas nalgas de tres metros de largo
sostenidas por muletas.[4]
Otro
ejemplo donde estallaron las divergencias entre el grupo y Dalí fue por la
representación de los sueños que éste tenía con Hitler: Hitler
se me aparecía siempre en mi fantasía transformado en una mujer.... aquella
carne hitleriana, comprimida baja la guerrera militar, suscitaba en mí tal
estado de éxtasis gustativo, lechoso,....
Breton
no aceptó este cuadro, y no quiso
admitir que el amo de los nazis no era para mí más que un objeto de delirio
inconsciente, una fuerza de autodestrucción y de cataclismo prodigioso. Ante
el escándalo del grupo, Breton le obligó a hacer declaraciones al respecto: para mí, el sueño seguía siendo el gran lenguaje surrealista y el
delirio el mejor medio de expresión de la poesía. Cuando se es surrealista
es menester ser consecuente consigo mismo. Había que proscribir cualquier tabú,
o sino, que se redactase una lista de los tabúes que deberían
respetarse,....[5].
En el Diario de un genio, en
el discurso que tiene con los surrealistas deja claro: mi obsesión hitleriana era estrictamente paranoica y apolítica en su
esencia. Además por muchas razones no podía estar a favor de Hitler:
...
aprovecharía la oportunidad para mandar al otro mundo a histéricos de mi
especie.... Asimismo, el fanatismo exacerbado que yo sentía por Freud
Einstein, ambos expulsados por Hitler de Alemania.... Se convencieron al final
de mi inocencia.
Breton,
Benjamin Péret, Tanguy, Rosey, Marcel Jean y Hugnet. Crevel , Tzara y
Eluard no votarían por la expulsión del 25 de febrero de 1934. Aunque dada
su importancia en el grupo surrealista siguió participando en las
exposiciones internacionales del Surrealismo. Los Surrealistas tenían motivos
para inquietarse y sentir recelo de los inventos estruendosos de Dalí. En su
llegada a Nueva York en 1934, declararía en la revista Time: los
críticos distinguen ya entre el surrealismo antes y después de Dalí.
Tras
su éxito en Estados Unidos y los escándalos provocados allí, los
surrealistas decidieron separarlo de grupo porque le consideraban demasiado
académico y retórico, debido a su vuelta al clasicismo. Esta separación
definitiva se produce en 1941. Dalí hizo el anuncio de su expulsión con
tremenda alegría. Al día siguiente un periódico le solicitó la definición
del surrealismo y respondió: ¡El surrealismo soy yo!. Breton como respuesta transformó el
nombre de Salvador Dalí por el astuto y certero Avida
Dollars. Reconoce en su biografía que este anagrama se ajustaba bastante bien a mis ambiciones. Finaliza este capíto
escribiendo: el anagrama “avida
dollars” constituyó un talismán para mí. Rindió generosa, dulce y monótamente
un manantial de dólares. Cualquier día revelaré toda la verdad acerca de la
forma de acumular este bendito desarreglo de Danae. América me ha acogido
como al hijo pródigo y me ha cubierto de dólares como aquel que lanza bolas
de confeti a la cabeza de uno. Breton fue el origen de mi éxito. El oro me
deslumbra y los banqueros son los sumos sacerdotes de la religión daliniana.
Jamás,
jamás, jamás, jamás el exceso de dinero,
de
publicidad, de éxito o de popularidad me ha dado,
ganas
de suicidarme..., sino todo lo contrario,
siempre
me ha gustado.
Dalí,
Año 1958[6]
Todo el mundo,
especialmente en América, quiere conocer el método secreto de mi éxito...
es conocido con el nombre de “método crítico-paranoico” hace ya treinta
años que lo inventé y que lo práctico con éxito, aunque no sepa hasta
ahora muy bien en qué consiste exactamente.
Hacía
1929 concibe la fórmula experimental de la paranoia crítica. El término de
paranoia se relaciona con el fenómeno de delirio y explica en uno de sus
ensayos, La conquista de lo irracional[7],
en qué consiste este famoso método
: Toda mi ambición en el terreno pictórico
consiste en materializar, con la precisión más imperialista, imágenes de la
irracionalidad concreta... que no se pueden explicar provisionalmente ni
deducir por los sistemas de la intuición lógica, ni por los mecanismos
racionales.
En
el Diario de un genio, expone la definición: se
trata de la sistematización más rigurosa de los fenómenos y materiales más
delirantes, con la intención de hacer tangiblemente creadoras mis ideas más
obsesivasmente peligrosas. El objetivo de Dalí con este método es,
mostrar la irracionalidad para despojarse de sus obsesiones. Añade algo más
a esta definición: Este método no
funciona si no se poseeun motor blando de origen divino, un núcleo viviente,
una Gala --y sólo hay una.
Deja
claro que él es el único que puede utilizar este método, además, se
considera el creador: la crítica es
algo sublime. Es digna tan sólo de los genios. El único hombre que podría
escribir un panfleto sobre la crítica soy yo, porque soy el inventor del método
crítico –paranoico. Para que el lector entienda su método hace un
ejemplo de un día vivido según el
famoso método crítico- paranoico[8].
Dalí
en Confesiones Inconfesionables propone hacer de su método crítico
–paranoico: un arte sublime de gozar
de todas las propias contradicciones haciendo vivir a los demás, con plena
lucidez por mi parte, las angustias y los éxtasis de la viçda de uno mismo,
que poco a poco resulta tan esencial como la suya. En este libro cuenta un hecho de la infancia, se demuestra el
interés de captar la atención de los demás: en el colegio se arrojaba desde
las escaleras para que, la atención de
toda la clase estuviese pendiente de mí; la compensación que obtenía era
muy superior a los inconvenientes.
Dos
ejemplos claros del método paranoico –crítico son :El mito del Ángelus
[9]de
Millet y la estación de Perpiñán. Estos dos ejemplos están explicados en
el libro mencionado anteriormente, en Diario de un genio hace
referencia a ellos, pero no en
profundidad. El interés de Dalí por el cuadro de Millet queda patente en un
libro escrito por él y titulado El mito trágico del Angelus. Como
resumen[10]
dijo del Angelus: siempre me ha
obsesionado, siempre he experimentado un malestar inexplicable ante el espectáculo
de ese campesino y de esa mujer inmóviles frente a frente,... revelan la
existencia de un drama que quedaba muy lejos de la imagen convencional de
calma y reposo que el tema pretendía. La mujer con las manos juntas... me
parece la posición simbólica del erotismo exhibicionista de la Virgen que
espera,... El hombre está clavado en el suelo... a mi me parece que adopta más
la pose de un hijo que la de un padre... su sombrero, en lenguaje freudiano,
traduce la excitación sexual que él disimula, avergonzado de su virilidad.
Escribí mis ideas y analizé detalladamente el conjunto de los fenómenos
delirantes que se desprenden del mito trágico del Angelus... supe que Millet
habría preferido pintar, entre los dos personajes del padre y de la madre, un
ataúd con el cuerpo de su hijo muerto, pero que luego modificó su propósito
teniendo un efecto demasiado melodramático. Mi genio paranoio –crítico había
presentido lo esencial.
Para
Dalí la estación de Perpiñán es el ombligo del universo: siempre
es en la estación de Perpiñán... que se me ocurren las ideas más geniales
de mi vida.
Continua
hablando de su método: mi capacidad
paranoia –crítica apenas tiene
límites. Soy capaz personalmente de desarrollar 6, 8, 10 imágenes simultáneas
a partir de una sola visión.
Creo
que soy un pintor bastante
mediocre
en lo que produzco, lo que
yo
considero genial
es mi visión,
no
lo que realizo en este momento.
Este
método está relacionado con los sueños creativos.
Trata de plasmar sus sueños sus cuadros e incorporarlos en la vida cotidiana:
sueño con ,mis dos lamentables
dientecillos de leche,..., que perdí muy entrado en años..., al despertarme
suplico a Gala que intente, durante el día, reconstruir el efecto original de
esos dos pequeños dientes. A
lo largo del diario hace referncia en varias ocasiones a la importancia del
sueño, incluso cuenta algunos sueños que recuerda al levantarse: he tenido toda la noche sueños creativos. En uno de ellos, yo inventaba
toda una colección de alta costura, capaz por sí sola de asegurarme una
fortuna como modisto durante al menos siete temporadas... Apenas he podido
reconstruir dos modelos que llevará Gala este invierno en Nueva York.
En
mi cosmogonía paranoio –crítica, la peca tiene una importancia
excepcional. Encuentro normal que tanto Gala como Picasso –seres de excepción-
lleven el mismo sello divino en el mismo lugar.
En el diario lo llama lunar. Cada vez
que toco la oreja de Gala, acaricio a la vez a mi hermano muerto –mi doble-,
a Picasso –que fue una especie de padre edipiniano-, y por lo tanto a mi
padre, y a la belleza; pero Gala también es mi madre...
Consideraba
a Freud[11]el
único hombre capaz de dialogar de igual
a igual con mi paranoia. Admiraba mucho mi pintura y yo hubiera querido
deslumbrarle. Stefan Zweig se lo presentó . Freud escribió a Zweig:
“es preciso darle las gracias, a usted, ... hasta entonces, los
surrealistas, que al parecer me han elegido como su santo patrón, me parecían
unos locos integrales. El joven español, con sus cándidos ojos de fanático
y su inegable maestría técnica, me ha incitado a reconsiderar mi opinión...”.
Dalí admiraba a Freud y pensaba que su método paranoio crítico le habría abierto nuevos horizontes. Freud
pensaba que el inconsciente es un contenido psíquico que no puede volver a la
conciencia, de donde ha sido expulsado. Yo hubiera podido ser para él la
prueba viva y fundamental de que la paranoia, precisamente una de las formas
mas extraordianrias del inconsciente irracional,
puede animar perfectamente los mecanismos racionales y fertilizar lo
real con una eficacia tan considerable como la lógica experimental.

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