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En
1938 Dalí hizo un retrato a carboncillo de Freud: al
parecer, sin darme cuenta, dibujé la muerte terrestre de Freud... que hice un
año antes de su muerte. Mi intención especial había sido realizar un dibujo
puramente morfológico del genio del psicoanálisis, en lugar de intentar
hacer de una forma evidente el retrato de un psicólogo. Freud jamás vio su
retrato. Stefan Zweig no se lo mostró porque el retrato presagiaba su
muerte.
Amo
a Gala más que a mi madre,
más
que a mi padre,
más
que a Picasso
e
incluso más que al dinero.
Sin el amor, sin Gala, yo no sería Dalí.
Esta
es una verdad que no cesaré de gritar y de vivir.
Ella
es mi sangre, mi oxígeno.
Dalí
en estos dos fragmentos expone la importancia que tuvo su compañera en su
vida y en su musa en la obra. Sin ella no nos podriamos imaginar a Dalí, como
el mismo escribe en el Diario: ¡Gracias,
Gala! Te debo a ti ser pintor. ¡Sin ti jamás habría creído en mi talento!.
A lo largo del Diario aparecen muchas referencias a Gala. Ella
es la inspiración de toda su obra. Desde
la ventana le hago señas... Gala está sentada en la proa de su barca... Yo,
conmovido, me postro de rodillas una vez más para dar gracias a Dios de que
Gala sea un ser tan hermoso como los que adornan los lienzos de Miguel Ángel.
Me ha sorprendido encontrar otra
cita, en la cual Dalí habla de Gala haciendo alusión a la ventana: al
atardecer, contemplo por la ventana a Gala, quien me parece más joven
que el día anterior.
La rusa Helena no fue aceptada por la familia de Dalí porque
era separada. En una carta de
1929 que escribe el notario de
Figueras a García Lorca, dice: “No sé si estará enterado de que tuve que
echar de mi casa a mi hijo. Ha sido muy doloroso para todos nosotros,... En
unos de los cuadros de su exposición en París tuvo la vileza de escribir
estas palabras: Yo escupo sobre la tumba
de mi madre. Su indignidad ha llegado al extremo de aceptar el dinero y la
comida que le da una mujer casada, que con el consentimiento y beneplácito
del marido lo lleva bien cebado para que en el momento oportuno pueda dar
mejor el salto”[1].
Dalí se justificó diciendo: En muchas
religiones, el acto de escupir tiene un carácter sagrado.
Dalí
conoce a Gala en París. Al verla reconoce que es la mujer de sus sueños de
infancia, que él ha bautizado con el nombre mítico de Galutchka.
La describe en Vida secreta. Dalí escribe su primer encuentro con Gala
en Confesiones Inconfesables: ..
era un abismo de terror, de espanto, un niño genial perdido en el mundo
horrible... mi horripilante risa fue un grito de deseperación y de rabia,...
Gala me oyó. Me adoptó. Fui su recién nacido, su niño, su hijo, su
amante... Ella se arrogó la función de ser mi protectora, mi divina madre,
mi reina. Yo le conferí la fuerza de crear el espejismo de su propio mito
ante sus ojos y ante el mundo. Ella dijo: “Pequeño mío, nosotros no
nos vamos a separar nunca”. En este momento, estas palabras sellaron
el pacto del milagro daliniano. Gala se convirtió en la sal de mi vida, el
temple de mi personalidad, mi faro, mi doble, mi yo.
En
1960 escribe en su Diario: he vuelto a
casarme con mi mujer, esta vez bajo el seno de la iglesia católica, apostólica
y romana, tan pronto como el primer poeta de Francia[2],
que fue también el primer marido de Gala, nos lo facilitó muriéndose él.
Después
bese a
GALA
¡mi
talatiew,
mi
tesoro,
mi
peso en oro!
Salvador
Dalí, como su nombre indica, piensa que su misión es: Sí,
estoy convencido de ser el
salvador del arte moderno, el único capaz de subliminar, de integrar y de
racionalizar imperialmente, embelleciéndolas, todas las experiencias de los
tiempos modernos, dentro de la gran tradición clásica del realismo y del
misticismo que constituyen la misión suprema y gloriosa de España.
Técnica
de composición: pintando a mi Cristo,
me percato que está compuesto de cuernos de rinoceronte... Cuando mi cuerno
es perfecto,... la anatomía de Cristo es igualmente perfecta y divina.
Opinión
y citas acerca de otros artistas:
Desde hace
siglos la humanidad se afana por captar la forma y reducirla a elementales volúmenes
geométricos. Leonardo tendía a fabricar huevos. Ingres prefería las esferas
y Cézanne, los cubos y cilindros.
-
El
peor pintor del mundo, desde todos los puntos de vista, sin la menor duda, se
llama Turner[3].
-
Debéis
saber que la visión más desconcertante de vuestro cerebro puede ser pintada
con el talento artesanal de Leonardo o de Vermeer[4].
Dalí se inspiró en el cuadro de Vermeer La encajera (hacia 1669-70).
En 1955 realizó un busto rinoceróntico de la Encajera. Hizo en el Museo de
Louvre (París) estudios acerca de este cuadro. En 1955 da una conferencia en
París sobre el cuadro de Vermeer: estaba
obsesionado de una manera realmente delirante por este cuadro de la que una
reproducción colgaba del despacho de mi padre.
-
Empezad
por dibujar y pintar a modo de los antiguos maestros, después podreis hacerlo
según vuestro criterio –siempre se os respetará. Sentía
gran admiración por los maestros del Renacimiento italiano, sobre todo por
Rafael. Cuando estalló la guerra española, Dalí se trasladó a Italia para
estudiarlos, como habían hecho durante los siglos anteriores muchos artistas.
-
¿Kandinsky?
Está claro: jamás podrá haber un
pintor ruso.
-
Pollock:
el marsellés del abstracto.... No es tan malo como Turner. Porque es aún
peor. Con
estas dos citas deja claro que está en contra del arte no figurativo. En
otras partes del Diario dice lo siguiente: todos
tenemos hambre y sed de imágenes concretas. El arte abstracto servirá para
eso: devolver su virginidad intacta al arte figurativo. Dalí afirma que cuando
no se cree en nada, se acaba por pintar apenas nada, ...caso de la pintura
moderna, incluida la pintura abstracta, esteticista... como el caso de los
americanos de Nueva York.
-
Gran interés por el genio clásico español de la época moderna: ¡Qué
fuerza la de Velázquez! Después de trescientos años aparece como el único
pintor de la historia.
-
Le piden opinión sobre “La Gioconda” de Leonardo: todavía no se ha quemado el Museo del Louvre. Es evidente que, si
cualquier día decidieran quemarlo, debería salvarse “ la Gioconda”.
El interés de eesta obra por Dalí, le lleva a escribir el libro: ¿Por
qué se ataca a La Gioconda?
-
Matisse
violenta la realidad, la transforma y la reduce a una proximidad báquica.
Dalí
escribió un libro de técnicas o consejos para pintar.
Muy
importante: el color puede fundirse en los bordes hasta desaparecer. Hay que
partir del centro y fundir a los lados. Lo que mancha es el color no fundido y
no trabajado.
En
1953 escribe: El secreto más
ultrasecreto es que el pintor más famoso del mundo que soy yo, todavía no
sabe qué hay que hacer para pintar. Sin embargo, estoy muy cerca de saberlo,
y de golpe pintaré un cuadro que superara a los de la Antigüedad. Insisto en
los testículos de Fidias para darme valor.... Según Dalí, cuando supere
el miedo a pintar alcanzará la pincelada absoluta.
En
1964 descubre la tercera dimensión, pero no lo explica: esta
mañana puedo dar la prueba álgida de mi genio en el descubrimiento total de
la pintura al óleo, produciendo la
tercera dimensión. Las notas de este año son escasas y en este año
termina el Diario.
Tan
pronto como alguien muy importante, y hasta de mediana importancia, muere,
experimento la sensación aguda, extraña y reconfortable a la vez, de que
esta muerte se ha convertido en daliniana al ciento por cien, puesto que, en
lo sucesivo protegerá la eclosión de mi obra.
En
el Diario también escribe sobre sus amigos, algunos ya muertos, y personas
influyentes en la vida del genio, como su padre.
En
especial recuerda a García Lorca y a René Crevel. Lorca fue su compañero de
la Residencia de Estudiantes en Madrid, de
la época de mis excesos madrileños con Lorca y Buñuel, cuando tenía veintiún
años. El mejor amigo de mi
adolescencia agitada. Dedicó a Salvador Dalí una oda, que publicó en la
“revista Occidente”, Dalí apunta: esta
publicación fue como un saludo al creo de mi nueva carrera. Lorca murió
en Granada en 1936, los primeros días del comienzo de la guerra civil española.
Dalí estaba en París y se enteró así de la noticia: ¡Muere
fusilado en Granada, el poeta de la mala suerte, Federico García Lorca! ¡Olé!.
En 1952 escribe en su Diario: en
Granada, su padre, víctima
de una enfermedad del corazón, temía la muerte. Finalmente, Lorca prometió
que se reuniría con nosotros en cuanto hubiera visitado a su padre... Estalló
la guerra civil. A él lo fusilaron, mientras que su padre todavía vive. También
señala: yo que fui su mejor amigo,
puedo dar fe ante Dios y ante la Historia, de que Lorca, poeta ciento por
ciento puro, era consubstancialmente el ser más apolítico que jamás haya
conocido.
Recuerda
la muerte de René Crevel, enfermo de tuberculosis y gran amigo de Gala. Su existencia transcurrió en constantes idas y venidas a los
sanatorios. Ingresaba desecho para reaparecer renaciente... pero el frenesí
de la autodestrucción volvía adueñarse rapidamente de él y volvía a
angustiarse. Pasó con los Dalí temporadas largas en Port Lligat. El me quería más que a nadie, pero aún así prefería a Gala, a la
que, como yo, llamaba el olivo, repitiéndo que, si él no encontraba para él
una Gala, un olivo, su vida acabaría inevitablemente de una forma trágica. Así
recibió Dalí la noticia de su muerte cuando se disponía a llamarle, una vez
le contestó: se siente amistas por
Crevel, coja un taxi y acuda al instante. Está a punto de morirse. Ha
intentado suicidarse.
De
su padre Salvador Dalí Cusí dice: no
ha cesado de renacer en mis constantes proyecciones mentales. Lo ha
reencontrado en la persona de Picasso y en los rasgos de Stalin... Héroe
freudiano por excelencia, me he liberado de su tutela nutriéndome de cada célula
de su yo, y él se ha convertido en uno de los motores de mi genio[5]. En el diario no describe en profundidad lo que su
padre representó en su vida, pero si hace referencia a ideales de su padre que le afectaron: en esa
época de mi infancia, cuando mi espíritu se afanaba por saber, yo no
encontraba en la biblioteca de mi padre otra cosa que libros ateos. Hojeándolos,
aprendí que Dios no existe. Esta afirmación la reafirmó cuando leyó a
Nietzsche. Éste propone en letras grandes: “Dios no existe”.
En
el diario no hace referencia a su madre, pero fui para Dalí muy importante: mi madre, en el Olimpo daliniano, es un ángel. la muerte de mi madre me
desesperó. Durante mucho tiempo no supe conformarme a su desaparición. Ella
era la única que hubiera podido transformar mi alma. Su pérdida la sentí
como un desafío y resolví vengarme del destino esforzándome en ser inmortal[6].
“Allá
por donde voy, el éxito me sigue”
Tirso
de molina, Don Juan
Yo
empecé haciendo cosas extravagantes y me lo acabé creyendo. Quizás tenia
genio; pero no lo sabía; ... que soy un genio, es
decir, una mezcla de estructuras muy complicadas con cierto don angélico, lo
vi claro en la estación de Perpignan[7].
En
1958 escribe estas palabras: es difícil
mantener despierta la atención del mundo por más de media hora seguida. Yo
he conseguido hacerlo durante más de veinte años. Dalí se siente
orgulloso por que se habla de él,
es un hombre que le gusta llamar la atención y hace todo lo
posible para llamarla. Se le ha tachado de loco, pero responde: la
única diferencia entre un loco y yo, es que yo no estoy loco. Su
imaginación es desbordante y no
tiene ningún tipo de vergüenza para demostrar a todos esta capacidad.
Algunos ejemplos recogidos en esta autobiografía:
-
París : “ Dalí ha dado
una conferencia en la Sorbona sobre La encajera de Vermeer y el Rinoceronte. Ha llegado en un Rolls
Royce blanco conteniendo mil coliflores”.
-
Madrid: “Dalí pronuncia un discurso invitando a Picasso a regresar a
España. Comienza proclamando: ¡Picasso
es español –yo también! ¡Picasso es un genio –yo también! ¡Picasso es
comunista –yo tampoco!
-
París: “Dalí atraviesa la ciudad llevando en procesión una flauta
de pan de 15 metros de largo...”
Para Salvador Dalí, el vestir es esencial para triunfar. Siempre voy de uniforme de Dalí.
Según Ian
Gibson fue un Gran pintor y uno de los mayores exhibicionistas de la Historia
del Arte. La gente está más interesada en su espectáculo y extravagancias
que en su propia pintura.
Bibliografía
de consulta:
-
Confesiones
Inconfesables, Salvador
Dalí. Editorial Bruguera, 1975 Barcelona.
-
Dalí,
Secreto. D.
Olano. Editorial Dopesa 1975, Barcelona.
-
Testimonios
y Enigmas –Ensayo-
A. Fernández Molina. Biblioteca Golpe de Dados, 1998.
-
Dalí,
Austín Sánchez Vidal. Editorial Electa, 1999.
-
Dalí,
Gilles Néret.
Editorial Taschen, 1994.
-
Dalí
desnudado ,
Alain Bosquet. Editorial Paidós.
-
El último
Dalí, Ediciones El País.
-
Revista: Descubrir el Arte, números 7, 15, 17.
-
Artículos de revistas culturales.
En octubre de 1999 paseaba por la ciudad de Figueras en busca del museo
de Salvador Dalí. Conocía bastante poco la figura de este artista: la ciudad
de nacimiento, que había sido surrealista y que junto a Miró y Picasso
formaban una triada en el arte de Vanguardia español. Cuando levanté la
vista, mi sorpresa fue enorme, al encontrarme con un fachada de museo tan
distinto a las demás, si lo comparamos con la fachada del MNACRS, por
ejemplo. En general, toda la
fachada era sorprendente, la primera que ví, fue un lateral, que incluso me recordaba a la Casa de las Conchas en
Salamanca, con la excepción que la decoración no eran conchas, sino de
elementos escatológicos. Se elevaba por encima del edificio una gran cúpula.
El otro lado de la fachada conserva el aspecto de teatro, pero con una
decoración especial a base de figuras que sostienen largos panes y huevos
ovalados. Cuando estaba en la puerta de entrada pensaba que todo el lenguaje
utilizado en la fachada exterior del museo era desconocido para mí, y me
preguntaba por el interior. En breves minutos descubrí la personalidad de
este genial artista. El interior del museo, también era completamente
distinto a cualquier otro. Te envolvía en el ámbiente del artista, en su
propio mundo. Yo conocía a Dalí
como surrealista y una vez allí disfruté de la
gran obra pictórica y variedad de estilos, como cuadros
realistas, impresionistas o puntillistas.
El
paisaje costero de esta zona de Gerona, me recordaba a los colores utilizados
por Dalí en sus paisajes. A pesar de haber vivido en Nueva York durante
muchos años, nunca ha renegado su tierra natal, y de hecho su residencia
estuvo en un pueblo pesquero llamado Port Lligat.
Este
fue el primer contacto con la personalidad de un “genio”. A partir de este
momento, quería saber de Dalí, descifrar su lenguaje pictórico.
Antes
de leer Diario un genio, había leído artículos en revistas y algún
monográfico, pero no tenía una idea consolidada. De hecho, al leer el libro,
en algunas partes me perdia porque no podia relacionar, ya que es un Diario
que habla de ciertos años solamante o de hechos del pasado, está incompleto.
Tuve que recurrir a la Biblioteca del Reina Sofía, para informarme más.
Vida
secreta me parece un libro más amplio para conocer la vida de
Salvador Dalí. Además la continuación de este libro es Diario de un
genio.
El
problema es que Vida de secreta no lo encontré en ninguna librería.
En general, ahora tengo una idea formada en torno a Dalí mucho más
amplia. Me ha llamado la atención la personalidad tan contradictoria del
artista, que en algunos casos te confunde, como en la idea de la muerte y en
otros deja las cosas muy claras, como la intención de los surrealistas o la
explicación del método paranoio –crítico.
Un tema que no aparece es el de las falsificaciones, que en Confesiones
Inconfesables si hace referencia.
Me
ha fascinado la vida de Dalí, tan distinta de los demás. Pienso que es
dificil vivir como lo hizo, rompiendo con las reglas establecidas en la
sociedad y el afán de destacar entre todos los demás. Supongo que le daba la
seguridad de la que él carecia, igual que la compañía de Gala.
El
libro me ha parecido una puerta abierta, donde el artista se muestra tal y
como es al espectador.

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