| REUNIDOS
EN EL AULA MAGNA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS de Cádiz,
el
día 18 de abril de 1998, en sesión plenaria, y con la presencia
de los representantes de las Facultades de Humanidades de las universidades
que al final se especifican, hemos realizado una valoración de la
situación actual de la financiación de la Universidad, y
de los informes que a nosotros han llegado a través de la CRUE y
de los organismos públicos educativos con transferencias en esta
materia.
En la reunión
de la CRUE de diciembre de 1997 en Salamanca, se presentó una ponencia
sobre el tema de la financiación y gestión de las universidades.
En ella no se aprecia nada nuevo, simplemente se incide en las mismas ideas
que vienen aportando desde hace cinco años: no hay dinero, y la
mejor forma de conseguirlo es mediante el aumento de los precios públicos
a los usuarios, los estudiantes. El problema reside precisamente en que
esta idea se extiende y se mantiene de una manera más que preocupante,
y ya hay tendencias que se encaminan a su implantación, como la
subida o creación de tasas en Asturias y Andalucía.
Esta es línea
que marcó el documento sobre financiación realizado por el
Consejo de Universidades en 1994. Que la Universidad española necesita
más medios es un hecho evidente, pero no podemos olvidar por ello,
que existe un problema de calidad que no se solucionará con dinero,
sino con un cambio de mentalidad de buena parte del profesorado y de los
responsables universitarios, que sitúe como primera prioridad
la calidad de la docencia.
Una de las bases
que argumentan los sucesivos informes sobre la financiación son
los desequilibrios económicos generados entre universidades, mientras
que ninguno de los informes plantea una solución a ello salvo
una financiación diferencial según la calidad de cada una
de ellas. Estimamos que el ligar la financiación a la calidad de
las universidades no hace sino agrandar los desequilibrios entre estas,
pues se verían desfavorecidas las que ahora son menos competitivas.
La ponencia de la
CRUE dedica la mayor parte de su extensión a hacer un análisis
superficial, pero muy acertado, de la situación financiera actual
de la universidad, y a enumerar las medidas que se han tomado en otros
países, sobre todo en Estados Unidos, que es como todos sabemos,
un país social, cultural y económicamente muy “parecido”
a nosotros.
Destaca el hecho
de que admita que uno de los principales problemas de la universidad ha
sido su mala gestión, y que estamos por debajo de la media de la
OCDE en cuanto a presupuestos universitarios: 1% PIB frente al 1’4%. Sin
embargo no aporta soluciones en cuanto a la mala gestión, y para
incrementar el presupuesto hasta el promedio de la OCDE propone un crecimiento
de la financiación privada. Concretamente, se aspira a llegar en
ocho años a un modelo de financiación mixta, con un 33% de
financiación privada, que se desglosa en un 8% de fondos aportados
por empresas o gestión de activos, y un 25% obtenido a través
de las tasas.
Actualmente,
las tasas suponen un 15-20% de los ingresos de las universidades, y ya
hace muchos años que se empezó a oír la reiterada
cantinela de que es muy poco. El problema está en definir lo que
entendemos como universidad PÚBLICA : no son públicos
aquellos servicios por los que los usuarios pagan, y que están sostenidos
por los fondos públicos, que se han obtenido por la vía de
los impuestos, y que los usuarios y la sociedad en general pueden no solo
ejercer un control sobre ellos, sino participar en su gestión a
través de sus órganos de gobierno.
Alcanzar este
objetivo supondría que dentro de 8 años las tasas se habrían
situado por encima de un 70% sobre su precio actual, pudiendo aumentar
notablemente a causa de la inflación. En una situación de
crecimiento económico como la actual, no se justifica el recorte
de los gastos sociales y un crecimiento tan brutal de los precios públicos
a medio plazo. Digamos como “anécdota” que los 300.000 millones
necesarios para alcanzar el 1.4% del P.I.B., es lo que nos cuesta el programa
de compra de tanques Leopard alemanes.
El dinero está
ahí: es sólo una cuestión de prioridades.
El pasado
2 de Abril, el consejo de Universidad anunció que el proyecto de
incremento de tasas que manejaba para este año se sitúa entre
el IPC y 3 puntos por encima de él. Dos días después,
tras una manifestación de 2.000 estudiantes por las calles de Valladolid,
el Director General de Universidades de la Junta de Castilla – León,
declaró que se pretende prolongar ese incremento durante 4 años.
De mantenerse esta postura, se aleja el fantasma de un incremento brutal
en los próximos años, pero también aleja toda posibilidad
de congelación de los precios públicos, aspiración
del movimiento estudiantil desde las movilizaciones del 93.
No obstante,
la experiencia nos ha enseñado a no hacer demasiado caso de las
intenciones halagüeñas de los responsables políticos,
y si a estar atentos ante las peores previsiones. No se entiende bien tan
drástico cambio de opiniones entre lo que propuso la CRUE hace 4
meses, y lo que ahora maneja el consejo de universidades. Tras los últimos
foros en los que se ha tratado este tema, como el encuentro de Tarragona,
parece ser que la intención va en la línea de la “privatización”
de la Universidad y el pago de los usuarios. Sólo la inoportunidad
política por el miedo a las movilizaciones explica el giro dado
por el consejo de universidades.
El segundo
aspecto problemático de las propuestas de financiación privada
de la Universidad, es el de las aportaciones empresariales. Estas aportaciones
pueden suponer unos ingresos complementarios al presupuesto universitario,
pero nunca deben proponerse como la solución a los problemas. Una
excesiva dependencia de la financiación empresarial acabaría
hipotecando la Universidad al capricho de las empresas y al juego del mercado.
Si la investigación depende de encontrar patronos dispuestos a pagar
por ella, las humanidades y la ciencia básica caerán definitivamente
en el saco de los trastos inútiles, por ser económicamente
improductivos a corto y medio plazo.
Creemos innecesario
describir ni debatir sobre el grave error político, económico,
filosófico y cultural que eso seria, pues es mas que evidente, en
especial para nosotros.
Ya hay patentes
signos de introducción de empresas en la gestión de universidades.
En diversos lugares están proliferando fundaciones, que al amparo
de las universidades públicas, administran sus recursos, llegando
al caso de que las facultades deban pagar por usar los locales que les
pertenecen
Es evidente
que por un lado van las declaraciones públicas de los responsables
políticos y universitarios, que cuando se enfrentan por separado
a la comunidad universitaria, se elevan como adalides de los servicios
públicos, del progreso de las humanidades, y de las rentas familiares.
Pero cuando se reúnen en diversos foros, su actitud cambia, dejando
al descubierto una mentalidad primariamente empresarial.
Es por ello
que EXIGIMOS un compromiso por parte de las administraciones públicas
y dirigentes universitarios que no se producirán subidas de tasas
y/o matrícula por encima del IPC, así como que los fondos
universitarios procederán del erario público. Exigimos también
la revisión de convenios con empresas privadas, así como
la no financiación de universidades privadas con fondos públicos.
Por último exigimos que la financiación no dependa de los
criterios de calidad y competitividad entre universidades, puesto que aumentaría
la diferencia.
REPRESENTANTES
DE FACULTADES ASISTENTES:
Universidad
de Burgos
Universidad
de Cádiz
Universidad
de Castilla la Mancha
Universidad
de Córdoba
Universidad
de Lleida
Universidad
de Murcia
Universidad
de Oviedo
Universidad
de Valladolid
Universidad
de Zaragoza
En Cádiz, a 18 de Abril de 1.998
LAS UNIVERSIDADES ABAJO FIRMANTES, REUNIDAS EN ASAMBLEA EN LA CIUDAD
DE CÁDIZ LOS DÍAS 16, 17, 18 Y 19 DE ABRIL, MOVIDAS POR LA
CRECIENTE INDIGNACIÓN ANTE EL CAOS E INEFICACIA DERIVADO DEL FUNCIONAMIENTO
DEL C.A.P. Y SUS FUTURAS MODIFICACIONES. RESUELVEN: LA EMISIÓN DE
UNA SERIE DE PROPUESTAS, QUE TRATEN DE HALLAR, EN LA MEDIDA DE LO POSIBLE,
VÍAS DE MEJORA PARA LAS FUTURAS MODIFICACIONES DEL MISMO. PARA ELLO
PROPONEN TRES SOBRE LAS QUE EMPEZAR A TRABAJAR:
A) INCORPORACIÓN
DEL C.A.P. AL 2º CICLO DE LAS LICENCIATURAS.
- Este pasaría
a formar parte de las asignaturas de libre elección, siendo 15 créditos
distribuidos del siguiente modo:
9 créditos
teóricos:
6 créditos
de Didáctica General.
3 créditos
de Didáctica Específica.
6 créditos
prácticos.
- Estas materias
deberían ser impartidas por profesores de instituto asociados a
la universidad.
- El C.A.P. será
un itinerario voluntario dentro de los planes de estudio.
- Será requisito
indispensable para poder desempeñar cualquier labor docente.
- Al ser incluido
dentro de la libre elección no constituirá un coste adicional
para el alumnado.
B) APLICACIÓN
DEL CAP DE ACUERDO CON LA NORMATIVA VIGENTE.
- Siendo necesaria
una unificación estatal de las formas de acceso, criterios y contenidos
del CAP.
- Establecimiento
de un control eficaz que garantice las prácticas establecidas por
la ley.
C) ELIMINACIÓN
DEL CAP.
- Por la injusticia
que supone la exigencia, como requisito indispensable para presentarse
a las oposiciones, de un título adicional con la consiguiente carga
económica.
- Incorporación
previa al centro de enseñanza para participar activamente en el
diseño curricular del curso escolar en el que se inicie la labor
docente, lo que conlleva el adelanto de las fechas de las oposiciones.
COMO CONCLUSIÓN,
EXIGIMOS LA INCORPORACIÓN DE LOS ESTUDIANTES Y SUS REPRESENTANTES
EN LOS FUTUROS DEBATES SOBRE EL CAP Y SUS MODIFICACIONES
REUNIDOS EN EL
AULA MAGNA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS DE CÁDIZ, EL DÍA
18 DE ABRIL DE 1.998, DECIDE CREARSE LA COORDINADORA CEHUM (COORDINADORA
DE ESTUDIANTES DE HUMANIDADES).
Dicha coordinadora
estará formada por facultades de humanidades de universidades públicas.
Esta coordinadora estará abierta a cualquier facultad interesada
en trabajar por los objetivos que abajo se detallan.
Para formar parte
de la coordinadora se mandará una carta al coordinador/a de área
solicitando la adhesión a la misma. El/la coordinador/a de sector
informará al resto de universidades de la misma área.
La distribución
geográfica sería la siguiente:
1) LEVANTE: Cataluña,
Islas Baleares y Comunidad Valenciana.
2) SUR: Andalucía,
Murcia y Canarias.
3) NORTE 1: Galicia,
Cantabria, País Vasco y Asturias.
4) NORTE 2: Navarra,
Castilla – León y La Rioja.
5) CENTRO: Castilla
– La Mancha, Madrid y Extremadura.
La dirección
o coordinación de cada sector, recaerá cíclicamente
con un periodo máximo de 1 año, incluyendo un curso académico
de Octubre a Octubre.
Cada dirección
de sector tendrá la obligación de:
- - Coordinar y
canalizar toda la información de carácter general recibida
referente a los estudios humanísticos.
-
- - Contacto continuo
con el resto de coordinadores de zona para garantizar la fluidez y coordinación
entre interlocutores.
El traspaso de poderes
se realizará en los congresos intersectoriales que se celebrarán
entre los meses de Octubre y Noviembre.
Objetivos:
- Establecer un
frente común en defensa de la universidad pública y democrática,
los estudios humanísticos y los derechos del colectivo estudiantil.
- Luchar por la
calidad y mantenimiento de los estudios humanísticos.
- Actuar como interlocutor
válido ante los estamentos que se estimen pertinentes.
- Hacer públicas
las conclusiones a las que se lleguen en los diferentes congresos y/o reuniones.
ENMIENDAS AL REAL DECRETO DE REGULACIÓN
DEL C.A.P.

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