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POEMAS Y REFLEXIONES
Enrique López Hernández
ISBN-84-9714-065-6
 

POEMA 1

A veces estamos tan unidos
que no sé si lo que siento es tuyo o mío.
Se confunden tu piel y la mía
si el calor pertenece a mi mano o la tuya.
Pero eres tú quien tiene el calor
la piel de gallina no me la pone el frío, no.
El mismo amor eriza mi piel
Como se abre una flor
al llegarle el Sol.
Una nube y otra,
por el viento se rozan,
tus labios y los míos,
por el amor del que gozan
parecido al de una rosa
el insecto que en ella se posa.
Sus espinas espantan
al que dolor la causa.
No quiero verte,
no quiero tocarte
te querré así,
mucho más que antes.
Lo que esto provoca 
es placer y dolor a un tiempo
mas cuando no está tu cuerpo
el mío se siente
(en un momento):
Como un mar sin agua
un mar sin sal,
sin peces en el que nadar.
Necesito tu calor
como la Tierra necesita al Sol.
No importa la estación
no el frío, no el calor
estar sin tí,
es estar sin amor.

 Así el placer me llega con tu compañía
tu me abrazas y me proteges
como si fuera tu niña.
Yo  no se qué haría
sin tí algún día,
moriría
y lloverían
lágrimas de mis ojos
que recorrerían mi rostro
hasta encontrar mi boca
que una vez fué besada
por una blanda roca.
Eso no existe,
y yo lo sé
pero algo como tú
real, tampoco es.

Nunca otros labios
tocarán tu piel
como lo hicieron una vez
trocitos de mi ser.

Si algún día yo muero
de nada servirá
para separar lo que yo siento.
Y sentiré al andar
este camino tan largo,
que se hará corto al pasar
si mientras yo ando 
consigo de tu mano mi mano abrazar.
Si mientras un paso doy,
un pie sigue al otro,
será,
para llegar al final,
donde tú me esperas
donde yo quiero llegar.
Y sólo eso me hará
seguir caminando,
tu espera demuestra
que no estoy soñando.
Cuando tus brazos arropen mi cuerpo
sonreiré,
porque así sabré
que a tí llegué y conseguí, de una vez,
lo que jamás soñé.
 


POEMA 2

En pareja vuelan las golondrinas
también un par son las hojas que envuelven al tallo
que una a cada lado está.
Para ver mi sueño 
un par de ojos
para tocarlo
dos manos
y si quiero alcanzarlo
serán dos las piernas que me hagan lograrlo.
Tras un beso siempre hay otro
tras una caricia, vienen dos más
y tras mi pensamiento
lo que no olvidaré jamás:
Dos son las alas que un pájaro precisa para volar
dos las miradas, que se miran a la par,
pero el amor que yo sentí
es sólo uno y nada más.
Nunca habrá alguien más
para poder hacer de mí un par.
Dos somos tú y yo
dos almas unidas
que nunca quebrarán
Y si algún día lo hacen
será por la muerte
que nos quiso separar.
Tú me has de acompañar
para completar mi otra mitad
como todo ser de la naturaleza
necesita de otro para avanzar.


SÍNTESIS DE MI PENSAMIENTO:

    Cierto es que el recuerdo une a las personas, pero también las separa.  El recuerdo puede provocar una sonrisa, pero también una lágrima.  Parece que el recuerdo puede provocar del mismo modo felicidades y tristezas.  Así pues, ¿no seríamos más felices sin una memoria?  ¿No seríamos más felices cuan más ignorantes?
    El saber nos causa preocupación, pero qué bonito es el saber.  Cuánto nos aporta.  El saber, como la memoria, nos brinda felicidad y tristeza.
    Pero ¿no es feliz el disminuido psíquico que no es consciente de lo que le pasa e ignora incluso lo que ocurre a su alrededor?
Expongo dos ejemplos de la sociedad:
¿no es feliz el camionero que conduce su camión sin preocuparle mucho más?
¿Es, por el contrario, feliz un hombre de negocios y su necesidad  no sólo de ser, sino parecer, o en definitiva, aparentar?
Pero si hay una virtud, o, como estudiamos, una desgracia que aúna al hombre, ¿no es sino su ansia por saber?
¿Para qué queremos aprender,
para qué queremos progresar o avanzar
si realmente nada nos ha brindado más felicidad
de la que sentíamos en la antigüedad?
¿No es feliz un hombre o una mujer hasta que sabe que ha sido engañado/a por su progenitor?
Pero, en cambio, cuando desbubre la verdad se hunde en la miseria y tristeza , que aunque no la exteriorice, le afectará definitivemente en su existencia.
Quizás prefiramos renunciar a nuestra felicidad a cambio de saber, y yo digo que lo más importante es la felicidad.