Tema
1
1. Caracteres generales del
Renacimiento
El Renacimiento supone un cambio que ocurre
en la parte final de la Edad Media. La consecuencia va a ser una transformación
radical en las estructuras materiales y mentales de la sociedad y de los
comportamientos humanos.
Los cambios que presuponen el Renacimiento
van a ser decisivos en la configuración de una nueva forma de vida
mucho mas laica y van a configurar también el pensamiento moderno.
A pesar de estas novedades el Renacimiento
no supone una ruptura radical con la Edad Media. Muchas de sus características
han sido anticipadas con anterioridad y se aprecia una continuidad.
Cronología
Este renacer de la Literatura y la Filosofía,
cierta erudición y devoción por lo clásico cabría
extenderlo hasta el s. XIV, con Petrarca (1304-1374). Una fecha clave es
1453 con la toma de Constantinopla por los turcos (Mohamed II), final del
Imperio Bizantino.
Su duración no está clara
aunque algunos historiadores señalan el final en el s. XVII, con
la obra de Descartes y Galileo, en filosofía.
En el Renacimiento ocurren muchas cosas:
1. La conciencia del cambio que
tienen los propios hombres del Renacimiento. La Edad Media se considera
un periodo bárbaro, de ignorancia y los hombres del Renacimiento
se consideran como poseedores de una cultura mas elevada.
2. Se produce una recuperación
de la lengua y el pensamiento griego. En 1438 Concilio de Florencia Ferrara
(teólogos de oriente que traen textos griegos desconocidos). En
1453 intelectuales que escapan de la toma de Constantinopla se refugian
sobre todo en Italia.
También se produce el descubrimiento
de otras lenguas (hebreo). Este interés por las lenguas clásicas
no obstaculiza el estudio de las lenguas vulgares. La mayor parte de los
humanistas estudian además de latín, griego, etc. lenguas
vulgares (Nebrija).
3. Se impone un nuevo tipo de intelectual,
el humanista, que posee una formación basada en las lenguas clásicas
y la literatura antigua. Se esfuerzan por escribir según los modelos
clásicos (Ciceron, Quintiliano, …). Se intentar recuperar obras
antiguas,
editan y traducen textos del griego al latín, de gran rigor filológico.
No tiene límites en su capacidad
intelectual, cualquier tema de saber les interesa, temas morales, Filosofía,
…
El auge del Humanismo significa que se
va a desplazar a los monjes y a los teólogos que durante la Edad
Media habían tenido el saber. Los humanistas no están vinculados
a los monasterios, se vinculan a las cortes y a las familias adineradas.
Ocupan puestos de preceptores, secretarios, consejeros, historiadores,
interviniendo en política, como Tomás Moro.
Son un grupo bastante independiente,
aunque dependen de sus mecenas. Anticipan a los intelectuales posteriores
ya que se relacionan con el poder y dan su opinión.
4. Descubrimiento de América,
que culmina una etapa de mas de 100 años, de expediciones, sobre
todo portuguesas. Contribuye a que se perfeccionen las técnicas
de navegación y otros avances (brújula), y junto a éstos
la pólvora y la imprenta. La pólvora permitirá la
consolidación de los estados nacionales y permitirá una superioridad
a los europeos en cuanto a la conquista de América. La imprenta
facilita la difusión de las obras de los humanistas, y sobre todo
de los clásicos.
5. La expansión cultural
va a facilitar que la Biblia se expanda. 1517 Lutero, 1531 Enrique VIII
jefe de la Iglesia Anglicana: mezcla de nacionalismo y religión.
En el campo católico hay críticas
a la Iglesia : Erasmo, Moro, y en España frailes y monjes
(Francisco de Vitoria).
La ruptura de la unidad de la Iglesia
Católica es consecuencia de un estado de abuso y corrupción
que procede de los últimos años de la Edad Media. El poder
de Roma se ve mermado por la aparición de los Estados Nacionales.
1527 saqueo de Roma. El intento de solucionar esto desde dentro provoca
el Concilio de Trento y los jesuitas.
Se consolidan los Estados Nacionales
y Monarquías absolutas con un nuevo orden que llega hasta el s.
XVIII con la Revolución Francesa. El ideal medieval unificaba la
cristiandad mediante el poder político del emperador y religioso
del Papa. Con la idea de igualdad jurídica entre los estados desaparece
este ideal medieval. Las grandes unidades políticas van a ser Portugal,
Francia, España e Inglaterra. Alemania e Italia aparecen divididas
en numerosos estados.
6. Primeras teorías éticas
y jurídicas sobre como deben ser las relaciones entre los distintos
pueblos del mundo.
7. El Renacimiento coincide con
un cambio en las relaciones económicas. El tráfico marítimo,
el comercio a gran escala de grano, fabricación y venta de paños,
descubrimiento y explotación de metales preciosos y las empresas
financieras, son sectores innovadores y de gran importancia. Estas actividades
se practican libremente, establecen sus precios según la oferta
y la demanda y se vinculan a mercados internacionales. Rompen así
el control de la mayor parte de las actividades económicas de los
gremios, que establecen precios fijos, control de la oferta y reducen sus
ventas a mercados locales. Todo esto configura lo que se ha llamado una
economía de mundo.
La nueva forma de entender los negocios
va a propiciar una nueva moral que no teme cobrar intereses.
Aparecen también nuevos lugares
de intercambio, surgen las nuevas técnicas contables (letras), contabilidad
y el resultado de todo ello es la aparición del capitalismo, que
supone un control racionalizado de la política comercial. Esto configura
una nueva clase social, la burguesía, que tiene como característica
que se basa en el talento y el dinero y deja de lado el linaje y las armas.
La modernidad es la consecuencia de este
variado conjunto de valores que propicia un cambio radical en la vida de
estos países.
2. La filosofía del Renacimiento
y las raíces de la modernidad
El panorama de la filosofía es
muy variado. Esto supone un rasgo diferenciador de la filosofía
medieval que estaba practicada por individuos que compartían un
fondo común de religión y metafísica. Además
no ponían en duda nunca el dogma religioso. Esto cambia durante
el Renacimiento, por una parte por la ruptura religiosa y por otra parte
por la consolidación de los Estados Nacionales, y en filosofía
por la recuperación y seguimiento de filosofías a las que
no se habían prestado atención en la Edad Media.
Lo característico en el Renacimiento
es una multitud de escuelas de filosofía (neoplatónicos,
neoepicúreos, …). Las novedades son constantes (matices, textos,
…). Cada una de estas filosofías puede ser defendida por personas
o grupos que presentan matices muy variados. El resultado es que el Renacimiento
supone una libertad intelectual desconocida en la Edad Media.
En parte esta diversidad es resultado
de sustituir una única autoridad (cristiano-aristotélica)
por la autoridad de muchos filósofos. No se limitan a imitar a los
autores del pasado, sino que los superan.
La consecuencia mas clara de la diversidad
de puntos de vista y de las polémicas entre los filósofos
del Renacimiento va a ser el surgimiento de concepciones filosóficas
que tienen al hombre como centro de su reflexión. El teocentrismo
de la Edad Media abre paso al antropocentrismo del Renacimiento. Se considera
al hombre como microcosmos que reproduce en pequeña escala todas
las categorías del macrocosmos.
La sensación que producen las
filosofías del Renacimiento es la de un individualismo exagerado.
Son individualistas en al menos dos sentidos:
1º. Porque son producto de
reflexiones individuales frente al predominio del espíritu de grupo
de la filosofía medieval.
2º. Porque se centran
en el individuo concibiéndolo con una autonomía de las que
carecía en la etapa anterior.
Los humanistas serán los que intentan
desarrollar principios que permitan al hombre orientarse en la vida política
y social.
El individualismo de los hombres del Renacimiento
permite estudiar la Hª de una nueva forma. Las realizaciones científicas
, filosóficas, artísticas, etc. que se van a dar en esta
época imponen una visión del tiempo optimista, aunque algunos
pensadores (Lutero o Maquiavelo) mantendrán una posición
pesimista del ser humano. Se extiende la confianza en un continuo perfeccionamiento
de las posibilidades humanas en todos los ámbitos. Esto constituirá
la base de la Hª basada en la idea de progreso. También guarda
relación con la nueva forma de aproximarse a las doctrinas del pasado.
El Renacimiento recupera textos clásicos en una proporción
desconocida hasta ese momento. Esta literatura va a ser vista y valorada
por sí misma no desde el punto de vista de su coincidencia con el
cristianismo. De esta forma se van a conocer filosofías paganas,
que se centran en el hombre mismo e ignoran a Dios. Esto desarrolla la
concepción del hombre como ser autónomo y favorecerá
la separación entre razón y fe. Pomponazzi, pone fin a las
teorías tomistas.
Los humanistas no son paganos, son cristianos
con un criterio muy diferente al de los individuos de la Edad Media. La
nueva forma de entender la Fª va a propiciar una separación
entre razón y fe. La Fª del Renacimiento se va haciendo mas
laica, mas laicos sus contenidos (ej. la dignidad del hombre), los pensadores
y científicos que la practican son también mas laicos.
La Fª al margen de la autoridad
de la Iglesia buscando agradar a la burguesía, se centra en el ámbito
terrenal y desde ahí surgirán las filosofías racionalistas
y empiristas.
Esta situación va a tener lugar
en la Fª de la naturaleza. El Renacimiento llevará hasta sus
últimas consecuencias la idea cristiana de la naturaleza como creación
divina, analizando como funciona la naturaleza por sí misma y descubrir
sus leyes.
Por este motivo van a surgir nuevas técnicas
de observación y descripción física, que van a propiciar
una visión científica del Universo. Esto tiene antecedentes
medievales y clásicos, por una parte de la crítica nominalista
de la visión clásica aristotélica (Arquímedes
y Pitágoras), es decir, todo se expresa numéricamente, y
por otra parte la influencia de los clásicos, que va a ser decisiva,
en la que se basan Copérnico, Kepler y Galileo.
No deberíamos sacar como conclusión
que el mérito del Renacimiento sea anunciar filosofías posteriores,
sino que tiene méritos por sí mismo. Es inevitable que determinados
acontecimientos importantes en el futuro se gestan en el Renacimiento.
3. Maquiavelo (1469-1527)
Nace en Florencia hijo de un funcionario
de esta ciudad. Tiene una formación humanista, aunque se especializará
en política en dos sentidos: como practicante al servicio de Florencia
y como teórico cuando no se dedicaba a la práctica.
Empieza a intervenir al servicio de la
Cancillería florentina en 1494. Expulsan los Medicci y entra en
el poder Savonarola.
Comienza a ascender hasta alcanzar el
cargo de secretario de los diez de Valia (como un ministro de asuntos exteriores).
Se mantiene hasta 1511, cuando retornan los Medicci. Esto le hizo conocer
la política a fondo, entrevistándose con las personalidades
mas importantes del momento. Conoció como las pasiones de todo tipo
intervenían en la determinación de las acciones de aquellos
personajes. La propia realidad política sirvió de laboratorio
a su experimentación.
Es acusado de participar en una conspiración
contra los Medicci, es encarcelado, torturado y desterrado. Compone ahí
sus obras principales (1512-1513). En sus obras defiende la práctica
política que él mismo añoraba en su destierro, práctica
que debe basarse en el conocimiento de las leyes que gobiernan la realidad
política, de ahí la importancia de exponer esas leyes, objetivo
de sus libros, sobre todo del Príncipe.
A partir de 1520 vuelve a la actividad
política colaborando con los Medicci. En 1527 se restablece la República,
los Medicci pierden su poder y poco después Maquiavelo muere.
Ideas
Maquiavelo va a imponer una nueva concepción
de la política, separándola de la moral. Rompe así
con la Fª política de la Edad Media y con los llamados "espejos
de príncipe" (libros estereotipados, consejos a los príncipes)
que siempre proponían que el gobernante adoptan virtudes cristianas
y morales.
La teoría de Maquiavelo no reconocerá
ningún orden que se salga de la política misma. Desde su
punto de vista el discurso político debe centrarse en el plano de
los hechos y prescindir de toda referencia a normas éticas y a ideales.
Maquiavelo rompe pues con dos modelos de análisis político,
por una parte las teorías medievales y sus presupuestos teológicos
y por otra el idealismo utópico de Platón y sus seguidores.
Rechaza el utopismo y el predominio de
la moral cristiana en política. No considera que el gobernante deba
actuar sin referencia a las normas y leyes de la ciencia política
y la acción de gobierno deba atenerse a las leyes y a las normas
propias de las ciencias políticas. Estas leyes están basadas
en dos principios: la razón y la fuerza. Éstos se ponen al
servicio de los fines que se persiguen. Los fines principales que debe
perseguir un político son el orden y el mantenimiento del
poder. En política lo que cuentan son los fines, los resultados,
y la bondad o la maldad de los medios queda en un 2º plano. Un político
hábil no debe tener reparos al engaño, la violencia, a inspirar
miedo. Esta visión de la realidad política atrajo hacia Maquiavelo
las iras de sus contemporáneos y también de la posteridad.
El maquiavelismo se asocia con los usos mas inmorales que pueden darse
en política. Sin embargo Maquiavelo jamás llegó a
mantener que fuera moral actuar de cualquier forma para mantener el poder,
lo que señaló es que a veces la conservación del Estado
requiere comportamientos inmorales por parte de los gobernantes.
En el caso de Maquiavelo el criterio
moral se sustituye por el instrumental., lo que cuenta es la eficacia a
la hora de mantener el poder en la República.
Existe en Maquiavelo una visión
pesimista de la naturaleza humana, que es contraria a la que predomina
en el Renacimiento. Según él los seres humanos se dejan guiar
por sus pasiones y actúan de forma egoísta, por lo que los
principios morales no suelen estar presentes en su comportamiento. La solución
a la maldad individual es el Estado, que debe regular la convivencia humana,
pero para cumplir con este objetivo el Estado no debe sujetarse a ningún
principio absoluto. El Estado regula el orden moral de los individuos pero
permanece ajeno a cualquier norma moral.
Como el Estado, por otra parte, no es
otra cosa que el príncipe que lo gobierna, será éste
el que permanezca por encima de las normas morales que rigen para la mayoría.
Por tanto, Maquiavelo está siguiendo la opinión de algunos
sofistas griegos y anticipando la opinión de Hobbes, de manera que
rompe con la teoría tradicional y pone a la política por
encima de cualquier principio ético.
Además, la noción de Maquiavelo
de naturaleza humana es fija e inmutable, por tanto los hombres están
condenados a vivir en esta situación a lo largo del tiempo. Esta
opinión convierte a la violencia y a la opresión del Estado
en una necesidad histórica. Esta misma situación genera competencia
entre los Estados. Los Estados que se sienten fuertes y poderosos intentarán
imponer su dominio a los mas débiles, y los mas débiles,
como los seres humanos mas débiles, deberán actuar con habilidad
si quieren sobrevivir a la ambición de los mas poderosos.
Concepto de virtud y fortuna en Maquiavelo
Los hombres no son dueños de su
destino, disponen de un margen de maniobra y ese poder es el que cumple
la virtud. La virtud según Maquiavelo se compone de aquellas cualidades
que capacitan a los hombres para alterar lo que el destino parece depararles.
Solo puede vencer la virtud sobre la fortuna si los hombres movilizan todas
sus cualidades. La virtud a la que alude se desarrolla solamente en la
vida social, es una virtud cívica, en consecuencia debe estar siempre
en relación con el Estado y buscar la conservación de éste.
Por tanto debe estar en poder de los gobernantes y los ciudadanos. Cuando
ciudadanos y Estado se apoyan mutuamente la virtud florecerá, cuando
no se apoyan el fracaso estará garantizado y el Estado perderá
su autonomía.
Ideales de Maquiavelo
La doctrina de Maquiavelo constituirá
la ideología de los nuevos estados modernos, fuertes y centralizados.
Maquiavelo eleva a norma suprema del político la razón de
Estado, que consiste en que toda conducta, toda ley, toda religión,
se subordine a los intereses del Estado, en último término
a los intereses del príncipe que lo domina. Desde este punto de
vista resulta fundamental analizar las virtudes del gobernante. Según
él debe ser astuto como el zorro y fuerte como el león. Debe
procurar en todo momento utilizar cualquier recurso para mantenerse en
el poder. Puede hacer uso de la moral cristiana, pero cuando esto suponga
un obstáculo el zorro debe dejar paso al león y utilizar
todos los medios a su alcance.
El bien y el mal desde el punto de vista
de Maquiavelo se definen en función del mantenimiento del poder.
Todos los medios que permitan mantener
el poder son buenos y malos los que lo dificultan. La justicia ocupa un
lugar secundario respecto a la astucia y la fuerza. El príncipe
debe resistir la tentación a actuar según lo que debería
ser en vez de según lo que es, en caso contrario perderá
el poder debido a la maldad y ambición de los que le rodean.
Es un error del gobernante pretender
ser justo y tener al pueblo contento. Nunca estarán satisfechos
todos los ciudadanos. Por tanto, lo más provechoso es que el gobernante
maneje a los individuos y se aproveche de sus pasiones. Si las circunstancias
lo exigen el príncipe debe ser capaz de lograr que los que no se
dejen manipular le teman.
Los ideales de Maquiavelo son dos:
- el republicanismo
- la patria.
A pesar de que puede resultar ser cínico
y brutal su realismo, no renuncia a la búsqueda de ideales. El primero
que defendió fue el régimen republicano que, según
él, es preferible a cualquier otro porque permite alcanzar mejor
el bien común y se concilia bastante bien con ciertas dosis de libertad.
El príncipe suele comportarse siempre de una forma similar
y por otra parte como ser humano que es, es prisionero de sus limitaciones.
En cambio, en el régimen republicano la virtud de los ciudadanos
permite obtener mas flexibilidad para cambiar según lo requieran
las circunstancias. Por otra parte son muchos los ciudadanos que pueden
colaborar. A pesar de su superior consideración de este régimen
republicano Maquiavelo admitió que en época de especial dificultad
o corrupción podía ser mas ventajoso contar con un príncipe.
El segundo ideal de Maquiavelo fue el
de una Italia unida. En este sentido admiraba a España y Francia,
de manera que cuando veía a Italia envuelta en guerras continuas,
no podía menos que reclamar un príncipe fuerte que fuese
capaz de consolidar un Estado nacional. Desde este punto de vista el recurso
de algunos estados italianos a protectores extranjeros era visto por Maquiavelo
de manera negativa, frenaba la unidad de los italianos y proporcionaba
a otros estados la excusa perfecta para dominar distintas ciudades.
4. Fco de Vitoria (1483-1546)
Nació en Burgos. En 1505 ingresó
en el convento reformado de San Pablo de Burgos. Viaja a París y
se instala en el colegio dominico reformado de Santiago, donde estudia
teología y es doctor en 1522. Durante su estancia allí enseña
teología y filosofía. En París escribe prólogos
a ediciones de otros autores y colabora en la edición de la Suma
Teológica de Santo Tomás. Allí también defiende
las ideas erasmistas. Abandona París y vuelve a España en
1523, al colegio de San Gregorio de Valladolid y comienza a enseñar
de la Suma Teológica de Santo Tomás. En 1526 gana la
cátedra de prima de teología de la Universidad de Salamanca
hasta 1546, cuando muere.
Vitoria representa la escolástica
renovada desde tres puntos de vista:
1. Porque rompe con la idea de una reforma
protestante exclusivamente.
2. No va a ser un escolástico
completamente ajeno al Humanismo, va a ser sensible a los argumentos del
Humanismo y a muchos de sus temas.
3. Se interesa por temas de actualidad
y abandona el tratamiento de cuestiones que habían sido la ocupación
habitual de los escolásticos.
El hecho de que se dedicara a editar
obras de otros autores durante su estancia en París le va a dar
un gran prestigio cuando se trata de problemas filosóficos y de
depurar textos antiguos.
Los escritos se pueden dividir en tres
grupos:
- Los escritos menores: se engloban los
prólogos a olas obras que editó en París, varias cartas
y algunos pareceres o dictámenes.
- Las lecciones que impartía en
su cátedra, que son comentarios a la obra de Sto. Tomás y
a las sentencias de Pedro Lombardo. Son poco fiables ya que son copias
de sus alumnos, no son originales.
- Las relecciones: conferencias de dos
horas de duración que los catedráticos de algunas universidades
estaban obligados a dar durante el curso, aunque no en días lectivos.
Las de Vitoria eran 20, pero debido a sus numerosas enfermedades sólo
dio 15, de las que sólo se conocen 13, las mas importantes son las
nombradas antes.
Concepto de poder civil
Radicalmente opuesta a la de Maquiavelo,
en Vitoria el príncipe es cristiano, tiene en cuenta los valores
cristianos tradicionales, es un gobernante justo. La idea de Vitoria respecto
al poder civil es que procede de Dios y viene a complementar una
característica de los seres humanos: su sociabilidad. Por tanto
el poder organiza a los individuos para cumplir con sus características
fundamentales, que son la comunicación y la justicia. Victoria concibe
el Estado comparándolo con un organismo, lo que significa que todas
las partes del Estado son importantes pero hace falta un cerebro que dirija
a la sociedad, que será el gobernante. La tarea de éste es
buscar el bien común.
Desde el punto de vista de la época
el uso de la metáfora organicista lo hace Victoria desde un punto
de vista igualitario, por tanto, su interpretación política
posee carácter democrático, y coincide con ello lo que por
esta misma época defienden los erasmistas españoles.
La idea del origen del poder de Victoria
es que Dios otorga ese poder al gobernante. Sin embargo, esto no significa
que estemos ante la teoría del origen divino del poder. El gobernante
es elegido por la sociedad por la República, pero una vez que accede
al poder pasa a tener un fundamento divino.
El poder se puede ejercer de formas muy
diferentes, y tan legítimo es un gobierno de tipo republicano como
un régimen monárquico, porque considera que dentro de éste
la ambición de los que pretenden el poder está frenada de
manera que se evitan los enfrentamientos civiles.
Victoria rechaza la teoría protestante
que pretende establecer un vínculo entre el gobierno y la gracia.
El gobierno es legítimo siempre que gobierne buscando el bien común,
y no es obstáculo que sea pagano o cristiano.
Las ideas mas interesantes de Victoria
sobre el poder tienen relación con su concepción de las relaciones
internacionales o entre Estados. Era consciente de la importancia de los
nuevos estados nacionales que habían surgido en Portugal, España,
Francia, etc. pero no se resignaba a la pérdida del orden
internacional. Para imponer este orden Victoria recurre a dos conceptos:
la idea de cristiandad y el derecho de gentes.
En relación a la cristiandad Victoria
va a intentar limitar los conflictos entre los Estados cristianos para
que pueda hacer frente al peligro turco. De acuerdo con esta idea sería
ilícito por parte de los monarcas mantener cualquier lucha que pudiera
beneficiar a los enemigos de la cristiandad. Para evitar actitudes irresponsables
propone elegir un monarca por parte de la mayoría de los cristianos
que se ocupase de garantizar la convivencia entre los príncipes.
La propuesta basada en el derecho de
gentes estaría basada en lograr que las relaciones entre estados
se rigieran por un derecho establecido por ellos mismos y fundamentados
en el derecho natural. El objeto del derecho de gentes es lograr el bien
común del orden, de manera que cualquier prefecto que vaya contra
este bien común será excluido. El derecho de gentes pasaría
a incluir una serie de normas que serían respetadas por todos los
países.
Religión y gobierno de la Iglesia
Victoria sigue a Santo Tomás, reconociendo
como éste dos poderes: además del civil existe el espiritual,
cada uno con sus distintas finalidades. Esto plantea el problema de su
relación, tema conflictivo desde la Edad Media. Victoria se inclina
por una postura conciliadora. Reconoce por una parte la supremacía
del Papado en todo lo que afecta a lo espiritual pero concede libertad
de movimiento a los príncipes en todo lo que tiene que ver con el
gobierno de lo temporal. Cuando se justifique en orden al fin espiritual
el Papado podrá ejercer cierta potestad temporal sobre los príncipes,
aunque Victoria insiste en que sólo en caso de necesidad.
Además de las relaciones entre
Iglesia y Estado, Victoria quiso delimitar el poder eclesiástico.
Sentía admiración por la iglesia antigua, a la que identificaba
con una vida sencilla y sin corrupción, la misma con la que él
estaba familiarizado en los conventos reformados en los que vivió
toda su vida. Frente a esta comunidad ideal estaba la iglesia real, en
la que predomina la corrupción y sus dirigentes que dejaban mucho
que desear. Ante esta situación escandalosa surgieron las denuncias
de Lutero.
Victoria se inclina por la celebración
de un concilio que ponga fin a la irregularidad en las costumbres y el
gobierno de la iglesia. El problema es que los papas de la época
se resistían a convocar un concilio que podía volverse contra
su autoridad. Ante esta situación considera Victoria que excepcionalmente
podía convocarse un concilio decidido por el resto de autoridades
eclesiásticas y con el apoyo de las autoridades civiles. Sin embargo,
la rivalidad entre Francia y España hacía imposible un acuerdo
sobre este tema. Por tanto Victoria rechaza las propuestas luteranas (cisma)
pero era consciente de la necesidad de introducir cambios en una iglesia
que había convertido sus autoridades en fuente de negocios.
Teoría sobre las relaciones entre
los pueblos "De indis"
Victoria se ocupó de una forma
creciente del tema indiano sobre los años 30. Representa una aplicación
práctica de su derecho de gentes. Se plantea si los españoles
estaban cumpliendo con el precepto de buscar el bien común al conquistar
América. Analiza los problemas que se derivan de la conquista y
colonización del nuevo mundo.
El punto de partida de Victoria es que
los indios tenían dominio, derecho sobre sus bienes y si existían
entre ellos príncipes que gobernaran el Estado.
Lo 1º que se plantea es que esas
sociedades que constituyen los indios sólo pueden negarse en ellas
el dominio por: que sean pecadores, infieles o idiotas.
Las dos primeras explicaciones son consideradas
erróneas por Victoria ya que, según él, ni el pecado
mortal ni la infidelidad constituyen impedimento para alcanzar el dominio.
La 3ª posibilidad lleva a Victoria
a desarrollar un análisis de sus instituciones. Lo que intenta demostrar
en ello es que los indios no podían ser considerados dementes. La
conclusión de Victoria es que los indios poseen dominio tanto público
como privado en la misma medida que pudieran poseerlo los cristianos. Esto
venía a negar la teoría que hasta ese momento se había
mantenido (1539-40), que consideraba a los indios como seres similares
a los esclavos por naturaleza a los que había aludido Aristóteles
en la política. Victoria va a reformular la teoría aristotélica
de la esclavitud natural convirtiéndola en servidumbre civil, es
decir, va a convertir un modelo natural que no admite ninguna concesión,
en un modelo cultural, lo cual permite adecuarlo a su tiempo. Mientras
que el esclavo por naturaleza es prisionero de su condición el siervo
civil puede mejorar y dejar de ser siervo con el paso del tiempo. Victoria
ponía el acento en la educación de los indios y rompía
con el inmovilismo de as clasificaciones aristotélicas. Comparó
a los indios con los campesinos europeos, de manera que el indio quedaba
incluido así en las categorías sociales europeas.
La segunda parte de la relección
"sobre los indios" se ocupaba de los títulos no legítimos
que se alegaban para justificar su conquista. Victoria enuncia hasta 7
títulos, algunos de los cuales nunca han sido utilizados para referirse
a la conquista de América. Son:
- La autoridad del emperador como dueño
del mundo.
- La autoridad del Papa como señor
temporal del mundo
- El derecho de descubrimiento
- La negativa a recibir la fe cristiana
- Los pecados de los bárbaros
- La elección voluntaria de la
soberanía española por parte de los indios
- La donación divina
Todos estos títulos son negados
en su validez por Victoria y para no dejar sin amparo el dominio español
en el nuevo mundo busca Victoria otros 7 títulos que puedan ser
considerados legítimos e idóneos:
- Derecho de sociedad y comunicación
natural
- Derecho de evangelización
- Derecho de intervención en defensa
de los convertidos
- Poder indirecto del Papa para instaurar
príncipes cristianos en pueblos convertidos
- Derecho de intervención en defensa
de los inocentes.
- Libre y adecuada elección
- Derecho de intervención para
ayudar a los aliados.
Éstos los considera Victoria suficientes
para justificar el dominio de los monarcas españoles en las Indias.
Pero además enuncia un 8º título del que no se siente
del todo seguro y que afectaría a una cierta incapacidad de los
propios indios. Desde este punto de vista los indios se convierten en seres
mas próximos a los niños que a las personas adultas y se
hace evidente la necesidad de una tutela por parte de los monarcas españoles
hasta que perfeccionen su educación y se muestren capaces de elegir
su destino político. Si los indios ofrecen resistencia estarían
cometiendo una injusticia y en este caso, aunque Victoria advierte que
se debe hacer uso de la máxima paciencia, lo que corresponde es
declararles la guerra. De esta forma Victoria enuncia su teoría
de la guerra justa, que supone siempre un cierto derecho conculcado.
A partir de aquí el acto de reparación
se convierte en un acto de justicia. La consecuencia última es que
esta teoría que surge para conseguir la paz entre las naciones,
se convierte en una excusa perfecta para justificar la guerra.
El pensamiento de Victoria supone un
avance en el reconocimiento del problema que plantean las relaciones entre
los pueblos, aunque a pesar de sus buenas intenciones, los caminos que
abrió servirán de base en la modernidad para justificar tanto
el colonialismo como numerosas situaciones de injusticia. También
desde este punto de vista el pensamiento renacentista anticipa los pensamientos
posteriores.
TEMA 2
LA FILOSOFÍA DE LA CONCIENCIA
Introducción al Racionalismo
Un primer aspecto son las ideas innatas
(S. XVIII llamadas "a priori"), ideas que tenemos en nuestra mente y que
pueden aparecer por medio de la experiencia, aunque son independientes
de ella. Idea de Dios, idea de infinito, idea de perfección, etc.
Un segundo aspecto es la metáfora
del edificio del conocimiento, que se construye por los cimientos o verdades
firmas y seguras de las que no sea posible dudar, lo que se consigue a
través del modelo matemático (aplicado a la nueva física)
y la deducción, así que a través de la deducción
podemos ir elevando nuestro conocimiento , nuestro edificio del conocimiento
o de la realidad).
Las ideas innatas estaban ya en algunos
escolásticos. La confianza en la razón es el equivalente
moderno de lo que fue la confianza en la fe de Dios en siglos anteriores.
1. Descartes (1596-1650)
Nació en el seno de una familia
noble acomodada lo que le permitió dedicarse por entero a sus estudios.
De 1604 a 1614 se educó en el colegio jesuita de La flèche,
donde entabla amistad con Mersenne y Le Clerk. En 1616 se licencia en leyes
en Poitiers.
"Deseoso de adquirir conocimientos en
el gran libro del mundo" se alistó en el ejército, 1º
en uno protestante y después católico. Tiene un sueño
o revelación donde le vienen sus grandes ideas. De 1620-28 reside
en París y realiza viajes por Europa. En 1628 reside en Holanda.
Decide no publicar su obra "El tratado de la luz" cuando se condena a Galileo.
Mantuvo toda su vida una gran prudencia hacia cuestiones religiosas. A
partir de 1649 se traslada a Suecia invitado por la reina Cristina, muriendo
en 1650 de neumonía.
Obras:
"El mundo, tratado de la luz"
"Las reglas para la dirección
del espíritu", 1628, publicado en 1701
"Las meditaciones metafísicas",
1641
"El discurso del método", que
incluye "La dióptrica", "Los meteoros" y "La geometría"
"los principios de la Filosofía",
1644
"Los principios del alma" 1649
El objetivo fundamental de Descartes fue
alcanzar una verdad filosófica haciendo uso de la razón.
El concepto de verdad de Descartes se refiere a un sistema en el que cada
elemento fuera evidente por sí mismo o se desprendiera de otras
verdades indudables. Este sistema constituye la filosofía, que para
Descartes es tanto como decir la totalidad del saber. Para conseguir la
verdad hay que buscar elementos que sólo dependan de la razón.
Esto significa no fiarse de la autoridad de ningún filósofo
anterior.
Además había que evitar
especulaciones sin fundamento de manera que se alcanzase un principio o
varios que fuesen claros y evidentes. El procedimiento cartesiano se propone
demostrar la verdad de todo cuanto se afirma. Su objetivo no es una nueva
filosofía, sino una filosofía segura. Descartes pensaba que
si se podía construir un conocimiento cierto e incontestable sería
posible poner fin a las dudas que planteaban los escépticos. Pretende
una verdad segura que no sea fruto de la casualidad sino que este basada
en un método, el matemático. Esto se justifica por que son
las ciencias matemáticas las que han logrado mayores avances en
su época y a la vez sus conclusiones.
Se propone estudiar el método
matemático para aplicarlo a todos los ámbitos de la realidad.
Esto significa que para Descartes sólo hay una ciencia y todos los
saberes están conectados entre sí. Desde este punto de vista
Descartes concibe la ciencia como un árbol cuyas raíces están
constituidas por la Metafísica, el tronco por la Física y
las ramas por el resto de las ciencias. La ciencia cartesiana depende por
tanto de un método que utiliza una serie de reglas que no tienen
otro objetivo que evitar cualquier error al hacer uso de las capacidades
racionales del individuo.
El método se sirve de dos operaciones
fundamentales: la intuición y la deducción. La intuición
es una actividad intelectual que consiste en ver de forma clara y distinta
los principios en los cuales debemos apoyarnos. La deducción es
toda conclusión necesaria que se deriva de otras cosas conocidas
con certeza. La intuición permite alcanzar los primeros principios
y la deducción se ocupa de establecer conexiones entre ellos. Ambos
no son el método sino los caminos que conducen al conocimiento.
El método es un proceso que pasa por cuatro momentos:
1. No admitir como verdadera cosa alguna
que no se supiese con evidencia que lo es.
2. Dividir las dificultades que se examinan
en cuantas partes sean posibles para su mejor solución. (proceso
de análisis o resolución).
3. Empezar por lo mas simple y fácil
de conocer e ir ascendiendo poco a poco hasta el conocimiento de los mas
complejo. (proceso de síntesis o composición).
4. Revisar todo el proceso para estar
seguros de no omitir nada.
La aplicación del primer momento
del método exige dudar de todo aquello que sea necesario para despejar
cualquier duda, se considera falso todo aquello de lo que se puede dudar.
Esto lleva a buscar un punto de partida absolutamente fiable. De esta forma
el sistema quedará asentado sobre bases firmes y seguras. De aquí
la importancia que tiene la duda en el sistema cartesiano.
En primer lugar la duda es universal,
se aplica a todo aquello que sea posible poner en duda, con dos excepciones:
no se puede dudar de la fe (porque está al margen de la razón)
y de la moral (porque varía de unos lugares a otros y lo que procede
es adoptar las opiniones y comportamientos mas moderados de cada lugar).
En segundo lugar la duda es metódica, es decir, que no se practica
por escepticismo sino como un momento previo en la búsqueda de la
certeza. En tercer lugar la duda es provisional, su objetivo no es sustituir
aquello en lo que se cree por otras verdades diferentes sino simplemente
asegurar su validez. En cuarto lugar la duda es radical, pretende ir a
la raíz de cualquier conocimiento.
El análisis de la duda por parte
de Descartes abarca tres momentos, cada uno de los cuales resulta mas profundo
en el planteamiento de lo que no podemos conocer con seguridad.
El primer momento de la duda afecta a
todo aquello que es aprendido por medio de los sentidos. No todo lo que
captamos resulta erróneo, pero no tenemos garantías de su
validez y por tanto debemos dudar de ello.
2º. La duda se aplica también
a la existencia de las cosas mismas. Según Descartes existen razones
para dudar de la existencia de lo que nos rodea. Suele ocurrir con frecuencia
que no somos capaces de distinguir la imaginación y la realidad.
3º. Podemos dudar de lo que percibimos
por los sentidos, de la existencia de los objetos pero según Descartes
parece imposible dudar acerca de las verdades matemáticas y las
esencias. Estemos dormidos o despiertos las operaciones matemáticas
parecen despejar cualquier duda, sin embargo Descartes no se conforma con
este supuesto y añade un tercer motivo de duda: es imposible que
Dios nos engañe sobre algo que es verdadero y nos lleve constantemente
a creer en algo que no existe.
Según Descartes Dios puede engañar
a las personas, aunque sería un ser imperfecto y por tanto dejaría
de ser Dios. En consecuencia argumenta Descartes sobre la posibilidad de
que no sea Dios sino un genio maligno cuyo poder sea capaz de inducirnos
constantemente al error.
Una vez que la duda ha sido planteada
en términos mas radicales que nunca Descartes se empeña por
encontrar una verdad indudable, que cree encontrar en la existencia del
propio sujeto que piensa y duda. Según Descartes podemos dudar de
cuanto nos rodea pero no hay duda del sujeto que piensa esa duda. Ese sujeto
posee por tanto una certeza de la que no es posible dudar. Es la verdad
que afirma el famosos “cogito ergo sum”.
Esta proposición es la que aparta
la certeza de todo conocimiento. Según Descartes en ella a la vez
que se piensa o duda aparece la conciencia de existir. Por tanto en ella
está dada una primera intuición.
La verdad que se percibe en esa afirmación
tiene carácter de certeza porque está expresada de manera
clara y distinta. De aquí deduce Descartes su criterio de certeza:
todo lo que se perciba con igual claridad y distinción será
cierto. Descartes identifica una percepción clara como aquella
que está presente y manifiesta a una mente abierta y llama distinta
a la que es precisa y diferente de toda las demás, de manera que
no contiene en si misma nada que no esté claro. Por tanto el criterio
de certeza es en realidad un criterio de evidencia, cuando algo nos aparezca
como evidente será considerado cierto.
Según Descartes cuando afirmamos
algo sin fundamento, es decir, sin comprobar si es algo claro y distinto
caemos en el error. Los errores por tanto proceden de la voluntad. Es ésta,
que se excede en su capacidad, la que rebasa los límites del entendimiento
y afirma lo que no es evidente. El error procede o de esa precipitación
en el juicio o de no revisar adecuadamente lo que parece evidente.
El criterio para determinar la verdad
nos permite constatar una realidad de la que tenemos certeza absoluta.
Es el “yo pienso”, sin embargo, si pensamos habrá que admitir que
poseemos ideas o pensamientos. Según Descartes las ideas que posee
el yo pueden ser de tres tipos:
1º. Ideas adventicias: son las que
proceden de la percepción sensible.
2º. Ideas facticias: son construcciones
de la imaginación, ideas que construimos a partir de otras ideas.
3º. Ideas innatas: son las ideas
claras y distintas, que no pueden proceder de la experiencia externa ni
construirse a partir de otras ideas. Descartes supone que nos han sido
dadas por Dios.
La afirmación de la existencia
de Dios lleva a Descartes a una argumentación que resulta decisiva
en su sistema. Dios no puede ser una idea adventicia. Tampoco es facticia
porque es característico de Dios la idea de infinitud y según
Descartes no podemos llegar a la idea de infinitud a través de la
idea de finitud. Esto exige concebir a Dios como idea innata y obliga a
Descartes a intentar una demostración. La definición de Dios
que da Descartes es la siguiente: “Dios es una subsistencia infinita, eterna,
inmutable, independiente, omnisciente y omnipotente por la cual yo mismo
y todas las demás cosas que existen han sido creadas y producidas”
(3ª Meditación).
Estas características según
Descartes tienen que habernos sido dadas por Dios mismo. Su conocimiento
no puede surgir de un ser finito, por tanto la idea de infinito tiene que
sernos dada por un ser que posea esa característica. En los seres
humanos la idea de infinito aparece de forma clara y distinta a la conciencia,
de manera que continúe mas realidad que cualquier otra idea.
Según Descartes un ser infinito
debe poseer en si mismo la causa de la infinitud por que en caso contrario
se originaria una cadena infinita que no conduce a ninguna situación
definida. Ese es el infinito que posee en si mismo, la causa de la infinitud
tendrá que ser Dios. Además de la idea de infinito debe aceptarse
la idea de un ser perfecto. También aquí un ser que posee
todas las perfecciones no puede ser el hombre dada su imperfección.
En definitiva, la idea de perfección
remite a un ser que la posea en sí mismo y viene a suponer la primera
prueba cartesiana de la existencia de Dios. La segunda prueba cartesiana
está relacionada con la anterior, se basa también en la idea
de finitud e imperfección humana. Según Descartes si Dios
no existiera el ser humano tendría que ser causa de su propio ser
pero si fuera así se habría dotado de todas las perfecciones
de las que posee idea. La naturaleza finita del hombre, por tanto, no se
hubiese podido dotar de la idea de lo infinito. La tercera prueba cartesiana
de la existencia de Dios es el argumento ontológico. Aunque Descartes
afirma que se le ha ocurrido a él, el argumento está presente
en San Anselmo. La existencia de Dios según Descartes repite la
argumentación de San Anselmo sustituyendo la grandeza de Dios por
la perfección infinita cartesiana. Dada la perfección divina
esencia y existencia deberían ir unidas necesariamente. Si no fuera
así difícilmente se podría hablar de un ser absolutamente
perfecto. Kant puso como objeción a esta argumentación cartesiana
que la existencia no es una cualidad mas. Según Kant la existencia
supone que los atributos de algo no se dan como posibilidad sino como realidad.
Esta misma argumentación fue hecha a Descartes por Gassendi.
La respuesta cartesiana es que la esencia
divina es peculiar, no es una esencia cualquiera, de manera que la propia
perfección divina requiere la existencia.
Una vez que se demuestra la existencia
de Dios Descartes le atribuye todas las perfecciones. Solo cabe imaginar
a Dios como un ser de una bondad infinita. Si Dios posee esa cualidad no
nos puede engañar, de manera que cuando creemos en la existencia
del mundo debemos concluir que este mundo existe y los datos que nos transmiten
los sentidos, sobre el mismo, deben ser tenidos en cuenta. Desde el momento
en que tenemos garantizada la existencia del mundo se debe explicar cual
es su estructura. El universo cartesiano es un mundo cuyas características
básicas son la extensión y el movimiento. A esto se llama
cualidades primarias, que son objeto de matematización, son cuantificables.
Las secundarias serán subjetivas, están en los cuerpos pero
no podemos medirlas (colores, sonidos, …).
El universo que se desprende de la teoría
cartesiana es mecánico, dentro de él todo posee una extensión,
no existe el espacio vacío. A la vez es un universo infinito porque
si se le pusiese algún límite siempre sería posible
imaginar un espacio mas allá del mismo. No existen tampoco los átomos,
ya que si todo los extensos puede ser dividido infinitamente las partes
mas pequeñas son imperceptibles. El movimiento de este universo
es responsabilidad divina, puesto que la materia carece de alma y de fuerza
que la dirija por ella misma. De acuerdo con esta concepción se
pueden deducir los tres tipos de sustancias que Descartes distingue:
- Dios como sustancia infinita
- El “yo “ como sustancia pensante (el
alma)
- Los cuerpos o sustancia externa
La sustancia es para Descartes lo que
no requiera mas que de sí mismo para existir. Si esta definición
en sentido estricto solo corresponde a Dios.
El resto de los seres deben a Dios su
creación y conservación, sin embargo mantiene que se puede
aplicar el concepto de sustancia de forma analógica a las criaturas.
De esta manera también serán sustancias el “yo pensante”
(res cogitans) y el cuerpo (res extensa). El atributo característico
de la sustancia pensante será el pensar, el de la sustancia corpórea
la extensión. Ambos atributos son muy diferentes, el pensamiento
no puede ser dividido mientras que la extensión es divisible infinitamente.
Ambas sustancias son autónomas, el yo o alma puede existir independientemente
del cuerpo. No obstante se separa de Platón y considera que cuerpo
y alma no constituyen una unión momentánea, sino que están
unidos de una forma decisiva. El nexo de unión es la glándula
pineal, donde también está el origen de la memoria, la imaginación
y la sensibilidad.
Esto solo caracteriza a los seres humanos.
El alma es patrimonio de los seres humanos. Los animales son concebidos
por Descartes como máquinas, no poseen alma y por tanto en ellos
todo es mecánico y corporal. Es su corazón el que acumula
un calor, superior al resto del cuerpo y hace que la sangre transmita al
resto del organismo los espíritus animales. Los animales deberían
ser investigados para encontrar en ellos los correspondientes mecanismos
responsables de sus movimientos.
Descartes concibe al ser humano como
un sujeto racional. La razón debe permitir al hombre distinguir
entre la verdad y la mentira y aclarar cual debe ser su comportamiento
en esta vida. Esto hace que adquieran una importancia fundamental la relación
entre razón y pasión. Si nos comportamos de acuerdo con la
razón seremos felices. El error surge a causa de la pasión
y la voluntad. Cundo se relacionan alma y cuerpo aparecen las pasiones.
Estas son involuntarias, inmediatas y generalmente no coinciden con la
razón. De esta forma resulta fundamental controlar esas pasiones.
Descartes se revela de esta forma como un autor muy influido por los estoicos,
especialmente por Séneca.
El método para dominar las pasiones
depende de la razón, habrá que seguir el criterio que proporcione
en cada momento la razón para saber qué pasiones son preferibles.
Por otra parte la razón debe suministrar la fuerza que permita oponerse
a esas pasiones excesivas. Los últimos años en la vida de
Descartes estuvieron dedicados a elaborar una moral. Aunque no le dio tiempo
a completarla nos ha dejado en sus distintos escritos una serie de normas
para vivir lo mejor posible. En la tercera parte del “Discurso del Método”
señala las cuatro reglas básicas de esta moral:
1ª. Respetar las costumbres y leyes
del país en que se vive, siguiendo las opiniones mas moderadas de
los hombres mas sensatos que nos rodean, sin atarse de forma definitiva
a ninguna de ellas, de manera que se conserve la libertad para modificarlas
cuando sea aconsejable.
2ª. Ser perseverantes en las acciones
una vez decididos a llevarlas a cabo.
3ª Aceptar lo que pueda deparar
el destino.
4ª. Llevar una vida dedicada a la
búsqueda de la verdad y el desarrollo de la razón.
PASCAL
(1623-1662) semejanzas con Descartes:
1. Ambos fueron excelentes matemáticos,
sin embargo la afición por las matemáticas de Pascal le viene
muy pronto y a los dieciséis años se consagra como uno de
los matemáticos mas importantes de su tiempo y sienta las bases
del cálculo de probabilidades. Además destaca en el campo
de la Física, escribe el “Tratado de los sonidos” y lleva a cabo
experimentos sobre la medición de la presión del aire, siguiendo
los experimentos de Torricelli. Como consecuencia de ello llega a demostrar
la existencia del espacio vacío, algo que era negado sistemáticamente
en esta época por numerosos especialistas, Descartes entre ellos.
También es importante su labor
como ingeniero. Inventa la prensa hidráulica y una máquina
calculadora que tenía como objetivo ayudar a su padre que era presidente
del Tribunal de Cuentas del cardenal Richelieu.
Por tanto, hay una semejanza entre Pascal
y Descartes en el dominio de las ciencias.
2. Ambos proceden de familias acomodadas
y se relacionan con los círculos mas influyentes de Francia. En
algún momento de su vida se conocen. Descartes va a visitar a Pascal,
no congeniaron pero Descartes volvió a visitarlo. No vuelven a verse
pero se conoce el odio entre ambos. Comparten un amigo común, el
padre Mersenne.
Discuten ambos sobre la prioridad del
experimento del barómetro. Descartes dice haber aconsejado a Pascal
este experimento y éste lo niega.
3. Ambos poseen una prosa científica
muy depurada. También comparten influencias (los ensayos de Montaigne,
la obra de Charron y las críticas a la escolástica).
Diferencias con Descartes:
1. Ambos están muy influidos por
el racionalismo pero interpretan la finalidad de la razón de forma
muy diferente, en Descartes la tarea de la razón es conseguir un
sistema filosófico. Para Pascal la razón sirve para mostrar
sus insuficiencias. Incluso cuando hace ciencia Pascal se deja guiar mas
por la inspiración que por la razón, no hay interés
sistemático en su obra.
2. Descartes era católico, pero
no se preocupó por las cuestiones de fe, utiliza siempre la razón
de una manera fría. Pascal utiliza la razón desde un punto
de vista pasional.
3. Descartes se esfuerza por encontrar
un método que le permita ser sistemático pero sobre todo
para explicar y justificar cada paso. Pascal nunca pretendió ni
buscar ni tener método alguno. Su pensamiento tiene carácter
aforístico. Pascal nunca llevó a cabo una síntesis
de su pensamiento.
4. El pensamiento de Descartes aparece
lleno de objetividad científica. El pensamiento de Pascal es desgarrador,
de un ser que sufre, que se entusiasma por las cosas y se desilusiona por
ellas.
VIDA DE PASCAL
Niño de gran inteligencia, educado
por su padre, acumuló todo tipo de saberes. Se interesa muy pronto
por las matemáticas. Sus descubrimientos le convierten en un hombre
de gran fama. A pesar de su juventud obtiene el respeto de los sabios de
la época. La fortuna familiar, su inteligencia y el reconocimiento
de sus méritos convirtieron a Pascal en un hombre de mundo. Sin
embargo sufre una crisis radical que según sus propias manifestaciones
culmina en 1654. Esto le lleva a dar un giro profundamente religioso en
su vida. A partir de este momento se inicia una segunda etapa en su pensamiento
en la que no renuncia a sus investigaciones científicas, pero en
las que cada vez serán mas importantes las preocupaciones religiosas.
Pascal vivió en su conversión
un paralelismo con la vida de San Agustín, que le influyó
profundamente. A la vez que San Agustín, Pascal reivindicará
el papel de la fe sin rechazar la razón pero llevando las preocupaciones
desde el ámbito del pensamiento al plano de la existencia.
A partir de 1654 entra en contacto con
el círculo de Port-Royal. Su hermana Jacqueline había ingresado
en este círculo dos años antes, bajo la supervisión
de Angelique Arnauld.
Los integrantes de este círculo
se mostraban partidarios de Jansenio, autor de “Agustinus”, obra que los
guiaba.
El abad de la parte masculina era Saint-Cyran,
que intenta llevar a la práctica las ideas de Jansenio, aunque esta
obra es condenada por el papa en 1653. En Port-Royal se intenta seguir
con las prácticas recomendadas por Jansenio, argumentando que dejan
de lado su obra.
La influencia de Port-Royal y del abad
en el mundo intelectual francés es enorme. Poseen una concepción
del Estado radicalmente opuesta a la de Richelieu, que pretendía
construir un Estado absolutista, en el que la Iglesia estuviera subordinada.
El abad desea separar Iglesia de Estado
e incluso desvincular la fe de toda autoridad religiosa. La defensa de
la ideología de Port-Royal va a corresponder a Antoine Arnauld,
que escribe un panfleto “De la frecuente comunión”, que le lleva
a enfrentarse con los jesuitas. Arnauld criticaba la práctica de
la confesión que postulaba esta orden por considerarla acomodaticia.
El resultado va a ser la condena de Arnauld por la Sorbona y la retirada
del título de doctor.
Pascal conocía las ideas de los
jansenitas desde 1646, había demostrado simpatía por sus
ideas. Especialmente calaron hondo en él la idea de la corrupción
de la naturaleza humana después de la caída y la necesidad
de gracia para la salvación. Sobre todo Pascal se niega a aceptar
una moral adaptada a los tiempos, es decir, no es jansenita pero coincide
con ellos en sus ideas básicas respecto a la religión.
Prueba de esta actitud de simpatía
con el jansenismo son las “Cartas provinciales” (1656). En esta obra Pascal
defiende las ideas jansenitas publicando de forma anónima una serie
de cartas en las que ataca la actitud jesuita y que van a ser condenadas
por la Iglesia en 1657.
Pascal defiende a Antoine Arnauld, que
le va a proporcionar materiales teológicos. Ataca el compromiso
mundano de los jesuitas que utilizan una moral hipócrita, que sólo
buscan acumular poder y que intentan favorecer a su orden a toda costa
y que utilizan todo tipo de medios para alcanzar sus fines. Esta crítica
a los jesuitas hará que simpaticen con Pascal ilustrados como Voltaire
y Diderot.
Lo que Pascal defiende es una moral rigorista,
que se basa en el ideal de la Iglesia primitiva y que busca requisitos
mas difíciles para la confesión y la comunión.
La batalla entre Pascal y los jesuitas
es una parte de la que viene librándose entre el jansenismo, de
raíces agustinianas y los jesuitas. Esta batalla sobrepasa el ámbito
teológico y filosófico y se extiende a los Salones, el Teatro
y la pedagogía. En concreto en el campo de la tragedia se enfrentan
Corneille, que simpatiza con los jesuitas, y Racine, educado por los jansenitas.
En lo que se refiere a pedagogía también se extiende una
educación tolerante por parte de los jansenitas, que consiste en
que lo que debe hacer el maestro es dejar salir lo que ya está en
el discípulo. Esto, que está muy influido por el agustinismo
y el platonismo, se opone a la concepción jesuita que considera
que se debe imprimir en el individuo una enseñanza estricta, basada
en un método que garantice la asimilación de todos los conocimientos
fundamentales.
En lo político los jansenitas
van a contar con numerosos seguidores entre los miembros del Parlamento
y la burguesía ascendente (nobless de robe). Sus seguidores están
ligados a los cargos administrativos del Estado (burocracia). En tiempos
de Luis XIV el absolutismo se está imponiendo y no puede aceptar
los valores del jansenismo. El resultado fue la condena por la Iglesia
romana y por el gobierno francés. Los jansenitas tuvieron que abjurar
de sus creencias y la abadía de Port-Royal fue destrozada.
Pascal se esforzó por defender
una concepción del catolicismo tanto con ejemplos de vida como intelectualmente.
Vendió la mayor parte de sus bienes y repartió el dinero
entre los pobres. Acogió a una familia pobre en su casa y a pesar
de estar gravemente enfermo lega los ingresos de una compañía
de Omnibus a los hospitales de la ciudad.
En lo intelectual no llegó a terminar
un escrito que debía titularse "Sobre la verdad de la religión
cristiana". Las notas preparatorias de esta obra serían editadas
póstumamente con el título de "Los pensamientos". El objetivo
de Pascal de completar su obra no pudo cumplirse, sin embargo el carácter
fragmentario de estos escritos cuadra muy bien con lo que fue su pensamiento.
Cuando muere se divulgó la noticia de que había abjurado
de su fe, aunque en realidad permaneció fiel a la misma.
La diferencia entre Pascal y Descartes
acerca del método permite ilustrar muy bien las diferencias en los
problemas filosóficos. Pascal no habla del método matemático
sino del método geométrico, donde incluía la aritmética
y la geometría. Descartes no creía que este método
tuviera una aplicación universal porque fuera del campo estrictamente
matemático no hay autonomía en las demostraciones. El método
matemático para ser universal debería definir todos los términos
que utiliza, y eso rebasa sus posibilidades.
Considera Pascal que se hace imprescindible
elegir y que la ausencia de elección sería una forma de tomar
de postura. En el momento en que se admite la necesidad de la apuesta surge
el cálculo de probabilidades. ¿Qué posibilidades hay
en cada opción?. Según Pascal lo que está en
juego es una vida de felicidad o la nada. Si se apuesta a favor de la increencia
corremos el riego de perder lo que es mucho mas valioso. Por el contrario,
si se cree en Dios lo que se apuesta es la vida finita, pero a cambio se
puede ganar la felicidad infinita.
¿Qué importancia tiene
el argumento de la apuesta?. Hay autores que han dicho que es una argumentación
decisiva, y otros que se trata de un entretenimiento. Esta última
opción parece poco probable desde el momento en que la aborda con
la radicalidad con que lo hace. Además lo importante es que Pascal
demuestra que el tema de la existencia de Dios no depende del juicio de
la razón. Por tanto lo importante es la decisión humana que
implica el argumento, que no está probado por la razón pero
que si se puede justificar por ella. Se trata de un cálculo que
implica cierto riesgo, cuyo modelo es el juego.
El modelo de Pascal es Cristo. En su
opinión las pruebas de la existencia de Dios por vía racional
carecen de valor probatorio. La fe de los creyentes puede aceptarlas, pero
ningún ateo se convence por medio de las mismas. De ahí que
Pascal busque un modelo diferente al que aproximarse no por vía
intelectual sino sobre todo vital. El Dios de Pascal no está basado
en la geometría sino que depende de la certeza existencial de cada
uno. Pascal rompe con el esquema tomista y cartesiano que se empeñaba
en separar razón y fe como dos facultades diferentes. Para él
ambos están relacionados, aunque la fe resulta ser la base de la
razón.
Pascal no creía que fuese universal
porque fuera del campo matemático no define todos los términos
que utiliza y eso rebasa sus posibilidades. Conclusión de Pascal:
la matemática no utiliza sólo la razón (demostración)
sino que recurre a la intuición (corazón). Además
de la razón existe la intuición. Por tanto el campo de la
matemática no es válido por si mismo. Sólo en un terreno
es válido, en el de la intuición no. Tampoco sirve el método
matemático en el terreno de los hechos experimentales.
Deberíamos utilizar hipótesis
que tengan como base la experiencia y no dejarnos guiar por demostraciones
a priori. En consecuencia la conclusión de Pascal respecto de su
polémica con el padre Nöel es que todo problema experimental
debe resolverse recurriendo a la experiencia y no al argumento de autoridad
ni a demostración a priori alguna, puesto que nuestro desconocimiento
de la realidad es bastante grande, como en el caso de la luz debemos utilizar
teorías parciales y no globales.
El método cartesiano no resulta
ni tan universal ni tan seguro como pretendía su descubridor. Su
modelo afirma mas de lo que realmente es capaz de demostrar. Carece de
verificación empírica para la distinción entre alma
y cuerpo, la función de la glándula pineal, etc.
En el caso de Pascal comprueba cada uno
de sus principios y pone a prueba mediante experimentación sus consecuencias,
que a su vez somete de nuevo aprueba. El objetivo de Pascal no es sólo
recomendar la experimentación científica sino demostrar
que el pensamiento puro o razón no es suficiente, hay que recurrir
también al sentimiento. Cada uno de ellos tiene su función,
la razón se usa para deducir y el corazón para intuir. Por
tanto, para conocer verdades el método matemático no es el
único válido.
Lo que intenta demostrar Pascal desde
estas premisas es que resulta errónea la concepción del hombre
cartesiano. El hombre no es sólo un ser pensante, un ser lógico,
sino un ser concreto, que vive en un mundo lleno de contradicciones. Lo
que Pascal piensa es una existencia humana íntegra, el hombre amenazado
de muerte y lleno de dudas. Para este hombre las verdades matemáticas
no bastan. Cuando habla del ser humano Pascal no admite la duda metódica
cartesiana, esta duda carece de realidad. Según Pascal el planteamiento
cartesiano entiende al hombre enfrentado a dos posturas: el excepticismo
o el dogmatismo. El 1º cree que se puede dudar de todo, aunque esto
es irreal, si lo fuera no podría hacer uso de la razón en
ningún aspecto. El 2º mantiene que no se puede dudar de los
principios naturales, por tanto el dogmático se cree en posesión
de la verdad, y sin embargo no puede demostrarlo. Por tanto ni uno ni otro
pueden demostrar enteramente su postura.
Según Pascal no podemos aceptar
que todo es cierto ni incierto. La característica de la existencia
humana es la inseguridad, la contradicción. Según Pascal
el hombre no puede encontrar solución a su existencia en sí
mismo, debe confiarse a Dios. La inseguridad del ser humano no puede resolverla
la razón y sólo puede ser resuelta con la fe. El Dios en
el que va a creer Pascal no es producto de la razón, es el Dios
de Abraham. Pascal, por lo tanto, toma como modelo a Jesucristo. La certeza
de Pascal procede de la fe y se basa en la intuición. Lo peculiar
de Pascal es que no propone que se renuncie a la razón. Esta tiene
como función, como utilidad máxima reconocer sus límites.
Por tanto la razón debe concluir que hay infinidad de cosas que
la superan. El Dios de Pascal no es abstracto, ni justifica la realidad
sino que es producto de la insuficiencia humana.
En las cuestiones que afectan a la religión
es necesario elegir constantemente, no hay ninguna certeza y por tanto
debemos comportarnos como en las cuestiones cotidianas. Uno no sabe que
va a ocurrir si participa en una guerra, si invierte en el comercio o si
viaja. No sabemos si viviremos mañana y sin embargo nadie encuentra
irracional suponer que va a estar vivo al día siguiente. Dada la
inseguridad que envuelve a la vida humana lo razonable no es abstenerse
de hacer lo que se crea más conveniente sino actuar de acuerdo a
lo que tiene mas posibilidades de darse.
Pascal utiliza el cálculo de probabilidades
a favor de su argumentación. Tenemos que elegir entre dos posibilidades,
como la cara y la cruz de una moneda, Dios es o no es, ambas posibilidades
son inciertas y la razón se muestra incapaz de decidir a favor de
cualquiera de ellas.
Tema 3
Experiencia moral y política
F. Bacon
G. T. Hobbes
J. Locke
H. Berkeley
D. Hume
La influencia del empirismo comienza a
sentirse a finales del siglo XVI y se extiende a lo largo de los dos siglos
siguientes, aunque su influencia perdura todavía. El precursor es
Bacon.
Habitualmente se explica el empirismo
como opuesto al racionalismo pero hay entre ambas numerosas coincidencias,
ambos conceden al sujeto un papel fundamental. Difieren de manera radical
en el origen y los límites del conocimiento.
El empirismo inglés tiene una
tradición que se remonta a los pensadores de Oxford, donde se estudia
a Aristóteles desde el punto de vista científico, no metafísico.
Bacon inicia la tradición nominalista (existen términos que
utilizamos de manera autoritaria) que representa un antecedente del empirismo.
También en Cambrigde hay una tradición de neoplatonismo muy
importante durante el Renacimiento que mas tarde va a ser la base del cartesianismo
inglés, autores con los que polemizará Locke.
El empirismo representa el aspecto opuesto
al racionalismo en lo que se refiere a la concepción de la ciencia.
Para el racionalismo lo importante de la ciencia moderna es su base matemática
y la demostración. Para el empirismo la ciencia es la experiencia
y verificación experimental, por eso prestará gran atención
a la teoría del conocimiento y también, a causa de la crisis
del s. XVII inglesa, a las cuestiones morales y políticas.
En lo que se refiere a la teoría
del conocimiento las tesis fundamentales del empirismo son:
1. El origen del conocimiento es experiencia,
nuestra mente es como un papel en blanco hasta que comienza a llenarse
mediante la percepción. Las ideas innatas de los racionalistas no
tienen validez para los empiristas.
2. El conocimiento humano tiene por límite
la experiencia. Desde este punto de vista los empiristas se oponen también
al racionalismo ya que para éste, utilizando el método adecuado,
podemos llegar a conocer todo, mientras que para los empiristas aquello
que esta fuera de la experiencia no puede ser conocido y solo cabe un conocimiento
probable.
3. Todo conocimiento es un conocimiento
de ideas. Aquí coinciden ambas posturas. No conocemos las cosas
y pensar no consiste en otra cosa que relacionar ideas. Los empiristas
se interesan por los mecanismos psicológicos en virtud de los cuales
conocemos.
4. El interés de los empiristas
por la teoría del conocimiento es sólo un medio para un fin
que se considera superior. Se trata de aprender a asentarse en la moral
y en la religión.
El contexto en el que se desarrolla el
empirismo es el que tiene que ver con la burguesía, cada vez más
rica y poderosa recurre a la razón para justificar sus ideales.
De esta forma pretenden derribar el argumento de autoridad en lo que tiene
que ver con el conocimiento humano y lo que guarda relación con
la organización política. Desde el punto de vista del conocimiento
desde el s. XVII se produce un abandono progresivo de la especulación
en beneficio del desarrollo científico.
Las nuevas ciencias como la Astronomía
y la Física van a adoptar formas de investigación y métodos
experimentales. La Medicina va a desarrollarse a partir de la experiencia
directa y no de los escritos antiguos. La Filosofía se inspira en
los modelos científicos y va a intentar justificar las necesidades
del hombre moderno. El burgués necesita que se justifique la actividad
incesante, se sacralice el trabajo y se exalte el individualismo. Estos
elementos se van a ver legitimados por la Filosofía empirista y
va a intentar eliminar el poder absoluto de los monarcas. Se van a crear
teorías políticas en las que la propiedad privada, la participación
política y la libertad social se van a convertir en objetivos irrenunciables.
El triunfo de estos ideales permitirá la sustitución del
absolutismo por la democracia burguesa. La revolución burguesa de
1688 fue la 1ª que impuso estos ideales. Con ello se pone fin a los
privilegios del Antiguo Régimen. Si fue Inglaterra el lugar donde
ocurrió esta 1ª revolución fue debido a que allí
se unieron burguesía y nobleza contra el absolutismo de los Estuardo.
Desde principios del s. XVII las reivindicaciones del Parlamento se suceden.
Esto convierte a Inglaterra en el país mas avanzado de Europa en
lo que respecta a las garantías jurídicas de sus ciudadanos.
En esta época surgen los dos grandes partidos políticos.
Whigs y Tories se oponen en lo ideológico pero se unen cuando
Jacobo II pretende restaurar el absolutismo. Al ser derrotado será
sustituido por Guillermo de Orange.
Se promulga la declaración de
derechos, la monarquía inglesa se convierte en constitucional. De
esta forma se instauran las libertades políticas, económicas
y religiosas a las que aspiraba la burguesía.
La iglesia anglicana se vio beneficiada
en detrimento de los puritanos. Estos emigraron a América mientras
que los católicos quedaban excluidos de los cargos públicos.
Desde el punto de vista social también fueron relegadas las reivindicaciones
revolucionarias. Los niveladores (levellers) y los cavadores (diggers)
fueron relegados. Inglaterra comienza un desarrollo comercial y capitalista
en lo económico. En lo político se inclinan por el parlamentarismo
y en lo ideológico por el liberalismo. Se convertirá en el
modelo que la mayor parte de los ilustrados del continente europeo se van
a empeñar en conocer e imitar.
LOCKE (1632 – 1704)
Obras:
“El ensayo sobre el entendimiento humano”
(1690)
“Dos tratados sobre el gobierno civil”
(1690)
“Pensamientos sobre la educación”
(1693)
“La racionalidad del cristianismo” (1695)
“Carta sobre la tolerancia”
Fundador del Empirismo, pertenece a una
familia liberal y durante toda su vida mantuvo la defensa del Liberalismo.
Mantiene también los ideales ilustrados de racionalidad, tolerancia,
libertad religiosa, etc.
Estudia en la Universidad de Oxford Teología,
que abandona para pasarse a Química y Medicina. Imparte clases de
griego, retórica y Fª moral.
En 1667 entabla relación con Anthony
Ashley Cooper Shatesbury, amigo, consejero y médico de éste.
Consigue para Locke una serie de cargos de importancia secundaria en el
gobierno inglés. Todos ellos relacionados con la administración
de las colonias y el comercio.
En 1669 escribió una Constitución
para los propietarios de la colonia de la Carolina, aunque nunca entró
en vigor. Cuando Shatesbury entra en contacto con la Corona (era el jefe
de los whigs), Locke se tiene que ir de Inglaterra y marcha a Francia.
Allí entabla contactos con cartesianos y científicos, pero
con los seguidores de Gassendi. Viaja por toda Europa. Aunque intenta volver
a Inglaterra, Jacobo II, con el apoyo de la Iglesia Católica, le
obliga a volver al continente. Se instala en Holanda (1683-1688) hasta
que triunfa la revolución gloriosa.
Guillermo III de Orange es el nuevo monarca.
Locke es nombrado ministro de comercio, cargo del que dimite en 1698 y
muere en 1704.
Locke critica la Fª escolástica,
como los racionalistas. Se siente atraído por el conocimiento científico
y experimental. Tal vez el carácter empírico de su Filosofía
tenga bastante que ver con el conocimiento de la Medicina y las ciencias
naturales. Tiene también amistades muy estrechas en el campo científico
con Boyle, Sydendham. También le influye Newton en una etapa posterior.
Las lecturas de Bacon le acompañan siempre. Reacciona contra las
ideas cartesianas y en lo político su Fª se afrentará
a las teorías del derecho divino de los reyes de Filmer. Critica
también la intolerancia religiosa.
FILOSOFÍA
El objetivo de Locke en lo que se refiere
al conocimiento es determinar los orígenes, alcance y certidumbre.
En lo que se refiere a los orígenes se opone al racionalismo, esta
en desacuerdo con la existencia de ideas innatas. Si existieran esas ideas
se expresarían como principios de la lógica o como normas
morales. Las normas morales varían de una sociedad a otra
y según las épocas. Desde el punto de vista de Locke se relacionan
mas con las costumbres y con la educación que con el innatismo.
Respecto a los principios de la lógica
Locke considera que ni los niños ni los salvajes los conocen con
evidencia, aunque si conocen todos como sensaciones, como el dolor y el
placer. Desde ese punto de vista considera Locke que no existen las ideas
innatas. Nuestra mente es como una página en blanco, las ideas proceden
de la experiencia. A pesar de ese distinto origen del conocimiento Locke
coincide con Descartes en que lo que maneja el conocimiento son ideas.
Por tanto no conocemos la realidad sino nuestras ideas de la realidad.
En este sentido racionalismo y empirismo coinciden, las ideas no sólo
son conceptos sino que son todo aquello que nos provoca la percepción.
En cualquier caso las ideas representan la realidad. No todas las ideas
son iguales, para Locke existen ideas simples y complejas. Estas últimas
son producto de ideas simples que se combinan y asocian. Existen dos tipos
de ideas simples:
· Las que proceden de la experiencia
externa o sensación: las manejamos mediante la percepción
o el recuerdo. Pueden ser:
- Ideas de cualidades primarias, que
Locke y Descartes suponen que existen en los cuerpos mismos (extensión,
forma, solidez…).
- Ideas de cualidades secundarias, son
subjetivas (color, olor…)
· Las que proceden de la experiencia
interna o reflexión: son producto de las operaciones de la mente
(dudar, pensar, creer…) Se forman por la combinación de ideas simples.
En ellos el entendimiento es pasivo, se limita a percibirlas. Por el contrario
en l o que se refiere a las complejas el entendimiento es activo, las combina
y relaciona con ayuda de la memoria.
Del proceso de combinación de ideas
simples surgen 3 clases de ideas complejas: los modos (propiedades de las
cosas), las sustancias (soporte de los modos) y las relaciones (fruto de
la oposición o comparación).
La idea de sustancia se compone de ideas
simples. Éstas cuando aparecen unidas unas con otras y se supone
que pertenecen a un solo objeto, se las considera sustancias. A esto no
se llega ni por sensación ni por reflexión, simplemente se
forja su idea en la mente a partir de ideas mas simples.
Desde el punto de vista de Locke solo
podemos conocer lo que la experiencia nos muestra, que es un conjunto de
cualidades sensibles. Éstas no son suficientes para decirnos el
objeto al que pertenecen. El resultado de esta doctrina es que la sustancia
que constituye cada persona depende de la conciencia de la identidad que
poseemos. Sin embargo desconocemos qué es esa identidad.
El conocimiento para Locke posee diferentes
grados. Desde el punto de vista de su certeza Locke distingue por una parte
un conocimiento que es la opinión. En Locke este término
es sinónimo de fe y creencia. Por otra parte está el conocimiento
en sentido estricto. El conocimiento para Locke consiste en percibir el
acuerdo y la conexión o el desacuerdo o el rechazo entre nuestras
ideas. El acuerdo entre ideas puede ser de identidad o diversidad, también
de relación y de conexión necesarias, también de existencia
real.
El trabajo en el estado de naturaleza
es la base para que se constituya la propiedad privada y sirve para adquirir
la propiedad de aquellas tierras que puedan ser trabajadas por su dueño.
El individuo que trabaja la tierra se
convierte en propietario de la misma. Sin embargo bajo el concepto de la
tierra Locke sólo incluye el cultivo de la misma. Siempre
que habla de trabajo Locke está pensando en la abundancia de tierras,
en la ausencia de propietario y en sacar mayor productividad a la tierra
de la que ésta da por si misma.
A la consideración desigual del
trabajo que lleva a cabo Locke corresponde una valoración dispar
de la propiedad y los derechos sobre la tierra. Los individuos que cazan
tienen derecho a la propiedad de los cazado, pero no a la superficie sobre
la que se caza. Por el contrario el cultivo de la tierra otorga propiedad
sobre esos cultivos y sobre el terreno cultivado. En definitiva Locke otorga
prioridad a las formas de vida europeas y dejando en un segundo plano aquellas
formas de ganarse la vida que no coincidían con las de los colonos
europeos.
El lugar de aplicación de la teoría
de Locke parece ser mas América que Inglaterra, donde la tierra
estaba vedada a la mayor parte de los individuos. Sólo en América
existían tierras en gran cantidad y la posibilidad de convertirlas
en productivas a través del trabajo.
Cuando se introduce la propiedad privada
de la tierra en el estado de naturaleza los individuos no deberían
acumular mas tierra que aquella cuyos productos puedan aprovechar. Sin
embargo los individuos tienden a acumular posesiones y a producir mas allá
de sus necesidades cuando se introduce el dinero. Éste es imperecedero,
se puede acumular sin límite y aunque carece de utilidad directa
es esencial para aprovechar el resto de los productos. En el momento en
que se introduce el dinero en el estado de naturaleza la acumulación
deje de ser algo inútil para convertirse en una aspiración
de todos os individuos. Esto hace que crezcan las desigualdades y por tanto
los problemas. Lo que en la 1ª fase del estado de naturaleza era una
vida fácil y cómoda se convierte en un estado de inseguridad
y amenaza. La vida de los individuos, su libertad y hacienda están
bajo sospecha y todos los individuos experimentan tensiones y enfrentamientos.
Al distinguir dos fases en el estado
de naturaleza Locke puede hacer frente a las teorías de Hobbes y
Filmer. Como la 1ª fase del estado de naturaleza es un estado de libertad
e igualdad puede negar la teoría de Filmer según la cual
ningún hombre nace libre. Así mismo, como se produce una
situación de paz y buena voluntad puede hacer frente a la teoría
de Hobbes. A su vez con la 2ª fase del estado de naturaleza puede
justificar el paso a una sociedad civil y la constitución del Estado.
Locke distingue el estado de naturaleza
del estado de guerra de Hobbes, pero no puede evitar tener que recurrir
a los mismo principios cuando se trata de justificar la constitución
de la sociedad civil. Cuando en el estado de naturaleza la inseguridad
se hace excesiva los individuos ven una situación ventajosa en la
constitución de la sociedad civil. En el estado de naturaleza cada
uno es juez y ejecutor de la ley natural por uno mismo. En consecuencia
el paso del estado de naturaleza a la sociedad política se produce
por 3 motivos:
- las dificultades de ampliar la ley
natural
- la inexistencia de un juez conocido
e imparcial
- la ausencia de un poder ejecutor que
haga cumplir las sentencias
Lo que va a ofrecer la sociedad política
va a ser en lugar de la ley natural leyes positivas, jueces imparciales
y una autoridad que haga que se respeten las normas y se cumplan las sentencias.
Cuando se integra en la sociedad civil cada hombre ve mermada su
libertad pero a cambio se le garantiza que podrá disfrutar de todas
sus propiedades. Por tanto los individuos ven una ventaja en la constitución
de esa sociedad. Los hombres dan su consentimiento expreso o tácito
a esa sociedad civil. Ese consentimiento afecta a la constitución
misma que es el mandato de la mayoría. El gobierno debe subordinarse
a la decisión de esa mayoría. En la versión de Locke
la constitución de la sociedad y el Estado es un producto voluntario
de hombres libres e iguales. En consecuencia los miembros del Estado conservarán
un derecho de resistencia contra los excesos del poder político,
la resistencia se considera lícita siempre que el gobernante
atente contra la vida de los individuos, su propiedad y libertad. Un gobernante
que hiciera este tipo de acción habría traicionado la confianza
del pueblo y se convertirá en un tirano contra el que es lícito
cualquier acción.
Locke reconoce que pueden existir varias
formas de gobierno que van desde las descritas por Aristóteles hasta
formas mixtas que combinan elementos de éstas según el interés
de la mayoría. En todas estas sociedades el gobierno debe buscar
el bien común. Según Locke generalmente la forma de gobierno
predominante debió ser la monarquía. Ésta era fruto
de la unión de diversas familias que elegían a un ciudadano
que no tenía todavía el poder absoluto que con posterioridad
irá adquiriendo la monarquía.
Según avanza la sociedad civil
y según crece se ve la necesidad de controlar a este monarca y se
considera que es necesario dividir el poder. Según Locke lo que
ocurre es que los reyes intentan aprovecharse del poder que ejercen olvidando
que habían sido elegidos por la comunidad.
Según Locke se constituyen
tres poderes dentro de la República:
1. El poder legislativo: (Parlamento)
es para Locke el mas importante que existe dentro de la República.
El resto se subordina a éste y depende de él. Debe guiarse
por la ley natural (búsqueda del bien común) y es el encargado
de hacer las leyes. Las personas que lo componen están subordinadas
también a las leyes que ellos mismos hacen.
2. El poder ejecutivo: debe ser permanente,
lo cual le otorga una capacidad que el legislativo no posee. El legislativo
no tiene siempre que estar en activo y de hecho se separa una vez que se
han hecho las leyes. En cualquier caso la necesidad de fijar impuestos
y de transferir el poder permanece en manos del poder ejecutivo. El poder
ejecutivo se convierte pues en imprescindible para el gobierno diario del
país.
3. El poder federativo: es el poder de
declarar la guerra, firmar la paz, llegar a alianzas o negociar con otros
estados. En la práctica el poder federativo debería ocuparse
de los asuntos externos del Estado, mientras que el ejecutivo de los internos.
No obstante, Locke reconoce que ambos suelen estar en la misma persona.
El poder federativo relaciona a unas sociedades con otras. Sin embargo
Locke considera que todos los estados, puesto que no existe ningún
juez o autoridad que los domine, viven en estado de naturaleza. En consecuencia
el contexto internacional es muy similar a aquel que conocieron los hombres
cuando estaban en estado de naturaleza (inseguridad, amenazas e incluso
guerras). Cualquier estado que quiera mantenerse independiente tiene que
vigilar a aquellos que le rodean, tomar medidas para defenderse de cualquier
invasión o amenaza y en definitiva tiene que estar siempre pendiente
de los peligros que representan sus vecinos. Por tanto en el estado de
naturaleza entre naciones resulta imposible que reine la confianza y la
paz. Los individuos que conforman cada sociedad no pueden renunciar a su
poder federativo. Éste es el único recurso que poseen para
proteger sus propiedades. Paradójicamente no hay manera de escapar
de este estado de naturaleza. La teoría de Locke resuelve los conflictos
dentro de cada sociedad y los traslada al ámbito internacional.
HUME (1711 - 1776)
“El tratado de la naturaleza humana”
“Ensayos morales y políticos”
”Investigación sobre el conocimiento
humano”
“Investigación sobre los principios
de la moral”
“Disertación sobre las pasiones
y otros ensayos morales”
El tratado de la naturaleza humana es
una obre muy amplia en la que aparece cierta falta de coherencia e incluso
contradicciones. Esto hace que la filosofía de Hume resulte apta
para justificar casi cualquier interpretación. Probablemente la
teoría de Huma tenga como característica principal no considerar
decisivo ningún elemento. Sólo el interés por la investigación
parece haber dirigido en todo momento el pensamiento de Hume. En cualquier
caso, aunque Hume realizó en sus obras posteriores al tratado numerosas
matizaciones, es en el tratado donde se expresa con mayor interés
y espontaneidad.
Según Hume todas las ciencias
se ocupan de la naturaleza humana, sin embargo no existe ninguna disciplina
que desarrolle una ciencia del hombre. El intento de Hume de establecer
esta ciencia del hombre va a servirse del método experimental que
tan buenos resultados le había dado a Newton en las ciencias naturales.
Como no podemos experimentar con los
seres naturales considera Hume que se deben utilizar los datos empíricos
y generalizar sus resultados para aplicarlos a otros fenómenos.
Por tanto en el caso de Hume se trata de hacer uso del método inductivo
mas que del deductivo.
Hume pretende investigar fundamentalmente
dos temas:
- Determinar el alcance del conocimiento
humano
- En relación a la moral, descubrir
los principios y fuerzas que gobiernan nuestros juicios morales
Con el tiempo Hume fue abandonando la
influencia de Newton y adoptando un método mas descriptivo e histórico
que experimentar. Tal vez influyó en ello su desconocimiento de
la matemática, que hacía bastante improbable que le permitiera
comprender adecuadamente a Newton.
En lo que se refiere al conocimiento
Hume considera que todos los contenidos de la mente proceden de la experiencia.
Esas percepciones las divide Hume en impresiones e ideas. Las impresiones
son datos inmediatos de la experiencia (sensaciones). También son
impresiones las pasiones o emociones. Las ideas son copias o imágenes
atenuadas de las impresiones. Ambas se diferencian en la intensidad.
Según a partir de las impresiones
o ideas podemos establecer un criterio de discriminación para ver
cuando un problema es real o por el contrario es una mera cuestión
nominal. Si tenemos un término y no sabemos si la idea a la que
alude es válida Hume recomienda que busquemos la impresión
de la que deriva esa idea. Si no localizamos ninguna impresión el
término carece de significado.
Dentro de las impresiones distingue Hume
entre las que proceden de la sensación y las que proceden de la
reflexión. A su vez las ideas también pueden ser de la memoria
o de la imaginación. Las impresiones de sensación surgen
en el alma (mente) a partir de causas desconocidas e influyen en los sentidos
y hace que se perciba calor, frío, sed, hambre, placer o dolor.
De esta impresión surge en la mente la idea. A su vez la idea de
placer o dolor provoca nuevas impresiones que pueden ser de deseo o aversión,
de esperanza o de temor. Estas son las impresiones de reflexión,
derivan de las de sensación. El proceso a su vez puede continuar
haciendo que surjan nuevas impresiones e ideas. En cualquier caso siempre
las impresiones de reflexión van a derivar de las de sensación.
Las ideas pueden ser de la memoria o
de la imaginación. En ambos casos hacen surgir en la mente las ideas
a partir de las impresiones recibidas. Además las ideas procedentes
de la memoria tienen mas intensidad que las procedentes de la imaginación.
La memoria tiene la forma y el orden
de las impresiones originales mientras que la imaginación altera
la figura y la secuencia de esas impresiones. En cualquier caso una idea
lleva de forma natural a otra. Según Hume esto es algo universal
y permite establecer vínculos entre ideas particulares. Estos vínculos
siguen tres principios de asociación. El principio de semejanza,
el de contigüidad y el de causalidad.
Conclusiones de la teoría del conocimiento
Fenomenismo: reduce toda la realidad a
meros fenómenos (lo que salta a la vista). Por tanto no podemos
decir nada de las cosas mismas sino de las impresiones e ideas de las cosas.
Lleva a un cierto excepticismo, no podemos estar seguros de qué
es lo que nos rodea, de qué somos ni de la existencia de Dios.
Excepticismo: Hume distingue dos tipos
de excepticismo:
- Tradicional: él lo llama Pirronismo,
que se refuta con la vida misma. No es el que Hume reivindica, lo rechaza.
- Mitigado, consecuente o académico:
se trata de adoptar una actitud de precaución a la hora de iniciar
cualquier investigación. Deberíamos rechazar cualquier prejuicio,
buscar principios evidentes y avanzar siempre examinando cada paso que
demos. De esta forma podríamos llegar a conclusiones que merecieran
cierta confianza. Incluye también una actitud de cautela, consistiría
en investigar exclusivamente aquellos temas para lo que están adaptadas
nuestras capacidades mentales.
Teoría ética y política
La teoría del conocimiento de
Hume está al servicio de su teoría moral. Antecedentes: Shaftesbury,
Hutcheson y Butler, que nutren su moral, que analizan la moral y por otra
parte Newton. Hume intenta mezclar ambas influencias. Con el tiempo descarta
a Newton.
Cada vez mas se ocupa de cuestiones morales,
se muestra como un crítico feroz del Racionalismo y el Intelectualismo
morales. Desde su punto de vista el fundamento de los juicios morales no
es la razón sino el sentimiento, las emociones. La razón
no puede ser guía de nuestros juicios morales.
Según Hume de las relaciones de
ideas y de las cuestiones de hecho no se puede deducir juicio moral alguno.
Es necesario que se tenga algún interés que dirija nuestros
razonamientos y que lleve a utilizar estos razonamientos. Siempre que llevemos
a cabo un juicio moral deberemos buscar los sentimientos o pasiones que
nos lleven a actuar de esa forma. Por tanto la moralidad es fruto de sentimientos,
una acción virtuosa o viciosa es simplemente consecuencia de la
impresión de agrado o desagrado que provoca en nosotros. Ese sentimiento
moral se genera en base a dos elementos. Por una parte el hecho que se
juzga y por otra las cualidades personales del individuo. quien observa
una acción y emite un juicio moral se limita a comprobar las circunstancias
que tienen lugar y expresar su aprobación o desaprobación.
Este sentimiento es llamado por Hume simpatía. Ésta sería
común a toda la humanidad y por eso la mayoría de las personas
se manifestarán de acuerdo a la hora de juzgar una misma acción.
Según Hume para que los individuos aprueben o censuren la acción
ésta debe estar por encima de sus intereses particulares, debería
ser un observador imparcial. Éste deberá juzgar la utilidad
social de aquello que se juzga. Por tanto la utilidad se convierte en el
motivo que produce un sentimiento de aprobación o desaprobación
en los individuos. Este sentimiento podrá ser tenido por el resto
de los individuos, moral que se pretende objetiva.
La moral que pretende Hume supone que
todo el mundo, siempre que actúe de forma imparcial, juzgará
una misma situación de manera similar.
Hume lleva a cabo una crítica
de las teorías contractualistas que habían sido mantenidas
por Hobbes y Locke. Desde su punto de vista la sociedad no es fruto de
un acuerdo o pacto original. Los seres humanos viven en sociedad porque
ésta resulta mas favorable para conseguir el bienestar social.
La finalidad que guía a los seres
humanos a la hora de aceptar el gobierno es su propia utilidad. Si no hubiese
una autoridad desaparecería la seguridad y por tanto nadie estaría
dispuesto a mantenerse bajo ciertas normas. Toda sociedad que realmente
lo sea debe aceptar el predominio de la justicia. Para Hume ésta
está constituida por una serie de reglas generales de carácter
convencional que deben ser aplicadas de forma universal e inflexible.
La justicia no puede aplicarse según
conveniencia de los sujetos, existe para superar los inconvenientes que
plantea el egoísmo de los seres humanos. Así mismo, dado
que los deseos humanos son infinitos y los bienes escasos, también
desde ese punto de vista es necesaria la justicia.
La justicia en Hume está directamente
relacionada con el interés de las personas. Las reglas de
justicia surgen de un conflicto de intereses. Por una parte los individuos
no comparten su aplicación cuando se trata del interés personal.
Por otra parte entienden que una comunidad exige poner límites
a ese interés personal. En consecuencia se llega a un acuerdo o
convención para que sea posible satisfacer el máximo de intereses
personales dentro de la comunidad.
Hume no aclara cómo es posible
poner de acuerdo a los individuos en torno a unas reglas que pueden ir
en contra de sus intereses.
La justicia impone unas reglas mínimas
en toda sociedad, sea simple o compleja. Estas reglas se pueden reducir
a tres:
1. Mantenimiento de la estabilidad de
la propiedad
2. La necesidad de consentimiento para
transferir la propiedad
3. El cumplimiento de las promesas< |