Neoclasicismo.
Movimiento pictórico entre los
años 1770-1880, marcado por la Razón y la Ilustración.
Reflejo del espíritu empírico y racional. (La Revolución
francesa). Su origen podríamos encontrarlo en las excavaciones realizadas
en Pompeya y Herculano y a la labor de un buen número de eruditos
y arqueólogos responsables de haber introducido la moda en algunos
círculos nobiliarios, aunque más allá de una mera
oscilación del gusto o de la moda de un estilo, debemos verlo como
una compleja propuesta de cultura basada en la primacía de la concepción
clásica del arte, en el elogio intelectual a la antigüedad,
y en la búsqueda para lo artístico de un papel decisivo en
la configuración de los valores cívicos y sociales.
El Neoclasicismo es una pintura concebida
para deleitar los sentidos, no el intelecto. Desarrollo de la pintura histórica
y sus momentos ejemplares, especialmente de la Roma Republicana. En la
estética neoclásica se aplicarán las normas racionalistas
del teatro clásico francés de Moliere o Racine: La regla
de las tres unidades. Una acción ha de desarrollarse en un solo
espacio, en un momento unitario que es el mismo que corresponde a la representación,
y ha de centrarse en una acción y no en varias historias de los
personajes. En este estilo el protagonismo lo tiene una línea nítida,
pura, que describe volúmenes perfectos y formas muy delimitadas,
lo que no sólo se aplica a los retratos, en los que se apreciará
el gusto por la moda Imperio en los vestidos y peinados femeninos, sino
también, en otros temas, donde se observará un estilo petrificante
y de frialdad, en donde las figuras se encuentran aisladas.
El pintor más representativo de
este estilo será, sin duda:
JACQUES LOUIS DAVID. 1748-1825.
Aunque la mayor parte de su pintura se
desarrolla en el siglo XVIII, Siglo de las Luces, de la Ilustración,
David no fue un pintor de la Ilustración, pero lo más destacable
de su obra si fue una consecuencia de los criterios forjados por el pensamiento
ilustrado. Creó su propio estilo, recuperando las líneas
clásicas (ideal miguelangelesco) y la precisión y limpieza
rafaelescos, que serán los modelos de los pintores neoclásicos.
El pintor neoclásico será un excelente dibujante que recibirá
su formación en academias como la de Viena, en la que David
ingresó en 1765, pintor que cambió la sensibilidad plástica,
aunque tardó una década en implantarse y que, fue nombrado
director de la Academia de Francia en Roma en 1775, adonde se dirigieron
ambos en ese mismo año. Un tiempo después regresa a Paris
y tras obtener fama pintando algunas obras como el Belisario, comienza
en 1781 a elaborar una de las obras transcendentales del pintor, que no
concluiría hasta 1785:
-
“El Juramento de los Horacios”: En
esta obra va a recrear la historia de tres hermanos que van a luchar por
su patria; un espacio, el interior de una casa patricia; un momento,
el que el padre elige para que los jóvenes juren fidelidad sobre
sus espadas. El momento dramático se encuentra en el centro geométrico
de la escena y a los lados, compensada por completo la masa de las mujeres
de la casa, afligidas por la marcha de los muchachos; al otro lado el padre
y los soldados que esperan su partida. El cómo está tratada
esta pintura es la auténtica revolución: el PATHOS. La figura
tiene un tratamiento anatómico. Cada arcada circunscribe un grupo
de personajes. Las figuras femeninas reflejan el ideal femenino, abatimiento,
dolor, miedo, mientras que las figuras masculinas representan el ideal
masculino, el valor y el coraje. Los colores son más fríos
que en Rubens (más cálidos y pasionales). Los grupos tienen
una perspectiva que recuerdan la escuela de Rafael, y las telas con líneas
rectas lejos de las oblicuas del barroco.
-
“Los amores de Paris y Helena”.1787. Figuras
frías, sentido de la profundidad y la perspectiva; se observa el
clasicismo en las cariátides.
-
“La muerte de Sócrates”. 1787. La
luz recuerda a Caravaggio con un foco enfocando la figura de Sócrates.
La figura de la izquierda al fondo, recuerda la que aparece en la muerte
de Cristo de Caravaggio (recuerdo del barroco), homenaje al arte de Poussin.
-
“Los lictores devuelven a Brutus los cuerpos
muertos de sus hijos”. 1789. La madre y las hijas representan el dolor
mientras que el padre representa la reflexión. Los capiteles toscanos,
propios de las construcciones romanas.
-
“La muerte de Marat”. 1793. Recuerda una
“Piedad Light”. El taburete de madera que contiene una inscripción
que recuerda a los romanos homenajeando a un personaje revolucionario.
El fondo gris es la auténtica novedad , la forma en la que está
tratado.
-
“Las Sabinas”. 1799.
Romanticismo
En arte, movimiento artístico
e intelectual europeo que se extiende aproximadamente desde 1800 hasta
1850. El romanticismo no puede ser identificado con un estilo singular,
con una técnica o con una actitud, pero sin embargo la pintura romántica
se caracteriza por una aproximación muy imaginativa y subjetiva,
intensidad emocional y por un carácter visionario u onírico.
Mientras que el arte clásico y neoclásico es mesura, claro
y completo en cuanto a la expresión, el arte romántico se
caracteriza por esforzarse en expresar estados de ánimo, sentimientos
muy intensos o místicos, así como por eludir la claridad
y la definición. En la elección de temas, los artistas del
movimiento romántico mostraron predilección por la naturaleza,
especialmente en su aspecto más salvaje o misterioso, así
como con asuntos exóticos, melancólicos o melodramáticos
que producen miedo o pasión.
Francia
En Francia el periodo de formación
del romanticismo coincidió con las Guerras Napoleónicas (1799-1815).
Los primeros artistas franceses de este estilo encontraron su fuente de
inspiración en los acontecimientos que les rodeaban. Antoine-Jean
Gros inició la transición del neoclasicismo al romanticismo
impulsado por el estilo sobrio de su maestro, Jacques-Louis David, quien
tenía un estilo más colorista y emotivo, influido por el
pintor flamenco barroco Rubens. La principal figura del romanticismo francés
fue Théodore Géricault, que además llevó las
tendencias dramáticas y coloristas al estilo de Gros y cambió
el sentido heroico de los cuadros de batallas por el del sufrimiento. En
su Coracero herido (1814) un soldado, en medio de una humareda, se desmaya
en el campo. Las poderosas pinceladas, la luz y los tonos oscuros acrecientan
el sentido de aislamiento y vulnerabilidad; y esto para Géricault
y otros pintores románticos constituía la esencia de la condición
humana.
La obra maestra de Géricault,
La balsa de Medusa (1818-1819), retrata a escala heroica el sufrimiento
de la humanidad, un tema del que se hizo eco el pintor romántico
francés, Eugène Delacroix, en su Masacre en Quíos
(1824). Delacroix adopta a menudo temas de la literatura, pero resalta
los que tienen más transcendencia literaria o didáctica con
el uso de colores que crean un efecto de energía pura o emoción
comparado con la música. Rechazando el énfasis neoclásico
sobre la forma y los rasgos, utiliza medios tonos obtenidos de la yuxtaposición
de un color con su complementario y no del oscurecimiento de uno de ellos.
Su Muerte de Sardanápalo (1827), inspirada en una obra del poeta
romántico inglés lord Byron, lo detalla con precisión,
pero la acción es tan violenta y la composición tan dinámica
que el efecto es un caos hundiendo la inamovible e indiferente figura de
un rey agonizante.
La balsa de la medusa (c)
Inglaterra
En Inglaterra, así como en Alemania,
los paisajes impregnados de un sentimiento romántico se convierten
en la principal expresión de la pintura romántica, aunque
los artistas ingleses fueron más innovadores en estilo y en técnica.
Samuel Palmer pintó paisajes que se distinguen por una inocente
simplicidad en cuanto a su estilo así como por un sentimiento religioso
que deriva de Blake. John Constable, proveniente de un entorno natural
salvaje asociado con muchos poetas y pintores románticos, dotó
a los paisajes ingleses de un profundo sentimiento. Fue el primer gran
artista en trabajar al aire libre y en llevar al lienzo la frescura de
la visión a través del uso de colores luminosos y llamativos
a base de pinceladas densas. Joseph Mallord William Turner ("incendio del
Parlamento") expresó la visión más radical de todos
los artistas románticos. Comenzó con paisajes que se remontan
al pintor francés del siglo XVII Claudio de Lorena, pero transformó
algunas de sus obras tardías como Tormenta de nieve: barco de vapor
de Harbour Mouth (1842), en una mezcla de efectos atmosféricos de
luz y color, mezcla de nubes, niebla, nieve y mar en un torbellino en el
cual los diferentes objetos se diluyen.
Delacroix, Eugène (1798-1863),
pintor francés cuya obra constituye un gran exponente del romanticismo
del siglo XIX y cuya influencia se extendió hasta los impresionistas.
Delacroix nació el 26 de abril
de 1798 en Charenton-Saint Maurice, y fue discípulo del pintor francés
Pierre Guérin. Recibió una formación neoclásica
dentro de la escuela del pintor francés Jacques-Louis David, pero
su estilo se vio influenciado por el rico colorido y la opulencia de maestros
anteriores, como Petrus Paulus Rubens y Pablo Veronés. También
absorbió el espíritu de su contemporáneo Théodore
Géricault, cuyas primeras obras representan la acción violenta,
el amor a la libertad y el romanticismo en ciernes del turbulento periodo
postnapoleónico.
La carrera artística de Delacroix
empezó en 1822 cuando su primer cuadro, Dante y Virgilio en los
infiernos (1822, Louvre, París), fue aceptado en el Salón
de París. En 1824 obtuvo un gran éxito popular con Las matanzas
de Kíos (Louvre), que representa el tema heroico de la lucha de
los griegos por la independencia. En 1825 viajó a Inglaterra donde
estudió la obra de los pintores ingleses. La influencia de Richard
Parkes Bonington, que pintaba con colores brillantes, se manifiesta en
obras posteriores de Delacroix como La muerte de Sardanápalo (1827,
Louvre). Esta exuberante obra de madurez, de gran colorido, violencia y
fastuosidad, muestra a mujeres, esclavos, joyas y telas combinados en una
composición delirante, casi orgiástica. El tema del cuadro
es la decisión que toma un rey de la antigüedad de destruir
sus posesiones (incluidas sus esposas) antes de suicidarse.
Su obra más romántica y
tal vez la más influyente es La libertad guiando al pueblo, también
conocida como La barricada (1830, Louvre), una glorificación semialegórica
de la idea de libertad. Este cuadro, que le valió la Legión
de Honor, confirmó la clara división entre la pintura romántica,
que resaltaba la importancia del color y el espíritu, y el concurrente
neoclasicismo (de cuyo desarrollo Jean Auguste Dominique Ingres fue una
de las figuras prominentes), que hacía más hincapié
en la importancia del dibujo y en el distanciamiento respecto al tema.
Delacroix fue durante toda su vida el
pintor romántico más importante de Francia. Un viaje al norte
de África en 1832 le proporcionó un amplio repertorio temático
que plasmó en más de 100 cuadros de gran sensualidad. Recibió
además muchos encargos oficiales para hacer murales y decorar el
techo de diversos edificios gubernamentales. Muchas de sus últimas
obras, en especial las pinturas de animales, escenas de caza y temas marinos,
son excepcionales, pero otras exhiben una cierta aridez en su ejecución
y falta de inspiración. También ilustró varias obras
de William Shakespeare, Walter Scott y Johann W. von Goethe.
La técnica de Delacroix, de grandes
contrastes de color, que aplicaba con pequeños golpes de pincel
creando un particular efecto de vibración, influyó de forma
importante en los impresionistas. También es célebre por
sus Diarios, en los que se manifiesta su talento literario y expresa sus
opiniones sobre el arte, la política y la vida. Delacroix murió
el 13 de agosto de 1863 en París.
Géricault, Théodore (1791-1824),
pintor francés muy influyente en su época y uno de los
principales y primeros artistas del romanticismo del siglo XIX.
Nació en el seno de una acaudalada
familia de Ruán, fue discípulo de los pintores franceses
Carle Vernet y Pierre Guérin y estudió en Italia entre 1816
y 1817. Su obra muestra una clara influencia de Miguel Ángel y otros
pintores del renacimiento italiano, así como del maestro flamenco
Petrus Paulus Rubens. Sus primeras obras pusieron ya de manifiesto unas
características que le apartaban de los pintores franceses neoclásicos
como Jacques-Louis David y que pronto le valieron el reconocimiento como
líder de los románticos. Su Oficial de cazadores de la guardia
imperial a la carga (1812, Museo del Louvre, París), su Coracero
herido (1814, Louvre) y La carrera libre de caballos (1816-1817, Museo
Thyssen-Bornemisza, Madrid, España) muestran una acción violenta,
un diseño atrevido y un dramatismo cromático de gran poder
emotivo. Tales características se intensifican en su lienzo La balsa
de la Medusa (1818-1819, Museo del Louvre), de grandes dimensiones y expresión
sobrecogedora. En 1816 el barco Medusa, del gobierno francés, naufragó
a causa de una tempestad, y muy pocos de sus tripulantes lograron salvarse
después de muchos días a la deriva en una balsa improvisada.
Géricault pintó el momento culminante del episodio: cuando
los náufragos avistaron el barco de salvamento. La combinación
inquietante de figuras idealizadas y la agonía que plasma con extremado
realismo, así como su gigantesco tamaño y la minuciosidad
de los detalles desataron una tormentosa controversia entre los artistas
de tradición neoclásica y los que tenían una opinión
diferente sobre los temas que debía tocar la pintura. Géricault
rompió en este cuadro con todas las reglas del neoclasicismo, excepto
las de la composición.
En 1820 viajó a Inglaterra, donde
pintó el Derby de Epsom (Museo del Louvre). Cuando murió
estaba trabajando en una serie de retratos de enfermos mentales, lo cual
pone de manifiesto el interés de los artistas románticos
por los trastornos psíquicos y las neurosis. También realizó
varias estatuillas en bronce, una excelente serie de litografías
y cientos de dibujos y bocetos en color.
GERICAULT (1791-1824)
Vive en Florencia y Roma, donde estudia
la pintura clásica (Miguel Angel, Rafael, y el barroco Rubens).
Obsesión por captar el dinamismo y el estudio de los animales. Importancia
del movimiento. Estudia el movimiento en la pintura barroca.
"La balsa de la medusa" (1818-19) se
trata de un hecho histórico, de la balsa hecha con las astillas
del naufragio del Medusa, que iba a Senegal y tuvo un motín. Al
fondo se ve el Argus, barco que los rescató. Hay un contraste de
fuerzas, carácter inestable de la balsa, que evita que se hunda.
Hay una pirámide de cuerpos sin vida. Ideal clásico
en los cuerpos, estudio de anatomía. Michelet hizo una ejemplificación
política diciendo que esa balsa era toda Francia. Es un juego de
contrarios, hay una constante contraposición de fuerzas: esperanza
(Argus) / desesperación (muerte), viento/olas, vida/muerte. A medida
que se avanza en el cuadro aparece la vida.
"Oficial a caballo" : estudio de las
manchas. "El cleptómano": rostro desencajado. Es un
homenaje a la pintura barroca.
DELACROIX
Discípulo de Gericault. Personaje
serio, de gran imaginación y sentimientos, muy soberbio y muy viajero
(Inglaterra, Holanda, España y Norte de África). Tiene una
gran colección de óleos, dibujos y acuarelas. Le influye:
Shakespeare, Lord Byron, Chopin y la literatura medieval. En algunas de
sus obras se subraya el ideal nacionalista, interés por subrayar
la presión de los pueblos, lucha contra la injusticia.
"Muerte de Sardanápalo": era una
asirio que es asediado por los Medos y asesina a sus concubinas y se suicida.
Siente un placer en la contemplación de la muerte.
"Caza del tigre": pintoresco, orientalismo,
movimiento.
"Libertad guiando al pueblo" (1830):
documenta la insurrección de la restaurada monarquía borbónica
en la revolución liberal del 30. Es la representación de
la burguesía y el proletariado contra la nobleza. Se trata de una
composición triangular, en primer término los muertos.
Libertad guiando al pueblo(c)
Realismo
Courbet, Gustave (1819-1877), pintor
francés muy prolífico y de gran influencia que, junto a sus
compatriotas Honoré Daumier y Jean François Millet, fue pieza
fundamental en el origen de la escuela realista de pintura del siglo XIX.
Hijo de una familia acomodada de agricultores
del Franco Condado, Courbet nació el 10 de junio de 1819. Llegó
a París alrededor de 1840, según parece para estudiar derecho;
sin embargo, se dedicó a pintar, cosa que aprendió copiando
las obras maestras del Museo del Louvre. En 1850 expuso Los picapedreros
(1849, en la Gemäldegalerie de Dresde, destruida por un bombardeo
en 1945), cruda representación de unos obreros arreglando una carretera.
En esta obra Courbet evita deliberadamente el elemento exótico,
de gran carga emocional, característico de la tradición romántica
y no sigue las reglas de composición de la pintura académica.
Siguió escandalizando a los académicos con su obra de enormes
proporciones Entierro en Ornans (1850, Museo d'Orsay, París), en
la que un friso de campesinos pobremente vestidos rodea una tumba de grandes
proporciones. El desafío a las convenciones se hace aún mayor
en otra pintura de colosal tamaño, El estudio del artista (1855,
Museo d'Orsay), que subtituló Alegoría real sobre siete años
de mi vida artística. En el centro se halla retratado el propio
Courbet pintando un paisaje, con un niño, un perro y una voluptuosa
mujer desnuda; a la izquierda, un grupo de personajes con aire aburrido
le ignora manifiestamente; a la derecha, una multitud de amigos llenos
de vida y entusiasmo admira su obra. En esa misma época publicó
un provocativo manifiesto en el que exponía con todo detalle su
credo social y realista sobre el arte y la vida, que le proporcionó
una gran popularidad.
Para entonces su estilo ya estaba totalmente
maduro y se caracterizaba por una técnica magistral, una paleta
limitada aunque vigorosa, composiciones sencillas, figuras de modelado
sólido y severo (como puede apreciarse en los desnudos) y gruesos
trazos de pintura muy empastada que a menudo aplicaba con espátula,
lo cual se manifiesta sobre todo en los paisajes y las marinas.
Courbet, tan radical en política
como en pintura, fue nombrado por la revolucionaria Comuna de París
en 1871 director de los museos de la ciudad, puesto desde el que logró
salvar las colecciones del Louvre del incendio de las Tullerías
y del saqueo de las masas. Sin embargo, tras la caída de la Comuna,
Courbet fue acusado falsamente de haber permitido el derribo de la columna
triunfal de Napoleón ubicada en la Plaza Vendôme; fue encarcelado
y condenado a pagar la reparación. En 1873 fue obligado a expatriarse,
se trasladó a Suiza y allí continuó pintando hasta
su muerte, el 31 de diciembre de 1877 en Verey.
Daumier, Honoré (1808-1879),
pintor y caricaturista francés, cuyas obras, de gran crudeza y dramatismo,
tratan lo cotidiano desde una óptica muy marcada de protesta social.
Daumier nació en Marsella y de
niño se trasladó con su familia a París. Trabajó
en un tribunal de justicia y en una librería, y después estudió
dibujo y pintura. Comenzó su carrera artística dibujando
para anuncios publicitarios. Fue empleado de la revista cómica La
Caricature y adquirió fama por sus litografías de descarnada
sátira política. Una de esas caricaturas, publicada en 1832,
mostraba al rey, Luis Felipe I de Orleans, como Gargantúa (el gigante
legendario de la obra de François Rabelais), lo que le valió
a Daumier seis meses de cárcel. Más tarde satirizó
a la sociedad burguesa en una serie de litografías publicadas en
el periódico Le charivari y volvió a la sátira política
durante la Revolución de 1848. Las esculturas de escayola (yeso)
y bronce que hizo para utilizar como modelos de sus dibujos de diferentes
personas son muy valoradas por coleccionistas y galerías.
Daumier fue un dibujante de gran talento
y muy prolífico, ya que realizó alrededor de 4000 litografías,
300 dibujos y 200 pinturas. Entre sus principales obras, no fechadas, se
incluyen La república, Los ladrones y el asno (Louvre, París)
y El levantamiento (Colección Phillips, Washington). Daumier tuvo
un gran número de imitadores, pero ninguno de ellos alcanzó
la profundidad y agudeza de su estilo.
Millet, Jean-François (1814-1875),
pintor de género y paisajista francés, nacido en Gruchy.
Inició sus estudios de pintura en Cherburgo y más tarde,
en 1837, estudió en París con el pintor francés Paul
Delaroche. Después de residir doce años en París y
Normandía, Millet se unió a la escuela de Barbizon de artistas
paisajistas. Allí pintó algunas de sus obras más célebres
de campesinos trabajando en el campo, entre las que se incluyen Las espigadoras
(1857, Museo del Louvre, París) y El Ángelus (1857-1859,
Museo D'Orsay, París), así como El sembrador (1850) y Los
plantadores de patatas (1862), ambos en el Museo de Bellas Artes de Boston.
Aunque Millet no pretendió plasmar una protesta social a través
de su obra, los temas en los que centró su trabajó provocaron
de forma inevitable tal interpretación.
Las espigadoras. Millet (c) Museo del Louvre. Paris
Corot, Jean-Baptiste-Camille (1796-1875),
pintor francés, conocido sobre todo por sus paisajes realistas y
románticos. Su obra anuncia el impresionismo.
Nació en París el 16 de
julio de 1796. Del pintor de paisajes académicos Victor Bertin aprendió
los principios de composición clásicos, que caracterizan
los paisajes sosegados y bien estructurados que pintó entre 1825
y 1828 en Italia. Ejemplos de esta etapa son Forum (1826) y el Puente de
Narni (1827), ambos en el Museo del Louvre, París.
Desde 1828 hasta su muerte, Corot vivió
en París. Durante los meses cálidos del año recorría
Europa haciendo pequeños esbozos al óleo que, como los de
la escuela de Barbizon, están entre los primeros paisajes franceses
pintados directamente del natural. Estos apuntes poseen una estructura
muy cuidada y una gran sensibilidad para la luz natural. Durante el invierno
trabajaba en su taller, en grandes obras de salón de tema bíblico
o histórico. En 1845, tras haber logrado un gran éxito de
crítica, comenzó a vender su obra. Después, sus paisajes
se fueron convirtiendo en creaciones más imaginarias, bañados
por una vaporosa atmósfera romántica conseguida a través
de tonalidades plateadas y pinceladas suaves. Ejemplos de este estilo protoimpresionista,
que le haría famoso, son las versiones de la Villa de Avray, lugar
donde vivía, y Recuerdo de Mortefontaine (1864, Museo del Louvre).
Aunque tendía a repetir el estilo con el que había alcanzado
el éxito para satisfacer las demandas populares, también
pintó obras tan extraordinarias como El campanario de Douai (1871,
Museo del Louvre) en el estilo clásico de su primera época.
No faltan en su obra los retratos y los estudios de figuras humanas. Corot
gozó del favor del público y oficial, y los grandes escritores
de la época como Baudelaire o Gautier le dedicaron artículos
elogiosos. Fue un hombre sencillo y generoso con sus amigos y alumnos,
tanto en lo que se refiere al dinero como al tiempo (llegó incluso
a firmar cuadros de compañeros poco afortunados), lo cual le valió
el sobrenombre de père Corot (padre Corot). Murió el 22 de
febrero de 1875 en París.
EL REALISMO
Surge como reacción al neoclasicismo
y al Romanticismo. Su objetivo fundamental es el de plasmar la verdad sin
concesión hacia lo ideal, lo fantástico, lo historicista.
Entre 1840-1880 surgen literatos, pintores,
… que comienzan a reparar en el hombre cotidiano, en la realidad inmediata.
Pasa a un primer plano el hombre, como digno de ser representado. Es una
época además de grandes avances tecnológicos, ferrocarril,
luz de queroseno, el telégrafo, …
El realismo fue un movimiento muy criticado
porque va contra las instituciones, motivo por el cual tuvieron que reorganizarse.
Courbet creó el pabellón de los rechazados.
Características:
1. Atención hacia lo cotidiano,
lo real, rechazando lo artificial. Tan sólo se toman como ideales
los artistas del pasado del realismo y el naturalismo italiano como Caravaggio,
cuyo crudeza es tomada como punto de partida, y también la pintura
holandesa.
2. Se desprecia el color brillante,
propio del Neoclasicismo y del Romanticismo y se prefieren ocres y oscuros.
Courbet pintaba con espátula.
3. Arte y política: se suceden
una clase de acontecimientos, 1848 cae Luis Felipe de Orleans, proclamándose
la II República, que es cuando surgen los movimientos obreros,
1871 III República con la Comuna de París. Conciencia
de clase, paralelamente a Marx y Engels. El movimiento realista no pretende
reivindicar nada, quiere tomar conciencia de, es un compromiso pero no
reivindica nada. Por ejemplo: el protagonista de un cuadro puede ser una
lavandera, unos campesinos rezando el Angelus.
4. La caricatura nace del Realismo
(Honoré Daumier).
5. La fotografía, el daguerrotipo
como antecedente del cliché fotográfico, condicionan el desarrollo
de la Hª de la pintura. Muchos artistas se apoyaban en la fotografía,
utilizando muchos de sus enfoques. Bodelaire decía: "la Industria
fotográfica era refugio de todos los pintores fracasados, demasiado
poco dotados y fracasados en sus estudios".
6. El fenómeno de la luz
es muy importante, el estudio de la noche, …
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