RENACIMIENTO.
1. Análisis del término
“Renacimiento”. Historiografía y crítica.
2. El Renacimiento en Italia. La recuperación
de la antigüedad. La nueva valoración del arte y del artista.
El artista y el público. El mecenazgo artístico en las cortes
italianas. Las Academias y la teoría artística.
La península
italiana nunca se había visto implicada íntimamente en la
corriente internacional del gótico. Sus manifestaciones góticas
tienen un carácter muy particular, siempre más ligado a su
propia tradición románica y clásica que a las evoluciones
estilísticas de Francia, el gran eje rector del estilo gótico.
Durante el Trecento, la inquietud diferenciadora había ido planteando
las bases de una renovación del arte, que conmocionó sus
cimientos hasta llegar a preguntarse por la esencia misma de este arte
y de sus artífices, en especial por el papel de los pintores como
agentes intelectuales que deseaban ser incluidos en la élite de
la cultura y la alta sociedad. La ruptura, pues, no llega de la nada, sino
que hunde sus raíces en la elaboración teórica de
personajes como Francisco de Asís, los frescos de Gioto y las esculturas
de los Pisano. Los grandes pilares de la ruptura, o de la renovación
si se quiere, son varios. El eje más llamativo es el humanismo,
entendido como un nuevo enfoque de la visión teocrática de
la sociedad y el cosmos hacia el papel central del hombre y sus actos.
La anatomía del hombre fue objeto de cuidadoso estudio por parte
de los científicos, que dibujan uno a uno sus descubrimientos. La
maestría necesaria para estos dibujos confundió frecuentemente
el papel del científico con el del pintor, que adquiere por esta
causa una relevancia inusitada hasta ese momento. Un pintor debía
tener además profundos conocimientos de mitología historia
y teología, para estar capacitado en la representación decorosa
de las historias que había de narrar. Este volver a centrarse en
lo humano no significa en absoluto un abandono de lo divino; bien al contrario
lo divino es revisado desde la perspectiva humana para dotarlo de una mayor
significación: Dios trata de hacerse inteligible a la razón
humana, en vez de limitarlo a la emoción de la fe. El mecanismo
de la recuperación de la razón tuvo sus apoyos en la reintroducción
de la sabiduría clásica: los textos de la antigüedad
que se conservaban se traducen. La caída de Constantinopla a manos
sarracenas provocó un éxodo masivo de artistas e intelectuales
bizantinos, que se instalan en Italia y llevan con ellos nuevos manuscritos
clásicos conservados por los árabes, la sabiduría
helenística, los conocimientos de cábala y astrología
oriental, etc.
Del helenismo proviene la enorme influencia
de las escuelas neoplatónicas filtradas por el cristianismo, que
proponen una adaptación del Demiurgo y el orden cosmológico
platónico y aristotélico, equiparándolo a la figura
de Dios y Jesucristo. El peso de la tradición clásica indujo
a denominar la pintura de este estilo, como pintura alla anticqua, puesto
que la modernidad, entendida como avance y desarrollo de los presupuestos
góticos, se centra en la pintura flamenca, la pintura alla moderna.
El patrocinio de la iglesia sobre las artes sigue siendo mayoritario pero
abandona el monopolio, así, las florecientes repúblicas mercantiles
se llenan de familias de comerciantes que establecen auténticas
dinastías, como los Médicis, que apoyan su poder en la banca
internacional, el control de las rutas marítimas y el prestigio
que les otorga ser mecenas de artistas y científicos. Gracias a
esta entrada en escena de un nuevo mecenazgo se produjo un aumento de los
géneros, que hasta ese momento se había limitado a la pintura
religiosa, se inicia con gran fuerza el esplendor del retrato, puesto que
los mismos que pagan el arte, desean contemplarse en él. Se introducen
mitologías frecuentemente con trasfondos religiosos, incluso mistéricos,
de difícil interpretación excepto para círculos restringidos
: Es el caso de la sofisticada obra de Botticcelli, “El Triunfo de la Primavera”.
El Renacimiento es además, uno
de los primeros movimientos en tener conciencia de época, es decir,
sus integrantes sé autodenominan hombres del Renacimiento, como
inauguradores de una nueva edad, la Edad Moderna, por oposición
a la que identifican ya como Edad Media, nexo de transición entre
el esplendor de su propia época. Es en este periodo cuando los artistas
empiezan a firmar sus obras, sus datos biográficos son recogidos
por los especialistas en arte, sus teorías pictóricas componen
tratados de gran elaboración intelectual... El mito del Genio Moderno
inicia su proceso en estos años, con destellos como Rafael o Leonardo,
el hombre que todas las Cortes se disputan, el Renacimiento se organiza
tradicionalmente en dos hemisferios, el Quattrocento o siglo XV, y el Cinquecento
o siglo XVI. La delimitación no es exacta y los rasgos de uno y
de otro pueden estar presentes en ambos, sin embargo si es posible agrupar
por similitud de intenciones a los autores de uno y otro siglo, aparte
de su propio esplendor, Italia fecundó los Renacimientos de otros
países, como España o Francia.
Tema 2.
Se produce una ruptura con la Edad Media
y vuelta al mundo clásico aunque esto no ocurre bruscamente. No
hay uniformidad de criterios del Renacimiento en cuanto a su fecha de aparición,
hay disparidad de criterios en cuanto al siglo y en donde se origina. Hay
historiadores que hablaban de Renacimiento Carolingio, Renacimiento otomano,
Protorenacimiento (SXII).
1.401 Florencia. Fecha simbólica
tomada como punto de partida del comienzo del Renacimiento. En este año
se celebró un concurso para realizar las puertas del Baptisterio
de Florencia. A lo largo de todo este siglo, Florencia se va a convertir
en el centro principal. En el S. XVI la supremacía pasa a Roma (sede
del Pontificado) que adquiere mayor relevancia. En este Siglo se distinguen
dos etapas fundamentales:
a) Un primer momento (las dos primeras
décadas) de mayor plenitud, también llamado Alto Renacimiento;
es la época de los grandes genios.
b) Manierismo, entendido como
una crisis del Renacimiento, o como una experimentación en sentido
lúdico.
A finales del Quattocento se habían
descubierto en Roma los restos de la “Domus Aurea”, o Casa de Nerón.
Estaba recubierta de pinturas murales a pesar de estar semienterrada; por
su carácter de gruta, las pinturas que reflejaron este carácter
se denominaron “grutescas”.
Con las fuentes de inspiración
(restos del Imperio Romano), los artistas tratarán de recuperar
el carácter tridimensional, característico de la escultura,
abandonando la tendencia medieval de la abstracción y el planismo.
En pintura se trata de recuperar en un
espacio de dos dimensiones, las tres de realidad a través de la
perspectiva lineal de los pintores del Quattrocento: “Hacer que el cuadro
sea una ventana abierta al mundo”.
Buscan recuperar el volumen y plasmar
el espacio y, por tanto, una vuelta a la naturaleza (naturalismo). Un naturalismo
idealizado (eligiendo de las distintas posibilidades que le ofrece la naturaleza
para plasmar el ideal de belleza, eliminando lo occidental y subjetivo,
y quedándose con lo idealizado.
Ante las teorías teocéntricas
(Dios como centro del Universo), aparecen las teorías humanísticas
(el “hombre” como centro del Universo). Esto da una conciencia de la propia
valía que incidirá en el auge del retrato.
Hay un resurgir de las ciudades enriquecidas
a través del comercio y dirigidas por una nueva clase de “patricios”:
burgueses que por su enriquecimiento adquieren el status de nobles y
que, favorecerán a determinados artistas a través del mecenazgo.
Es importante esta labor. Los artistas
se verán como una nueva clase social. Empiezan a firmar sus obras
conscientes del interés de su trabajo, superando la categoría
de artesano que había predominado en la Edad Media, e incluso comienza
a escribir (teorizar sobre el arte) al sentirse tan seguros.
En su revisión de los clásicos
copian el punto de vista de Horacio: La pintura como la poesía.
La Academia de Platón es emulada por los Médicis formando
círculos académicos que estudiaban los principios platónicos
y de sus seguidores y armonizarla con los principios cristianos. El cambio
de las tendencias medievales, sin embargo, no fue brusca. Roma se convirtió
en viaje de estudios obligado para los artistas; así lo hacen por
ejemplo Brunellesqui, Donatello o Ghirlandaio.
En arquitectura, Alberti, recogerá
la teoría de Vitrubio “De Re Aedificatoria” y la adaptará.
Tema 3. El Quattrocento italiano. Los
inicios: el concurso de 1.401 en Florencia. Los grandes maestros del Quattrocento
florentino: Brunellesqui y la formación del nuevo lenguaje arquitectónico.
Los nuevos sistemas de representación plástica: Donatello,
Masaccio.
En 1401 hay en Florencia una gran actividad.
Se está trabajando en las obras de la Catedral y el Campanile que
en parte era de Giotto, del siglo anterior. El Baptisterio junto a la Catedral
es un edificio que presenta una arquitectura de planta central, de forma
octogonal que, por su forma clásica, se pensó que pertenecía
a un antiguo templete clásico. Se está trabajando también
en otras iglesias de la ciudad como la de Orsanmichele que, se utilizaba
como lugar de reunión de los distintos gremios y en la que faltaban
por poner unas esculturas alusivas a cada gremio en las hornacinas dispuestas
para ello. Entre 1.328 y 1.336 Andrea Pisano había construido en
bronce la puerta Sur del Baptisterio pero, sesenta años de convulsiones
políticas y peste hicieron que hubiera que esperar hasta 1.401 para
volver a considerar la construcción de la segunda puerta. En ese
año se convoca un concurso para adjudicar dicha obra; el concurso
consistía en hacer una placa en bronce con marco polilobulado y
un tema en relieve en concreto: el sacrificio de Isaac. Los finalistas
de este concurso fueron dos: Brunellesqui y Ghiberti, que resultó
ganador.
ESCULTURA.
GHIBERTI.
A partir de entonces Brunellesqui, debido
a la decepción, abandonaría la escultura para dedicarse a
la arquitectura en donde realizaría numerosas obras para el Quattrocento.
Ghiberti realizó el trabajo solo
procediendo a emular el proyecto de 28 paneles de Pisano, pero no su celeridad
en la ejecución del trabajo. Ghiberti va a vivir toda la mitad del
S. XV haciendo las segundas y las terceras puertas y la duración
de estas obras era a veces por cuestiones económicas, pero le da
la oportunidad de incluir en la obra la visión del espacio de artistas
como Masaccio y Brunellesqui.
La primera puerta de Ghiberti. Está
situada frente a la Catedral, trasladada después al Norte, sigue
en principio el formato de Pisano (artista gótico anterior) con
temas del Nuevo Testamento; escenas de la vida de Cristo en los cinco cuadros
superiores y los evangelistas y doctores de la Iglesia en los superiores.
Segunda puerta (Puerta oriental) 1.425-1.452
llamada Puertas del Paraíso. En ellas trabajará durante casi
veintisiete años a lo largo de los cuales irá introduciendo
cambios. Más cerca de la pintura que de la escultura se van a narrar
escenas del Antiguo Testamento y va a cambiar el formato, con cuadros más
grandes (desapareciendo el marco polilobulado (resto del gótico
anterior), y ampliando las figuras que, se mueven en un espacio más
holgado, porque Ghiberti ya ha asimilado las teorías tridimensionales
en las que las nuevas técnicas de fundición del bronce, ayudarán
a transmitir la espacialidad. Todo esto enlazaría con el culto a
la personalidad del autor en la propia obra. Ghiberti dejará una
serie de comentarios que son biografías de autores anteriores.
“Busto de Ghiberti en relieve”. Representación
del culto a la personalidad, vertiente del culto romano. No obstante, en
la elaboración de los relieves de las puertas existe una vacilación
en el concurso de 1.401 entre lo viejo y lo nuevo, donde no se abandona
del todo el goticismo anterior.
JACOPO DE LA QUERCIA. Siena 1.374-
1.438.
Fuera de Florencia es el único
escultor de categoría. Al igual que Ghiberti, pasó del estilo
Gótico al del Renacimiento temprano a mitad de su carrera, debido
principalmente a sus contactos con Donatello. En 1.406 recibe el encargo
de un sepulcro en la Catedral de Lucca, para Hilaria del Carretto. El orden
utilizado en el monumento funerario indica que algo está cambiando.
Tipología: Cama exenta,
no adosada, lecho sepulcral exento (frecuente en España y Francia
pero no en Italia) que se emparentaba con el gótico. El tratamiento
de la figura con unas proporciones estilizadas, alargamiento de la figura,
típico del gótico. En la decoración sin embargo, se
acude a las guirnaldas (presentes en monumentos romanos de la antigüedad);
importancia del volumen en la obra, (se trata de resaltarlas). Búsqueda
de la belleza en sus facciones, con sensación de paz y serenidad
que refleja el rostro; conciencia de que el hombre pervive después
de su muerte (a través de la memoria).
“La Fuente Gala”. Relieves significativos
de estos nuevos tiempos en los que se mezclan elementos paganos y cristianos.
La Madonna en el centro se encuentra flanqueada por pasajes del Génesis;
pero en los extremos se encuentran grupos escultóricos (Rea Silvia
– tema pagano), que recuerdan los orígenes de la ciudad.
“Puerta principal de la Iglesia de San
Petronio en Bolonia”. Escenas del génesis en las que el autor pierde
todo el resto de goticismo en el tratamiento de la anatomía humana,
más proporcionada. Placas que encuadran una iglesia medieval. Despertaron
la admiración de Miguel Angel.
NANNI DI BANCO. 1.384-1.421.
Un decenio después del concurso
de las puertas del baptisterio, este limitado clasicismo medieval es superado
por este joven artista. En estos años iniciales del S. XV colabora
con las obras de terminación de la Catedral de Florencia y las hornacinas
de la Iglesia de Or Sanmichele (el patrón de los gremios).
“Los cuatro santos coronados” “Quattro
coronati”. Tallados hacia 1.410-1.414 para una de las hornacinas del exterior
de esa iglesia, representan los patronos del gremio de los talladores de
la piedra, que sufrieron martirio en época de Diocleciano.
Tienen un punto de vista frontal por
parte del espectador, exentos y de cuerpo entero, el artista los
enmarca en un espacio pequeño utilizando una iconografía
de recuperación de la “gravedad romana”.
“Portada del transepto norte” Catedral
gótica de Santa María de la Fiore. Realiza su terminación.
El escultor introduce la imagen de la Virgen dentro de una mandorla (elemento),
restos del gótico anterior. Presenta un contrapposto con movimiento
en los paños aunque sus proporciones aún resultan góticas
por su alargamiento, el tratamiento de la belleza es de tipo clásico
( lo que demuestra que estamos ante un momento de transición), uniendo
ambos elementos de forma armónica.
ARQUITECTURA.
Su punto de partida se encuentra en Florencia
y en el mismo sentido no se desecha lo antiguo y se adapta lo nuevo de
forma radical, ya que hay obras medievales que se encuentran a medias en
las que hay que llegar a una solución de compromiso. Entre ella
la Cúpula de Santa María de Fiore, que presenta unos problemas
de estructura que sólo Brunelleschi sabrá solucionar. A la
tradición gótica se irán uniendo elementos inspirados
de la arquitectura romana (a través del Tratado de Vitruvio) de
forma progresiva: Bóvedas de cañón, cúpulas
de media naranja, etc... Parecería que el arquitecto se desentiende
de elementos religiosos y se guía por la razón (traducida
en geometría y matemáticas), y criterios puramente científicos.
Así el artista querrá crear un microcosmos similar a la creación
del Cosmos, creación divina.
Esto mismo de la arquitectura será
trasladado al urbanismo (trazado de nuevas ciudades), aunque las actuaciones
serán muy localizadas debido a la dificultad de llevar a cabo estos
proyectos, aunque se teorizará mucho al respecto.
BRUNELLESQUI, Filippo.
Artista polifacético y dedicado
a muchas actividades, conecta con los círculos más cultos
de Florencia (Cosme de Médicis, el Viejo), donde conecta con Donatello
y con el matemático Toscanelli, gracias a lo cual se le despierta
el interés por los problemas del espacio en la geometría,
y será en un viaje a Roma junto con él y con Donatello donde
descubrirá las ruinas romanas que estudiará “in situ”. De
aquí tratará de plasmar, no las ruinas estudiadas (que en
parte no le interesan), sino llegar al fondo de la cuestión y recuperar
la técnica y la forma de construcción romanas. Y eso es lo
que aplicará en su trabajo; intentará reducir el espacio
a número y geometría.
Dos obras, hoy desaparecidas, ya le hicieron
conocerle como el inventor de la perspectiva aplicada a la arquitectura:
Dos tablas rectangulares, en una de las
cuales pintó el Baptisterio de la Catedral (planta poligonal que
se confundía con un templo clásico). La parte correspondiente
al cielo la pintó en un tono más claro y le hizo un orificio
en el centro para poder ver la imagen reflejada en un espejo por la parte
de atrás de la tabla, con lo cual, la imagen invertida podría
mostrar cualquier defecto de simetría o deformación acentuado.
Este edificio le permitiría trazar una línea imaginaria central
que llevaría al punto de fuga. En la otra tabla pintaría
“Vista de la Plaza de la Signoría”.
Estas tablas sirvieron como “cartilla”
de estudio a los artistas de principios de siglo, y que serviría
de referencia, como lo explica Alberti en uno de sus tratados. También
se basaría en el Teorema de Euclides en el tratamiento del espacio.
En 1.419 se enfrenta con la terminación
de las obras de Catedral en las que faltaba por terminar la parte superior
del Transepto que presentaba el problema de que la primitiva planta (de
final del Trecento), se amplía representando la forma poligonal
del transepto que tenía un diámetro de 47 metros. No existían
piezas de madera con esa medida, al igual que el tambor. Es aquí
donde Brunelleschi fusiona el sistema romano con la tradición gótica.
La solución fue la coronación de la planta central de forma
poligonal del Baptisterio de “Santa María de las Flores” con una
estructura aérea que, basada en el Partenón de Roma, no hacía
uso de cimbras fijas, gracias a nervaduras encadenadas entre sí
y a ladrillos colocados en espinapez, todo en una doble bóveda con
intersticio en forma ojival. Para ello utilizó dos armazones: una
cubierta exterior ligera de aproximadamente 1 metro de grosor, y un esqueleto
interior concéntrico de unos cuatro metros. El proyecto, en su sentido
más básico, copió las bóvedas octogonales del
Baptisterio, con la cúpula dispuesta en torno a ocho aristas principales
y 16 secundarias, todas ellas unidas por medio de anillos horizontales
de ladrillo concebidos para absorber unas 25.000 toneladas de empuje lateral.
No se necesitó ningún contrafuerte adicional. En la convergencia
de todos los nervios, Brunelleschi va a situar una linterna. Formalmente
la cúpula es gótica en tanto que culmina en un punto de fuga
donde nuestra mirada se dirige hacia el infinito.
Formas Renacentistas:
“El Hospital de los Inocentes”.La arquería.
1.421 Galería consistente en una columnata formada por columnas
corintias y anchos arcos de medio punto (lo que permite una adecuada iluminación),
resultando una estructura muy ligera, y bóvedas vaídas. Para
acentuar la claridad y la medida de los elementos arquitectónicos
los resalta con el color de las enjutas de la arquería, en las que
se encuentran unos medallones de barro cocido policromado de della Robbia.
Está dividida en tramos cuadrados como sucesión de formas
cúbicas cubiertas en tramos abiertos.
- Planta en un cuadro.
- La altura es igual que el ancho y el
largo.
Brunellesqui se basará en el cubo
para expresar la unidad espacial. Se ve la preocupación del espacio,
cómo se puede dominar etc. Los elementos arquitectónicos
pueden estar inspirados en la antigüedad romana. En la parte superior,
ventanas coronadas por frontones.
“Iglesia de San Lorenzo”. 1.421- Construida
sobre la antigua basílica paleocristiana (como también se
verá en la del Santo Espíritu). Se trata de una planta basilical
con tres naves siendo la del centro más amplia que los laterales,
transepto y cabecera. Aplica un ajustado sentido de la geometría
y proporción que queda totalmente palpable y perceptible. Utiliza
dos colores (bicromía) en anchas “velas” de muro color crema tendidas
entre amplios espacios de pietra serena (una arenisca gris). Tiene una
cubierta plana con casetones y bóvedas vaídas. La proporción
de un arco de la nave central con la de las capillas laterales es de 2
a tres. Se crea el cubo ideal como en la arquería de los Inocentes:
arcos de medio punto, columnas corintias, con un trazo de entablamento
en la arquería de la nave central. La luz entra por un cristal blanco,
sin ningún obstáculo, que pone de manifiesto la claridad
de la estructura y la geometría en las líneas arquitectónicas.
“Iglesia del Santo Espíritu” 1.434
Brunelleschi proyectó el edificio para reemplazar una antigua iglesia
agustina. El rasgo más importante es la planta de su cabecera. La
manera de procurar que los brazos del crucero fueran exactamente idénticos
al presbiterio, de hacer correr una especie de nave lateral o pasadizo
alrededor de los tres y de colocar una cúpula sobre pechinas sobre
el crucero, da la sensación, al mirar hacia la cabecera de que nos
encontráramos en una iglesia de planta centralizada, tipo éste
muy extendido en la arquitectura romana. La bicromía utilizada le
dará más volumen. El arquitecto tuvo la intención
de terminar la parte de los pies de tal manera que se acentuara esta tendencia
centralizante. Todo el edificio quedó envuelto en una secuencia
ininterrumpida de naves laterales y capillas. Estas capillas constituyen
el rasgo más sorprendente del templo; aunque Brunelleschi
había huido antes de la forma absidal, esta vez la adoptó
para expresar de un modo más dinámico la relación
existente entre el espacio interior y sus límites (el muro parece
combarse bajo la presión exterior del espacio)
“Sacristía de San Lorenzo o Sacristía
Vieja” 1.421 Junto a la Iglesia de San Lorenzo. Su sencilla estructura,
un cubo perfecto rematado por una cúpula hemisférica, le
confiere una dignidad que la hace mucho más grata que la Iglesia
que le sirve de entrada. Se ve aquí la importancia de la perspectiva.
Al no producirse acumulación de elementos, el agobio no existe.
“Capilla Pazzi” en la Iglesia de la Santa
Cruz (Santa Croce). 1.430. Su exterior se encontraba inacabado en el momento
de la Conspiración de los Pazzi. Basado en formas geométricas,
dos cubos por dos cúpulas con bóvedas de medio cañón,
que a su vez ayudan a sostener una pequeña cúpula situada
encima de la abertura central, y decorado con tondos en terracota
de Lucca della Robbia.
“Rotonda de Santa María
de los Angeles”1.434. A los tres años, en 1.437 se suspendió
su construcción por cuestiones económicas, y ahora
sólo quedan los muros de la planta inferior. Hecha a partir de un
polígono regular, se trata de una iglesia de planta central cubierta
por una cúpula – la primera del Renacimiento- inspirada en las estructuras
circulares y poligonales de la época romana y paleocristiana. Los
pilares con pilastras adosadas, comunicarían solidez al edificio.
Arquitectura renacentista, palacio
florentino.
Se va a crear aquí una tipología
que se va a mantener en toda el área florentina.
“Palacio Pitti”. 1.487 Mandado
construir por el banquero Luca Pitti, rival de los Médicis pero
vendido a estos en 1.549. Está concebido como un bloque horizontal
dividido en tres bloques por las líneas de imposta. Sillares con
almohadillado rústico que le dan aspecto de fortaleza, planteado
como telón de fondo de una plaza. El punto de partida, la inspiración,
está en los castillos medievales, de los que extrae su aspecto rudo,
pero se diferencia en el orden, la distribución regular de los vanos
en cada uno de sus cuerpos frente a la anarquía presente en los
castillos medievales. Predominio del arco de medio punto. Aunque el proyecto
original se atribuye a Brunelleschi, el arquitecto Ammannati lo amplió
en el siglo XVI.
“Palacio Médicis” Michelozzo
El proyecto de Michelozzo recuerda todavía los antiguos palacios-fortaleza
florentinos – las ventanas de la planta baja fueron añadidas por
Miguel Angel setenta y cinco años más tarde- pero el tipo
ha sido transformado según los principios brunellesquianos. Los
tres pisos constituyen una secuencia gradual, constituyendo cada uno una
unidad por sí mismo; el inferior está construido en
almohadillado, en albañilería rústica, como el palacio
“Vecchio”, el segundo de los bloques es de superficie lisa con junturas
hundidas, (dentadas); la superficie del tercero es perfectamente lisa.
Encima del conjunto descansa, a modo de tapa, una cornisa muy saliente,
inspirada en la de los templos romanos y que acentúa la finalidad
de los tres pisos..
DONATELLO.1.386-1.466
Es el escultor más importante
del Quattrocento italiano y antecedente de Miguel Angel; tendrá
gran cantidad de seguidores que crearán tipologías diferentes.
Trabajará en la primera mitad
del S. XV, partiendo de su primera formación, en la puerta de la
Mandorla en la Catedral de Florencia. Después conoce a Ghiberti
y es posible que trabaje con él en la construcción de las
puertas del Baptisterio.
Se dedica íntegramente a la escultura,
entendida desde una gran variedad del uso del dejâ-vu. Los materiales
serán mármol, terracota, bronces, con tipologías distintas
en el hombre, representándolo desde la infancia hasta la vejez.
Comenzará su vida profesional trabajando
en encargos destinados a la Catedral y a Or Sanmichele junto a Nanni di
Banco; con frecuencia hubieron de enfrentarse los dos con los mismos problemas
artísticos y, sin embargo, las personalidades de ambos maestros
tuvieron muy poco en común. Sus coincidencias se pueden ver en los
Quattro Coronati de Nanni y el San Marcos de Donatello; ambos están
alojados en profundas hornacinas góticas, pero las figuras de Nanni
no pueden separarse de su espacio arquitectónico, pareciendo ligadas
a las pilastras que tienen detrás, mientras que el San Marcos no
necesita ya esta protección. Perfectamente equilibrado e independiente,
nada perdería de su inmensa autoridad si se le privase del marco.
Es la primera estatua desde la Antigüedad clásica, capaz de
manifestarse con plena autonomía, es decir, que ha recuperado todo
el sentido del clásico contrapposto.
Realizará uno de los primeros desnudos
del Renacimiento a gran tamaño así como, el primer monumento
ecuestre de gran tamaño fundido en bronce, que en pintura ya están
desarrollando otros artistas; lo que planteaba grandes problemas para aquella
época.
Va a participar en uno de los monumentos
funerarios humanísticos.
En Roma estudiará el retrato y
relieves romanos, rescatando ese sentido de las proporciones, dotando a
sus esculturas de un carácter propio, realizando una mezcla entre
realismo e idealismo, lo que dotará a sus estatuas de esa fuerza
interior que las caracteriza. Su producción hay que dividirla en
tres etapas según los viajes que realizó:
Florencia: Desde sus primeros años
de aprendizaje hasta 1.443.
Padua: 1443- 1.453 haciendo un par de
encargos y perfeccionando su técnica en la fundición del
bronce. Esta ciudad ayudará a la penetración de las formas
florentinas a otros ámbitos geográficos.
Vuelta a Florencia: 1.453
El hieratismo y la rigidez de esculturas
de maestros poco dotados hasta entonces, serán superados por la
expresividad y el carácter presentes en las esculturas carentes
de rigidez y con un tratamiento de los plegados de la ropa que dan sensación
de vida propia y ayudan a dar volumen. Esta forma de trabajar los paños
será utilizada más tarde en el barroco por Bernini. En sus
rostros el punto de partida será probablemente un modelo vivo.
Obras:
“San Juan”Precedente del Moisés
de Miguel Angel. A resaltar la ligera torsión del cuello y la cabeza.
“San Marcos” Véase el texto.
“David (de mármol). Encargo que
al final la Signoría de Florencia acabó colocando en
un lugar importante añadiéndole una inscripción que
decía “A los que luchan por su patria, los dioses les conceden la
fuerza necesaria para vencer a sus enemigos”. Lo que lo convierte en un
modelo a seguir. Estilísticamente presenta una cierta fragilidad,
con un tipo físico todavía relacionado con el gótico
internacional y un cierto realismo en su rostro. Juega un papel de símbolo
defensivo de la ciudad.
“David con yelmo” Bronce. Primera estatua
desnuda de tamaño natural completamente exenta, desde la antigüedad.
Su secreto reside en el elaborado yelmo de Goliat, provisto de visor y
alas, haciendo referencia a los duques de Milán, por lo que la estatua
debe interpretarse como un monumento público cívico- patriótico
que identifica a David con Florencia y a Goliat con Milán. Con su
magnífico contrapposto, si la figura transmite un profundo aire
clásico, se debe a su perfección anatómica; como en
las estatuas antiguas, el cuerpo nos habla con mayor elocuencia que la
cara que, considerando las producciones de Donatello, está singularmente
desprovista de individualidad.
“San Jorge” Or San Michele 1.415- 1.417.
Su nicho es menos profundo que el de San Marcos, y el joven santo- guerrero
sobresale ligeramente de él. A pesar de estar recubierto por la
armadura, el cuerpo y los miembros no son rígidos, sino admirablemente
elásticos; su postura, con el cuerpo cargando sobre la pierna avanzada,
traduce su disposición para el combate. Para acentuar la verticalidad
se ayuda del escudo, cuya cruz marca el eje vertical. La energía
reprimida del cuerpo se refleja en los ojos, que parecen escudriñar
el horizonte, en busca del enemigo que se acerca. La figura está
apoyada en un pedestal que representa el relieve de San Jorge venciendo
al dragón y esto es importante por la presencia del schiacciato
(“achatado”), técnica del relieve aplastado, invención del
artista, que crea la ilusión de una profundidad pictórica
infinita, consiguiendo mayor sensación de transparencia y espacialidad.
El relieve no sobrepasa la altura del marco. Con esto enlazará con
las preocupaciones espaciales de Brunelleschi y Masaccio
“Gattamelata”. 1.445-1.450 Piazza del
Santo Padua. Fue proyectado exclusivamente para perpetuar la fama de
un gran soldado. No es la autoexaltación de un monarca, sino un
monumento autorizado por Venecia, un honor especial a unos servicios leales
y distinguidos. En la figura se conjugan completamente el ideal y la realidad:
la armadura del general combina la construcción moderna con el detalle
clásico; la cabeza resulta poderosamente individualizada y, no obstante,
posee una nobleza de carácter auténticamente romana, que
podría estar basado en el retrato ecuestre de Marco Aurelio. Existe
grandes problemas técnicos: el caballo al paso desfilando a ritmo
lento.
“Altar de la Basílica de San
Antonio”. Padua. Altar de gran dimensión no se sabe cual era
el tipo original. Urna del altar decorado con escenas de la vida del Santo
y sobre el altar mediante una serie de sagradas esculturas como la Virgen
con el Niño rodeada por los santos en una conversación.
“Sagrada conversación”. La iconografía
podría poner en relación con el bizantino. Alargamiento de
proporciones, restos medievales, tratamiento de los pliegues detallista.
Los frentes del altar que reproducen escenas de la vida de San Antonio
tienen un relieve aplastado por la perspectiva geométrica y la arquitectura
resulta simétrica. Representa “El milagro de la mula” representa
la
que son paganos hasta que la mula
comulga produciendo un impacto en los
personajes que se quedan sorprendidos de este efecto sobrenatural. Da la
sensación de caos pero que luego en el marco arquitectónico
servirá para dar el sentido de equilibrio y dominio del espacio.
Tercera Etapa. Cuando vuelve, tenderá
cada vez más hacia una técnica más expresionista.
“Relieve del Púlpito” San Lorenzo
de Florencia. Relieve aplastado. La resurrección de Cristo
“La Virgen penitente” Impresión
de expresividad serena.
PINTURA DEL S. XV.
TRECENTO. Es la gran bisagra que
relaciona el particular gótico italiano iniciado en el duocento,
con los albores renacentistas del Quattrocento. En este interesante siglo
se transforman las leyes del arte occidental practicado en los últimos
mil años, para dar lugar al artificio mimético que se practicó
en Europa desde el S. XV hasta nuestro siglo. Es fundamental para entender
la pintura florentina del Cuatrocento, pues sino, no podríamos ver
la diferencia entre Fra Angelico y Massaccio, por ejemplo. Fue el siglo
de hombres como Petrarca, Dante, o Giotto.
Durante este siglo se van a desarrollar
dos escuelas diferentes, la florentina y la sienesa, cada una de ellas
ubicada en sendas repúblicas poderosas, pero ambas con características
comunes tales como son la individualización de los personajes, lejos
ya de los estereotipos practicados durante el medievo. A esta individualización
corresponde una mayor expresividad en los rostros y el gesto, lo cual marca
la separación de los tipos bizantinos practicados el siglo anterior,
hieráticos inmóviles en su dignidad eterna. También
se presta mayor atención al cuerpo con lo que se consigue una mayor
corrección anatómica, más realista, sin idealizar.
Esto implica introducir volumen y modelado en los cuerpos que inmediatamente
repercute en los objetos que lo rodean y en el fondo que deja de ser un
panel dorado para llenarse de paisajitos o interiores. En estos se practican
unas rudimentarias reglas de perspectiva, divergentes, que unifican escenas
de diferentes marcos relacionándolas entre sí mediante puntos
de fuga que sólo operan para las escenas seleccionadas. También
se innova en la temática: La aparición de un poder civil
fuerte, como son las repúblicas mercantiles, demandan unas obras
que respalden su imágen del poder. El resultado fueron frescos magníficos
como los del Palacio Comunal de Venecia, hechos por los hermanos Lorenzetti,
entre otros, o los del Palacio de Verano del Papa en Avignon. Otro campo
de avance será meramente técnico: Las técnicas al
Fresco se perfeccionan y resultan tan duraderas y brillantes como el mosaico,
al que a veces imitan en decoraciones murales. El fresco se complementa
con retoques “alla secca”, que permiten mayor detallismo. Además
el volumen implica la necesidad de sombras y gradaciones, por lo que se
abandona el color plano para introducir las gamas tonales de una manera
muy similar a como lo hará el impresionismo puesto que no hay sombras
proyectadas de color negro, sino coloreadas con gamas más intensas
o con colores complementarios.
La escuela florentina es la que mejor
aprovechará estos logros técnicos, puesto que el ambiente
en ella es muy intelectual. Giotto es su mejor exponente, y realiza en
sus ciclos al fresco verdaderos manifiestos pictóricos y teológicos
que causaron furor en su época por su innovación en la representación
de la figura en masa y volumen en tres dimensiones.
La escuela de Siena halla su mejor representante
en Simone Martini, el pintor de las Vírgenes elegantes y bellas.
En ella se estaba desarrollando una corriente de gótico internacional,
pintura que atendía al predominio de la línea, silueta y
un colorido muy intenso; pintura muy decorativa, lineal, resultando en
un principio más atractiva por los colores. La pintura sienesa es
inconfundible pues, sustituye la intelectualidad florentina por el sentimiento
religioso y humano.
Existe dos circunstancias que acaban con
el Trecento. La primera fue la epidemia de peste negra que en 1.348 provoca
una huida masiva de la población. Los artistas se trasladaron a
la Corte papal en Avignon, donde llevaron a cabo obras magníficas.
Un segundo receso tuvo lugar en 1.379, con la Revolución de los
Ciompi, campesinos contra el poder aristocrático y clerical, que
determina un periodo de crisis económica y social en el cual la
Toscana es sustituida en importancia cultural por Roma. Muchos artistas
se trasladaron a las costas mediterráneas del sur de Francia y del
Este español, lo cual determinará una proyección de
su estilo en el gótico italianizante inmediatamente posterior.
GIOTTO. Bondone 1.266- Florencia,
1.337
Pintor maestro del Trecento se
le considera el creador de la pintura moderna al acabar con la tradición
gótica anterior. Se inspirará en la naturaleza y con sus
obras influirá en los artistas del Quattrocento e incluso en Miguel
Angel. En 1.334 fue nombrado supervisor de las obras de la Catedral de
Florencia y empezó a trabajar en el Campanile, aunque su proyecto
fue modificado después. Al morir dejó su obra como referencia
para todos los artistas florentinos y sieneses del siglo XIV, aunque no
tuvo contnuadores importantes.
MASACCIO. Florencia 1.401-1.428.
Tommaso di Ser Giova Mone Cassai nace
en Castel San Giovani (actualmente San Giovanni Valdarno), el 21 de diciembre
de 1.401, más conocido como Masaccio (“tosco, pesado”). En 1.406
queda huérfano de padre, naciendo ese año su hermano Giovanni,
conocido como Scheggia, quien protagonizará “San Pedro sana con
su sombra” en la capilla Brancacci, obra maestra de Masaccio con la que
se abandona definitivamente el lenguaje goticista y se da paso al Quattrocento.
Es un encargo de Felice, un miembro de la familia florentina Brancacci,
que estaba cargo del patronato de la capilla. Deseoso de demostrar su poder
frente a los Médici, encargó la decoración de la capilla
a la derecha del transepto de la iglesia de Santa María del Carmine.
Los frescos se ordenan en dos cuerpos
superpuestos continuando con la composición tradicional empleada
en la decoración de las iglesias florentinas; las composiciones
asemejan a cuadros trasladados al muro, enmarcadas por pilares clásicos
pintados, estableciendo una perfecta simetría entre ellas. La temática
gira en torno a la historia de la vida de San Pedro, patrón de los
marineros y comerciantes del mar (entre los que encontramos a Felice Brancacci).
En el lateral izquierdo de la capilla contemplamos las siguientes escenas:
En el compartimiento superior “Expulsión
del paraiso”, escenas del Génesis; se ve el efecto del volúmen,
con un modulado sobrio, la incisión de la luz. El rostro de Eva
implica naturalismo y las piernas situadas en el suelo, el espacio.”El
tributo de la moneda” efecto de profundidad; la composición de los
personajes es verídica, teniendo a Cristo rodeado de los Apóstoles,
situando a las figuras de espalda, de perfil, y de frente, con un espacio
tridimensional, y caracterización de los personajes en los rostros.
“Predicación de San Pedro”, los personajes en semicírculo;
monumentalidad y grandeza en la indumentaria, sentido escultórico.
En el compartimiento inferior encontramos a “San Pedro curando a los enfermos
con su sombra”, búsqueda de volumen, espacialidad y profundidad.
Masaccio se traslada a Florencia hacia
1.417 y el 7 de enero de 1.422 aparece inscrito en el gremio de médicos
boticarios y pintores de la ciudad, empapándose del ambiente humanista
que se respiraba en la capital de la Toscana, relacionándose con
Donatello y Brunelleschi, como se observa en el Típtico de San Giovenale,
su primera obra conocida, en esos momentos también trabaja en el
Fresco de la Consagración para la Iglesia de Carmine. Se considera
que al año siguiente realiza un viaje a Roma, donde se interesa
por el mundo antiguo. En 1.424 se inscribe en la “Compagnia di San Luca”
e inicia sus relaciones con Masolino con quien trabaja en algunas obras
como la “Santa Ana”, “Virgen con niño y angeles” y en la decoración
de la capilla Brancacci, su obra maestra. La ejecución de los frescos
se prolongará hasta 1.428, trabajos que compagina con otros encargos
como “ Virgen con niño del Políptico de Pisa”, (National
Gallery, Londres), tabla realizada en 1.426 para el altar de la capilla
en la iglesia del Carmine de Pisa, en la que existe un buen número
de referencias al mundo clásico, elemento fundamental del Quattrocento,
introduciendo la arquitectura en el trono de la mano de Brunelleschi. Su
distribución en varias tablas sería la siguiente: En el centro
la Virgen con el niño, coronada por “La Crucifixión”(Gal.
Nal. Capodimonte- Diapositiva) acompañada por el “San Pablo y el
San Andrés”. Junto a la Madonna encontraríamos los santos
Pedro y Juan Bautista y los Santos Julián y Nicolás (hoy
desaparecidos). En los laterales de la tarima se ubicarían la “Crucifixión
de San Pedro y la Decapitación del Bautista y las Historias de San
Julián y San Nicolás” mientras que en el centro estaba “La
Adoración de los magos” (sabia representación de las figuras
y atracción hacia la perspectiva, son características comunes
al conjunto, excelentemente resueltas en este caso, adaptándose
al marco, incluyendo el recurso del paisaje como fondo y la arquitectura
del portal donde encontramos a la Sagrada Familia. Los caballos en diferentes
posturas influirán en autores posteriores). Los carmelitas San Jerónimo
y San Agustín estarían asociados al Políptico, posiblemente
en los laterales. La virgen con el niño y cuatro ángeles
es una obra fundamental para entender la evolución en el estilo
de Masaccio, tomando referencias del mundo clásico para abandonar
el goticismo. Desde un sentido de la perspectiva, la figura se ubica en
el centro de la tabla mientras que en primer plano se sitúan dos
ángeles músicos en una escala menor, sirviendo de enlace
entre el espectador y la composición; uno de ellos saca el mástil
de su instrumento hacia el exterior para ahondar en la perspectiva. Tras
el trono encontramos a dos ángeles más, creando un tercer
plano que se cierra con el fondo dorado, referencia gótica. El niño
comiendo uvas es una referencia a los mosaicos y sarcófagos
romanos, en una nota de naturalismo que contrasta con la serenidad espiritual
de la virgen. En definitiva el mundo clásico estaba representado
en esta tabla tanto en la perspectiva, como en la decoración, la
iluminación o el volumen de las figuras.
“Fresco de la Trinidad” de la iglesia
de Santa María Novella. La representación de la Santísima
Trinidad en este fresco, desborda completamente la mera intención
religiosa para transportar a un mundo nuevo donde la pintura inaugura el
esplendor que la caracteriza hasta nuestros días. En ella
se logra abstraer la mirada humana para proporcionar un ordenamiento racional
del mundo visible; así, en este cuadro se finge abrir una capilla
real, con su altar y todo plasmando la perspectiva geométrica apoyándose
en el marco arquitectónico a través de la bóveda de
cañón y ese arco de medio punto (basado en la capilla de
Brunelleschi). En ella tiene lugar el misterio de Santísima Trinidad
colocando en primer término el clásico altar que se construía
en las capillas laterales de las catedrales mediterráneas. En él
se abre un nicho con un sepulcro donde la figura de un esqueleto se rodea
de una inscripción que reza: “Fui lo que tú eres y serás
lo que yo soy”. Sobre este espacio aparecen los donantes, el gonfaloniero,
el más alto cargo cívico, con traje rojo y su esposa. Esto
supone una ruptura total con el arte precedente, que adjudica a los donantes
un tamaño menor al de las figuras divinas en atención a su
menor jerarquía en la concepción teocrática del mundo.
Aquí sin embargo se respetan las recién aplicadas leyes de
la perspectiva y la proporción para plantear dos figuras de tamaño
natural, similar al de los personajes divinos, y pintados en escorzo al
tener en cuenta la mirada del fiel ante el cuadro, que los contempla desde
el suelo, sin embargo, sí existe una diferencia en el nivel de la
jerarquía de los donantes. Los diferentes planos incrementan la
sensación de espacio pues, tras los donantes se abre una supuesta
capilla real donde la Virgen y San Juan lloran a los pies de la cruz, donde
Cristo aparece en eje con la paloma del Espíritu Santo y la figura
de Dios Padre creando un espacio tridimensional donde quiere representar,
volumen espacio, y caracterización de los rostros.
La corriente de Giotto seguida por Masaccio
es una corriente vanguardista donde los pintores procuran dotar a sus obras
de un carácter escultórico, individualizar el rostro de los
personajes, haciéndoles más verídicos, con composiciones
más naturales con varios personajes situándolos en un espacio
verídico a través de la perspectiva geométrica.
De forma paralela se desarrolla una corriente más tradicional que
parte de la sienesa, con una persistencia del colorido más brillante,
más decoración, figuras lineales que asemejan siluetas. Estos
pintores son solicitados en las cortes europeas y esta segunda corriente
está encabezada por Fra Angelico.
Tema 4. Pintores florentinos entre
la tradición y la modernidad. De Fra Angelico a Lippi.
FRA ANGELICO. Florencia 1.390- Roma
1.455
Guido di Pietro Da Mugello. Beato Angelico
es uno de los pintores clave del Quattrocento al ser un maestro de transición
fundamental para los temas religiosos. Monje dominico es, a pesar de su
nombre, conocido como Fra Angelico. Realizó sus primeros trabajos
en el convento de San Doménico Da Fiésole, después
se trasladó al convento de San Marcos en Florencia, encargándose
de la decoración de las celdas de los frailes. Su fama llegó
a oídos del Papa Eugenio IV, quien le encargó la decoración
de una de las capillas del Vaticano hacia 1.446; un año después
realizaba dos frescos en la Catedral de Orvieto. Al regresar a Florencia
fue nombrado Prior del convento de Fiesole en 1.449. Es uno de los pintores
que mejor ha interpretado los temas religiosos. Desde el aspecto técnico
aún utiliza el pan de oro, quizá en exceso, así el
alargamiento y lo curvilíneo de las figuras, típicas del
Trecento, pero su sentido del volumen le acerca ya al Quattrocento. Con
gran temperamento místico (para él pintar era acercarse a
la oración. La característica más destacable es el
colorido que aplica a sus obras, destacando los azules, rosas o rojos.
A diferencia de Masaccio, hay cierta planitud en sus personajes,
situándose más cerca de Gentile da Fabriano.
Obras:
“La Anunciación”. 1445 Museo
del Prado.
El tema principal es la anunciación
del Arcangel Gabriel a la Virgen María, tema que se completa con
las escenas del banco o predela, otra tabla más estrecha situada
debajo del tema principal. Estas escenas son, por orden de lectura, el
nacimiento de María, sus desposorios con José, la visitación
a Santa Ana, la Epifanía de Jesús, la purificación
y el tránsito del alma de María tras su muerte. En esta última
escena es de destacar cómo su hijo Jesucristo recoge desde el cielo
el alma de su madre, que asciende. En la tabla principal se puede contemplar
junto a la anunciación una escena secundaria, que muestra el momento
de la expulsión de Adán y Eva del Paraíso. Las dos
escenas se conjugan fingiendo que Adán y Eva se encuentran en el
exterior del mismo ámbito, en el jardín al que se abre el
pórtico donde la Virgen recibe al Arcángel. Esto es un recurso
que utiliza el fraile para simbolizar el pecado original y su redención
en la tierra que es la reencarnación de Cristo en María.
Gran colorido brillante (morados, azules,
rosas); los personajes no tienen una preocupación clara por el volumen
sino que están representados con un sentido lírico, poético,
delicado. Estas figuras están inspiradas en la corriente sienesa,
incorporada en una arquitectura brunellesquiana, (medallones, columnas,
arcos de medio punto). Se observa la sensación de profundidad, aunque
las proporciones son góticas, decorando la bóveda de aristas
en azul con estrellas celestes. El resultado es diferente a la obra de
Masaccio.
“La coronación de la Virgen”.
De nuevo la importancia del color, el
sentido lírico, los valores tradicionales; su conocimiento de la
perspectiva aparece en el basamento (los escalones; aspecto decorativo.
“El juicio Final”.
Colorido, sentido lineal, ordenación
de los personajes tan simétrica colocando a Cristo en el interior
de una mandorla. El color brillante quita dramatismo a la obra.
DISCÍPULOS DE FRA ANGELICO.
GENTILE DE FABRIANO. Fabriano 1.370- Roma 1.427.
Su formación fue dentro del gótico
internacional. Sus primeros trabajos son decorativos para el Palacio de
los Dux en Venecia que serían acabados por Pisanello. Fue maestro
de una importante generación de artistas que apenas asumen los dictados
del Renacimiento, como Jacopo Bellini. Durante 1.422-1.425 está
en Florencia desarrollando su estilo elegante y cortesano alejado de las
preocupaciones por la figura y la perspectiva de Masaccio, aunque se encuentren
en algunas de sus obras, su producción no es muy amplia ya que la
mayor parte de sus frescos han sido destruidos dejándonos en sus
trabajos en tabla un exquisito detallismo y una admiración por los
fondos dorados, los arabescos y la línea sinuosa que le sitúan
fuera de la órbita del Quattrocento. Trabajó junto a Fra
Angelico en el Monasterio de San Marcos.
“Epifanía de los Reyes Magos”.
1.426. Galería de los Uffizi. Comparación con otras.
Numeroso séquito, apelotonado
en la zona de la derecha de la composición donde observamos una
sensación de agobio espacial digna del gótico internacional
(sin embargo en la zona de la izquierda se encuentra la Sagrada Familia
ante una pequeña edificación) por la relación con
Masaccio aporta elementos arquitectónicos para crear la sensación
espacial. El dorado aún abunda en las coronas vestidos y herrajes
al igual que hará Fra Angelico. No obstante al fondo el séquito
de los Reyes, hace referencia a la perspectiva que le acerca al Quattrocento.
Preocupación por los valores escultóricos, interés
por colocar a las figuras en un espacio. Ambiente cortesano de una escena
religiosa. Su interés por el retrato parece aprovechar para introducir
un retrato colectivo de la familia que le encarga la obra, (signo de prestigio
y reconocimiento social).
Detalle de una de las damas. Enlaza más
con la línea de los góticos de Fra Angelico.
Detalle del viaje de los reyes. Parece
una imagen de una cacería.
BENOZZO GOZZOLI.
“Pintura al fresco”. Capilla privada
de los Médici. Tema profano más que religioso. Se repite
la idea del cortejo cortesano ricamente ataviado y con un paisaje fantástico
en una especie de decorado o tapiz. Tiene incluido un retrato de varios
miembros de la familia Médici. Representa un acontecimiento por
el cual los Médici habían conseguido que se celebrara en
Florencia un concilio en el que varias iglesias impidieran que Constantinopla
cayera en manos musulmanas en contra de celebrarse en Ferrara. Para celebrar
este éxito político, veintitantos años después
se encarga que los distintos personajes de la familia sean retratados en
este cuadro, como exaltación de un triunfo de los Médici;
(típico de la época, la exaltación).
Detalle del rey. Riqueza y brillantez
del colorido de la escuela sienesa. El tema religioso se convierte en un
pretexto.
FILIPPO LIPPI. Florencia 1.406-
Spoleto 1.469
Continuó el estilo monumental
de Masaccio, del que había recibido la formación, aportando
un mayor acento profano a sus obras, así como importantes referencias
inspiradas en Donatello y la pintura flamenca, fue el maestro de Botticelli
y de su hijo Fippino Lippi. Junto con Masaccio inició la decoración
de la capilla Brancacci. Tras abandonar Florencia en 1.434 para acudir
a Padua, regresa en 1.437. Trabajó un estilo delicado y naturalista;
su época de madurez está marcada por las transparencias,
que aumentan la elegancia de sus obras. A partir de 1.452 está trabajando
en los frescos de la capilla Mayor de la Catedral de Prato, donde tiene
lugar su escabrosa historia con la novicia Lucrecia a la que raptó,
y de la que tendrá a su hijo. Su último trabajo serán
los frescos para la Catedral de Spoleto. Su mayor aportación a la
pintura será añadir un acento profano respecto a las obras
de Masaccio o Fra Angelico que le sirvieron de inspiración, haciendo
de nexo con la generación posterior. Interés por los volúmenes,
tratamiento del Niño Jesús en contraposición con Masaccio
cambiando de dirección hacia un tipo físico de la figura
femenina, lineal, y con coloridos brillantes (azules, dorados), actitud
poética y piadosa de la Virgen similar a Fra Angelico (estamos
ante otro fraile). Sus figuras tendrán un sensible movimiento y
presenta un marcado interés por los detalles (influencia flamenca)y
en la perspectiva desarrollará una profundidad espacial admirable.
“Virgen con el niño y santos”.
Louvre. Sensación de profundidad espacial, de ver la imagen
a través de una ventana.
“Virgen con niño y dos ángeles”.
1.445 Galería de los Uffizi.
La gran aportación de Lippi al
Quattrocento es el sentido humano de sus obras, especialmente de las madonnas
como esta. Dos ángeles elevan al niño hasta la virgen que
la recibe con las manos en actitud orante; en el rostro de María
se aprecia a la bella Lucrecia Butti, la novicia. Los rostros son muy expresivos,
especialmente el del ángel, que dirige su mirada hacia el espectador
para involucrarle en el episodio. Tras las figuras encontramos un paisaje
enmarcado por una ventan fingida, otorgando una magnífica sensación
de profundidad. El sentido del volumen está relacionado con sus
contemporáneos, Masaccio o Ucello. La minuciosidad de las telas
y los adornos de la virgen parecen inspirados en la pintura flamenca. Este
tipo de madonna serviría más tarde de inspiración
a su alumno Botticelli. Temática de la Virgen con un tipo físico
que se va a hacer popular y repetir hasta la saciedad. Sentido lineal actitudes
delicadas, aspecto melancólico, cabeza de rasgos menudos y ojos
entornados, interés por los dorados y azules.
Excepto sus últimas obras (los
frescos del Prato), en los que las figuras femeninas son figuras danzantes,
o que andan de puntillas y que provocan un revuelo en las faldas
que influirán en Boticelli, del que será maestro.
PISANELLO (EL). Antonio Pisano Pisa
1380- Mantua 1.455.
No existen muchos datos acerca de él.
A principios del siglo XV se encuentra en Verona donde realizaría
su aprendizaje, realizando las pinturas al fresco en la Catedral de Verona,
con la historia de San Jorge y la princesa Trepisonda, desplazándose
después a Venecia para continuar los trabajos de Gentile da Fabriano
en el Palacio de los Dux. Gentile sería su maestro, desarrollando
una pintura muy ligada al gótico internacional, como se pone de
manifiesto en las líneas sinuosas o el naturalismo minucioso de
sus obras.
Es importante su aportación al
campo del retrato desde otra perspectiva (literatura de Plinio el Viejo,
efigies de los emperadores representadas en las monedas).
En estas monedas la cara se representaba
de perfil y eran objeto de colección en el Quatrocentto, y a partir
de 1.440 por obra de Pisanello, empiezan a proliferar medallas, a imitación
de esas monedas, en las que figuraban las imágenes de personajes
ilustres en ese culto a la personalidad propio de la época. Estas
medallas llevarán la firma del autor, (contrariamente al carácter
anónimo medieval).
“Retratos de perfil” Fondo de tapiz,
no-paisaje.
Tema 5. La consolidación y sistematización
de la arquitectura quattrocentista.- L.B. Alberti, arquitecto y teórico.
Leone Battista Alberti (1.404-1.472).
De elevado linaje florentino, es el primero de los arquitectos-diletantes,
un hombre en cuya vida y pensamiento el arte y la arquitectura ocuparon
el lugar que exigía en su tratado (escrito posteriormente). Alberti
era jinete y atleta, fue famoso como conversador; escribió obras
teatrales y compuso música; pintaba y estudió física
y ,matemáticas; era perito en derecho; sus libros tratan de economía
doméstica, además de pintura y de arquitectura. El De Pittura,
de Alberti es el primer libro que enfoca el arte de pintar con espíritu
renacentista. Dedica toda la primera parte exclusivamente a la geometría
y la perspectiva. En los diez libros de su De Re Aedificatoria, escritos
en latín, toma como modelo a Vitruvio, el tratadista romano de arquitectura.
Teoría. El ojo proyecta sobre
el plano de la mente la imagen del mundo en profundidad. Aplicación
de la geometría de Euclides.
Planteamiento de Brunellesqui y codificación
de Alberti.
Los diez libros del tratado serán
ampliados con imágenes e interpretaciones.
Planteamiento de la definición
de la belleza: La integración de las distintas partes entre sí
y de estas con el todo de manera que nada pueda añadirse ni quitarse
sin que el conjunto no se vea afectado. Alberti es el primero que recoge
en el Renacimiento que los órdenes clásicos son la antigua
esencia de la arquitectura clásica diferenciándolos entre
sí. Recoge también una serie de estudios de Vitrubio acerca
del templo ideal (emplazamientos y tipos más adecuados).
Defiende que debe construirse sobre un
basamento aislado, es decir, exento para destacar y dentro de una plaza,
por ser el lugar más público. En relación con la planta,
la más importante para Alberti será, la planta central por
ser “la más querida por la naturaleza”, y la redonda también
porque es la forma geométrica más perfecta al no tener ni
principio ni fin, y en su perfección más cercana a lo divino.
Añade ornamentos a la arquitectura
para conseguir más belleza. Alberti considera así las columnas
y pilastras como ornamentos ya que el sustento está en los muros
y pilares, pero se le añaden las columnas (sin valor sustental),
para dar una imagen de solidez.
“Fachada de la Iglesia de San Francisco”
o “Templo de Malatesta” Rímini. Comenzada en 1.446, inacabada.
Es la primera en adaptar la disposición del arco de triunfo romano
a la arquitectura religiosa de un templo medieval. Alberti fue mucho más
serio que Brunellesqui en su manera de resucitar lo antiguo. Además
tampoco se limitó a emplear motivos aislados. El costado de la iglesia,
abierto en siete nichos en arcos, con pesados machones que los separan,
contienen sarcófagos, monumentos a los humanistas de la corte de
Sigismondo Malatesta, señor de la ciudad de Rímini y que
le había hecho el encargo de transformar la iglesia gótica
en panteón para él, su esposa, y los humanistas de su corte.
En la fachada ha tres nichos, el mayor de los cuales enmarca la fpuerta
principal, mientras los otros dos (hoy cegados) se destinaban a contener
los sepulcros de Sigismondo y su esposa. Estos nichos están flanqueados
por columnas, según un esquema claramente derivado del arco de triunfo
romano. Contrariamente a las pilastras del Palacio Ruccellai, no forman
parte integrante de la pared, si bien se hallan parcialmente embebidas
en ellas, sobresalen tanto que las vemos como elementos independientes.
“Fachada de Santa María Novella”
Florencia. 1.456-1.470
Proyecto encargado por Giovanni Ruccellai
de reformar sobre una iglesia medieval una fachada que iniciada en gótico,
no le creó excesivas complicaciones por ese clasicismo que nunca
se perdió del todo en la Toscana.
“San Miniato al Monte”. Florencia
Fuente de inspiración de Alberti en las proporciones, simetrismos
y policromías para la iglesia anterior.
“San Sebastián de Mantua” Proyectada
en 1.460 . Basada en una cruz griega de planta centralizada que parte del
cuadrado donde todo está perfectamente medido y calculado. La solución
de Alberti es original austera y altiva, con su fachada extrañamente
pagana. Basada en los mártires paleocristianos es una iglesia con
muchas inconclusiones y alteraciones ya que Alberti realiza los planos
pero no llega realizarlo él del todo.
“San Andrés de Mantua” Modelo
para Viñola (Concilio de Trento). Planta longitudinal, pilastras
adosadas al muro, otorga más solidez que Brunellesqui. La nave central
es más amplia y las laterales han desaparecido, convirtiéndose
en capillas. Alternancia de tramos cortos y largos en planta y alzada,
que también se verán reflejados en la fachada. Para que no
se resientan las proporciones deja el hueco sobre el frontón.
Arquitectura civil.
“Palacio Brucellai” 1.446. Se comenzó
a edificar en este año por Alberti, por encargo del mismo mecenas
para el que había construido la fachada de Santa María Novella.
Mientras que la novedad en Brunellesqui había sido buscar
un orden, Alberti en la fachada, empleó pilastras, introduciendo
así un nuevo y espléndido medio para la articulación
de un muro. Hay tres órdenes superpuestos de pilastras: toscano
en el cuerpo inferior, jónico en el cuerpo central, ambos tratados
con cierta libertad, y corintio en el superior. Mientras que estas pilastras
dividen la fachada verticalmente, cornisas de fina traza marcan las divisiones
horizontales. Frente al potente almohadillado de Brunellesqui, Alberti
lo suaviza eliminando la imagen de fortaleza. Las ventanas son geminadas,
como en otros palacios, pero aquí un arquitrabe separa el rectángulo
de la ventana propiamente dicha, de las dos cabeceras en arco. La proporción
entre el alto y el ancho de la parte rectangular de las ventanas es igual
a la proporción que existe entre la altura y la anchura de los tramos,
por lo que el sentido de la geometría y las proporciones se puede
apreciar en toda la obra.
Tema 6. Desarrollo y difusión
de la arquitectura toscana. La arquitectura y el urbanismo en las cortes
italianas: Los seguidores de Brunellesqui y Alberti en Florencia, Urbino
Pienza, Nápoles y Milán. La arquitectura del Quattrocento
en Venecia.
Seguidores de Brunellesqui. Se dejan influir
estilísticamente (a veces) por Alberti.
· Michelozzo. (San Marcos de Florencia,
Palacio Médicis).
· Benedetto de Maiano
· Sangallo, Giuliano da
Arquitecto de Santa Maria delle Carceri,
de Prato. Excepto la cúpula, toda la iglesia encajaría perfectamente
en un cubo, ya que su altura (hasta el tambor), es igual a su longitud
y anchura. Al recortar las esquinas de este cubo, Giuliano forma una cruz
griega, planta que prefería por su valor simbólico. Aunque
admirador de Brunelleschi, la forma básica de él responde
fielmente al ideal de Alberti.
Seguidores de Alberti. El sentido
de la geometría y las proporciones serán indicios de que
cualquier obra habrá sido realizada por alumnos de Alberti.
· Bernardo Rosellino.1.409-1.464.
Trabaja en la ciudad de Pienza. Comenzó como escultor y arquitecto
en Arezzo estableciéndose en Florencia hacia 1.436. Autor del sepulcro
de Bruni.
· Luciano Laurana. Quien trabajó
en Urbino desde 1.466 hasta su muerte en 1.479. Trabajó en la corte
de los Duques de Urbino, Federico de Montefeltro quien le encargó
la construcción del palacio ducal. A este palacio acudirán
otros artistas florentinos a trabajar como Francesco de Giorgio, uno de
los más interesantes arquitectos de fines del Quattrocento. También
lo hicieron Piero della Francesca, el pintor en cuyas obras los fondos
arquitectónicos reflejan de la manera más patente el espíritu
de Alberti, que en el curso de sus viajes, debió de pasar por esta
ciudad, y que estaba muy preocupado por los problemas de perspectiva de
Masaccio. También Pedro Berruguete trabajará en esta corte,
lo que refleja esta ciudad se convirtió en un centro artístico
de primer orden.
Tema 7. Diversidad en la representación
del espacio pictórico. Piero della Francesca, P. Ucello, y A. del
Castagno.
En pintura se producen dos tendencias,
la de los seguidores de Fra Angelico y la de Masaccio, ésta última
es la que seguirán los siguientes pintores, teniendo como máximo
exponente la representación del espacio.
PIERO DELLA FRANCESCA.Borgo de San
Sepolcro 1.416,1.417- Borgo de San Sepolcro 1.492. (Arezzo)
P. della Francesca es el sobrenombre
por el que conocemos a Piero de Benedetto Dei Franceschi. Será el
gran enamorado de la luz del Quattrocento. Trabaja en Urbino pero recibirá
su formación a lo largo de sus viajes. En Florencia conoce la obra
de Masaccio y en Venecia conocerá a Doménico Veneciano, del
que copia su gusto por los colores.
En Ferrara conoce la obra del holandés
Van der Veyden, con la pintura al óleo, cuando en Italia todavía
se pintaba en temple sobre tabla o al fresco.
Primero en Rímini (fachada de
San Francisco), y después en Urbino, e tra en contacto con la obra
de Alberti.
El gusto por el color y la luz están
resumidas en su obra de ,manera que la representación del espacio
euclidiano de Alberti influirá en el proceso de simplificación
de los objetos a sus volúmenes iniciales en los límites de
la abstracción. No hay intento de individualizar los rostros porque
lo importante es captar los volúmenes que subyacen en todas las
naturalezas.
Se aprecia también una serenidad
que llega a la quietud e intemporalidad, eliminando todo accidente superfluo.
Obras:
“Virgen de la Misericordia”
“Bautismo de Cristo” National Gallery.
1.492 (según Longhi)
El estilo corresponde a la última
etapa de Piero. Formó parte de un tríptico que ocupó
el altar mayor de la Iglesia de San Giovanni Battista, en Borgo Sansepolcro.
La composición muestra a Cristo y al Bautista acompañado
por tres ángeles; en segundo término aparece un catecúmeno
despojándose de sus vestiduras y un grupo de ancianos. Aspecto inacabado
de algunas figuras, como las cuerdas que faltan en los laudes de los ángeles.
Posee la simplicidad compositiva de las mejores obras de Piero. La peculiar
actitud del personaje que se desviste sería copiada décadas
después por Signorelli. El escenario de paisaje con verdes mortecinos
que se confunden con la gama de los ocres, se halla inspirado en la campiña
toscana. Las figuras dan la impresión de ser una prolongación
del paisaje hallándose enraizados en el suelo.
“Pintura al Fresco de la Leyenda de la
Santa Cruz”. Los temas son tratados sin orden cronológico. Proceso
de simplificación de volúmenes. Estructuras arquitectónicas
inspiradas en Alberti. Volúmenes modelados por la luz y el color
que simplifican los personajes hasta la abstracción. La fachada
recuerda la de Rímini en Malatesta.
“Retratos de a) Federico de Montefeltro
y b) Batista Sforza” Duques de Urbino. Galería de los Uffizi.
a) Muestra al personaje a los cuarenta
años de edad, en un perfil total que sirve para ocultar el ojo derecho
que había perdido en un torneo, pero que, por el contrario, acusa
crudamente la extraña configuración de su nariz, causada
por el mismo percance. La realización pictórica es de una
sencillez extraordinaria. El color se difunde en amplias masas de sutiles
gradaciones tonales, firmemente delimitadas por contornos que tienden a
la regularidad de las curvas geométricas.
b) Con objeto de formar pareja con su
marido. La parquedad del modelado del rostro recuerda con considerable
anticipación la técnica de ciertos pintores surrealistas.
El paisaje del fondo son los territorios de los Duques. Al colocar ambas
efigies ante dicho paisaje detallado, cuya línea de horizonte montuoso
queda a la altura del cuello de los retratados, da muestra el artista de
su constante fervor por las composiciones abiertas, que su mano dota de
atmósferas límpidas y luz hiriente.
“Carro triunfal portando a Federico de
Montefeltro” En el se personifican las cuatro virtudes cardinales
“La flagelación de Urbino”
Museo de Urbino. Enmarcada en la pintura religiosa de la corte de Urbino
“Madonna con Santos y Federico de Montefeltro
como donante”. Pinacoteca de Brera. Composición que ha de considerarse
como una de las piezas capitales de pintura de todos los tiempos. En la
composición juegan dos elementos fundamentales que el artista ha
unido de forma indisoluble: el espacio arquitectónico y las figuras.
La virgen con el niño dormido en sus rodillas, ora acompañada
por cuatro ángeles y seis santos; en primer término, arrodillado,
Federico de Montefeltro vestido con armadura. Los personajes se caracterizan
por un tratamiento monumental y escultórico que produce el engañoso
efecto de haber sido conseguido con gran economía de medios pictóricos.
El color y las luces se funden de forma extraordinaria. Es indudable la
influencia de Masaccio, así como de Donatello y Filippo Lippi. Mármoles
de diversos colores revisten sus parakentos, mientras que la bóveda
y los arcos están decorados con casetones que albergan rosetas.
La estructura absidal del fondo se halla coronada por una pechina, cuyas
bellas proporciones son subrayadas por el efecto de luz y sombra. El marco
es de unas proporciones justas para el tratamiento perfecto de la perspectiva.
PAOLO UCELLO: Florencia 1.397- 1.475
Interesado
especialmente por la perspectiva, anticipa a Piero della Francesca, y de
la misma generación pero con restos, (algunas veces muy acusados)
del gótico internacional, y un gusto excesivo por la representación
en escena. El espacio será un escenario teatral y reducirá
al marco toda representación. En sus obras introducirá la
técnica del escorzo. Donatello le aportará el interés
escultórico para sus obras. Inició su formación en
el taller del escultor Ghiberti a los diez años, cuando se estaban
realizando las segundas puertas del Baptisterio. Una vez realizadas varias
obras para el Duomo de Florencia se marcha a Padua en 1.445 pintando a
su regreso el claustro verde en la iglesia florentina de Santa María
Novella, exponiendo nuevos sistemas de perspectiva como ocurre en las batallas
de San Egidio y San Romano, ésta última realizada tres tablas
(hoy repartidas en la Tate Gallery de Londres, el Louvre y la Galería
de los Uffizzi), y encargada por los Médicis para conmemorar la
victoria de los florentinos sobre los sieneses. Este tema se aborda a la
manera de un torneo caballeresco que se desarrolla en un teatro. El tratamiento
de la perspectiva es distinto y los caballos son similares a los de las
ferias con unos escorzos muy marcados.
“Retrato ecuestre de Giovanni Acutto”
1.436, en el interior de la Catedral de Florencia, conecta con el culto
a la personalidad y la pervivencia después de la muerte, contribución
al retrato ecuestre.
“Una cacería”, Galería
Oxford; líneas de convergencia en un punto que estaría en
el infinito recordando a Euclides. El resultado es un paisaje poético.
ANDREA DEL CASTAGNO. Mugello 1.421-
Florencia1.457
Uno de los mejores artistas florentinos
de la generación siguiente a Masaccio. Su maestro es desconocido
pero su relación con ucello afectó al estilo de sus cuadros
a lo largo de toda su carrera. Sus primeros cuadros le dieron fama de gran
retratista, capaz de expresar una gran vitalidad en sus figuras. En 1.457
murió de una plaga que asoló Florencia. Entre sus obras destacan
las escenas de la pasión del Monasterio de Santa Apolonia en Florencia.
Estas pinturas revelan su capacidad de representar el drama y el movimiento
de las figuras dentro de un espacio tridimensional muy estudiado. El drama
que emana de las figuras está apoyado por los fuertes contrastes
de los colores que Andrea solía utilizar. Sus últimos trabajos,
como el fresco de hombres y mujeres famosos de 1.450 y que se encuentran
en los Uffizzi de Florencia, muestran una calidad en la línea, que
se puede comparar con los trabajos de Donatello de los años 1.440.
Estas características también se aprecian en el retrato ecuestre
de Niccolo da Tolentino del año 1.455 y que se encuentra en
la Catedral de Florencia.
En el Museo de Santa Colonia existen
una serie de obras de Andrea del Castagno.
“La última Cena”. Los rostros,
sin llegar a la abstracción de Piero della Francesca, presentan
un aspecto pétreo; por el tipo de colorido emparenta con las arquitecturas
en las que están inmersos, lo que le da un carácter lapidario.
Afinidad con la técnica de los grabadores. Su forma de representar
el espacio le une a Ucello. Contrariamente a éste, no existe un
fondo del escenario. En el mismo Museo está la Galería de
Hombres Ilustres:
“Capitán tipo hispano”.
“Retrato de un hombre”. Este es uno de
los primeros retratos de tres cuartos del Renacimiento, rompiendo con los
perfiles que hasta ahora se habían venido pintando imitando a las
medallas.
A partir de este momento habría
que conectar con la escultura que, en la mayoría de los casos, tendría
una temática religiosa por parte de los seguidores de Donatello.
Tema 8. La escultura florentina y veneciana
del Quattrocento. Los della Robbia y los seguidores de Donatello. Temas
religiosos y profanos. La secularización del individuo, el culto
al héroe y la nueva interpretación de la muerte: retratos
monumentos ecuestres y tumbas.
Se conectará de nuevo con el retrato,
cuyas principales tipologías serán básicamente a título
individual, reproduciendo al individuo según su aspecto, conectando
con la medalla (Pisanello y sus reproducciones a semejanza de las monedas
romanas como símbolo de poder), o con el retrato del busto de forma
exenta, y recuperando la idea clásica. De otra parte será
el individuo en su faceta de héroe (en sus hazañas, ya sea
en la guerra o en las letras).
El sepulcro humanista cubrirá
la segunda mitad del Quattrocento; no será la muerte la que venza
al individuo, sino al contrario, por la pervivencia que significa la obra
escultórica, que se va a caracterizar por una tipología de
Arco de triunfo con elementos decorativos como guirnaldas en donde el difunto
puede llevar un libro entre las manos, y dándose sobre todo en Florencia.
Círculo de Donatello:
Lucca DELLA ROBBIA. Cantoría de
la Catedral
Bernardo ROSSELLINO (Tumba de Leonardo
Bruni/Basílica de la Santa Cruz- Santa Croce) Antonio ROSELLINO
Imitación del retrato republicano, romano similar a las máscaras
funerarias.
Desiderio DE SETTIGNANO (Escultura
de visión lateral estricta. Sepulcro de Marsupini.
Benedetto DE MAIANO
F. LAURANA
Los della Robbia (Lucca, Giovanni, y Andrea)
organizarán un taller a partir del cual se desarrollarán
una serie de productos que se expandirán por toda Europa. La terracota
vidriada, (barro cocido policromado por un barniz), será la más
utilizada en sus obras; temática de tono devocional, con colorido
sobre todo de blanco sobre fondo azul.
“Relieves”.
“La virgen con el niño”.
“Virgen con niño”.
Al margen de esta técnica, L.
della Robbia realiza una “Cantoría”,(1.431-1.438) en la Catedral
de Florencia, hoy en el museo del Duomo. La cantoría es una tribuna
para cantores, y el relieve que ostenta tendrá una temática
relacionada con esos cantores. Contrariamente al furor báquico y
al ritmo de la Cantoría de Donatello, (1.433-1.439) que está
trabajando al mismo tiempo en la suya, la de della Robbia presenta diez
relieves inspirados en el jubiloso Salmo del Rey David. Se presenta más
clásico, por tanto, y en lugar de desarrollar la acción en
una
sola escena, la compartimenta en una serie de cuadros que se ajustan a
su marco y que constituye una composición en sí misma, aislados
unos de otros. En sus bailes y sus cantos se utiliza el comedimiento, aunque
en algunas escenas los niños muestren más movimiento, probablemente
por la influencia de Donatello, cuyo severo diseño arqitectónico
está inspirado en la antigüedad.
DA SETTIGNANO, Desiderio (1.428-1464)
Se especializó en bustos retrato
y bajorrelieves, utilizando técnicas iniciadas por Donatello. Varios
de sus bustos se encuentran en el Bargello. Otras obras suyas en Florencia
incluyen una hermosa tumba en la Santa Croce (Marsupini), y un tabernáculo
en San Lorenzo.
DA MAIANO, Benedetto 1.442-1.497.
También se dedicó preferentemente
a la creación de bustos retrato, algunos de los cuales se exhibe
en el Bargello. También trabajó en bajorrelieves el mejor
de los cuales adorna el púlpito de la Santa Croce.
Palacio Strozzi. 1.489 Típico
ejemplo de palacio renacentista. En el basamento de piedra se abre el amplio
portal de arco almohadillado y las ventanas rectangulares.
MONUMENTOS FUNERARIOS, de tipo humanista.
1.444, Bernardo Rosellino realiza
el sepulcro de Leonardo Bruni (intelectual florentino), con méritos
suficientes, desde el punto de vista de las letras, de pasar a la posteridad.
Dispuso que los funerales se realizaran a la manera clásica. Esto
es lo que se trata de reproducir en este sepulcro, que habiéndose
anticipado en Michellozzo, cristaliza aquí.
Inscripción entre dos victorias
aladas, a modo de epitafio con caracteres capitales en latín. El
sepulcro descansa sobre un pedestal decorado con guirnaldas. Todo ello
incorporado en una estructura arquitectónica que imita un arco de
triunfo, ideal para garantizar la pervivencia en la memoria colectiva de
este príncipe. El modelo de sepulcro florentino del Quattrocento,
tendrá en este sepulcro el ejemplo a seguir.
“Sepulcro de Marsupini” (el que hizo
el epitafio del de Leonardo Bruni), realizado por Desiderio Settignano,
en la Santa Croce.
Sepulcro del conde Hugo de Toscana, de
Mino da Fiesole.
“Hércules y Anteo” Escultura en
bronce (1.475). Antonio del Pollaiuolo. Grupo exento de dos figuras en
lucha violenta a escala reducida. Es una composición de impulso
centrífugo: los miembros parecen proyectarse en todas direcciones
desde un centro común, y vemos toda la complejidad de sus
movimientos únicamente haciendo girar la estatuilla ante nuestros
ojos.. A pesar de su enérgica acción, el grupo está
en perfecto equilibrio.
“Sepulcro de Sixto IV”, es de bronce,
tipología de cama exenta. Fuerte naturalismo inspirado en Donatello;
caras del sepulcro decoradas con figuras alegóricas. Se resalta
la anatomía buscando la plasticidad.
“Sepulcro de Inocencio VIII”. Ha desaparecido
el arco de triunfo, se aprovecha la arquitectura del edificio, el fondo
simula una especie de retablo.
Tema 9. Las artes figurativas en Florencia
a finales del Quattrocento. Pollaiuolo, Verrochio y Botticelli.
VERROCHIO, Andrea del 1.435- 1.488
El más ilustre de los escultores
de su época y el único que compartió algo del rango
y la ambición de Donatello. Modelista, no menos que escultor – poseemos
obras suyas en mármol, terracota plata y bronce- combinó
elementos de Antonio Rossellino y Antonio del Pollaiuollo en una síntesis
única. Fue también pintor de prestigio y maestro de Leonardo
Da Vinci
Rompe con la tradición humanista
del sepulcro florentino.
“Sepulcro en la Sacristía vieja
de San Lorenzo de Médicis”. No aparece la figura del difunto, es
un sepulcro adornado en forma d nido de abeja o de cuerda en bronce que
simula una red, para ampliar el espacio de la capilla hacia la iglesia.
Interés por el espacio.
“David” Punto de partida en Donatello.
“Niño con delfín”.Florencia
Patio del Palazzo Vechio. Su obra más popular, fue proyectado para
el centro de un surtidor. Las formas vuelan en todas direcciones a partir
de un eje central, pero el movimiento es gracioso y continuo más
que quebrado e interrumpido; la pierna estirada, el delfín los brazos
y alas encajan en una única espiral ascendente, haciendo que la
figura parezca girar ante nuestros ojos. Se trata de una composición
en diagonal, una escultura en definitiva, plenamente tridimensional.
“Duda de Santo Tomás”. Iglesia
de Or San Michele. Se encuentra en una hornacina, dentro de un marco clásico,
saca a Santo Tomás fuera de la hornacina; hay diversos espacios.
“El Colleoni” Frente a la Signoría
de Florencia. Retrato ecuestre en bronce del Condotiero veneciano Bartolomeo
Colleoni que, había pedido en su testamento que se le erigiese una
estatua para lo que legó una fortuna a la República de Venecia.
Tiene en cuenta el Gattamelata de Donatello, aunque hizo una nueva interpretación
del tema. El caballo, gracioso y fogoso antes que robusto y plácido,
ha sido modelado con la misma anatomía en movimiento que hemos visto
en los desnudos de Pollaiuollo; se apoya sobre tres patas y parece arrollar
en su cabalgadura; su delgada piel deja traslucir cada vena, cada músculo
y cada tendón, en intenso contraste con las superficies rígidas
del personaje, cubierto con la armadura que lo monta. El jinete se eleva
sobra la silla como la encarnación misma de una fuerza dominadora.
Las piernas rígidamente estiradas, un hombro proyectado hacia delante,
observa la escena que se despliega ante sus ojos con la extremada concentración
del San Jorge de Donatello con un gesto enérgico que proyecta vitalidad.
Pinturas “Retrato de una mujer”. Naturalismo
en los paños y el cuerpo que provoca efectos lumínicos;
diferencia de calidades.
“Dama del ramillete” Antecedente del “Sfumato” de Leonardo. El busto se
continua alargando.
HERMANOS LOMBARDI
“Sepulcro de Pietro Moscenigo”
Venecia Punto de partida florentino; arco de triunfo, sarcófago
llevado a hombros por unos personajes; hornacinas donde se representan
a otras figuras. Relieves donde se incorporan temas ideológicos
como por ejemplo, “Los trabajos de Hércules”. Aspecto de un retablo.
“Sepulcro de Andrea Mendramin”. Venecia.
Similar al anterior.
En la zona de Bolonia trabajarán
artistas de tradición gótica que realiza grupos de piedades
como “Llanto sobre el Cristo muerto”.
NICOLO DELL ARCA
“Piedad”. Expresivismo, tratamiento de
los ropajes, gran agitación y movimiento.
POLLAIUOLLO, Antonio y Piero.
La obra de estos hermanos es a menudo
difícilmente individualizable puesto que trabajaron en estrecha
colaboración. Su taller de Florencia se mantuvo activo hasta finales
del S. XV, dedicado por igual a la pintura, el grabado la escultura y la
orfebrería. Los hermanos Pollaiuollo manifestaron un primordial
interés por el estudio del paisaje y la atmósfera, así
como el de las formas anatómicas que, en muchos casos describieron
bajo la tensión de violentos esfuerzos, vistas en audaces escorzos.
Tales características les convierten en precursores de Leonardo
Da Vinci y del manierismo florentino en general.
“Hércules y Anteo” Antonio Pollaiuollo.
1.475 Obra particularmente bella, representa un estilo escultórico
distinto del de los tallistas de mármol anteriores. Se trata de
un grupo exento de dos figuras en lucha violenta, incluso a escala reducida;
resulta asombrosa la forma en que el artista dota a la composición
de un impulso centrífugo; los miembros parecen proyectarse en todas
direcciones desde un centro común, y vemostoda la complejidad de
sus movimientos únicamente haciendo girar la estatuilla ante nuestros
ojos. A pesar de su enérgica acción, el grupo está
en perfecto equilibrio.
BOTTICELLI, Sandro 1.445-1.510 Florencia.
En Florencia se vive un momento de crisis,
existen conflictos a nivel político entre las distintas familias
(los Médicis y los Pazzi), que termina con la conjuración
y el asesinato de Juliano de Médicis. Aparece la figura de Girolamo
Salvonarola, (1.452-1.498),prior de San Marcos, que comienza denunciando
el relajamiento de las costumbres religiosas, convirtiéndose en
un intransigente y promoviendo la quema de libros y la prohibición
de fiestas profanas donde el propio Botticelli se verá afectado,
protagonizando las revueltas religiosas que mantendrán a los Médicis
expulsados hasta 1.512. Todos estos movimientos terminarían con
la Reforma de Lutero.
Botticelli trabajará dentro del
marco neoplatónico que se está desarrollando en el entorno
de los Médicis, donde Lorenzo el Magnífico será su
mecenas durante una época. El sentido decorativo de carácter
lineal de Botticelli se relaciona con Filippo Lippi y con Pollaiuollo aunque
la línea será de carácter más nervioso que
de éste último.
Frente a la línea, sacrificará
otros aspectos, y llegará a plasmar un tipo de belleza muy peculiar
desentendiéndose de los fondos, que serán tratados como un
tapiz decorativo frente a la idea de profundidad tratada hasta ese momento.
Ignora esa idea que habían desarrollado escultores y arquitectos
a la manera neoplatónica, desarrollando a la manera neoplatónica,
una técnica del tratamiento religioso, y las obras mitológicas.
Vivió siempre en Florencia a excepción de su estancia en
Roma para trabajar en la Capilla Sixtina en 1.482. Cuando llega a
Roma, encuentra innumerables restos del mundo clásico y por tanto
pierde un poco su estilo peculiar y se deja influir por la monumentalidad
romana.
También recoge fragmentos literarios
como “La calumnia de Apeles”. Ferviente admirador de Salvonarola y discípulo
de los Médicis, a finales de los 90 la crisis política influirá
decisivamente en él, que también entrará en crisis
provocando un cierto aislamiento en su pintura.
La pintura de Botticelli se inserta dentro
de lo que se ha denominado la crisis del sistema plástico del Quattrocento,
ya que introduce en su obra factores que desestabilizan el modelo antiguo,
según el cual los pintores pretendían imitar la pintura de
los clásicos. Estos factores desestabilizantes han de interpretarse
como productos de la revisión de las pautas artísticas que,
hasta la segunda mitad del siglo XV, habían estado vigentes desde
los inicios del Renacimiento. La búsqueda de soluciones plásticas
propias del realismo de la primera época del Renacimiento florentino,
que dieron importancia al volumen de la figura y la integración
de ésta en un espacio racional trazado de acuerdo con las leyes
de la perspectiva lineal, dejan de interesar a Botticelli. Para explicar
su estilo se ha hablado de una vuelta al gótico internacional,
por su emotividad y sentimentalismo. La obra de Botticelli cayó
en el olvido al poco de su muerte y no fue recuperado hasta la segunda
mitad del siglo XIX por los prerrafaelitas.
Obras:
Comienzos, punto de partida: F.Lippi
“El banquete de Herodes” 1.442-1.466 Catedral del Prato.
“El regreso de Judith a Betulia”. 1.470
Galería de los Uffizi. Recoge el tipo físico exagerándolo
de los rasgos de la pintura de Lippi y estereotipos propios de Botticelli
como la multiplicidad de pliegues sinuosos y ondulantes que tanto contribuyeron
a infundir movimiento a sus figuras
“Retrato del hombre del medallón”
1.474 Galería de los Uffizi. Retrato de tres cuartos para evitar
hacerlo de frente y coincidir así con la presentación frontal
de la medalla de Cosme I de Médicis. Síntesis de los tópicos
existentes en el retrato florentino de esos momentos. Hay unos años
(en torno a los 70-80) donde la vinculación con los Médicis
es más patente.
“El nacimiento de Venus”. 1.484-1486
Galería de los Uffizi. Prescinde de las referencias del episodio
a la castración del Dios Urano para describir la imagen amable inmediatamente
después del nacimiento de la diosa; La imagen de esta Venus desnuda
corresponde a la Venus Celeste, cuyo origen divino la distingue de la Venus
Vulgar. Temática estudiada por Panofsky, Wind, Gondbrich que teorizan
sobre el origen de este cuadro. A través de la línea traza
su estilo peculiar. El fondo es tan solo un tapiz, desprendiéndose
de la preocupación por la profundidad (contrariamente a P. della
Francesca). La mitología representada en esta composición
estaría inspirada en las escenas de bautismo de las pinturas religiosas.
“La primavera” 1.482- Galería
de los Uffizi. La estación de Venus preside esta composición.
Es la Venus natural que alude al mundo sensible, junto con el grupo de
las tres Gracias que significa que la mente humana, representada por Mercurio,
se aparta del mundo sensible. Búsqueda del equilibrio en el tema
del mundo natural y el mundo espiritual. Al mismo tiempo Leonardo,
que se encuentra ya trabajando, se va a volcar en el mundo que le rodea.
“Palas Atenea y el Centauro” 1.482.1.1483
Galería de los Uffizi. Palas presenta los rasgos físicos
típicos de Botticelli. Decoraba junto con “La primavera”, la habitación
contigua al dormitorio del Palacio de Lorenzo de Pierfancesco de Florencia.
Es un cuadro que los Médicis utilizan como propaganda política
en cuanto a la conjuración de la familia Pazzi para destronarles.
Simboliza el triunfo de los Médicis sobre los Pazzi. La sabiduría
(personificada en Palas), dominará Florencia con los Medicis; el
Centauro representaría a los Pazzi.
“Venus y Marte”1.483 National Gallery.
El tema se resume en la máxima El amor vence a la fuerza. Se trata
del dominio de Venus (despierta y vigilante) sobre Marte, el dios
de la guerra y de la fuerza. Venus apacigua a Marte con su gentileza.
“Frescos de la Capilla Sixtina”. 1.482
En conmemoración de la firma de paz entre Sixto IV y los Médicis,
el papa pide que acudan a Roma pintores florentinos o de formación
florentina. En este año marchan a Roma varios pintores florentinos,
entre ellos Botticelli, demostrando así aún la supremacía
de esta ciudad en las artes. Le acompañarán Signorelli, Ghirlandahio,
Rosetti y Perugino.
Pinta las capillas laterales del Antiguo
y el Nuevo Testamento, eligiendo a Moisés (pasajes de su vida),
como caudillo libertador del pueblo de Israel en el primero, y a
Jesucristo como liberador del pecado a la humanidad en el segundo.
“La calumnia de Apeles” 1494-1495 Galería
de los Uffizi.
Realizada por iniciativa propia y para
sí mismo. Narra la historia de la calumnia de la que fue objeto
el pintor Apeles por su rival Antifilio ante su común mecenas el
rey Tolomeo. Recoge distintas figuras simbólicas como dos mujeres,
la Ignorancia y la Sospecha, acompañando a la Calumnia, representada
hermosa pero, de cuyo rostro emanaba una gran furia. Precediendo a la Calumnia
iba Envidia, personificada en un hombre de aspecto odioso y ojos fieros.
Dos mujeres más, la mentira y la insidia asistían a Calumnia
ataviándole su pelo; detrás, el remordimiento, que con el
semblante atormentado y vestida de negro, vuelve su cabeza para mirar a
la Verdad que la persigue.
“Virgen con el niño” Melancolía
patente en la obra, reflejo de su propia melancolía en la época
de crisis en la que fue pintado.
“Retrato de Simoneta Vespucci”.
Retrato de perfil con el sentido lineal reflejado en el tratamiento del
cabello.
“La Piedad” 1.490-1492 Munich Alte Pinakothek.
Dramatismo que se desprende de las figuras y austeridad en el escenario,
que también se presentará en la siguiente “Piedad” del 95.
La composición es estable y las figuras se colocan más o
menos espaciosamente.
FILIPINO Lippi. Hijo De Filippo
Lippi, pintará los frescos que dejó por terminar Massaccio
en la Capilla Brancacci.
GHIRLANDAIO Domenico 1.449-1.494.
Coetáneo de Botticcelli, compartió
su actitud. No plantea problemas pictóricos sino que aprovecha las
tendencias para hacer una crónica social
“El nacimiento del Bautista” Frescos
de Santa María la Novella. Habitación de un palacio florentino,
representa un retrato social de la época.
“Giovanna Tornabuonni”. Thyssen- Bornemisza.
Podemos imaginar un alma bellísima en este retrato de perfil en
consonancia con su imagen, pero incluso el cartel que acompaña su
precioso perfil recuerda que esa sería la pintura más bella
de la tierra si el autor hubiera podido retratar también el carácter
y las cualidades morales. Carácter lineal a través del alargamiento,
típico del retrato florentino.
“Epifanía”. Colorido brillante,
abundancia de tonos rojos.
“El nacimiento de la Virgen”
“Ayo con su pupilo” Louvre. 1.480. Ningún
pintor podría haber representado mejor la tierna relación
humana entre el niño y su abuelo. Aunque carece de la delicadeza
lírica de los retratos flamencos, refleja no obstante su minuciosa
atención a la textura de la superficie y al detalle facial.
“Alegoría de la música”.
Inspirada en Botticelli.
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