Tema
10. Pintura de fines del Quattrocento en los centros periféricos.
Umbría. Mantegna y el humanismo paduano. Ferrara, Venecia y Nápoles.
Pintores de Umbría. Signorelli/Perugino/Pinturicchio
.
SIGNORELLI .1.445/1450- 1.523
Está emparentado don Perugino
por sus antecedentes similares, si bien su personalidad es infinitamente
más dramática
Ha conectado con P. della Francesca,
y por la época en la que trabaja, ( finales S. XV y principios
del XVI) con Verrochio y Pollaiuollo, de éste sacará la forma
de representación del cuerpo enérgica, con fuerza expresiva
y precisión anatómica. Combinando estas influencias con la
maciza solidez de forma y el dominio de la perspectiva del escorzo, Signorelli
creó un estilo de grandiosidad épica que más tarde
dejaría un sello definitivo en la mentalidad de Miguel Angel
“Fragmento de la Flagelación de
Cristo”.Musculatura tensa y marcada línea de contorno, influencia
de Pollaiuolo.
Su obra fundamental son los frescos encargados
para la Catedral de Orbieto, donde había pintado Piero della Francesca
años atrás, sobre todo el más dinámico “Los
condenados arrojados al infierno”, 1.499-1.500
“Escenas del Apocalipsis de San Juan”.
La fuerza que imprime a todas esas composiciones es de tal magnitud que
a través de la acumulación de desnudos tensos, trata de inspirar
miedo al espectador. Se trata de determinar en ese juicio el destino
de la humanidad. Hay otros detalles menos violentos pero los escorzos siguen
siendo muy fuertes.
PERUGINO (EL). Cittá della Pieve
1.448- Fontignano 1.523
Pietro di Cistoforo Vannucci, recibe
el nombre de Perugino al ser natural de esa región italiana. Se
formó en Florencia, en el taller de Verrocchio, coincidiendo en
alguna ocasión con Botticelli, trabajando en un estilo influenciado
en ambos artistas. Piero della Francesca será otro de los maestros
que marque los primeros años de producción, especialmente
en cuanto a los fondos arquitectónicos y a los paisajes. La fama
de Perugino llegó a tal extremo que fue llamado a Roma en 1.482
para decorar algunas de las paredes de la Capilla Sixtina, siendo este
encargo determinante para dividir su producción artística
en dos periodos. La entrada de Rafael en su taller hacia 1.496 supuso para
Perugino un acicate al trabajar con mayor intensidad, para convertirse
en un pintor monótono y repetitivo años después, su
estilo seguro, con amplias figuras insertadas con perfección en
el paisaje, supone un preludio de lo que se realizará en el Cinquecento.
En Perugino se dará un sentido más evolucionado en la distribución
del espacio, su afán por la profundidad y el paisaje, con una perspectiva
muy marcada. Su interés por la obra de Verrochio dulcificará
su pintura; recogerá la idea de color y luz inspirado en P. della
Francesca pero con una línea más evolucionada.
Obras:
“La virgen con el niño y cuatro
santos”. Pinacoteca vaticana.
Tipo físico: figuras femeninas
personajes tipos sin individualizar rasgos. Tipo idealizado donde reduce
el rostro a un óvalo dividido en tres partes iguales. Aspecto amable
a través de un colorido brillante. Composición con una estructura
racional y simétrica en la que los personajes ocupan lugares claramente
jerarquizados. La Virgen y el Niño en el centro, bajo un gran dosel
arquitectónico y sobre un trono de delicadas formas, presiden con
amable autoridad el conjunto: Todas las figuras adquieren presencia física
en el espacio por medio de un dibujo de extraordinaria perfección
y un mesurado empleo del claroscuro.
“Entrega de las llaves”. Capilla
Sixtina. 1.480-1.481 (Fresco)
Es una de sus obras maestras, en la que
la perspectiva alcanza el grado máximo: La entrega de las llaves
a San Pedro que aquí contemplamos, las figuras se enmarcan en una
gran plaza de perspectiva interminable presidida por un edificio de planta
centralizada con una cúpula típicamente renacentista y, a
cada lado, un arco de triunfo como referencia a la antigüedad. La
plaza está embaldosada creándose diversas líneas de
fuga y poblada de personajes de inferior tamaño para provocar un
mayor efecto de profundidad. El espacio de la plaza subraya la idea de
perspectiva lineal a través del pavimento, simetría por la
cual la composición al doblarla por la mitad convergería
en los mismos puntos. Los árboles típicos de Umbría
cierran el escenario junto a unas montañas decrecientes. En primer
plano encontramos a Cristo haciendo entrega de las llaves de la Iglesia
a San Pedro, aportando un elemento simbólico de evidente interés
para el Papa al reforzar el poder y la autoridad del vicario de Cristo
en unos momentos de cierta presión política tanto interior
como exterior. Las figuras expresan ese aspecto elegante y blando que caracteriza
la obra de Pietro, destacando el empleo de un brillante color y una iluminación
acertada.
“La aparición de la Virgen a San
Bernardo” 1.488-1.489 Alte Pinakothek (Munich) Oleo sobre tabla.
El interés por la perspectiva
lo aprendió Perugino de Piero della Francesca así como el
desarrollo volumétrico de la figura. Ambas cuestiones se aprecian
claramente en esta composición realizada por Perugino para la iglesia
del Santo Spirito diseñada por Brunelleschi, en la aparición
de la Virgen al Santo mientras éste escribía ha sido eliminada
cualquier referencia sobrenatural, situando a María en el mismo
espacio que San Bernardo; las figuras que acompañan a la Virgen
refuerzan el aspecto de una “Sacra conversazione” dotándolas de
ese aspecto blando y elegante que caracteriza al maestro. El desarrollo
espacial de la arquería y el paisaje típico de Umbría,
al fondo, ofrecen de manera soberbia la perspectiva reforzada por la distribución
de la luz. Precisamente la iluminación empleada resalta las figuras
y acentúa el aspecto volumétrico individual de cada personaje,
cuyos gestos serenos y placenteros heredará Rafael.
“Los desposorios de la Virgen”.
Insiste en la misma idea de interés
por un determinado fondo de paisaje y de perspectiva. Líneas del
pavimento con la convergencia en el templete y en medio del primer plano
los grupos simétricos de personajes a cada lado.
“Tríptico de la Virgen”. Natinal
Gallery de Londres.
Se prolonga el fondo por detrás
para dar mayor sensación de veracidad.
“Crucifixión de Cristo”. Washington.
Suavidad en los rasgos a pesar del trance.
“Retrato de Francesco delle Opere” Galería
de los Uffizi. (1.494) Oleo sobre tabla.
Son escasos los retratos conservados
de Perugino que muestra en ellos su excelente capacidad en esta faceta
de la pintura. Se aprecia la influencia flamenca al incorporar los paisajes
en el fondo, de la misma manera que había hecho Piero della Francesca
en la corte de Urbino. El personaje se ubica en primerísimo plano,
proyectando sus manos hacia el espectador y portando en la derecha una
cartela donde se lee “IM ETE DEUM”. La campiña umbra está
perfectamente interpretada tras la volumétrica masa de Francesco,
cuyo rostro muestra su carácter especialmente a través de
los ojos. La potente iluminación empleada refuerza el aspecto escultórico
de la figura, resaltando el colorido rojizo y blanco de sus ropajes. La
excelente capacidad de Perugino como dibujante se la debe a su amigo Signorelli.
PINTURICCHIO.
Especie de horror-vacui en el repertorio
de motivos ornamentales en la decoración. En la misma línea
de Peruggino, es un decorador a gran escala. Se le encarga la decoración
de varios apartamentos de la familia Borgia (corresponden a los palacios
vaticanos).
“Frescos en la capilla de los ermitaños
en Padua”.
ESCUELA DE PADUA.
ANDREA MANTEGNA Isola di Carturo (Vicenza)1.430-31-
1.506.
Recibió su primera formación
en el taller del pintor Francesco Squarcione, que tuvo gran influencia
en la pintura de Padua.
Mantegna en la década de los 50
se traslada a la corte de los duques de Mantua. Realizará pinturas
al lienzo y pinturas al fresco. Pinta “La Cámara de los esposos”
para el Palacio Ducal en Mantua, dedicada a guardar las colecciones de
arte, o escuchar música. La pintura que recubre las paredes relata
hechos de la familia de los Duques de Mantua. A través de ella intentará
crear una imagen de poder y prestigio enlazando con el mundo clásico
y acercándose a lo natural recogiendo un acontecimiento ideal. El
hijo del Duque, Francesco Gonzaga, alcanza un nivel elevado en la Corte
Pontificia y en la pintura se intenta describir como se recibe la
noticia en la familia y pinta el reencuentro del hijo con el padre. Sus
características más fundamentales serán el interés
por los restos arqueológicos, y tratamiento de las figuras como
si fueran estatuas, acentuado por el color que les da un aspecto pétreo,
influencia de Donatello y Andrea del Castagno que habían estado
en Padua. Con frecuencia Mantegna no considera el mundo antiguo como algo
que haya que evocar, sino como algo que hay que acercar al espectador.
Un ejemplo de ello son las guirnaldas que imitan las naturales, más
propias del mundo real.
Obras:
“Cristo muerto 1.450 Pinacoteca
de Brera. Pintado en los últimos años de actividad
de Mantegna, es una composición ejecutada al temple sobre tela que
representa el máximo escorzo del Quattrocento, la figura parece
perpendicular al lienzo presentando el cadáver, sobre una
mesa, cuya superficie lisa y rígida introduce un factor de expresión
dramática. El cuerpo está visto desde los pies, de modo que
sus dimensiones se acortan de forma brutal, como requieren los principios
de la más estricta perspectiva, representando un estudio muy importante
de la deformidad de la figura desde diversos puntos de vista. Escasos toques
de color animan los rostros, de modo que el conjunto posee una virtud monocromática
que acentúa su dramatismo.
“Tránsito o Muerte de la Virgen”
Museo del Prado. Temática sacra; su estilo, tratamiento de los
problemas espaciales, concepción de la forma, la luz y el color,
pertenecen al mundo veneciano.
.
“Oración en el huerto”. 1.455
National Gallery. Imagen patética en la que la dureza
del paisaje rocoso se convierte en la arquitectura que articula el espacio.
Aparece ya ese gusto de Mantegna por las ciudades lejanas y las pequeñas
figuras en los caminos que unen esas ciudades sagradas con unos primeros
planos de los que se adueñan las monumentales a la vez que patéticas
figuras que absorben al fiel en el tema religioso. Una de las figuras del
primer plano permite a Mantenga desarrollar su personal teoría del
escorzo.
“Martirio de San Sebastián”.
1.470 Viena. Perfecto cuerpo del Santo con sus formas escultóricas,
busca ante todo la naturalidad. El arqueologismo ha invadido el paisaje
con una plataforma sobre la que se asientan unas ruinas y un arco bajo
el castillo medieval. El color en esta obra es un elemento expresivo esencial,
al darse una correspondencia entre el color blanquecino de los restos arquitectónicos
clásicos del fondo con el tono de la columna.
“Asunción de la Virgen” 1.456
Capilla Ovetari (Iglesia de los Eremitani- Padua. En ella la Virgen,
por el alargamiento de la figura y la posición adoptada, se ha relacionado
con modelos bizantinos
“Virgen de la Victoria. 1.495 Louvre.
Pintada en Mantua por encargo de la familia Gonzaga. El podio sobre
el que se asienta el trono mariano ofrece el pretexto para reproducir ricos
materiales marmóreos y un bajorrelieve con la escena del pecado
original. Decoración frutal (guirnaldas).
“El Parnaso”1.497 Louvre. En esta obra
aparecen en el centro Venus y Marte, de cuya unión nació
Anteros, el Dios que espanta el amor en lugar de provocarlo, como hace
su hermano Cupido. Tema mitológico en el que de la unión
de Marte (dios de la guerra) y Venus (diosa del amor) nació la Armonía.
“Tríptico de San Zenón”
1.457-1459. Iglesia de San Zenón(Verona). Escena con fondo con relieves
en piedra. Columnas representadas en convergencia con los pilares del fondo.
Guirnaldas diseño del marco convirtiéndose así en
parte de la obra. Idea de tríptico es la base del conjunto. La mayoría
de los santos se encuentran leyendo un libro y San Juan Bautista está
vuelto por completo hacia el espacio en el que nosotros nos encontramos.
“Ósculo del techo de la Cámara
de los esposos” El centro del techo está fingidamente abierto al
espacio exterior mediante el famoso ósculo, que se ha considerado
precedente de otras rupturas arquitectónicas simuladas mediante
recursos pictóricos. Para fingir esa apertura al espacio exterior,
el uso del escorzo era el único instrumento posible, y así
se asoman mujeres de la corte (putti), e incluso el exótico pavo
tras una balaustrada. Con ello el espectador formará parte de una
obra cuyo espacio figurado se ha convertido en prolongación del
espacio real.
Retrato de Francesco Gonzaga Gal. Nal.
Capodimonte.
AUTORES INFLUENCIADOS POR MANTENGA:
Cosimo Tura (Ferrara) Carlo Crivelli/ Giovanni y Gentile Bellini.(Venecia)
Mantenga ejercerá una gran influencia
en pintores del norte de Italia. En un momento dado llegan a Venecia Antonello
da Mesina y Vitore Carpaccio.
La familia Este de Ferrara (Pisanello
trabajó para ellos), establece un mecenazgo en esta ciudad con actuaciones
urbanísticas por el arquitecto Rosetti.
Palacio de los Diamantes. Modelo florentino
del palacio renacentista, convierte el almohadillado en punta de diamante,
conservando el bloque e incorporando las pilastras en las esquinas.
La situación geo-política
de Venecia influyó decisivamente en su pintura:
· El color frente al dibujo, que
lleva incorporado la luz.
· El carácter pictórico
frente al plástico.
· En 1475 llega a Venecia Antonello
da Messina cargado de influencias de la pintura flamenca y su influencia
afectará a Bellini dulcificando sus figuras y volviéndolas
más suaves.
ANTONELLO DA MESSINA. Sicilia 1.430
Messina- 1.479
Autor de una personalidad extraordinaria
es uno de los primeros pintores italianos que utilizan la técnica
flamenca del óleo.
Obras:
“Cristo muerto sostenido por un ángel”
Museo del Prado. Influencia de la pintura flamenca, muestra una gran preocupación
por la realidad, descrita con dominio de la forma plástica, alegre
empleo del color y medida de la luz. La figura de Jesús aparece
en esta composición sentada al borde del sepulcro, en un primerísimo
plano de acento dramático. Ambas figuras se recortan sobre un fondo
de paisaje con una ciudad al borde de un río; a la derecha del mismo,
un amontonamiento de huesos humanos sugiere la proximidad del Monte gólgota,
cuyas cruces se levantan en el lado izquierdo
“El salvador”. Rasgos propios de las
figuras de Van Eyck
“La crucifixión”. El sentido del
color, la luminosidad, la forma de representar en alto las figuras para
que destaquen más.
“Jerónimo en su celda”.National
Gallery(Entre 1.456-1.475) Influencias flamencas dentro de una arquitectura
gótica que enmarca el estudio de un humanista. La composición
se desarrolla tras la embocadura de un arco gótico rebajado en cuyo
umbral aparecen un pavo real y una perdiz . Numerosos objetos muestran
interés por las naturalezas muertas. Técnica inspirada por
un propósito naturalista comparable a los flamencos de la
época
“Virgen de la Anunciación”. La
luz contribuye a iluminar el rostro y deja parcialmente en sombra la mano.
“Autorretrato”. Se deja apartado la nitidez
de contornos propia de la pintura florentina para tomar el estilo flamenco.
“El martirio de San Sebastián”
En contraposición con el mismo tema pintado por Mantegna, los rasgos
serán más suaves así como la tonalidad del color y
el empleo de la luz.
CARLO CRIVELLI.
“Piedad”. 1.485 -Pinacoteca Vaticana
:Uno de los ejemplos más destacados de la pintura veneciana del
siglo XV.. La obra, de forma semicircular, determinada por el luneto en
el que debía insertarse. Tiene rasgos propios del gótico
final y el toque medieval se aprecia en el poblamiento de ángeles
en el celaje así como el rico damasco que cuelga a modo de tapiz
tras las figuras. Es relevante el conocimiento de la pintura de Mantenga,
por el neto diseño de la figura humana.
COSIMO TURA.
Recoge los aspectos más sencillos
de Mantenga y los exagera aún más de manera que los gestos
se convierten en muecas y las proporciones se vuelven casi anticlásicas
“Santo Domingo de Guzmán” Galería
de los Uffizi
“Crucifijo” Fragmento Pinacoteca de Brera.
GIOVANNI BELLINI.1.431-1.516
Discípulo de su propio padre,
según la usanza del arte de la época, fue a su vez el maestro
de dos grandes genios: Giorgione y Tiziano. Giovani fue apodado el Giambellino,
en referencia a la belleza y sensibilidad con la que trabajaba sus pinturas.
Actuó frecuentemente con su hermano Gentille. También magnífico
pintor. Ambos forman parte de la escuela renacentista veneciana en
la cual tomó una importante parte la ola de renovación espiritual
que trataba de contrarrestar el supuesto paganismo del Renacimiento. Es
por esta razón que Giovanni se decantó con frecuencia por
la temática religiosa en vez de la mitología clásica.
Junto a Gentille trabajó en la decoración al fresco de la
scuolas venecianas, pero además de su hermano y de su padre, Jacopo,
recibió otras influencias, la más crucial vino por parte
de su cuñado, que era nada menos que Mantegna, de él aprendió
el dominio del dibujo y la rotundidad del volúmen, aunque
en cualquier caso el Giambellino hacía honor a su apodo realizando
pinturas de mayor lirismo que las de su cuñado. También Antonello
Da Messina, que estuvo en Venecia, le proporcionó modelos de referencia
que él aprovechó con grandes resultados: La técnica
del óleo, la linealidad de raíz flamenca frente al colorismo
veneciano, nuevas iconografías que renovaron su repertorio... Su
influencia trascendental no sólo sobre sus discípulos directos,
sino sobre toda una generación de pintores nacidos o afincados en
Venecia, influencia que se rastrea en el propio Durero, que le conoció
cuando Bellini era ya muy viejo, pero “aún el mejor pintor” en palabras
del alemán.
Obras:
“Virgen con el niño”. Influencia
veneciana en la composición que se repetirá en sucesivas
ocasiones. (La guirnalda de frutas, es influencia de Mantegna).
“Virgen con el niño” 1490. Se
observa el cambio de su pintura en la forma de tratar la autonomía
del niño, blando, el rostro de la virgen también sereno.
Suavidad en los perfiles y contornos y desaparición de la dureza
presente en las pinturas de Mantegna.
“La oración en el huerto”.1455)
Esta obra es considerada por los especialistas como el punto de partida
del paisaje veneciano suavizado más tarde por Tiziano y Giorgione,
aún existe un cierto aire flamenco en el aspecto acartonado de las
formas hallándose una estrecha relación con la “Oración
en el huerto” que pinta Mantegna en los primeros años de la década
de 1.450. El aspecto escultórico de las figuras y las rocas, es
una influencia de Andrea, sobre todo en los escorzos forzados, así
como ese interés exacerbado por la perspectiva. Giovanni aporta
su vivo colorido y la iluminación típicamente veneciana aunque
no tiene la blandura y la dulzura de esta pinura. Es importante señalar
el cambio que se va a producir a partir de 1.475 con la llegada de A. da
Messina.
“Piedad” 1.465 Pinacoteca de Brera.
Una de sus obras juveniles donde se observan las influencias de Mantegna
claramente: Las figuras se sitúan en primer plano, tomadas desde
un punto de vista bajo para reforzar su grandiosidad, destacando su aspecto
escultórico. En ella se puede apreciar la primera influencia de
Mantenga. Sus preocupaciones por el modelado y el espacio son, sin embargo,
transformadas por Bellini con un sentido lírico y colorista transido
de poético humanismo.
“Piedad” 1.508 Galerías de la
Academia de Venecia.
La piedad será una de las escenas
más cargadas de dramatismo en la iconografía del Renacimiento,
tanto en escultura como en pintura, un bello ejemplo es ésta, donde
la iluminación empleada tiene un papel fundamental. Las bellas figuras
de Cristo muerto y la Virgen en tres cuartos, se disponen en un triángulo,
reforzados por los paños del manto de María al aire libre,
apreciándose al fondo las construcciones de la ciudad de Vicenza
ante un bello paisaje. La sensación atmosférica creada procede
a la difuminación de los contornos y el abandono del dibujo para
interesarse por la organización pictórica mediante tonos,
resultando un importante avance que hace de Bellini uno de los mejores
miembros de su generación, en cuyo taller se forma Tiziano.
GENTILE BELLINI . VENECIA 1429- 1507.
Gentile Bellini heredó los álbumes
de su padre y ejerció la dirección del taller a su muerte,
por lo que se le considera el primogénito. Mantuvo el prestigio
de su padre y fué muy admirado en su tiempo, pero muchas de sus
obras más importantes se han perdido. Entre ellas hay unas escenas
eróticas que pintó para el harén del sultán
Mehemet II que hizo cuando trabajó en la Corte de Constantinopla
entre 1.479 y 1.481 y que se encuentra en la National Gallery de Londres.
Sus obras más famosas son “La procesión de la religión
de la Santa Cruz” y “El milagro del Puente de San Lorenzo, son dos telas
de gran tamaño llenas de anécdotas de la vida cotidiana de
la Venecia de su tiempo. Destacó por sus escenas narrativas así
como por sus retratos; en sus obras el austero dibujo y la composición
arquitectónica se combinan.
“Predicación de San Marcos en Alejandría”.
1.504-1.507 Pinacoteca de Brera. Recibió este encargo de la
cofradía veneciana del santo cuando contaba ya con setenta y cinco
años, por lo que a su muerte, tres años más tarde,
la tela estaba inacabada y fue su hermano menor, Giovanni quien se encargaría
de terminarla. Puede decirse que la disposición general del cuadro
corresponde a Gentille, mientras que a Giovanni corresponden algunos de
los grupos de personajes, así como la figura del Santo, situada
en una tribuna elevada. Se aprecia la influencia de su viaje a la
corte de Constantinopla. Mezcla de razas, crónica del esplendor
de las fiestas.
“Procesión de la Santa Cruz”.
(1.496) Las figuras se ubican en un escenario arquitectónico típicamente
veneciano, uniendo edificios bizantinos con italianos. Las pequeñas
figuras pueblan toda la superficie, en una excelente radiografía
de la sociedad veneciana. La perspectiva es menos cuidada que la iluminación
y el colorido, bases de esta escuela que desarrollarán durante el
Cinquecento los maestros los maestros Tiziano y Tintoretto.
“Milagro de la Cruz caida en el canal
de San Lorenzo”: Academia de Venecia
ESCUELA DE VENECIA.
CARPACCIO Vittore.
Trabaja para las cofradías para
las que hace ciclos, de los cuales, el más importante, es el dedicado
a Santa Ursula (inspirado en la leyenda de la hija del rey de Bretaña
solicitada por el hijo del rey de Inglaterra). Su pintura se acerca a Gentlle
Bellini en el aspecto narrativo y a Antonello da Messina en el gusto por
el detalle.
“Sueño de Santa Ursula” Academia
de Venecia. 1.495. Una de las telas pertenecientes a un ciclo pictórico
dedicado a la vida de Santa Ursula. Este lienzo, por la temática,
le obliga a renunciar a los grandilocuentes escenarios de paisaje. La escena
tiene el decorado de interior palaciego, que describe con tal minuciosidad
que el cuadro resulta ser un interesante testimonio de la intimidad doméstica
donde el milagro adquiere un tono cotidiano. La santa reposa en un lecho
dispuesto sobre un estrado y cubierto por un airoso baldaquino. Sus zapatillas
aparecen sobre la alfombra. Al fondo de la estancia existe una mesa con
libros y un reloj de arena, así como una estantería conteniendo
otros volúmenes. Acoge este escenario la figura de un ángel,
con el que entra en el dormitorio una dorada claridad. Por medio de este
sueño conocerá Santa Ursula, en vísperas de su peregrinación
a Roma, el destino de mártir que le está reservado.
“Joven caballero en un paisaje” 1510
. Thyssen-Bornemisza. No se sabe
a quien retrata, pero se sabe que se trata de hombre culto e inteligente,
como lo demuestran la multitud de símbolos que acompañan
al personaje y cuyo significado él conocería bien, así
como que se trata de un guerrero, un experto militar que domina la ciencia
de la guerra, encarnando armónicamente el encuentro de las armas
y las letras. El carácter narrativo de este retrato, que hay que
recorrer con la mirada para apreciar todos y cada uno de los detalles que
acompañan al personaje, desapareció pronto de los retratos
italianos, que tendieron a concentrar en pocos elementos los símbolos
que debían definir al retratado.
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