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Variados fueron los caminos que comunicaban a la Ciudad y Estado con el
resto del país. En cuanto a los caminos ferroviarios en Aguascalientes, la línea
principal de México a Paso del Norte atravesó la parte oriental de la
Ciudad, iniciando los trabajos de construcción de la vía ferroviaria a nivel
nacional el 25 de Mayo de 1880, terminándose en 1884, circulando el primer
tren por toda la ruta el 22 de Marzo de 1884. En relación al arribo del
primer tren de pasajeros a la Ciudad, en entrevista hecha al Prof. Alejandro
Topete del Valle, comentó: “Lo que vino a proporcionar un auge inusitado en la artesanía del
deshilado a mano, fue la llegada del ferrocarril central el 26 de febrero de
1884. Entonces, llegó el primer tren de pasajeros a Aguascalientes.".
El asentamiento de la Estación ferroviaria y la instalación posterior de los
Talleres del Ferrocarril, dieron un nuevo nombre al “Barrio de Tejas”,
para rebautizarse posteriormente con el de “Barrio de la Estación”.
En
Marzo de 1899, el Gobernador, Rafael Arellano, informa acerca de los avances
de la construcción de los mencionados Talleres Ferroviarios: “la
Compañía del Ferrocarril Central prosigue con trabajos de terracería y
nivelación en los Talleres Generales de Construcción y Reparación de Máquinas,
de conformidad con el contrato celebrado con el Gobierno”, no obstante
que se concluyeron en forma definitiva hasta 1903. Éstas acciones dieron
lugar a la ampliación y prolongación de la Calzada del Ojocaliente convirtiéndola
en la orgullosa Calzada Arellano, lugar que contó con zonas arboladas,
camellones y dos edificios de baños públicos, uno para cada sexo, junto a las vías (donde actualmente se ubican el Deportivo
Ferrocarrilero y el Centro de Capacitación Revolución del DIF), para aseo de
los viajeros por ferrocarril y el público en general.
Esto
obligó al Gobierno a pensar y plantearse sobre la conveniencia de construir
otro boulevard semejante y evaluó el proyecto para abrirlo la 2ª. calle de
San Juan de Dios, hoy Primo Verdad, hasta el “Molino La Perla”, propiedad
del abuelo del Gobernador Luis Ortega Douglas, el irlandés Don Juan Douglas,
ubicado al poniente de la nueva Estación ferroviaria, proyecto que nunca se
realizó por ser substituido por el de la apertura del Callejón de Zavala,
frente a la Plaza Principal, que posteriormente se convertiría en la afamada
Avenida de las Lágrimas, hoy Avenida Francisco I. Madero.
Aprovechando
las concesiones otorgadas por el Gobierno local estatal, la Compañía del
Ferrocarril Central Mexicano, construyó un ramal en la Estación de la
Hacienda de Chicalote, a 14 kilómetros de la Ciudad, para unir los puertos de
Tampico y Veracruz al centro de la República, vía San Luis Potosí. Los
trabajos de éste diseño ferroviario fueron encargados al Ing. Tomás Medina
Ugarte, nativo del Real Minero de Nuestra Señora de Belén de los Asientos de
Ibarra, quien los realizó y llevó a la práctica de manera muy
satisfactoria. Esto robusteció aún más la economía regional y de la Ciudad
de Aguascalientes, además de la apertura de los Talleres ferroviarios que
dieron trabajo a más de 3,000 obreros por año en forma constante. Así, la
oferta laboral superó a la demanda y pronto se vió la ciudad invadida por
migrantes de otros lugares y del campo para emplearse o hacer negocios en ésta
ciudad. Las palabras del Cap. Félix María Calleja del Rey que rindió en su
informe acerca de la Villa de la Açención de las Aguas Calientes en 1792,
“No obstante los recursos que
en Agricultura, Comercio y Mineria ofreze esta Provincia para subsistencia de
sus havitantes, es una de las que deven considerarse por pobre entre las
muchas del Reyno de la Nueva Galicia.”, fueron
acalladas por siempre por el auge que cobró la nueva Ciudad de
Aguascalientes.
De
ésta manera, las rutas México – Paso del Norte y el ramal Aguascalientes
– Tampico que pasaban por la Ciudad de Aguascalientes, comunicaban con sus
comunidades:
Por
el sur, el ferrocarril recorría los siguientes puntos: De Aguascalientes a
Los Arellano, 11.5 kms. y de Loa Arellano a Peñuelas, 10 kms. De aquí
continuaba rumbo a la Ciudad de México por comunidades de los demás Estados.
Por
el norte, la ruta se bifurcaba en la Estación de Chicalote, la línea
principal hacia el Paso del Norte y el ramal hacia Tampico, vía San Luis
Potosí. A su paso por la línea al Paso del Norte recorría los siguientes
puntos: De Aguascalientes a Chicalote, 14.3 kms.; de Chicalote a Las Ánimas,
8.6 kms.; de Las Ánimas a Pabellón, 7.2 kms.; de Pabellón a Rincón de
Romos, 8.5 kms.; de Rincón de Romos a La Punta, 9.7 kms. y de La Punta a La
Soledad, 26.8 kms.
Por
el oriente, en la ruta a Tampico, vía San Luis Potosí, recorría los
siguientes puntos: De Aguascalientes a Chicalote, 14.3 kms.; de Chicalote a Cañada
Honda, 20.5 kms.; de Cañada Honda a Santa María de Gallardo, 31 kms.; de
Santa María de Gallardo a la Hacienda del Tule, 35.6 kms. y de la Hacienda
del Tule a la Estación de San Gil, 50.8 kms.
Éste
día 24 de Febrero del 2003 serán inaugurados oficialmente por nuestro
Gobernador del Estado de Aguascalientes, Sr. Felipe González González, las
instalaciones rescatadas y preservadas que estuvieron a cargo de la
Coordinadora de Turismo, el INAH y varias dependencias de los 3 niveles de
Gobierno, de éstos históricos talleres ferroviarios que marcaron un
“parteaguas” en la historia de nuestra capital y abiertos al público en
general, en donde podremos admirar el estupendo museo de sitio y demás
instalaciones turísticas.
FUENTE:
AGUASCALIENTES 1899: UNA NUEVA ESPERANZA. José Jorge Esparza Osorio. Obra Inédita
premiada con Mención Honorífica en el X Certamen Histórico Literario
convocado por el H. Ayuntamiento de Aguascalientes. Agosto del 2000.
Fotografías
en Blanco y Negro cortesía del L.D.G. Luis Fernando Llamas López.
Fotografías
a color propiedad del autor.

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