- El rincón del poeta
- Relatos breves
- Libros digitales
- Trabajos de investigación
 
 
Cultura en general (museos, exposiciones, patrimonio, etc...)
Enseñanza de español y didáctica de otras lenguas
Cooperación, igualdad, dependencia, desarrollo, etc.
Publicaciones e información sobre el mundo del libro.
 
 
Publicar en Liceus

Agenda: destacados

Festival Escena Contemporánea 2009.

Del 26 de enero al 22 de febrero de 2009
 

EXPOELEARNING 2009.

19 y 20 de marzo de 2009

Publicar en Liceus
Platón y La República

Una de las preocupaciones últimas de Platón, en La república o de lo justo, es la demostración de la inmortalidad del alma. No deduce de ello ningún premio ni castigo de ultratumba. Vicente Adelantado Soriano

 Ir al artículo...

 


 

  Guías culturales

POEMAS


Por Alejandra González
janita_soad_07@hotmail.com

 
POEMAS

Dedicado a las almas confundidas

Odios

Te miro con desprecio,
y tu odio crece.
Te miro con benevolencia,
y tu desconcierto se asoma ante mi.
Te controlo en cierta forma,
y no puedes hacer nada contra eso.


I
Caretas

Hoy por fin me has visto, pero sé que tratas de olvidar lo que realmente viste en mis ojos, en mi corazón y en mi alma, tratas de quedarte con la imagen recordada y santificada.

Pensaste que descubrirías un mundo lleno de alegrías, fantasías y colores, e intentabas quitarme la careta una y otra vez, para ser feliz a costa mía, a costa de lo que pensaste que provocaría en ti.

Y hoy, justamente hoy me siento cansada de esconderme de ti, de esconderme del mundo, de esconderme de mí.

Tómame, mírame, siente pena por mí, insúltame, quiéreme o mejor ódiame, estoy más acostumbrada.

Mira el desastre que soy, mira todos mis miedos, odios, rencores, amores, dolores, ni siquiera estás en ellos.

¿Estás feliz ahora? Soy aún peor que tú, y estabas equivocado, si existe alguien más miserable que tú, y lamentablemente amas a esa persona.

Ahora toma la careta y ponla en su sitio, seguiremos caminando juntos sin importar lo que escondo, sin importar si sufro, sin importar si mis lagrimas manan bajo mi disfraz, ahora eres tú lo único que importa, en realidad siempre ha sido así.

Esta vez te equivocaste, olvidaste amarte a ti mismo, y creíste amarme a mí, creíste que la felicidad tenía mi rostro y no el tuyo.

Pero no te preocupes, finges casi tan bien como yo, ya sabes, es mejor así, ponte también la maldita careta, antes que lo haga yo, si no lo haces me alejaré de ti, tu decides.

No, las cosas no son así, tu no entiendes nada, no necesito ayuda, menos la tuya, ayúdate a ti primero, ¿acaso no puedes ver que yo soy la que te está ayudando? Me haces daño y a la vez me causas pena, ¿por que estoy contigo? Difícil pregunta, ni siquiera sé porqué, solamente estoy, solamente soy.

II
Fobias Omnipresentes

Esta claro allá afuera, la vida parece ser luminosa, pero solamente intenta engañarme.

Yo estoy aquí, sentada en la oscuridad, viviendo en la oscuridad, o quizás estoy muriendo poco a poco y ni siquiera me he dado cuenta, ¿estaré ya muerta?

Ayer sentí algo inexplicable, mire mis ojos en el reflejo del espejo por horas, hasta que de pronto lo sentí, era un sentimiento que me volvía loca, quise correr, pero no podía dejar de mirar el reflejo, sentí asco, repugnancia de mi misma, de mi reflejo. Lo quite de la pared, espero volver a usarlo algún día.

Escucho gente afuera, niños que corren, gente hablando, escucho maldecir, y gritar sin parar creo que me gustaría estar allá afuera, aunque estoy cansada de fingir.

Ayer, luego del episodio del espejo, salí a la calle, y caminar por las aceras nunca fue más asqueroso, sentí las miradas sobre mí, el sudor helado en mis manos era desesperante, tuve que correr de vuelta acá, cerrar mis cortinas, llorar y escribir un poco.

Mientras lloraba tuve un pensamiento, o más bien, me formulé una pregunta, ¿estaré volviéndome loca? Es posible, me siento tan sola pero no soporto a la gente, no soy feliz, pero ¿quién lo es?.

Cae la tarde en mi pequeña ventana, no puedo perderme el espectáculo. El cielo se torna rosado y anaranjado, las nubes son casi irreales, me siento libre, mi alma es libre.

Ya no hay más colores anaranjados ni rosados, todo se funde en colores morados, azules y negros, llegó la noche, para algunos el día acabo, para otros empezó. Hoy algunos vivieron un poco y otros como yo murieron un poco.

III
Mancha de Sangre Aneja

Lo hice otra vez, juró que no lo puedo aguantar, pero no niego que ni siquiera lo intento, me duele todo y aún así estoy feliz, me duele el alma, el cuerpo y cada neurona de mi estúpido cerebro.

Miro mis manos, y lo único que veo son cortes, algunos han sanado rápido, otros lucen realmente asquerosos y no haré nada para que eso cambie.

¿Has sentido la sangre pedir a gritos salir de tus venas? Es realmente extraño el sentimiento, sabes que esta mal, que no deberías hacerlo y aún así te sientes bien al hacerlo, sientes una parte de tu mente en otro mundo, en el que solamente importas tu, tus sentimientos y pensamientos, absolutamente nada mas.

Sentía ganas de gritar, llorar, correr, saltar, girar, golpear, matar, pero no podía. Los temblores entonces comenzaron a invadir mi cuerpo, no los pude detener y cada vez eran más intensos, ¡Dios, te juro que tenía que hacer algo antes de volverme loca!

Tomé un trozo de vidrio y ahogué el dolor, ahogué estas estúpidas culpas que me rondan todo el tiempo, el placer fue indescriptible, me sentí tan libre y a la vez tan esclavizada, libre mentalmente y esclavizada físicamente.

Puncé tan fuerte como pude, vi mis muñecas y sentí placer, vi la sangre y la tragué, manaba como un pequeño riachuelo que desembocaba en placer.

La sangre no paraba de salir y sentí miedo y dolor, ¿Dios, que hice?, esto no está bien, pero ¿como no va a estar bien si me libera?, me hace sentir bien, y eso es lo que importa ¿cierto?. Si, ya lo sé, demasiadas preguntas, y debo curar mis heridas ahora....

IV
Mundo Abstracto

Me senté a esperar en una plaza, me senté a esperar nada, bueno, en realidad creo que me senté a esperar un momento mágico, y este llegó inesperadamente.

Llegó vestido de hombre, un hombre joven, que se sentó a mi lado y me regaló el mundo disfrazado de hierba.

Siento como si el mundo fuera mío, y estoy acá escribiendo algo así como mi Biblia, ¿Seré una Diosa?

Me hace reír a carcajadas el hecho de pensar en mi grandeza, o en mi estupidez, creo que mis neuronas están llegando a su límite de actividad, me siento como viajando en el aroma de la verde la hierba.

Dios! no había visto algo tan hermoso, vi colores inexistentes, como creados solamente para que yo los viera y admirara, oh! la vida tiene momentos hermosos aveces... ¿que estoy haciendo encerrada acá? Creo que debería salir a admirarme de muchas otras cosas más, deben andar unos cuantos colores más corriendo por ahí, les pondré nombre y los grabaré en mi memoria

Tomé este trozo de papel, porque necesitaba no olvidar esto. Estoy sentada en la orilla de una calle, una calle que no conozco, o quizás si, en realidad no me importa.

Miré el cielo por un rato, y sentí como las estrellas brillaban sobre mí, la luna cambiaba de formas y colores, era amarilla y otras veces era blanca, pero siempre fue tan luminosa que apenas lo soporté y tuve que cerrar mis ojos hasta que me dolieran.

El dolor era intenso, y creo que era porque me estaba punzando mis ojos con mis dedos, o quizás la luz me daño mis ojos, me daño el alma, seguí con los ojos cerrados, no se si desperté, no sé si estoy escribiendo o estoy viajando...

V
Traición

Hoy quise matarlo, ¿por qué me hizo esto?. El engaño es lo peor, yo nunca lo hubiese hecho, menos después de lo que pasamos juntos.

Me miró a los ojos después de besarme, sentí la culpa en él, sentí el dolor y el arrepentimiento. Le pregunté que le pasaba, no me respondió, agacho la mirada y me beso ligeramente.

“Nunca he hecho el amor con otra persona que no seas tu”, me dijo. Y lo supe inmediatamente, estuvo con otra. Me acerqué y lo besé, lo besé como nunca antes lo había hecho, lo besé con todo el amor que sentía hacía él.

“Te amo”, fue lo que escuché. “Yo no”, le respondí, y vi sus ojos brillar como nunca antes lo habían hecho. Bajó la mirada y sentí la tristeza inundar la habitación.

“Nunca quise hacerte daño, ahora sé que tu eres la única para mi”. Aún sus palabras rondan en mi cabeza. En ese momento quise gritarle que no me había hecho daño, que era aún peor, me insensibilizó.

Lo besé nuevamente y él pensó que aún lo amaba, que lo perdonaba, pero no era así, lo despreciaba, despreciaba su debilidad, su inferioridad.

Sentí sus manos escurrirse por mi espalda, por mis senos, sentí su lengua contra la mía, sus labios en mi cuello, en mis ojos y no sentí, no pude sentir amor.

Comencé a morder lentamente su boca, y pareció gustarle, luego lo mordí cada vez más fuerte hasta que saboreé su sangre en mi boca.

Me aleje ligeramente de él, lo observé unos segundos, se veía jadeante, yo era la causante.

Insistió en besarme pero lo alejé de mi. Parecía no entender nada. Me apretó contra él, sentí sus manos apretar mi cuerpo contra el suyo, me besaba en el cuello y yo no realicé movimiento alguno, esperaba que se detuviera.

Me desnudó poco a poco, me miró a los ojos y me besó con cierta expresión de tristeza, sería la última vez juntos.

VI
Trono Maldito

Ahí estaba ella, siempre mirándome con expresión de superioridad, riéndose de mi junto a sus amigos, humillándome cada vez que podía.

Su cara era luminosa, era como una diosa de esas que son malvadas, de esas que tienen a todos a sus pies y pisotean para recalcar su divinidad.

Sentía su mirada malvada sobre mi, escudriñando cada movimiento que realizaba, escuchando cada palabra que yo emitía.

Ella se odiaba y la única manera de esconder el asco y repugnancia que sentía hacia ella misma era odiando, humillando, corrompiendo, lastimando...

Me observó y se lo grité en su cara, la mofa era su única salida, la única puerta que la conducía desde su inferioridad y desgracia hacia el más alto de los podios, ese en el cual podía ver y controlar a todos, no a mí.

Vi su rostro descomponerse, su expresión de dureza y burla se fundió de pronto en una mueca de llanto y amargura.

Debí dejarla ahí, ya le bastaba ser tan miserable y poca cosa, pero quise ser ella, y la maldad se puso de mi lado.

Tuve que hacerlo, era la recompensa por atreverme, era la dulce venganza y yo la tomaba en mis manos y la hacia caer sobre ella, por todas las veces que odió y humilló causando dolor.

La vi ante mis pies y la pisoteé, la humillé, hice que deseará acabar con ella, la insté una y mil veces, estaría mejor muerta, todos gozaban su miseria.

De pronto ella lo hizo, tomó una navaja y se cortó las venas ante mí, pude detenerla pero hubiese sido injusto, ella no podía seguir así, su dolor era demasiado, su situación era penosa.

Murió ante mi, ni siquiera pidió ayuda, ella quería morir. Pude ser más cruel dejándola vivir, pero ya me encontraba harta de su sufrimiento.

Creo que heredé su maldad, ahora soy yo quién pisotea, maltrata, humilla, hiere, e incluso insta al suicidio. Soy yo a quién odian los inferiores, soy yo la inferior, es el precio de la venganza, es el precio de la maldad.

Un día de estos un inferior vendrá y me desplazará para ocupar mi podio, para creer en la falsa superioridad, tal como lo hago yo.

Un día seré yo la pisoteada, yo quién se odie tanto como ella se odiaba, seré yo quién desee mi propia muerte, no sé si seré capaz de hacerlo, no sé si seré tan valiente como ella.

VII
Cielo Oscuro

El no entiende lo que es el amor, o por lo menos no tenemos la misma idea de lo que ese sentimiento significa.

No entiende que ya no podemos estar juntos, que nada tiene sentido entre nosotros.

La cama se hizo grande de pronto, y ya no lo encontraba a mi lado al estirar mi mano para sentir su cuerpo entre mis dedos.

Los besos cada vez sabían más amargos, más fríos, era como besar al aire, era como besar la nada.

El no entiende que ya no tiene sentido. El no entiende que no quiero seguir así, no quiero seguir fingiendo amor solo por costumbre.

Lo quiero dejar, lo dejo y me busca, me amarra a su piel, y yo no puedo hacer nada contra eso, intento resistirme pero siempre termina convenciéndome que aún lo amo.

Me mira a los ojos con expresión de tristeza y caigo ante él, caigo ante su cara de niño, ante sus ojos llenos de amor.

Pero vuelve el sentimiento a mí. No lo deseo, no lo amo, tengo su corazón y tengo que devolvérselo pero existe una misteriosa razón que me lo prohibe.

Esta convencido que es mi dueño, y no sé como decirle que no, que nadie ha sido ni será mi dueño, no soy un objeto soy un alma que corre causando daño y esta vez le tocará a él.

Lloró ante mi, lo dejé para siempre, no puedo volver a sus brazos, me pesan, son como cadenas en mi cuello delgado.

Nos besamos antes de marcharnos cada uno a su nuevo mundo, el beso fue extraño, lleno de pena y recuerdos.

Sufro por él, porque realmente lo amé, porque realmente fuimos uno solo, y él sabe que así fue.

Lo dañé, lo dañé sin querer, mire al cielo oscuro y sentí de pronto que mi nueva vida comenzaba, lejos de él, lejos de nosotros, lejos de esa parte de mi que falleció con nuestro ultimo beso.

VIII
Extrañando

Te despertaste y quisiste abrazarme como cada mañana, buscaste mi piel, mi espalda, mis senos, quisiste besarme tiernamente en los labios.

Te despertaste y no me encontraste a tu lado como cada mañana, buscaste una mirada de amor, una caricia tierna, buscaste a alguien que se acurrucara en tu pecho.

Te desesperaste porque me extrañas, porque no entiendes que fue lo que paso entre nosotros, buscaste respuestas en la que fue nuestra cama, pero ya no era mi cama.

Corriste hacia ningún lado, buscaste y buscaste alguien que me remplazara, alguien con quién hacer el amor cada mañana, pero sé que aún me extrañas.

Ella ocupa ahora el lugar que yo ocupaba, y cada vez que la besas sientes mi aroma impregnado en tu almohada, imaginas que soy yo quien te dice que te ama, imaginas que soy yo quien arruga tus sabanas.

No existe culpa entre nosotros dos, no existe rencor, quizás me extrañas más de lo que lo hago yo, quizás me amas y no eres capaz de reconocer tu error.

Sé que en este momento me estás extrañando, sé que en este momento lo hago yo, sé que quizás estas ocupado, sé que quizás haces el amor.

Sé que te dolió perderme, se que lloraste por mi amor, pero tu sabes que todo fue tu error, me estás extrañando en este momento, siento en el aire el dolor.

Siento en el aire las ganas de reconciliación, siento que no manejamos la forma en que sucedió, siento que no me valoraste hasta que tu cuerpo me necesito.

Me cansé de ser juguete, de haberme convertido en tu diversión, confundiste tu las cosas, y yo no sé dar perdón.

Te amé tanto como pude, pero ese sentimiento cambió, ahora te extraño de vez en cuando y ya no siento dolor.

Tu me lloras en silencio todas las noches después de darte cuenta que no soy yo quien te hace el amor, me lloras por ser tu quien falló, en este momento me estás extrañando, yo lo sé mi amor.

IX
Mundo De Dos

Quiero olvidar todo, quiero liberarme de una vez por todas, ¿me ayudas esta vez?

Ven y toma mi mano, llévame adonde sabes que estaré mejor, llévame a tu mundo, ese mundo en donde solo existes tu.

Sálvame, solo tu puedes saber que se siente decaer, solo tu puedes sacarme del hoyo en el que caí, solamente tu eres el único que quiero para mi.

Me llevaste a recorrer la ciudad de la muerte de tu mano, me mostraste la belleza en lo lúgubre, me mostraste que no todo puede ser tan malo si estamos juntos.

Me iluminaste con tu mirada, me enamoraste con tus ideologías cambiadas, me hiciste correr entre libros y poesías, me hiciste encontrar justo la que era mía.

Abriste mis ojos a un nuevo mundo, me abrazaste fuerte entre tus brazos, me besaste en la frente y me hiciste entender que me amabas de una forma diferente.

Tomaste mis manos y bebiste mi sangre, besaste las llagas que desahogaban mi rencor, probaste de mis ojos cada lagrima que cayó.

Me regalaste un mundo en el que solamente cabemos tu y yo, un mundo silencioso armonizado por tu voz, un mundo frío en el que me proteges con tu calor, un mundo opaco en el que el brillo de tus ojos son mi luz.

X
Se acabó

Mi corazón late anunciando mi muerte, anunciando la muerte de ambos, anunciando el fin de esto.

Te observo con complacencia, me gusta verte así, me gusta ver el temor en tu mirada.

Ya no te admiras de mi maldad, sabes que soy así, que no lo pudiste cambiar, que nunca te podré amar.

No hay más sorpresas en este momento, tu tiemblas con mi voz, te sumerges en el más profundo deseo, en el deseo que solamente yo puedo provocar en ti.

Aún no te rindes, crees que puedes entenderme. Entender qué me pregunto yo, entender algo que ni siquiera yo comprendo, entenderme a mi misma, eso es imposible.

Te vas consumiendo poco a poco en el dolor, tus lagrimas caen por tu rostro, ese rostro que acaricie, ese rostro que bese tiernamente, ese rostro es el rostro de la muerte y me hace sonreír malvadamente el pensar que lloras por mi.

Me necesitas cada día un poco más, necesitas que sea yo quién te escuche, quién te mire y te lance un beso.

Ya no hay sorpresas en este adiós, me quiero marchar lejos de ti, me estás estorbando en este momento, me estas deteniendo en el tiempo que nunca recorrí.

Dejaré tu casa, no hay más caricias, no más palabras dulces antes de besar, no más cinismo inútil, no más ocultar la falta de deseo.

Se acabó, se acabó, se acabó, compréndelo de una vez por favor, no te amo, lo que vivimos se resquebrajó y la culpa la tuve yo, te lo digo sin ningún pudor.

XI
Soy

Soy una simple mujer, tan humana como todos, tan demoniaca como pocos, tan confundida como muchos, tan asqueada como ellos, tan odiada como nosotros.

No creo en nada, no creo en mi, no creo en la esperanza; no existo, solamente soy un alma transeúnte en este mundo de sueños irrealizables.

El odio es lo único que me mantiene viva, lo único que me hace despertar y desear escribir mi absurda prosa cada día.

Estoy muerta, estoy pudriéndome por dentro, no me salves, ya no quiero ser rescatada.

Ya no quiero tener la oportunidad de fingir, de todos modos si llegara la dejaría pasar sin siquiera mirarla, sin siquiera dudar un segundo.

Quiero ser yo, quiero que me amen por lo que soy, quiero que me odien por lo que soy, quiero que me desprecien por lo poco que soy.

Se alejaron de mi, huyeron de la maldad, huyeron de las ansias de venganza, huyeron de todo los que les cause.

La santidad en mi no existe, nunca existió, estoy corrompida internamente y me encargo de corromper todo lo que encuentre, incluso a ti.

¿Te estoy causando repulsión? Eso es lo que deseo, me odias y te destruyo, me odias y te controlo, me odias y gobierno en ti, me odias y no puedes dejar de pensar en mi.

Ódiame, manténme viva

Odia, manténte vivo

Volver al Rincón del Poeta...

 



        
Universidad de Alcalá Confía learning confianza online