MANIFESTACION
DE LA POLÍTICA SOCIAL EN LOS ESTADOS HEGEMÓNICOS
CAPITALISTAS DE EUROPA
|
Andrés Felipe Cubillos Novella
Estudiante de segundo semestre de la Maestría en
Política Social
Especialista en Administración de Salud
Investigador
Pontificia Universidad Javeriana
Para definir claramente la tesis que quiero plantear en
el presente ensayo, considero necesario tener en cuenta
los conceptos fundamentales de Estado, cómo se define
hegemonía , a manera de presentar el Estado Hegemónico
capitalista Europeo, y de lograr así explicar finalmente
cómo se manifiesta la política social en el
Estado Hegemónico Capitalista de Europa.
QUE ES EL ESTADO
Según Adolfo Posada, "el Estado es una organización
social constituida en un territorio propio, con fuerza para
mantenerse en él, e imponer dentro de él un
poder supremo de ordenación y de imperio, poder ejercido
por aquel elemento social, que en cada momento asume la
mayor fuerza política" .
EL ESTADO CAPITALISTA Y EL PODER DEL ESTADO
El modelo del Estado capitalista tiene entre otras, las
funciones de regular las condiciones marginales del proceso
de producción; es decir que la intervención
del Estado en la economía no se realiza como si el
aparato de gobierno fuera una empresa capitalista más,
sino que se trata de una acción de características
específicas y particulares; "una acción
que genera la ilusión de un Estado social regulador
del bienestar colectivo, que solo ataca y reprime a los
enemigos que no han sido sellados por la legitimidad del
aparato político"
Entonces "el Estado capitalista corresponde al estadio
del capitalismo competitivo" , el cual ha desempeñado
siempre un papel económico, aquí la emancipación
económica del poder estatal tiene su expresión
en el hecho de que el patrimonio del Estado, con todos los
medios reales de la administración, no pertenece
a nadie. Mas sin embargo es necesario tener en cuenta que
es la concentración estatal de poder, pues el desenvolvimiento
de la forma estatal capitalista se ve acelerado por este
hecho, actuando de modo tendiente hacia este resultado.
El absolutismo, que por medio de la política mercantilista
convirtió al Estado en el más fuerte sujeto
económico capitalista, hizo de los medios de dominación
política un monopolio del Estado y arrebató
a los estamentos sus privilegios públicos de autoridad.
Pero no solo dejó a los señores feudales el
capital agrario sino que, fomentó lo que pronto habría
de ser más importante, el nacimiento de un poder
económico burgués, en la forma del capital
móvil financiero, comercial e industrial, al que
el Estado liberal dio casi absoluta libertad de acción.
La fuerza cada vez más intensamente concentrada del
capital dispone de modo virtualmente libre, de un número
siempre creciente de medios económicos; y casi en
igual medida domina los medios de autoridad política
del poder del Estado democrático. Por tal motivo
es evidente que "los dirigentes de la economía
no tienen sólo a su disposición en la democracia
de la política, el volumen de poder político
que le dan sus votos. Y con bastante frecuencia pueden adquirir
una posición política dominante .
Nicos Poulantzas, de una manera similar pretende entrar
a fondo en la teoría marxista del Estado para intentar
restablecer su verdadero significado. El punto de partida
es la clara distinción entre dos nociones que muchos
teóricos tienden a confundir: el modo de producción
y la formación social. Por modo de producción
-describe Poulantzas- "se designará no lo que
se indica en general como lo económico, las relaciones
de producción en sentido estricto, sino una combinación
específica de diversas estructuras y prácticas,
que en su combinación, aparecen como otras tantas
instancias o niveles, es decir, como otras tantas estructuras
regionales de este mismo modo" .
Está claro que si en toda formación social
se superponen, por definición, diversos modos de
producción y cada uno de estos se especifica por
la forma concreta y singular de articulación de sus
instancias estructurales (que da como resultado, una correlación
de clases específica) no existirá una sola
formación social, una sola clase dominante, sino
varias clases de fracción y clases dominantes. "El
problema fundamental consistirá entonces, no solo
en identificarlas al nivel de su práctica de clase,
sino en descubrir la articulación concreta o descubrir
como dominan las clases dominantes en una misma y única
formación social" . Partiendo del anterior concepto,
es necesario entender la formula planteada por Poulanzas
acerca del "voluntarismo-economismo", "el
cual se encuentra en todas las consecuencias concretas de
la forma estado-voluntad de la clase dominante a saber:
A) El Estado es considerado el patrimonio exclusivo de "una"
clase dominante. B) Esta clase-sujeto del Estado, es considerada
ella misma, en sus relaciones con el Estado, como abruptamente
unificada, por su sola voluntad de dominación. C)
La unidad interna propia del Estado correspondiente a su
autonomía relativa y a su eficacia específica
redefinida a la unidad de voluntad de la clase dominante.
D) El Estado es considerado como el instrumento, la máquina,
la herramienta, el aparato inventado y creado por esta clase
a los fines de su dominación" .
A este respecto Poulanztas afirma que para las clases dominantes,
y en particular para la burguesía, el Estado tiene
un papel importante de organización; es decir, el
Estado representa y organiza tanto a las clases dominantes
como al poder político a largo plazo, donde a veces
participan clases dominantes pertenecientes a otros modos
de producción, pero presentes en la formación
social capitalista: un caso clásico, todavía
hoy, en los países dominados y dependientes, es el
de los grandes terratenientes. Donde la organización
por medio del Estado, de la unidad conflictiva de la alianza
en el poder y el equilibrio inestable de los compromisos
entre sus componentes, se realiza bajo la hegemonía
y dirección en ese bloque, de una de sus clases o
fracciones, la clase o fracción hegemónica.
Es a partir de este concepto que Nicos Poulantzas, explica
que "la hegemonía es: el poder establecido en
los Estados por los más fuertes sobre los más
débiles, y que el poder compone la distribución
de las preferencias para las alternativas". Es imperativo
asimilar que el Estado es solamente uno de los componentes
de la instauración del poder de una clase dominante
sobre una clase dominada en los Estados Hegemónicos,
por tal motivo es necesario tener en cuenta las limitantes
del Estado como un instrumento, un medio y no un fin. Partiendo
de este punto, "el poder del Estado entonces, se entenderá
en dos rumbos, o como las formas institucionales del derecho
o como forma de la violencia (uso de la fuerza); esto significa
que, entre las clases y fracciones de clase dominantes,
hay una que ejerce su hegemonía sobre las demás
en el seno de una articulación específica
que reviste la forma de bloque" .
LA HEGEMONÍA DE LOS ESTADOS CAPITALISTAS DE EUROPA
Para Poulantzas, el concepto de hegemonía se inserta
en toda una problemática particular del materialismo
dialéctico, concerniente a la vez al problema de
las relaciones entre base y superestructura y al de la especificidad
del dominio político y estatal de una formación
social históricamente determinada. En general su
aporte debe ser limitado a un solo dominio de la "ideología",
en la medida en que el papel de la clase dirigente sea dirigir
por un consentimiento condicionado más que dominar
en el sentido estricto del término. Por otra parte
afirma él, que si "el concepto de hegemonía
tiene un estatus científico propio es porque aplicado
al Estado capitalista y a las clases, a cuyos intereses
corresponde, nos permite dilucidar sus características
históricas particulares en sus relaciones con un
modo de producción históricamente determinado"
.
Poulantzas, define por otro lado a la hegemonía
de los Estados capitalistas como la lucha política
de las clases en una formación capitalista, y comprende
más particularmente, las prácticas políticas
de las clases dominantes en esas formaciones, es a partir
de allí donde determina que al localizar la relación
del Estado capitalista y de las clases políticamente
dominantes, que el Estado es un Estado de dirección
hegemónica de clase.
Ahora bien, el concepto de hegemonía que se aplicará
únicamente en las prácticas políticas
de las clases dominantes -y no al Estado- de una formación
capitalista reviste dos sentidos: indica la constitución
de intereses políticos de estas clases en su relación
con el estado capitalista, como representantes del "interés
general" del cuerpo político que es el "pueblo-nación"
y que tiene como sustrato el efecto de aislamiento en lo
económico; y, se verá en efecto que el estado
capitalista, y las características especiales de
la lucha de clases en una formación capitalista,
hacen posible la formación como lo mencioné
anteriormente, de un bloque en el poder, compuesto de varias
clases o fracciones políticamente dominantes. Entre
esas clases y fracciones dominantes, una de ellas tiene
un papel predominante particular, que puede ser caracterizado
como papel hegemónico. En este segundo sentido, el
concepto de hegemonía comprende el dominio particular
de una de las clases o fracciones dominantes respecto a
las otras clases o fracciones dominantes de una formación
social capitalista. Por ello "la clase hegemónica
es la que concentra en si, en el nivel político,
la doble función de presentar en el interés
general del pueblo-nación y de detentar un dominio
específico entre las clases y fracciones dominantes:
y esto en su relación particular con el estado Capitalista"
.
El concepto de hegemonía reviste una importancia
capital, en lo que concierne el estudio de la función,
de la eficacia particular y del carácter político
de las ideologías en el marco de una explotación
hegemónica de clase, en la medida en que está
constituido a partir del nivel político específico
de la formación capitalista, a lo cual Poulantzas
afirma que "la hegemonía indica la característica
de una clase que llega a imponer al conjunto de una formación
social la ideología, la concepción del mundo,
la "manera de vivir", el gusto; constituidos a
partir de su propia posición en esta formación,
subrayando de esta manera que el concepto de hegemonía
bajo este marco, "reviste una función capital
en la medida en que permite el estudio, en todos los dominios,
de esas unidades contradictorias características
de la explotación política actual de clase
y cuya aparición corresponde a la estructuración
objetiva del Estado moderno, unidades tales como la dirección-dominación,
la organización-fuerza, la legitimidad-violencia,
el consentimiento-coacción. En el cual este concepto
por el hecho mismo, presupone como condición de posibilidad
de constitución una relación adecuada entre
las estructuras objetivas del Estado moderno y la coordenadas
de un modo de producción" .
Por otra parte, Poulantzas comenta que el concepto de hegemonía
no puede ser limitado a su aplicación en la especificidad
del Estado moderno, y en las particularidades de la dominación
de las clases dominadas. Entonces afirma, que en realidad
puede ser extendido al examen de las relaciones de los intereses
económicos y políticos entre las clases y
fracciones dominantes en la formación capitalista.
Aclara que en efecto la hegemonía de un grupo social
sobre una serie de grupos subordinados, posibilita que las
clases o fracciones dominantes en esta fracción se
presenten como estructuradas, por medio del Estado, en un
conjunto particular. Determinando que esta concepción,
aplicada a la relación entre clases y fracciones
de clases dominantes, conduce a consecuencias a saber: que
solo puede existir una clase dominante en relación
al Estado, lo que reduce automáticamente a las otras
clases al rango de las clases dominadas, sobreentendiendo
de esta manera la relación dominantes-dominados,
situando así el nivel político "institucionalizado"
entre dos clases.
Partiendo de lo anterior, Poulantzas define el concepto
moderno de hegemonía; éste permite descubrir
lo referente a las clases dominantes y las clases dominadas;
a lo cual aclara que de acuerdo a este concepto, el Estado
moderno no puede ratificar unívocamente los intereses
económico-sociales, propios empíricamente
concebidos en las clases dominantes. Afirmando por tanto
que "su función hegemónica de universalidad,
coincide en los intereses del capital, sin embargo, al nivel
político específico de la lucha de clases,
una garantía de ciertos intereses económico-corporativos
de las clases dominadas en el Estado, garantía acorde
a la constitución hegemónica de la clase en
el poder cuyos intereses políticos el Estado sostiene"
.
Posterior al desarrollo de la idea contextualizada anteriormente,
es necesario entender que el moderno Estado capitalista
"tiene entre otras la función de regular las
condiciones marginales del proceso de producción;
es decir, que la intervención del Estado en la economía
no se realiza como si el aparato de gobierno fuera una empresa
capitalista más, sino que se trata de una acción
con características específicas y particulares,
que genera la ilusión de un Estado social regulador
de bienestar colectivo, que sólo ataca y reprime
a los enemigos que no han sido sellados por la legitimidad
del aparato político"
LA MANIFESTACION DE LA POLÍTICA SOCIAL EN LOS
ESTADOS HEGEMÓNICOS CAPITALISTAS DE EUROPA
El desarrollo de los estados hegemónicos parte de
la concepción de estos en los Estados precapitalistas
en donde Gosta Esping, afirma que: "en las sociedades
precapitalistas, pocos trabajadores eran estrictamente mercancías,
en el sentido de que su supervivencia dependía de
la venta de su fuerza de trabajo. Al transformarse los mercados
en universales y hegemónicos, es cuando el bienestar
de los individuos viene a depender enteramente del circuito
monetario"
Partiendo de lo anterior se observa un cambio del precapitalismo
a un capitalismo liberal, el cual derrumbó las bases
morales de la protección social vertical, a favor
de los pobres incapaces y de los sujetos desvalidos, procurada
por los estamentos de las instituciones del antiguo régimen;
los pobres públicos tomaron el relevo de dicha función
mediante la beneficencia pública. "El cambio
liberal por el contrario, se descuidó de la gente
válida con riesgo de necesidad: siguió la
represión de los vagabundos y disolvió, importantes
bases organizativas y materiales de autoayuda, sin proveer
ningún recambio de entidad. Los trabajadores campesinos
fueron privados del aprovechamiento de las tierras municipales,
del común y de otras manos muertas, cuya desamortización
las llevo a manos vivas y celosas de su propiedad; la política
liberal creó así las condiciones iniciales
de la después llamada cuestión social. El
desarrollo capitalista vendría a potenciar condiciones
de las que nace una densa historia de iniciativas proletarias
y burguesas" . Adicionalmente se reconoce que la función
económica del Estado Capitalista Europeo es importante
debido a que el aparato estatal organiza el pago de los
"salarios" complementarios (en forma de servicios),
indispensables para que el conjunto de la fuerza de trabajo
pueda reproducirse. Es entonces el Estado el que organiza
y vigila el proceso global de reproducción de la
fuerza de trabajo, y cuida muy especialmente de la masa
de las mujeres, niños, viejos, enfermos y desempleados
que sea sellada por las bendiciones de la seguridad social,
la salud pública y la escuela .
Carmen Alemán asegura que, Frente al problema de
inseguridad económica de la masa, el pensamiento
burgués propone inicialmente una solución
la cual es: "la previsión individual mediante
el ahorro"; con ello "el Estado favorece esta
iniciativa promoviendo de esta manera la determinada previsión
y las entidades de ahorro popular, especialmente la caja
de ahorros; mediante la Real Orden de 17 de abril de 1839
en donde se prescribe la extensión de dicha institución,
con el monte de piedad" a todas las provincias. En
el curso del siglo XIX se dictaron otras disposiciones para
instrumentar aquella política. La decisión
de ese entonces resultó muy insuficiente de modo
que el problema de la desprotección del pueblo trabajador
quedó vivo. Por otra parte la sociedad civil adopta
iniciativas pacíficas como por ejemplo: "el
proyecto de Falansterio cerca de Jerez, hacia 1841; la campaña
de movilización de las clases sociales entre otros
recursos. Igualmente las iniciativas autogestionarias y
sobre todo el paternalismo burgués" , pero esto
no era suficiente para la cuestión social, la cual
reclamaba acciones más decisorias.
La expresión de la Política Social empezó
a utilizarse a mediados del siglo XIX, parece que "Robert
Mohl fue quien empleó por primera vez la expresión
sozialpolitik en 1845, con el fin de lograr referirse con
ello a una denominada teoría de la regulación
de los fines sociales" .
En Europa, durante el Antiguo Régimen, la iglesia
fue la principal responsable de la asistencia social y de
la provisión de servicios sociales a la comunidad.
En el siglo XIX, el auge de conceptos como clase social
y sociedad, la centralización de la administración
del Estado y las nuevas experiencias de mutualismo patronal
y obrero culminarían en reformas fundamentales (como
la de Bismarck en la Alemania de 1881 o, a principios del
siglo XX, la de Lloyd George y Clement Richard Attlee en
Gran Bretaña) surgiendo el embrión de la Seguridad
Social y posteriormente el moderno Estado de bienestar.
El grado de desarrollo de los servicios sociales y el nivel
de colaboración entre la administración central
(el Estado) y local (ayuntamientos, comunidades, etc.),
así como entre las organizaciones de voluntariado,
varía de manera considerable según el país,
aunque la tendencia es avanzar hacia su descentralización
y regionalización, hacia la cooperación entre
los sectores público y privado, hacia la aplicación
de un enfoque más preventivo que asistencial y hacia
el desarrollo de la ayuda mutua dentro de las propias comunidades,
con el fin de conseguir una mayor efectividad.
Sin embargo, en las sociedades occidentales con derechos
sociales amplios, donde "impera el Estado de Bienestar,
el mantenimiento de los servicios sociales también
provoca fuertes controversias. Actualmente algunos gobiernos
están interesados en reducir sus gastos sociales
para que la comunidad libere al Estado de gran parte de
las cargas de asistencia social y servicios sociales, pero
hay que tener presente que estas medidas implican no reconocer
estos servicios como derechos inalienables de los ciudadanos"
.
Adicionalmente, "el gobierno autoriza la creación
de asociaciones obreras mutualistas y cooperativas, tras
lo que surgen ideas precursoras de sindicalismo y mutualismo
contemporáneos" . Producida por la revolución
liberal de 1854, se aprueba "la Ley sobre la Caja de
Asistencia, disposición por la que se obligaba a
los trabajadores y empresarios a efectuar aportaciones a
una caja de enfermedad, precedente de la Ley del seguro
de enfermedad del año 1883, con lo cual el movimiento
obrero se organiza mediante diversas asociaciones formando
de esta manera la primera huelga general. En septiembre
de 1864, empezó a dar sus primeros pasos la asociación
internacional de trabajadores, donde se organizó
con la participación de diferentes trabajadores de
distintos países con un mismo sentimiento de clase
que les unió contra la explotación. En el
cuarto final del siglo XIX esta unión aparece en
los informes de la Comisión de Reformas Sociales,
publicados entre 1889 y 1893, y que continúan el
debate sobre las condiciones materiales y morales de la
clase proletaria, iniciado ya a finales del siglo XVIII."
.
Las diversas corrientes del pensamiento alemán (Hegel,
Fichte, Savigny, List) lejos de la filosofía utilitarista
imperante en Gran Bretaña y en otros países
de Europa, fortalecen la primacía de los valores
colectivos sobre los individuales, y la idea de que el Estado
es el centro de poder de la sociedad, cuyos problemas son
problemas del propio Estado. Por el contrario, en Francia
como en el Reino Unido, la fuerza del liberalismo político
y económico, así como el convencimiento del
individualismo acuñado, fue el motivo de la tardanza
de la implantación de un régimen público
de seguros sociales obligatorios.
Para el desarrollo de la política social estatal
es decisiva la situación económica y social
de los años 70. La revolución social de la
Comuna de París (1871), las oleadas de huelgas de
1869 a 1872, la escasez de vivienda en las grandes ciudades,
y la miseria como consecuencia de la prolongada crisis económica
durante los años 1873-1874, da lugar a una creciente
movilización política de los trabajadores
en los partidos socialistas.
De cualquier manera, el motor principal que hace posible
la puesta en marcha de los Seguros Sociales en Alemania
es el temor a la destrucción del Estado y de la sociedad
por el movimiento obrero socialista, concibiéndose
como el instrumento adecuado tanto, para neutralizar dicho
movimiento como para disponer de un arma política
contra la burguesía liberal. Como se afirma en "los
fundamentos de algunas de las leyes sobre los seguros sociales,
se trataba de acceder a los intereses materiales de los
trabajadores de la industria, "de inmunizar a los trabajadores
que aún no estaban convertidos a la socialdemocracia"
(Ritter). En resumen, se trataba de combatir, ni más
ni menos, que una amenazante revolución social y
dar respuesta a las exigencias de la socialdemocracia.
El sistema alemán de seguros sociales, que se amplía
considerablemente en 1911 (la Ley de 19 de julio de 1911
crearía el Seguro de Viudez y el Seguro de Orfandad
y el Código de Seguros Sociales) viene marcado por
los siguientes rasgos: "obligatoriedad para todos los
individuos sometidos a la ley; el ámbito subjetivo
originario es muy limitado, sólo afecta a los trabajadores
industriales, y sobre todo, a los obreros Es, por tanto,
un sistema de carácter laboral o profesional. La
carga financiera se reparte entre los empleadores y los
asegurados, añadiéndose en ocasiones una subvención
del Estado a esas cotizaciones. Es un sistema causal, es
decir, atiende a los riesgos y causas del infortunio; y
de tipo reparador, trata de suplir ante todo la pérdida
salarial" .
No obstante, la genialidad del sistema de seguros sociales
ideado por Bismarck reside, según Alonso Olea, en
trasladar al campo de los riesgos sociales la técnica
de la operación del seguro privado, con algunas originalidades
(Durand): el seguro social es obligatorio, no como contrato
forzoso legal sino como relación jurídica
legal impuesta por vía de la autoridad. En el ámbito
del seguro privado la prima es pagada por el suscriptor
del seguro y aunque pueda ser pagada por un tercero voluntariamente,
concierne siempre a la deuda de otro. En el seguro social
las cotizaciones se imponen a personas no protegidas, los
empresarios, que pagan en razón de una deuda personal
y que incluso están obligados a pagar la cotización
obrera por medio de retenciones salariales. El principio
de proporcionalidad de la prima y el riesgo, que es fundamental
en el seguro privado, está excluido en el seguro
social. La institución gestora de los seguros sociales
no lleva a cabo ninguna selección de riesgo. El seguro
social practica la compensación de riesgos en el
marco nacional; por el contrario, el seguro privado desemboca
a través del juego del reaseguro.
El sistema de seguros sociales se extiende desde la época
de las leyes bismarkianas hasta la década de los
años cuarenta de este siglo. La evolución
histórica, del sistema de seguros sociales, consistió
a grandes rasgos, en la ampliación paulatina del
ámbito de cobertura del seguro social del trabajador
industrial y de servicios a todo trabajador por cuenta ajena
y, más tarde, a todo trabajador, incluido el autónomo
o por cuenta propia; de los económicamente débiles
a personas con rentas o salarios más altos, acabándose
en muchos casos por eliminar los topes salariales para el
aseguramiento; y completando el cuadro de riesgos cubiertos
hasta llegar a un ideal de cobertura que no difiere en mucho
del actual ; este es el caso de Luxemburgo, Países
Bajos, Rumania y Gran Bretaña.
Para Carmen Alemán, la Política Social ha
sido el instrumento característico del Estado, que
ha permitido por un lado, limar los conflictos sociales
que venían arrastrándose desde el siglo XIX;
y, por otro, conseguir alcanzar un grado de equiparación
social bajo la forma del bienestar colectivo que ha alcanzado
especialmente los países europeos desde el final
de la II Guerra Mundial. A ese Estado, aclara la autora,
se le ha denominado Estado benefactor o Estado protector,
(aunque el término con que se conoce más comúnmente
es Estado de Bienestar).
Por otra parte para Claus Offe, "el Estado del Bienestar
ha sido el resultado combinado de diversos factores, que
combinan en composición dependiendo de los países.
El reformismo socialdemócrata, el socialismo cristiano,
élites políticas y económicas, conservadoras
ilustradas y grandes sindicatos industriales fueron las
fuerzas más importantes que bogaron en su favor y
otorgaron esquemas más y más amplios de seguro
obligatorio, leyes sobre protección del trabajo,
salario mínimo, expansión de servicios sanitarios
y educativos y alojamientos estatalmente subvencionados,
así como el reconocimiento de los sindicatos como
representantes económicos y políticos legítimos
del trabajo. Estos continuos desarrollos en las sociedades
occidentales se vieron a menudo acelerados dramáticamente
en un contexto de crisis y conflicto social intenso, especialmente
bajo condiciones bélicas y posbélicas. Los
logros alcanzados bajo estas condiciones, se mantuvieron
regularmente, añadiéndose a ellos las innovaciones
que cabía introducir en periodos de prosperidad y
crecimiento" . Claus Offe , afirma entonces que el
Estado parte de un mecanismo de equilibrio económico
y social, en el cual el Estado es parte de las condiciones
de la política social vista a través de de
las relaciones de la sociedad en la mercantilización
del trabajo, puesto que la "desmercantilización,
la estratificación social y el empleo son las claves
para la identidad del Estado del Bienestar" , es por
esto que afirma que los conflictos originados por parte
de la sociedad, hacen parte de las condiciones inadecuadas
de la población que tienen que ser resueltas por
la política social a través del Estado del
Bienestar, dado que las contradicciones originadas en la
integración social son expresiones de la imposibilidad
del autogobierno y la resolución de problemas que
tiene el capitalismo y el Estado del Bienestar surgido de
la economía keynesiana, cuyo objetivo residía
en la resolución de conflictos sociales. Es por esto
importante reconocer que, si el Estado quiere seguir conservando
sus límites, la sociedad debe entonces entenderse
como un sistema de sistemas sociales, donde todo el sistema
se hace inestable. Es en este punto en donde Offe define
su concepto de crisis: en la inestabilidad e ineficacia
del modo económico capitalista, para asumir y entonces
lograr así aceptar sus contradicciones.
Gosta Eping Andersen, Asegura que "los Estados del
Bienestar que antes eran Estados vigilantes, Estados de
Ley y de orden, estados militaristas o incluso órganos
represivos de gobiernos totalitarios, ahora son instituciones
predominantemente preocupadas por la producción y
distribución del bienestar social. El estudio del
Estado del Bienestar es, por lo tanto un medio para entender
un fenómeno insólito en la historia de las
sociedades capitalistas" por otra parte comenta que
"el factor determinante de las variaciones del Estado
del Bienestar está definido por la historia de las
coaliciones de la clase política"
De acuerdo a todo lo anterior es importante tener en cuenta
que el desarrollo de la política social se ha manifestado
a través de la historia del capitalismo europeo,
no solamente en los Estados Socialistas que buscan el beneficio
de la población, mediante políticas universalistas
que disminuyan el impacto de las diferencias sociales y
económicas generadas por el capitalismo; a diferencia
de lo anterior en los Estados Hegemónicos capitalistas
de Europa, la política social surge como respuesta
por un lado de las élites políticas a las
necesidades de la población, y por otro, debido a
las luchas constantes de inconformismo del proletariado
que busca reivindicaciones a través del reconocimiento
y respeto a sus derechos.
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