Mi
artículo empieza con una reflexión a la razón,
como empieza una canción muy conocida.
Nuestro cuerpo dice la ciencias esta conformada por más
del 80% de conformación liquida en nuestro cuerpo
o sea H2O, liquido muy precioso.
En algunos lugares es el agua un líquido muy escaso
y en otros completamente esta desperdiciado y muy mal gastado.
Yo soy un Colombiano convencido que las guerras que vendrán
en el futuro y quiero ser más precisó, el
negocio que se va a convertir en el mas lucrativo será
la obtención del liquido precioso, el agua.
Veo en mi nación, llena de dones y regalos maravillosos,
de la naturaleza y de los astros en nuestro país.
Como por doquier la naturaleza se abre paso y camino sin
dar su brazo a torcer, a pesar del modernismo y la cuidad
y el materialismo.
En mi país donde quieras que bayas encuentras ríos,
lagunas, charcos, estanques, con una agua cristalina, limpia
y pura.
En la cultura de nuestros pueblos indígenas en su
cosmovisión, existe un gran amor y un respeto único
y muy profundo arraigado a sus entrañas y a sus raíces,
el agua esencia de vida, es tanta su veneración que
se convierte en un dios, la divinizan la idolatran, según
su concepción de principio y fin del universo.
El pensamiento del colono del citadino es en su razonamiento
muy efímero muy momentáneo.
Simplemente satisfacer sus necesidades y desperdiciar sin
compasión, en esto se resume su filosofía,
su pensamiento.
Es sumamente triste pero muy real, ver la contaminación
de nuestros ríos mas principales en nuestro país,
el gasto indiscriminado del agua a diestra y siniestra,
sin compasión a ese espíritu del agua ha esa
esencia, espíritu antiguo y fundamental para el ser
humano y su ecosistema.
Llenos de riquezas naturales que todos los países
del mundo desearían poseer, pero preso en una cárcel
de ignorancia total y un desamor total a nuestra naturaleza
y razón de ser el ser humano en su ilusión
tonta y efímera de tener mas y mas abandonando nuestra
naturaleza, nuestra verdadera misión, nuestro verdadero
compromiso como guardianes de un mundo hermoso que cada
día desafortunada mente desaparece y paréese
que no tiene esta situación ninguna solución,
esta devastación que consume sin piedad a la madre
tierra.
En las fuerzas del universo operan unas leyes que son establecidas
desde el comienzo del mundo desde su fundación.
Una sola vibración, un daño, repercute en
gran mayoría y totalmente en nuestra tierra en nuestra
existencia, ya hemos perdido total o parcialmente nuestra
capa de ozono, el aire que respiramos, el oxigeno que es
nuestro, a si no es patrimonio de nadie y a su ves es de
todos.
Es terrible saber que grandes empresarios ven en el agua
la riqueza más grande del nuevo milenio.
Que tristeza saber que por un baso de agua cristalina pura,
tengamos que pagar el capricho de personas inescrupulosas
que cada día buscan destruir la dignidad humana.
En la mentalidad de los pueblos desde una mirada Ontologica
y cognoscitiva he histórica podemos encontrar.
Como las grandes batallas, las grandes invasiones en todos
los tiempos se ha producido por un elemento que juega un
papel fundamental en ese tiempo, en esa época, un
elemento para la visión de ese pueblo, remontando
el pasado era el oro, las grandes rutas marítimas,
grandes cultivos, grandes hectáreas de tierra, en
una comparación con el tiempo moderno, el petróleo,
madera, las drogas ect...
Pero mi amigo lector no se extrañe que en poco,
comiencen de nuevo las guerras las invasiones, por el líquido
precioso, que es el agua.
En muchos países ya la están exportando y
comercializando, la están prostituyendo.
Es algo inevitable, es una maldición una condena,
que siempre desde tiempos remotos nos ha acompañado
y hasta el fin de los tiempos nos acompañara a los
seres humanos.
Miremos la desaparición de los grandes imperios
o civilizaciones, algunos por que algunas ves en el pasado
invadieron y por cosas del destino ahora los invaden a ellos,
otros por las condiciones ambientales, y agropecuarias,
pero en el fondo siempre es el hombre contra el hombre,
contra la naturaleza y el universos.
Se cumple un viejo y muy conocido refrán "No
hagas lo que a ti no quieras que te hagan".
Grandes imperios y civilizaciones han desaparecido de un
momento para el otro en la historia, sin dejar claro como
la ley universal de causa y efecto destruyeron sus sueños,
sus imperios.
El griego, el romano, persa, árabe, de los unos,
búlgaro, Egipto, azteca, incas, toltecas, tailandeses,
chino, indio, del lejano oriente, y muchos más se
extinguieron.
Así muchas civilizaciones más actuales y
modernas desaparecerán sin remedio.
El agua razón suficiente para vivir o para sobre
vivir en un mundo que busca su conveniencia y su gusto sin
tener para nada presente el futuro de nuestros hijos y del
mundo.
Un viejo refrán dice "nuestros hijos son los
que recogerán las bendiciones y también las
maldiciones que les dejemos".
Pretendo con mi artículo algo corto, tocar la conciencia
del hombre moderno para que aprenda del pasado y no sea
presa por la ignorancia del futuro.
Sin agua no hay futuro, no hay pasado, y no habrá
vida jamás.
Nota: Dedicado con un amor muy grande a mis hermanos Colombianos
y ha mis hermanos Españoles unidos por la vida y
la paz de los pueblos.
Por
Andrés Tirado Pérez de
Bogotá (Colombia)
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