CIGARRILLOS
USADOS EN PENSIONES LÍQUIDAS
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Habíamos discutido un par de horas, ella
dejo de hablarme y yo me di vuelta y me dormí.
Estaba soñando con pensiones y cigarrillos que nunca
se fumaban hasta que sentí sus pasos.
Había decidió marcharse y se llevaba mi suerte
en su piel.
Intente detenerla, pero en eso no soy bueno.
Las palabras llegaron tarde y mis manos fueron indelicadas.
Bajo las escaleras, cerro la puerta, (me sentí estúpido
hablándole a el reloj)
Y prendí la tele, vacié mi mente, fume todos
los cigarrillos.
Busque la guitarra para componer algo que no era mío.
Escribí basuras intelectualoides con triple significado,
escribí sobre caballos que tocaban Voodoo chile,
escribí mientras me sangraban los oídos
escribí hasta que sonó el telefono.
Era sólo otra boleta vencida,
voces frías al otro lado del mundo.
Interferencias y ruido blanco.
Teléfonos desconectados en lineas muertas.
Maquinas de fax obsoletas preparando el café.
Cámaras en el culo de Masera analizando su cerebro.
Y culpas en pantallas de cristal liquido,
Y soledad en salas de chat.
Y múltiplos de diez para teorías del buen amar
Y psicólogos trepando las bocas de tormenta,
intentando explicarle al huracán de la humanidad
que todo fue un mal sueño del niño que murió
cuando aceptamos aquel empleo
y nos resignamos a ser una sombra de nuestros sueños.
Y vi algo en la punta de la lapicera,
Perros con sombreros de frutas apretando el botón
Y el almacenero deseando la muerte de todas las viejas
que revuelven la mercadería.
Y sida en envases descartables.
Y almas del Ku Klux Klan. volviéndose negras.
Y chinos maquillados besando a Syd Barrett.
Y dos tortugas vía on-line ofreciendo sexo oral y tetas
prehistóricas.
Patee el telefono, quebré la lapicera.
Mordí la guitarra, desfumé todos los cigarrillos,
llene mi mente de palabras secretas y códigos de acceso
a ella,
apagué la tele y deje de hablar con relojes (que nada
saben del tiempo)
Se abrió la puerta, subió las escaleras y me
abrazo (mis manos fueron educadas)
No era necesario ninguna palabra (ni siquiera estas)
Descanse en su piel y devolvió mi suerte.
Decidió quedarse (solo otra oportunidad para negar
mi estupidez, (ambos mi amor))
Me deje llevar por el sueño.
Vislumbre cigarrillos usados
Y vi todas mis pensiones
Arrasadas,
volviéndose parte de algún mar del sur de Rusia
Liquido sobre liquido entre bosques y deshielos humedeciendo
el Gulag de Stalin.
(la represa de la cordura estalla, pensé)
Y yo observaba el ultimo día de la humanidad
En la cumbre de una montaña (recuerdo de las fotos
de mi madre)
Y tres minutos después no tuve nada mas que decir.
FIRMADO,
SELLADO Y APROBADO
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Estaba yo sentado en aquel hall de espera, mirando
los cuadros que me resultaban insulsos y deprimentes. Escuchaba
las voces en el consultorio que rebotaban en las paredes Pensé
"que clase de locos estarán adentro" Agarre
una revista, estaban los ricos mostrando sus casas. "Gente
de pijas chicas, necesitan casas grandes" me había
dicho un amigo. Me entretuve con eso hasta que se abrió
la puerta. Salio una nena de unos ocho años y su madre
gorda y despeinada detrás. La nena lloraba y la madre
la llevaba de la mano como si la vida se le fuera en ello.
Pasaron junto a mi y salieron a la calle el sol todavía
brillaba y yo me sentí peor. Vi un poco de aquel consultorio,
había luz tenue, se me antojo enfermiza, me hizo sentir
con fiebre, pensé "esto no es una buena idea"
La voz salio de allí con el mismo eco de las anteriores,
dijo: "Por favor, pasa y cerra la puerta" y aunque
no quería lo hice. Me senté en una silla enfrente
a ella, un escritorio recargado de fotos nos separaba. Los
portarretratos tiraban reflejos justo en mi cara, era mortificante
y me distraía. No creo que allá sido casual,
ella sonreía pero no me transmitía ninguna sensación
en absoluto. Era como los cuadros y las revistas, una cosa
pintada y establecida, algo reglamentario, muy social y neutral.
Me dijo que me calmara y comenzó con las preguntas,
no me mando a ningún sofá tipo cama ni nada,
todo sucedió allí, yo en mi silla y ella en
su sillón y los reflejos jodiendo y su voz rebotando.
"¿Porque peleaste con ese chico?" "¿Lo
odias o odias a alguien de tu familia?" "¿Fue
una manera de descargarte, de transmitir tu frustración?"
"¿Tenes sentimientos agresivos y violentos contra
los maestros?" "¿Porque escribís esas
cosas taaaaaaaaan tristes?" (quiso ser divertida con
esta) "¿No te gusta la escuela?" " Me
dijo tu profesor que dormís en su clase, ¿No
podes dormir en tu casa?" "¿Los pantalones
rotos significan algo?" " ¿Dibujas cosa feas
y oscuras por algo que pasa en tu casa y esa es tu vía
de escape?" "¿Te drogas?" "¿Tomas
alcohol?" "¿Te gustan las chicas?" "¿Te
gustan los chicos?" "¿Sos virgen?" "¿Sos
gay?" "¿Te tocaron?" "¿Te
pegaron ?" "¿No te escuchan?"
Yo respondía despacio y pausado, no me gustaba ese
lugar y pensé que si la mandaba a la mierda estaría
mas tiempo y habría mas preguntas. Decía "Si"
y "No" y de tanto en tanto algún "Tal
ves", estaba seguro que en realidad no importaba mucho
lo que dijera, ella ya tenia su imagen de mi, las preguntas
eran rutina, supongo que su vida también.
Nunca habían abusado de mi, ni mis padre ni nadie,
pero ella volvía sobre ese punto y se ponía
aburrida.
Le dije "Nunca nadie me hizo nada de todo eso, por favor
deje de preguntarlo, es muy desagradable" Pero continuo
y continuo, tenia imaginación y era muy explicativa.
Cuando finalmente se dio cuenta que no servia de nada empezó
con lo de "Te gustan las chicas o los chicos" y
después "Pero estas más tiempo con los
chicos ¿no?¿no?¡¿no?!" y volvía
a decirle que en realidad me daba lo mismo estar con los chicos
o con las chicas, no era muy bueno en eso de ser sociable,
pero no lo entendía.
"¿Te gustan las chicas?" "¿Te
gustan los chicos?" "¿Sos virgen?" "¿Sos
gay?"
Realmente era demasiado, decidí arriesgarme y responderle
a lo Arnaldo, el de verdad, el que a ella no le interesaba:
"¡¡ME GUSTA COGER CON CHICAS, HE COGIDO CON
CHICAS Y A ELLAS LES GUSTA, LES GUSTA QUE SE LA META, ENTIENDE!!
¡¡¡ENTIENDE MÁL COGIDA DE MIERDA!!!
¡¡¡¡ENTIENDE, NO SOY GAY, NO ME PEGARON,
ME GUSTAN LAS MINAS, ME GUSTAN MIS PANTALONES ROTOS, ME GUSTAN
MIS DIBUJOS Y ME GUSTA ESCRIBIR PORQUE SIMPLEMENTE ME GUSTA!!!!
¡¡¡¡ENTENDES AHORA!!!! ¡¡¡¡ENTENDEEEEEES!!!
Pero no lo hice, no tenia el valor para arriesgarme a visitar
un loquero.
Me imagine babeando y con pantuflas de papel por los pasillos
de algún hospital.
Cuando mire me di cuenta que me había quedado callado
bastante tiempo, lo suficiente para que en la mirada de ella
apareciera la duda y la desconfianza. Corto el nexo y bajo
la vista. Anoto algo en una libretita, tal vez
"Chico idiota con serios problemas de comunicación,
tal ves virgen o puto o algo así"
Levanto la vista y mostró esa sonrisa muerta, como
de cartel de hotel barato. Volvió a anotar algo en
esa libreta y se levanto. Salio del consultorio y me dejo
solo, me temblaban las manos y tenia ganas de vomitar.
Todo esta mierda por cagarme a trompadas con un pendejo boludo
y el estaría ahora tranquilo en su casa, comiendo tostadas
frente a la tele. No se cuanto tiempo paso, sentía
que fueron horas y horas (aunque debían haber sido
diez minutos, el miedo estira el tiempo) hasta que ella volvió.
Trajo una carpeta y saco varios dibujos. Me los mostró
de a uno y yo debía decir que veía. Eran dibujos
de mierda y en blanco y negro, pensé que el artista
no se había esmerado demasiado. "Veo dos tipos
golpeándose" Ella dijo: "Mhmmm, interesante"
Pero de interesante no tenia ni mierda.
Y continuamos hasta que no hubo mas dibujos. volvió
a anotar en la libretita, volvió a sonreír,
volví a sentir fiebre. "En realidad...mhmmm...bueno,
a ver...si...esta bien...si...mhmmm...bueno" Hablaba
para ella, se mantuvo así un rato pasando de la libreta
a una carpeta, comparando y anotando. No se como ni en que
momento puso su mano sobre la mía, me miro fijo y mostró
dientes manchados de tabaco.
No era fea, tendría 40 años, pero cuando sonreía
estropeaba todo. Debo admitir, me dio un poco de miedo, no
decía nada y me miraba fijo, todos esos dientes, amarillos,
carroñieros. "No te preocupes, esta todo bien,
sos un chico normal, un poquito antisocial pero nada mas,
evita las peleas y la violencia y cualquier cosa me venís
a ver ¿Si?"
Casi me caigo de la silla, casi grito, casi digo "PSICOPATA
HIJA DE PUTA, TODO ESTO, TANTA TORTURA SOLO PARA DECIRME QUE
SOY NORMAL"
En realidad lo de que soy normal no se bien si fue bueno o
malo.
Normal como los tipos que solo quieren llegar a su trabajo
y si te ven tirado te patean.
Normal como los policías que matan de día y
duermen de noche. Normal como un tipo en una fabrica volviéndose
loco.
Normal como los viejos que vivían amargados y resentidos.
Normal como un almacenero. Como un enfermero. Como el enterrador.
Como un abogado.
¿como que?
Pero en realidad no importaba, ella se levanto para darme
la mano y despedirme, ya no mostró la sonrisa, el trabajo
estaba echo, yo era normal, sólo abia sido una falsa
alarma, el chico era normal.
Ahora podía reincorporarme a la sociedad, entre los
cuerdos y los buenos,
yo era normal, no importaba lo que dijera, hiciera, escribiera
o con quien cogiera, era N-O-R-M-A-L, firmado, sellado y aprobado.
pensé en todos los muertos por negligencias y guerras,
pensé en todos los chicos violados o mutilados por
los normales y buenos viejos de las plazas. pensé en
médicos llegando ebrios, pensé en jueces y cámaras
de gas, pensé en Galtieri, pensé en tipos comiendo
de la basura, pensé en niños con las panzas
hinchadas. Llegue a la calle y salí muy rápido,
tenia 16 años, tenia algo que ver en la tele, tenia
un millón de chicas en la cabeza, tenia que saber el
nuevo hit, tenia mucho que hacer, pero principalmente, tenia
que parecer normal.
- Hola Sócrates.
- Hola Arnaldo.
- Supongo que esto es lo que hacías para comprender
el alma humana y todos los desperfectos de la mente ¿no?
- Si, si, no exactamente así, pero si...
- Es bastante estúpido y tranquilizador, podría
acostumbrarme...
- No te lo recomiendo, podrías tener problemas.
- Si eso es verdad.
- Estás al tanto de que en realidad estás hablando
solo ¿no?, quiero decir yo me morí y me volví
polvo antes de que vos echaras uno.
- Jajaja, no conocía tu veta humorística, sos
bueno, quiero decir, por el hecho de estar muerto y con cara
de bobo en millones de libros sos bueno.
- Tenia mis admiradores, pero como te decía, tenes
que tener en claro que todo esto sucede solo en tu mente y
que la idea es usar este método solo para llegar a
responder preguntas que mantengan el pensamiento humano en
vela durante las largas noches de...
- He, corta el rollo, yo te tengo en mi mente porque se me
da la gana, a la mierda con todas esas preguntas pelotudas
de "¿quien soy?" "¿a donde voy?",
yo eso ya lo sé y quien no lo sepa no merece siquiera
respirar el mismo aire, espejos y televisión (y para
algunos lo que queda en el inodoro) es todo lo que se necesita
para saber quienes somos y a donde vamos.
- No lo veo así, de hecho eres muy desagradable.
- Me importa un carajo como lo veas o me veas, nada mas estas
de visitante en mi mente.
- Yo soy Sócrates, podrías tener un poco más
de respeto, anduve durante años desentraño los
misterios de la humanidad, en la vieja Grecia, contra los
brutos romanos y ahora vos, en sólo un instante queres
tener todas las respuestas... no eres muy inteligente.
- No, no lo soy, pero en realidad aunque te cueste creerlo,
la gente no se ha vuelto mas inteligente desde tus días,
sólo mas disimulada. Todas tus conclusiones y tu vida
estan en libros y se te recuerda, pero en realidad, prácticamente
nadie te toma en serio, a nadie le importa saber quien es
o porque hacemos lo que hacemos, solo poder y sexo, y mucho
de lo que somos o hacemos nos da vergüenza, no es lo
que esperaban de nosotros, ni nuestros padres ni nuestro hijos,
ni nuestra generación, ni el mundo.
- Es tan triste, en los albores de la humanidad, haber desviado
el camino. Oh luna, tu que todo lo sabes, responde a este
viejo caminante que...
- Si vas a empezar a desvariar esta conversación no
tiene futuro.
- Disculpa, en mis días esos relatos eran la sensación,
la gente enloquecía y los jovencitos...Mhmmm los jovencitos,
eran tantos, taaaaantos y tan lindos. Sabias que me gustaba
acostarme con ellos.
- Si, me parece bastante asqueroso, pero, sobre gustos no
hay nada escrito.
- Ese refrán es bueno, no lo había escuchado.
- Todo lo que vos hiciste en realidad se conoce por Platón,
ese tipo si que te adoraba.
- Era un poco bobo, siempre atrás de mi culo gordo,
cuando salí una ves de mi amada Atenas en el 440 año
de nuestro señor como soldado el quiso seguirme, le
dije que no, que el debía seguir con mi trabajo, no
sabia si volvería, fue tan dura esa batalla, en el
crudo y distante Samos.
- ¿Y se quedo?
- Si, ese gordo de espaldas anchas era un cobarde de mierda,
recuerdo que en alguna de esas batallas le salvé la
vida a mi amigo Alcibíades, el dijo "Oh que orgullo
eres tu entre todos nosotros"
Nunca tuvo el valor de reconocer su sangre.
- Si, tal vez, pero te representó muy bien.
- Pero yo tome la cicuta.
- El suicidio no es de valientes.
- Era mi manera de decir que a pesar de que estaban equivocados,
el estado y las leyes eran lo primero, lo que sustentan al
hombre, lo que lo diferencia de los animales.
- Eso es mierda.
- Vos no entendés nada de política.
- Gracias a Dios.
- La política es un arte, yo amaba la política.
- Es lo que te mató.
- No, eso fue la barbarie y la falta de política, la
práctica de una ética moral sustentada en lo
malo y equívoco.
- No, eso fueron tus políticos que te abandonaron porque
políticamente hablando, lo primero es salvarse el culo,
y si el viejo y rechoncho Sócrates esta en el medio,
bueno, a la mierda con el.
- Que pérdida de tiempo es hablar con vos.
- Lo mismo digo.
- Recuerdo mis días, por las calles con mi tabla de
preguntas. Todos, campesinos, artistas, preguntándose,
reconociéndose, era tan bueno...
- Nunca tuviste que trabajar Socra, tenias tiempo de preguntar
pelotudeces y romperle las bolas a la gente. Eras de la clase
acomodada, los privilegiados eras un politic, también
habrías encontrado a tus pares en esta época,
aunque seguro hubieras durado menos. La gente no anda con
muchas ganas de reconocerse, la gente esta cansada, se sabe
que es un Cáncer para el mundo.
- Deberías aceptar tu ignorancia, es el primer paso
para abrazar el conocimiento.
- No quiero mas conocimiento, ya se lo que son los hombres.
No quiero formar parte de este desfile eterno de los elegidos
de Dios, quemando y matando y torturando, políticos
y curas son solo la punta del látigo.
- Pobre de ti alma desierta, tan mal te han tratado que ya
ni tu propia humanidad reconoces, me recuerdas a la madre
de mis hijos, mi buena bruta Xantipa, ella en nada creía,
la vela de su vida era opaca y cualquier brisa la apagaba.
Mujeres, bien sabe nuestro señor que son la semilla
de la ignorancia y la suciedad.
- Vos sos el tipo que se acostaba con pendejos, de que mierda
hablas, vos eras un animal de mierda con tu mujer.
- Ellas están en el mundo para procrear.
- El hombre ha dominado el mundo desde siempre, nada bueno
a salido aun.
- Esas son sandeces.
- Tal vez, una mujer seria una opción distinta, tal
vez los hombres ya hemos hecho todo cuanto podíamos.
- Me avergüenza hablar contigo.
- Si, tal vez el hombre tendría que retirarse, sentarse
por toda la centuria a beber cerveza frente al televisor y
coger (en eso todavía somos necesarios)
- ¡¡Calla!! ¡¡Es que no tiene limites
tu ignorancia!! ¡¡Calla, calla!! ¡¡Calla
que me hieres!!
- Que salgan ellas, que se cagen a tiros con los desquiciados,
que decidan nuestra política exterior en base a que
toallitas femeninas son mas absorbentes, que reconstruyan
nuestro sistema de salud y nos dejen la piel suave y perfumada,
que nos obliguen a usar tacos altos y depilarnos las bolas,
que nos hagan sufrir, que nos ignoren, que nos engañen,
que nos utilicen, que nos defrauden, que nos den dietas y
nos volvamos anoréxicos,
- ¡¡¡CALLA, CALLA!!!
que se dejen de bañar y nos abracen en verano, que
meen afuera de los inodoros y nos hagan limpiarlos, que nos
golpeen y nos regalen anteojos de sol, que vuelvan ebrias
y sin dinero,
- ¡¡¡CAAAAALLAAAAAAA!!!
que olviden nuestros cumpleaños y nunca jamás
nos miren a los ojos, que nos hagan llorar y nos consuelen,
que tengan sexo oral con otros tipos en nuestra propia cama,
que....
Ya no estaba,
el viejo Sócrates había muerto una vez mas.
Cicuta dijo,
mujeres dicen otros,
poder y supervivencia
digo yo.
Da igual,
al final es sólo otra charla de borrachos...
y tiempo muerto...
cuidado....
cuidado con ellas amigo...
esto sólo es el entretiempo
cuidado...
Dos prostitutas brasileras tomando sol en la
terraza me pidieron que me quedara,
No tenían problemas en mostrar sus tetas desnudas.
(inyectadas en silicona eran algo raro de ver)
Yo no quería problemas con ninguna, chicas por dinero
es un juego caro y dura poco.
Estaba buscando mi momento de paz, necesitaba sentirme sólo,
no era mi mejor día.
Había perdido todo el sueldo en el bar de enfrente
y tenia hambre, podía sacara a cuenta pero aun no me
decidía por como empezar con eso, prendí un
cigarrillo y me senté mirando el cielo cargado de smog,
odiaba el corazón cancerigeno de esa ciudad y esa ciudad
me odiaba a mi.
Un chico de pueblo intentando mantener la cordura, subiendo
de un subte a otro y durmiendo en los colectivos y chicas
que huyen de las miradas y te corren a empujones de todos
lados y empleos despreciables con jefes mas despreciables
aun.
No era una tarea fácil, necesitaba estar sólo
en esa terraza fumando el ultimo Marlboro estrujado y no escuchar
voces ni autos ni insultos.
Lo estaba logrando, estaba aterrizando en mi mundo pacifico
cuando ellas decidieron que tal ves era buena idea hablar
con ese chico que fumaba y escondía los ojos detrás
de unos anteojos de sol rayados.
Levantarme se me hacia un acto muy lejano, tenia las piernas
destrozadas de cansancio (mi nuevo ex empleo había
sido poner planchas de durlok, 8 horas subido en una escalera
y el yeso en mi cara, asfixiando, riendo, molestando y el
Shuiiiiiiiiiiiik, Shuiiiiiiiiiiiik, Shuiiiiiiiiiiiik, de la
agujereadora perforándome los tímpanos) las
vi llegar, una morocha y la otra rubia (teñida por
alguien que la odiaba mal) eran todo tetas infladas y sonrisas
de hiena, pensé que en realidad era un momento bastante
excitante pero en mi mente solo lo sentía como algo
grotesco, bizarro, un capitulo de Batman de los 60, demasiado
de todo para demasiado poco.
La rubia se inclino para estar a la altura de mi cara y cubrió
mi campo visual con esas dos cosas colgando debajo de su mentón,
más allá se veían las piernas, pero era
difícil tomarlas en cuenta con tanto en frente.
Lo debe haber notado por que chasqueo los dedos antes de hablar.
"¿Hola, tene un igarrilo?" era bastante difícil
entenderle, supongo que en su oficio hablar no era una prioridad,
moví la mano con el Marlboro a medio fumar y le hice
señas de que era el ultimo.
La morocha que estaba atrás (en realidad eso lo supongo
ya que estaba otra vez hipnotizado por esas tetas descomunales
y deformes) soltó una risa que sonó a grito,
me asusto bastante como para que se me cayera el cigarrillo,
putie por lo bajo y cuando lo fui a agarrar la rubia giró
y me dio un tetaso, estiro la mano y se lo llevo a los labios.
"¡He que es el ultimo!" dije yo mientras me
limpiaba la cara, esas tetas debían tener al menos
un litro de bronceador cada una.
La rubia abrazo a la morocha y le paso el cigarrillo, me miraban
fijo y con media sonrisa, brillaban y me tapaban el sol, ¿que
mierda estaba pasando ahí?, esas boludas se estaban
fumando mi ultimo cigarrillo y encima se reían, era
demasiado.
"No entienden que no tengo guita y ese es mi ultimo cigarrillo"
Me levante despacio, no quería que mis piernas fallaran,
lo único que me faltaba era terminar en el suelo con
dos brasileras chorreando bronceador y riéndose de
mi estúpida suerte.
"Era broma garoto, no te enojes"
Pero la rubia tiro el cigarrillo fuera de la terraza (la mente
es extraña a pesar de lo molesto que estaba pensé
"pobre el infeliz al que le caiga esa colilla en la cabeza")
"Que mierda haces" todavía no estaba gritando
pero faltaba poco, instintivamente me asome por un costado
de la terraza, obviamente no había nada que rescatar,
me dio vértigo y me maree, vi puntitos blancos y sentí
que iba a caer, no me asuste, pensé que tendría
su lógica, en algún universo paralelo yo debía
estar bien, sin ninguna brasilera que tirara mis cigarrillos
o me embadurnara de bronceador con olor a coco.
Me agarre de la baranda, cerré los ojos y espere a
que desparecieran los puntitos y el mareó, después
retrocedí, finalmente me quedaría en este universo,
volví a donde estaban ellas.
Reían como estúpidas y parecía que se
derretían, la morocha se metió la mano al bolsillo
de sus bermudas de jean y saco un atado de cigarrillos, la
rubia seguía con su "JA, JA, AGGGRR, JA, JA, AGGGRR"
creí que se iba a ahogar en su pelotudes y su silicona
barata.
"Tome, agarra uno, era broma, era broma"
Manoteé el atado y agarre uno, no valía la pena
pedirles explicaciones, en Brasil debían ser chicas
o muy graciosas o muy boludas.
La rubia que se estaba calmando me ofreció fuego, tenia
un zippo muy bonito, encendí el cigarrillo y le pegue
una pitada larga, tuve ganas de tirar el encendedor a la mierda
a ver si eso le causaba gracia pero se lo devolví,
no tenia ganas de enfrentarme a cuatro tetas de ese tamaño,
no podía vislumbrar cual seria el desenlace.
"Como voce e llama"
No recuerdo si les dije mi nombre o invente alguno, en esa
pensión todo el mundo quería echar a todo el
mundo y yo y mis amigos habíamos llegado hacia poco,
no era momento de perder la cama, por lo menos todavía.
Hablaron entre ellas en susurros, parecían dos nenas
planeando algo contra el chico feo del colegio, la morocha
saco una bolsita y le dio plata a la rubia que se estaba poniendo
la remera.
"¿Queres tome un cervecinia?"
En realidad quería estar sólo y recuperarme
de la resaca, aclarar mi mente, pero parece que una parte
de mi opinaba lo contrario y le dijo que si.
¡Mierda!, ya ni mi cabeza me hacia caso, ¿adonde
iba mi vida si ni siquiera podía decirle que no a un
par de brasileras súper desarrolladas? ¿Cómo
mierda termine acá, con cucarachas, prostitutas y viejos
que escuchan la radio evangelista a las 5:00 de la mañana?
¿quién era yo? ¡¿qué era?!
La rubia se fue y la morocha se sentó y comenzó
a armar un porro, yo seguía preguntándome cosas
que aun hoy no me puedo responder.
Me toco la pierna y dijo algo así como que me sentara
con ella, lo hice aunque no tanto por ella como por mi, estaba
muy cansado y apague mi mente.
Prendió el porro y pito fuerte, se le inflaron los
cachetes y la cara se mimetismo con sus tetas, no pude aguantar
y empecé a reír.
Ella me miro, tosió y me largo todo el humo en la cara.
"¿De que se ríe voce?"
"Nada, nada" dije ahogado por el humo y la risa.
"Queres un poquitu"
"No, no gracias"
Yo era un tipo de cerveza y whisky, tuve mi época de
drogas pero no fue muy fructífera, nunca me sirvió
para mucho más que reír como un bobo y bajarme
la presión, no grabe Sargent Peppers ni nada, un día
me dio taquicardia y dije: "esto ya no es divertido",
lo intente un par de veces más pero paso lo mismo,
me quede con la cerveza y el whisky, hasta ahora me habían
sido fiel.
Le pedí otro cigarrillo y ella me dejo el atado, nos
quedamos en silencio y comencé a calmarme de nuevo,
viajando hacia mi mundo de tranquilidad, aclarando las ideas,
hasta que llego la rubia.
"¡¡Llego a cerveciniaaa!! ¡¡Llego
a cerveciniaaa!!"
Gritaba como una condenada, con voz finita y aguosa, casi
logra que se me caiga el cigarrillo de nuevo, traía
un par de botellas de cerveza y tenia los ojos rojos, debía
haber fumado algo antes de subir, se saco la remera y se sentó
al lado mío.
Estaba rodeado por dos brasileras dopadas y zarpadas de silicona,
todo olía a coco y marihuana, era una situación
rara, como estar en una película porno de bajo presupuesto
y ser el chico que les maquilla las tetas, no me consideraban
un peligro y en realidad tenían razón, yo estaba
arruinado, poco podía hacer más allá
de sentirme sorprendido.
Abrieron las cervezas con una navaja y la sirvieron en basos
de plástico, a la morocha se le rebalso y se limpio
con mi pantalón, la mire y ella hizo media sonrisa,
le faltaba un diente y no fue sexy en absoluto, hablaban lento,
rápido, cortado, gritando y susurrando, yo estaba en
el medio de ellas dos y cuando una no escuchaba a la otra
pasaban medio cuerpo sobre mi dejando caer una teta en mi
mentón.
De vez en cuando me preguntaban algo y les respondía
cualquier cosa, no les entendía antes, ahora que estaban
dopadas y medio en pedo era simplemente imposible saber que
decían o preguntaban, lo bueno es que ellas tampoco
me entendían a mi, lo se porque me preguntaron algo
así como
"Cu voce trabaaja tu"
y les dije:
"Exporto brasileras pelotudas a la india"
Y la rubia muy seria, asintió con la cabeza y continuo
hablando con la otra.
Estuvimos un par de horas tirados ahí, la morocha se
paro, le dijo algo a la rubia y se fue.
Me empezó a hablar y a señalar algo que yo no
veía, me serví lo ultimo que quedaba de cerveza
y la escuche sin escuchar.
Cuando termino de contar (lo que sea que me conto) reviso
los dos envases y se dio cuenta que no había más,
"mierda" me dije, ahora me iba pedir el mío
y ya no podría tomar más, quien sabe donde carajo
había estado esa boca.
Debo decir que en realidad no es muy propio de mi ese tipo
de reacciones, he besado a mujeres en situaciones por demás
desagradables pero estas dos tenían algo que iba más
allá, una especie de cosa venenosa en la piel y una
maldad corrosiva en los ojos, como dos víboras esperando
para atacar.
No espere a que me lo pidiera, le di el vaso y ella sonrió,
por lo menos tenia todos los dientes.
Mato el vaso de un sólo saque pero no trago la cerveza,
la mantuvo ahí un rato, yo busque los cigarrillos sin
prestarle atención, cosas mas raras he visto (y he
hecho) cuando de repente una mano me agarro la cara y vi sus
labios acercarse a toda velocidad, me beso y dejo correr toda
la cerveza en mi boca.
No fue nada divertido, me ahogue y tosí y escupí,
ella empezó de nuevo con lo de "JA, JA, AGGGRR,
JA, JA, AGGGRR" y tenia ganas de tirarla de la terraza.
Me abrazo y se toco una teta, creo que se disculpo, aunque
no le entendí bien, después me volvió
a besar y esa vez fue mas agradable aunque no mucho, no era
lo que necesitaba, ni querían, y estaba muy lejos de
ser algo que buscara, yo ya había tenido bastante de
mujeres, besos fríos y polvos bobos, yo quería
mi momento de paz, pero cada vez lo veía más
lejano, como un sueño dentro de otro sueño.
Entonces apareció la morocha de nuevo, miro a la rubia
que me estaba abrazando se agacho y sonrió, le toco
una teta pero sin placer, soltaron una risita y la morocha
me beso, sentí en su aliento marihuana y cerveza y
Dios sabe que más, me puso una teta en la cara y la
sacudió, creí que toda esa silicona iba a estallar
en mis ojos, me agarro la cabeza y me apretó contra
sus tetas, eso fue algo más divertido.
Después se sentó junto a la rubia y se besaron,
no se como lo hacían, quiero decir, tanta teta chocando
una contra otra, costumbre y experiencia supongo.
Me invitaron a venir a su cuarto, dije que si, aunque sabia
que no iba a ningún lado, se pararon y quede debajo
de ellas.
Era una imagen celestial, una rubia y una morocha con sus
tetas goteando como un racimo de uvas, abrazadas, comiéndose
al mundo con culos y besos muertos.
Dios salve a todos los hombres solitarios o defraudados de
sus vidas que compran su mercadería.
Ellas eran como dos leonas en la selva, esquivas y calculadoras,
son todo el oportunismo del mundo en tetas siliconadas por
demás y yo esperaba lo que vendría a continuación.
Sabían que no tenia lo que querían, lo supieron
desde el principio, pero se jugaron de todas maneras, un milagro
de vez en cuando a todos nos pasa, pero este no era el caso,
yo era el tipo equivocado, el milagro estaba vencido y ellas
habían gastado un poco en mi y yo no podía gastar
nada en nadie.
La rubia fue la que hablo y ahora si se le entendió
perfecto.
"Te va a salir $50 pesos cada una garoto y si queres
un completo van ser $20 más"
La morocha había dejado de reír y me miraba
midiéndome, esperaba que mi mano fuera a los bolsillos,
esperaba que me levantara como un resorte, babeando y gesticulando...
esperaba en vano.
Intente agarrar un cigarrillo más antes de decirles
que se olvidaran del asunto pero la morocha ya había
entendido todo y llego antes, sin ninguna señal de
borrachera ni nada.
Había sido un acto de salón, un negocio casual
que termino mal.
No esperaron mi respuesta se pusieron la remera y se fueron,
la rubia antes de desaparecer por la escalera me bendijo con
un insulto en brasilero (los insultos se captan en cualquier
idioma) y yo encontré un cigarrillo solitario y anónimo
como esperándome.
Lo prendí, me senté en el balcón, me
calme, cerré los ojos y me fui hacia ese mundo de paz.
Sólo yo con mi mente en blanco y el viento en la cara
arrasando todas mis fobias terrenales. Mi solitario mundo
de paz, mi momento de gloria, mi nada absoluta cubriéndome
por completo.
Tal vez no estaba todo perdido, todavía estaba vivo,
todavía la gente pensaba que podía tener dinero.
Me quede ahí sólo unos minutos más, después
baje y nos fuimos a comer con mis amigos, tenia una buena
historia para contar
A ellas las vi un par de veces más, pero no dijeron
nada ni lo volvieron a intentar, aprendían rápido,
unas semanas despues nos echaron de esa pensión, la
dueña nos dijo que habían tenído quejas
sobre nosotros, yo pregunte "¿Quién?! Ella
señalo la puerta de las brasileras y dijo:
"Dicen que ustedes las intentaron violar y robarles"
Cargué mis cosas en una caja y nos fuimos, no me moleste
en explicarle nada a esa vieja que pensaba que las pobres
chicas brasileras habían sido ultrajadas por unos tipos
de mierda como yo y mis amigos.
Supongo que aun deben estar ahí, tiradas al sol en
la terraza con las tetas a punto de estallar, esperando tomar
revancha, esperando a la próxima victima, esperando
en vano.
No siempre se gana y aquel día no hubo milagros de
pobres,
ni para ellas
ni para mi.
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