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  Guías culturales

COMENTARIO DE “MUERTE DE ANTOÑITO EL CAMBORIO” DE FEDERICO GARCÍA LORCA


Por Carmen Goimil Peluffo
crgoimil@gmail.com

Federico García Lorca no ha pintado al gitano nómade, de la tribu o aduar, tal como nosotros podríamos imaginarlo en su vida libre. El gitano de García Lorca es más bien un marginado; al decir de Jorge Albístur, un hombre arrojado por las ciudades andaluzas al arrabal, y transformado allí en un ser a medias social. Dicho crítico literario sostiene que este gitano defiende aún más, con uñas y dientes, su condición de tal; al sentirse relegado se vuelve más agresivamente orgulloso todavía, y, al no aceptar sino la ley de su tribu, vive en rebeldía con respecto a su sociedad.

La Guardia Civil es el enemigo siempre presente. En el “Prendimiento de Antoñito el Camborio” se ve el enfrentamiento entre la guardia civil y el gitano. Con breves rasgos se perfila al personaje: el nombre, el linaje que lo condiciona, su hábitat, la ocasional vara de mimbre, la gracia y el silencio: vive a la ventura. El agua del Guadalquivir reaparecerá en el romance siguiente, cuando muera Antonio, pero cambiará de color: será gris.

La Guardia Civil aparece: son sombras siniestras, tricornios vacíos, y se llevan al gitano a una celda. Le quitan la vara de mimbre, pero no su silencio desdeñoso. Es vencido porque elige, él decide su destino. El poeta le reprocha no haberse defendido, no haber obedecido la ley tribal: “Se acabaron los gitanos/ que iban por el monte solos”.

Ha deshonrado su casta. Sólo en la riña del romance siguiente, Antoñito se reivindicará. En la “Muerte de Antoñito el Camborio” vamos a encontrar un poema formado por tres estrofas de versos octosílabos. Distinguimos que en la primera se narra la pelea del gitano; en la segunda tenemos el diálogo de Antoñito con el autor; y en la tercera apreciamos la narración de su muerte y la repercusión de ésta.

Comienza el poema con imágenes auditivas. Ya desde el comienzo se percibe el tono lúgubre con los anticipos de la muerte. Nos da también la coordenada espacial: el río Guadalquivir. Las voces que suenan por el río se caracterizan por ser antiguas y de “clavel varonil”, aludiendo a la juventud del personaje. Se nos sugiere la lucha a través de metáforas con animales: para mostrar la fuerza, el jabalí, y lo escurridizo, el delfín. Reconocemos actitudes totalmente opuestas al poema anterior: aquí lo vemos pelear y muy bien, porque es contra sus primos, sus iguales gitanos. Es más heroico luchar con ellos que con seres inferiores, como los guardias. El mejor contrincante para un gitano es otro gitano.

Luego se agrega:”Pero eran cuatro puñales/ y tuvo que sucumbir”. La conjunción adversativa “pero” nos adelanta el final, sacándonos toda expectativa de triunfo. Es recién en el diálogo del gitano con García Lorca es que nos enteramos contra quién luchaba y porqué. Sus primos de Benamejí, los cuatro primos Heredia que envidian a Antonio por ser la representación del mundo gitano.

“Lo que en otros no envidiaban/ ya lo envidiaban en mí”. Importa la reiteración como forma de acentuación de la idea ya expuesta. El motivo que en apariencia fuera burdo, es muy significativo ya que desean los“zapatos color corinto/ medallones de marfil/ y este cutis amasado/ con aceituna y jazmín”.

La tristeza, la amargura delautor se hace presente ante la muerte del gitano a través de las interjecciones y los signos de exclamación. Además, las imágenes de muerte muestran la delicadeza del gitano: “Ya mi talle se ha quebrado/ como caña de maíz”.Por un lado, la fragilidad, y por otro, la eternidad: “viva moneda que nunca/ se volverá a repetir”.

La moneda aparece como prolongación de la existencia más allá de la muerte. Importa destacar que en ningún momento la muerte aparece como algo truculento y temeroso, sino que surge como un descanso del trajín:

“ Un ángel marchoso pone/ su cabeza en un cojín./ Otros de rubor cansado, / encendieron un candil.”

La muerte resulta algo trascendente, y el ángel que aparece es, como no podía ser de otra manera, un ángel gitano. El ambiente es de recogimiento, de paz.

El poema culmina y también la vida del gitano al reivindicar su nombre. Hay un paralelismo en los dos últimos versos con los dos del comienzo: “Voces de muerte cesaron/ cerca del Guadalquivir”. También hay diferencias, ya que en el inicio decía: “sonaron” y ahora afirma “cesaron” dando idea de acabamiento, de finalización. Es el cierre perfecto del poema si reconocemos también que esas voces terminan cuando “los cuatro primos / llegan a Benamejí”y antes decía “voces antiguas”...”Mis cuatro primos Heredia/ Hijos de Benamejí.” Ellos llegaron, ejecutaron su acción y se retiraron; en ese momento, cuando ellos llegan a su aldea, las voces de muerte finalizan.


Bibliografía

-El escritor y la crítica: Federico García Lorca.- Edición de Ildefonso-Manuel Gil,

Taurus, Nº64, 1985

-Francisco Umbral, “Lorca, poeta maldito”, Madrid, biblioteca nueva, 1968.

-Manuel Antonio Arango, “Símbolo y simbología en la obra de F. García Lorca”,

Fundamentos

La Profesora Carmen Goimil nació en San José, Uruguay en 1966. Es Profesora de Literatura, egresada del Instituto de Profesores Artigas (I. P. A.) y actualmente se encuentra en el grado 5 del Escalafón Docente. Integró Tribunales de Concurso por Efectividad en Literatura en el año 2004, y fue Jurado en el segundo y tercer Concurso Infantil de Cuentos en San José en 2003 y 2004. Actualmente es docente de Bachillerato Diversificado y de Primer Ciclo en su ciudad natal. También trabaja en Docencia Indirecta (Adscripción) en el Liceo Nº 2 , Prof. Héctor Almada.

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