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  Guías culturales

ISABEL ALLENDE Y “AFRODITA”


Por Carmen Goimil Peluffo
crgoimil@gmail.com

Isabel Allende es una escritora chilena que nació en 1942. En la década del ochenta comenzó a escribir y en 1982 publicó “La casa de los espíritus”, inspirada en las situaciones culturales y políticas de los momentos que originaron y condujeron al golpe militar que ocurrió en Chile en 1973. En 1984 publicó “De amor y de sombra” en la que llevó a la ficción la tragedia de una mina de Lonquén. Otras obras suyas son: “Eva Luna” (1987), “Cuentos de Eva Luna” (1990), “Plan infinito” (1991), “Paula” (1995), “Afrodita” (1997), entre otros

Es en “Afrodita”, a través de la sensualidad, la autora recupera el gusto por la vida después del largo duelo de la muerte de Paula, su hija. En una entrevista que le realizara Celia Correa Zapata le confirma: “Este libro me ha sacado de un túnel muy largo y oscuro donde estuve por tres años. Al fin vuelvo a percibir el mundo en toda su estrafalaria incongruencia y su belleza” al mismo tiempo que observa la naturaleza humana y sus debilidades placenteras

El título es muy significativo, ya que Afrodita en la mitología griega es la diosa del amor, identificada en Roma con la antigua divinidad itálica, Venus. Es un libro con divagaciones sobre el placer y vamos a encontrar “Cuentos, recetas y otros afrodisíacos”. Ya en la introducción nos ubica en la edad e intención de la obra: “Los cincuenta años son como la última hora de la tarde, cuando el sol se ha puesto y uno se inclina naturalmente hacia la reflexión. En mi caso, sin embargo, el crepúsculo me induce a pecar y, tal vez por eso, en la cincuentena reflexiono sobre mi relación con la comida y el erotismo, las debilidades de la carne que más me tientan, aunque, hélas, no son las que más he practicado.”

Con un estilo llano y sencillo tenemos la motivación de la obra y también el humor, la picardía que aparecen en sus primeras líneas, y una nota de nostalgia por el tiempo perdido sin disfrutar

“Me arrepiento de las dietas, de los platos deliciosos rechazados por vanidad, tanto como lamento las ocasiones de hacer el amor que he dejado pasar por ocuparme de tareas pendientes o por virtud cotidiana”, ya que “la sexualidad es un componente de la buena salud, inspira la creación y es parte del camino del alma...Por desgracia, me demoré treinta años en descubrirlo”.

Establece en la introducción una identidad entre el erotismo y la comida:

No puedo separar el erotismo de la comida y no veo razón para hacerlo, al contrario, pretendo seguir disfrutando de ambos mientras las fuerzas y el buen humor me alcancen. De allí viene la idea de este libro, que es un viaje sin mapa por las regiones de la memoria sensual, donde los límites entre el amor y el apetito son tan difusos, que a veces se me pierden del todo”.

Es un libro con recetas de cocina donde intervienen los afrodisíacos pero teniendo en cuenta la realidad cotidiana, planteado también con humor:

“Hemos ignorado a conciencia las recetas truculentas. Si alguien debe pasar el día confeccionando un guiso de lenguas de canario, no veo cómo podrá dedicarse a juegos eróticos más tarde. La ocurrencia de gastar sus ahorros en una docena de esos frágiles pajarillos, para luego arrancarles las lenguas sin piedad, mataría mi libido para siempre”.

El libro se divide en varias secciones. Una de ellas es la referida a “Recetas afrodisíacas” donde encontramos salsas, sopas, entradas, platos principales y postres. Cada receta va acompañada de comentarios de la autora, como por ejemplo,: ”Levantamuertos: también llamado caldo de Lázaro, es lo que usamos en mi familia para curar resfríos. Con mayor razón anima a los amantes decaídos”.

Isabel Allende afirma: “Me reí escribiéndolo, espero que otros sonrían leyéndolo”. Propongo una receta de caldo de pescado que, según la escritora, “es el más afrodisíaco de todos los caldos. En su preparación puede usar restos de pescado, cabeza, cola y crudos. También sirven las conchas de los camarones, langostinos y otros crustáceos, crudos o cocidos. Si no tiene, compre.

Ingredientes:

2 cabezas y 2 colas de pescado
1 cebolla picada en cuatro
1 zanahoria picada en trozos grandes
1 trozo de apio
2 dientes de ajo
1 taza de vino blanco seco
3 tazas de agua
cáscara de limón y jugo de un limón grande
laurel
perejil
pimienta y sal

Preparación en olla normal

Hierva el pescado en agua por 15 minutos. Quite la espuma. Agregue el resto de los ingredientes, incluyendo el vino. Hierva por 45 minutos en la olla tapada, cuele y enfríe.

Preparación en olla a presión

Ponga todo en la olla a presión, hierva por 30 minutos. Cuele y enfríe. 

Buena suerte.

 

 

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