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Una de las preocupaciones últimas de Platón, en La república o de lo justo, es la demostración de la inmortalidad del alma. No deduce de ello ningún premio ni castigo de ultratumba. Vicente Adelantado Soriano

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RELATOS


Por Cira Novillo Galindo
ciralola@hotmail.com

 
LA FLOR

Cuando todo empezó nadie sabia lo que sucedería unos meses después, todo era normal, pero en realidad no lo era.

Era un día de verano, Carlos paseaba con su perro Clauss cuando encontró una flor que le pareció preciosa cuando reparo en ella la primera vez, Clauss no quería que la arrancara, pero Carlos no le hizo caso, su color era de un blanco radiante como inmaculado, sus pétalos no eran más grandes que los de una margarita común, pero las hojas de su tallo eran de un verde llamativo, como si resbalaran gotas de rocío de ellas, era precioso, pero su olor no era del todo agradable, pero tampoco llegaba a ser desagradable.

Cuando llego a casa, sintió la necesidad de ponerla en una maceta inmediatamente, como si sintiera que la flor le pidiera que no la dejara morir, cuando ya la tuvo en la tierra se quedo contemplándola y noto una sensación de calma y sosiego.

Eran las siete de la mañana cuando despertó, en la mesa de la cocina, se había quedado dormido mirando la flor misteriosa, creyó que no era normal pero no pensó en hacer nada, por lo que siguió con lo que tenia que hacer. Era lunes y el trabajo en la cuidad esperaba, Clauss se emociono cuando vio que Carlos se acercaba para decirle que montar en el coche.

•  Vamos Clauss!!!!!(grito)

Y de un salto monto en la parte trasera del todo terreno. Le encantaba ir en coche.

Cuando entro en la oficina se acordó que no había puesto agua en la maceta, su angustia en ese momento empezó a martirizarle, su cabeza le recordaba una y otra vez la imagen de la planta, paso una hora y creyó que necesitaba ir a por ella. Ser el hijo del dueño del taller de Coches Sanz algún privilegió tenia que tener, y él no era de los que solía faltar por ese detalle pero aquel día tenia que salir para volver a la casa de campo que tenia en la sierra.

Su padre se extraño pero no le puso ningún reparo y como un rayo salió del taller, cuando iba conduciendo solo podía ver la carretera delante de sus ojos, pero en su mente aparecía una y otra vez la flor, era como si le estuviera llamando, y pensaba:

-Cómo es posible que la olvidara, no lo puedo entender?

Mientras llamo por el manos libres a su novia Sara, para decirle que hoy no podrían quedar para comer.

-Que estas de camino al chalet? Que ocurre?

-Nada no te preocupes, es que encontré una cosa para ti y la olvide.

-Pero no me digas que as vuelto por eso, podíamos haber vuelto por ello el sábado.

-Si lo sé, pero no podía ser, es algo que no puede estar solo y es mi responsabilidad.

-No será un bicho de esos.

-No tonta. Es otra cosa, pero también esta vivo.

-Vale, pero como sea un bichito puede que pronto deje de estar vivo, tu veras.

-Bueno te dejo, que ya estoy llegando y tengo que bajarme a abrir la verja. Te quiero, adiós hasta la noche.

-Y yo, ten cuidado.

Cuando entraba por la puerta, el olor que salía de la cocina era un olor intenso y algo pesado, como si pudiera morderse el ambiente. Pero lo mejor era que en la cocina había aparecido de la nada un bosque, si un bosque lleno de flores misteriosas pero de todos los colores que pusiera una persona conocer, era un espectáculo digno del mejor especialista de efectos especiales.

Carlos no podía imaginar lo que estaba viendo, cuando hacia cinco minutos que había llegado ala casa, oyó entrar a Sara que le llamaba a gritos.

-Carlos, Carlos estas aquí contéstame, por favor!!!!!

-Si, Sara en la cocina, que pasa?

Cuando Sara le vio lo abrazo como si llevara sin verlo mucho tiempo, y rompió a llorar de la alegría al verle.

-Pero se puede saber donde te has metido? Me dijiste que venias a por algo, y hace dos días que no sabemos nada de ti, y además por que no enciendes el móvil?

Carlos miro su móvil, y si era cierto el teléfono se había quedado sin batería, y no lo podida entender si cuando hablo con ella un cuarto de hora antes, estaba llena. Pero cuando volvió a mirarla estaba con una cara de alucinada, lo que estaba viendo, realmente era precioso un paraíso dentro de la casa.

-Bueno explícame que es todo esto.

-Realmente no lo sé, solo puedo decirte que hace media hora que llegué y me he encontrado esta maravilla, y luego has llegado tu llorando como si llevaras sin verme una eternidad. No lo entiendo yo solo deje en una maceta con una flor que me llamo la atención y cuando e llegado......

-Me estas contando que todo es por una flor, que pasa, que es la súper flor mutante?

-Que graciosa. Yo que sé? Y lo del tiempo, que? Cómo te lo explicas?. Anoche me paso algo.... pero no le di importancia, ahora ya sé que fue por la flor.

-Bueno lo mejor será que nos volvamos a Madrid, y mañana será otro día, verdad?

-Estas segura? Recuerdas por que has venido?, cuando salgamos de la casa no sabremos cuanto tiempo ha pasado.

-Vale bien, pero tendremos que salir de aquí para darle una explicación a todo esto, o no?

La sensación que tenia Sara ya no era de miedo de que algo le hubiera pasado a Carlos sino de desconcierto por la sensación de lo que estaba pasando en solo unos minutos que al parecer se volvían eternos por una simple flor que generaba una lentitud que no se notaba en su presencia, y que además se reproducía de una forma galopante.

Los dos se dieron la vuelta para salir por donde solo hacia un momento estaba la puerta de la cocina, ahora se encontraba un árbol rodeado de un montón de flora, que ya estaba resultando un poco molesta verla por todas partes. Intentaron encontrar una salida, pero era como si hubieran salido de la casa hacia ya un rato por era imposible que aun no hubiesen llegado no siquiera la salón, decidieron parar por que lo se encontraron de frente fue un inmenso estanque, y los dos estaban totalmente seguros de que antes no tenían ni siquiera una pequeña piscina, por lo que sí ciertamente esa no era ya la casa de Carlos.

-Yo no se que pasa Carlos, pero creo que esto ya no es tu casa, no crees tu?

-Cuando he escuchado a los pajaritos cantar, la verdad no me ha quedado ninguna duda. Esto tiene que ser los famosos lagos del garaje, muy conocidos en la zona, y luego dirás que no te llevo a sitios bonitos, eh?

-Muy gracioso el chiste, pero la verdad, el regalito te lo ha currado un montón, estoy realmente sorprendida.

Y sin poder evitarlo lo dos se echaron a reír.

Mientras el padre de Carlos ya no podía entender mas fenómenos extraños, cuando llamo a Sara para preguntarla si sabia donde podía estar Carlos y le dijo que ella iría a buscarle, no creyó que ella fuera a desaparecer también. La familia de Sara no entendía por que los dos habían decidido desaparecer sin decir nada a nadie.

Pero lo mejor de todo fue cuando el padre de Carlos fue a la casa de la sierra, no podía entender como demonios había desaparecido una casa de trescientos metros cuadrados, y en su lugar lo único que quedaba era una maceta llena de tierra, Clauss que bajo del coche de un salto al llegar al campo, estaba entusiasmado ya llevaba sin venir mas de tres meses.

RECUERDOS

Volvía de pasar el fin de semana en la playa, más bien de trabajar por supuesto, pero bueno ya estaba de vuelta a la dichosa rutina, ya daba igual. Esther era una joven empresaria, tubo suerte al saber invertir en una cadena de peluquerías que ahora eran bastante conocidas a nivel nacional.

La carretera que había tomado era un desvío para tardar algunas horas más en volver, pero la verdad es que llevaba un rato perdida y no se había dado cuenta. Tenia que poner gasolina al coche y en ese preciso momento vio un cartel que anunciaba una gasolinera a la entrada de un pueblo (el cual no ponía en el mapa de carretera, pero no le quedaba mas remedio que pararse en el desconocido ``SENDA VIGUDA´´).

Cuando se dispuso a bajar del coche en la gasolinera se quedo algo sorprendida, cuanto tiempo haría que pusieron esa gasolinera allí? Por muy antigua que fueran ahora las gasolineras esta parecía de las primeras que se empezaron a conocer, pero mas insólito fue el tipo que salio para atenderla, verdaderamente parecía de otra época, a Esther le recordaba mucho a las fotos que su abuelo le enseñaba cuando era pequeña, casualmente su abuelo siempre le contó que su ilusión hubiera sido tener una gasolinera pero nunca pudo, ya que no tubo ocasión.

-Buenos días señorita! Que le pongo?

-Lleno por favor. Disculpe, habría algún teléfono cerca por aquí?

-Si, en la cafetería que esta en la plaza, sigua todo recto dirección al ayuntamiento, no tiene perdida.

-Gracias, adiós.

La entrada del pueblo era de lo más bonita, como si el tiempo no hubiera movido ni un solo árbol, ni las casas, nada. Era como si las cosas estuvieran recién echas, como si fuera un pueblo nuevo, pero luego la gente vestía de forma muy distinta, había gente joven con ropa de principios del siglo pasado, pero luego había gente mayor con ropas de ahora, era muy chocante, Esther prefirió no dar importancia a ese asunto, ya se sabe, que en los pueblos es mejor no llamar la atención nada mas llegar.

La cafetería era una verdadera joya, le recordó al café de LA COLMENA, de Cela que maravilla. Se pidió un café y se dirigió al teléfono.

-Buenos días peluquería Esther Iniesta, le atiende Susana, que desea?

-Hola Susi, soy yo, como vais?

-Hola Esther, bien. Y tu donde estas?

-Un poco perdida en un pueblecito divino, pero creo que hoy no llegare para la hora de cerrar, así que no me esperéis, ya nos vemos mañana, vale?

-Pero estas bien, como que te has perdido? Y estas tan tranquila?

-Mira esto es precioso, así que creo que me quedo a dormir aquí, pregunto como volver a la nacional y ya esta, tranquila. Hoy es lunes, y deje preparada mi agenda para no tener trabajo para hoy, no sufras yo estoy bien.

-Llama si tienes algún problema, vale?

-Vale, adiós

-Adiós.

El café le supo a gloria, la mujer que estaba detrás de la barra era muy guapa, rubia, ojos verdes, el cuerpo no tenia un gramo de sobra ni de falta, la típica mujer que es mejor no llevar a ninguna fiesta (donde pretendas ligar, claro).

Esther le pregunto donde podría pasar la noche, Mamen que así se llamaba la rubia, le dijo que en la parte de arriba de la cafetería vivía ella, que tenia varias habitaciones vacías, y si quería podía pasar la noche como su invitada, como estaba de paso no le importaba tener a alguien con quien hablar de la cuidad, ya que al ser un sitio tan aislado no tenían televisión ni radio, de lo que Esther no se había dado cuenta hasta que ella se lo dijo, le hacia ilusión ser por una vez la que contaba y no la que tenia que escuchar. Acepto y se fue al coche para bajar la bolsa de viaje, entonces vio la peluquería y por deformación profesional no pudo evitarlo y se dirigió hasta ella… pero que milagro!!!!, era muy parecida a la primera peluquería donde ella empezó a trabajar como aprendiz, recordaba que tenia los sillones como los que tenia esta e incluso los tocadores eran muy parecidos, y para colmo la maquina registradora era la misma, la recordaba por que tenia la misma pegatina que ella le puso un día que le salio en una bolsa de patatas, y en ese momento pensó en Asun, ella había muerto hacia ya tres años, era imposible tanta casualidad, cuando de pronto alguien la puso la mano en el hombro, el brinco que dio casi le hace estrellarse contra el escaparate.

-Hola, querías hacerte alguna cosa?

-Perdona?

-Soy la peluquera, estoy a punto de abrir, quieres pasar?

-Pues la verdad, solo quería preguntarle algunas cosas?

-Deacuerdo pues pasa.

Dentro de la peluquería fue como si hiciera un viaje en el tiempo, y volviera a sus comienzos, el olor sobretodo era el que mas la hacia recordar.

-Pues tu me dirás que es lo que quieres?

-Vera, le parecerá extraño pero yo comencé a trabajar en una peluquería que era la copia de esta, y no puedo entender como es posible, lo que si estoy segura es que yo nunca he estado en este lugar, y no se como la han podido dejar igual. Pero si estoy segura de que usted no es Asun, ella fue la que me enseño casi todo lo que hay que saber para defenderte en este mundo tan difícil.

-Si lo se, Asun era una persona muy buena….

Cuando oyó aquello Esther se quedo helada, acabada de decir que había conocido a Asun?.

-…le hubiera gustado verte antes de irse. Así que tu eres Esther?, ella me hablo alguna vez de ti. Sabias que eras la única de las que ella enseño que volvía para verla? Eso la hacia estar muy orgullosa de ti, sabiendo sobretodo, que habías logrado tu sueño.

No era posible lo que acababa de escuchar, estaba paralizada, no era cierto, no se lo podía creía.

-Estas bien? Se que es algo extraño pero te lo puedo explicar.

Esther no dijo nada, se levanto y salio por la puerta sin dejar de pensar en lo que le había dicho la peluquera.

Empezó a andar sin mirar por donde, la verdad si esto lo hubiera echo por la ciudad ya podría haber tenido algún accidente, pero por este pueblo de nombre tan raro como su gente no estaba muy transitado por vehículos.

Se quedo sentada en un banco que había al final de la avenida principal que cruzaba el pueblo. Pensó en todo lo que aquella mujer le acababa de contar, pero no entendía nada, y creyó que lo mejor era volver y pedirle que se lo contara con más calma. Y entonces vio a la persona que menos se esperaba encontrar, si hacia un momento se le había helado la sangre ahora si la intentaran cortar con un cuchillo no podrían ni clavárselo, se había quedado literalmente de piedra.

Los ojos se le llenaron de lagrimas, no entendía si por la emoción, por la confusión o por el miedo, pero lo mejor es que cuando Enrique la vio, su cara se lleno de alegría, caminando hacia ella, la miraba como si estuviera esperando también que ella se le acercara , pero en ese momento sus pies le pesaban cuarenta kilos cada uno, y entonces la abrazo como lo solía hacer siempre, siempre que llevaban un tiempo sin verse ya que cuando Enrique estaba vivo viajaba mucho, de echo fue en uno de sus viajes donde perdió la vida, en un fatal accidente de coche donde se vio implicado y donde resulto ser el único fallecido.

-Que ganas tenía de verte, me dijeron que ibas a venir para verme y no podía creérmelo.

-Pero, pero….

-Si, tranquila se que estas sorprendida pero no te preocupes. El que estés aquí es por que tienes que contar algo antes de irme.

-Irte? A donde? Ahora que estamos juntos otra vez, me dices que te tienes que ir? Pero que es todo esto? Una locura, me he vuelto loca de repente, o que?.

La abrazo y la beso en la frente para tranquilizarla, y la miro a los ojos.

-Como echaba de menos tus ojos, son tan bonitos. No te parece que todo lo que hay en este pueblo es un poco extraño, ni siquiera te has dado cuenta del nombre del pueblo, si lo miras un momento te das cuenta que se puede formar otra frase con mas sentido que el que tiene, que no es ninguno la verdad.

-Pero, que es lo que pasa aquí? Solo se que la gente que me he encontrado hasta ahora no me han resultado desconocidas.

-Claro, porque el de la gasolinera es tu abuelo, y la dueña de la cafetería era la madre de tu abuela, aquella que decían que había sido una belleza y la verdad es que lo es, a que si? Y Asun se fue hace un mes.

-Y como es que yo estoy aquí?

-Quieres que paseemos un rato?, el parque es muy bonito, te gustara.

Le tomo de la mano, y se pusieron a caminar, cuando se dieron cuenta ya era hora de comer, y decidieron ir a la cafetería para poder ver a su bisabuela. Ella era la persona que llevaba más tiempo en el pueblo.

Mamen los estaba esperando con la mesa puesta, y además tenían un invitado esperando para comer con ellos, cuando entro al salón y le vio arregladito como lo hacia siempre para llevarla al cine, o al circo, el nudo que se le puso en la garganta era de emoción, lo abrazo tan fuerte que ella misma se estaba haciendo daño, pero tenia la sensación de que si lo soltaba no lo volvería a ver, y eso era algo que no podría superar otra vez. Su abuelo fue la primera persona que había perdido de su familia, era una de las personas que mas había querido en el mundo, y cuando su padre la llamo para decirle que se había muerto, se le partió el alma, su abuelo se había ido y ella no había estado con el en sus últimos días, nunca se lo había perdonado, y ahora lo tenia en sus brazos. Como era posible que una de las cosas que siempre había deseado, y que nunca había dicho a nadie se estuviera cumpliendo en este momento.

No recordaba un día mas feliz en su vida, comiendo con Enrique el hombre que había amado, como no había amado a otro, y que perdió tan dolorosamente sin decirle, que sí….que se casaría con el.

El día del accidente llego a casa, y puso el contestador, tenia dos mensajes uno era el de Enrique, diciendo que salía antes para estar con ella, y le diera la respuesta a la pregunta que le había echo. Y la otra, era de la guardia civil para darle la terrible noticia.

Pero todo esto tenia algún fin, el cual no entendía, quería respuestas, pero, y si todo era fruto de su imaginación y estaba totalmente loca, por que la verdad, la situación no era muy normal. Sin pensarlo miro a Mamen y le pregunto.

-Dime que hago yo aquí?, y por que?

-Querida, tú te lo mereces. Eres de esas personas que se aferran a lo que quieren o han querido sin olvidarlo jamás, y eso se merece una recompensa. Se te ha concedido una oportunidad única. Eso que siempre has querido y nunca has confesado se te concederá, por eso has vuelto a abrazar a tu abuelo, y podrás decir al hombre de tu vida eso que tanto deseabas decirle.

Esther creía que estaba soñando, pero era tan increíble que no quiso dudar, simplemente deseo que todo fuera cierto. Y mirando a Enrique le dijo:

-Si, quiero casarme contigo, y que me des un hijo, para tener una parte de ti conmigo cuando tu estés de viaje.

Enrique la abrazo y la beso en la boca, con tanto cariño que volvió a recordar la primera vez que hizo el amor con el, en la cabaña de sus padres en la sierra, con la chimenea ardiendo, y las copas de vino tiradas por el suelo, todo fue en un instante, y sin embargo era como haberlo vuelto a vivir, de echo cuando volvió a mirarle se sintió avergonzada como si en realidad lo hubieran echo allí mismo.

Cuando se quisieron dar cuenta el día se había pasado, y con tantas emociones Esther estaba exhausta, no se quería ir a dormir, pero sin poder evitarlo los ojos se le fueron cerrando poco a poco, la verdad que hacia mucho tiempo que el sueño no la cogida con tanto entusiasmó. Estuvo soñando todo la noche, y cuando se levanto sentía una paz tan grande, como cuando era una niña y no tenia miedos, ni responsabilidades, ni siquiera una alteración por nada.

Al levantar de la cama, ya nada parecía como había sido el día anterior, lo primero que Enrique no había dormido con ella, quiso creer que había sido por respeto a su abuelo. Abrió las cortinas y el pueblo seguía siendo igual, eso la alivio. Pero al bajar al café si había cambios, la camarera y dueña de la casa donde había dormido no era ni siquiera rubia, ni muchísimo menos guapa, como quería recordar había visto a su bisabuela no hacia tanto.

-Que tal has dormido, querida? Tenias que estar cansadísima, llevas durmiendo desde las 9 de la mañana de ayer, prácticamente desde que llegaste, y fíjate son las 9 de la mañana, por dios un día entero durmiendo, pero bueno has descansado, verdad? Te preparare un desayuno muy rico, y a la carretera cariño, que estarán preocupados por ti, como les dijiste que te habías perdido.

No podía creer lo que le decía la mujer, y entonces recordó.

-Perdone me dijo que se llamaba….

-Mari, querida.

Y se volvió a la cocina.

Se lo comió todo, y se despidió de la amable señora, que no quiso cobrarle nada, Esther se lo agradeció mucho y salio de la cafetería. Y al salir vio la peluquería, ya se le había olvidado, dejo la bolsa en el coche, y fue a ella, estaba cerrada, pero ya no era tan parecida como le había parecido anteriormente, miro a su alrededor pero no vio que nadie se acercara para abrirla, por lo que decidió irse, y entones se dijo.

-La gasolinera!!!.

Salio corriendo otra vez a la cafetería para preguntar a Mari si estaría abierta ahora la gasolinera, pero todavía le quedaba una sorpresa.

-Gasolinera querida? En el pueblo? No, nunca ha habido gasolinera, la más cercana la tienes por la carretera que te he explicado, a unos veinte kilómetros.

Esther estaba desilusionada, le hubiera gustado decirle adiós. Monto en el coche y se dirigió a la salida del pueblo, por donde ayer había entrado, y entonces vio el cartel de bienvenida y recordó lo que le había dicho Enrique. Y entonces lo vio claro, realmente el pueblo se llamaba``SEGUNDA VIDA``. Sonrió recordando lo que le había pasado, suspiro y salio de allí, sin mirar por el retrovisor.

Llego a casa, dejo la bolsa, se dio una ducha y se fue para la peluquería, por primera vez iba al trabajo con las ganas que tenia cuando empezó, como cuando estaba con Asun, sin obligación, por gusto. Hoy tenía ganas de trabajar, estaba inspirada. Cuando llego todos se alegraron al verla, además tenia una luz especial, estaba mas guapa, radiante, como si se hubiera echo algo, pero solo ella sabia por que estaba tan brillante, era por saber que estaba esperando un hijo de Enrique.

NUNCA OLVIDES

Suena el despertador, son las 7:30 de la mañana cuando Noelia se levanta, se da una ducha, después toma el desayuno (en albornoz), mientras ve las noticias de la mañana, ya son las 7:50 y no se ha vestido aún, cuando el locutor da un aviso urgente.

En la carretera por donde ella va al trabajo un camión cisterna ha volcado y ha derramado toda su carga en la calzada, por lo que aconsejan que todo aquel que tenga que circular por esa vía tome desvíos alternativos.

Noelia decide llamar al trabajo para avisar y si puede, tomarse el día libre, total es viernes y si le sale bien seria un fin de semana algo más largo.

Y tiene suerte, su jefe ha llamado también diciendo que no iría por el accidente, (genial!!!!) y la secretaria le dice que no hay problema.

-Aprovecha Noe, que es viernes.

-Por supuesto. Hasta el lunes.

-Adiós.

Tenia todo el día por delante para ella, y la verdad falta le hacia. Llevaba un año y medio en el trabajo, y aún no había tenido vacaciones, ya que no las había querido, se había separado, y no de muy buenas maneras, por lo que no tenia ganas de tiempo libre para pensar, y decidió que trabajar sin parar la iba a ayudar, y lo hizo, pero ya estaba cansada. Y decidió irse de compras al centro comercial que había cerca. Se fue andando, y se dio cuenta que hasta eso echaba en falta.

Antes de separarse iba andando a todos los sitios que podía.

Cuando llevaba un rato caminando le pareció que alguien la estaba siguiendo, pero al volverse no vió a nadie que fuera detrás, y siguió caminando, y en ese momento le sonó el teléfono.

-Si dígame?

-Hola, soy Laura, que haces?

-Hola, que hoy no voy a trabajar, y me he decidido a ir de compras, y tú?

-Yo?. Pues trabajando, donde sino?. Sigue en pie lo de esta noche?. No te iras a echar atrás, verdad?

-Mira ahora que lo dices, no me acordaba. Pero tú crees que necesito una cita?.

-No, no lo creo, lo afirmo. Por lo tanto, ya que estas de compras, aprovecha y escoge algo bonito para esta noche, anda hazlo por mí, que soy tu hermana favorita.

-Eres mi única hermana favorita, graciosa, bueno ya veré, te dejo que voy a entrar en el centro comercial, hasta la noche, un beso.

-Vale, adiós.

Pedro el novio de su hermana, le había concertado una cita a ciegas con un compañero, le contó que era un chico muy simpático, pero algo tímido con las mujeres, y que creía que harían buena pareja, pero la verdad no tenia muchas ganas de conocer al tímido y simpático Andrés, por muy necesitada de hombre estuviera como decía su hermana.

Y entrando al centro comercial volvió a sentir la sensación de que la estaban observando, pero no distinguía a nadie que la estuviera siguiendo o mirando. Ya había decidido volver a casa cuando alguien la llamo.

-Noe, espera.

Al oír la voz que la estaba llamando, fue como si el corazón le diera un salto y se parara, para de golpe volver a correr a 100 por hora. No sabía si girarse, o seguir andando y en ese momento alguien tomó su mano y le dijo.

-Hola Noe. Llevo esperándote mucho tiempo.

Noelia estaba paralizada.

Era ella, no lo podía creer, su mejor amiga, su compañera, su cómplice de trastadas….era Diana.

Ella había desaparecido cuando las dos tenían 12 años.

Un día cuando Diana volvía de la piscina, un loco se la llevo. Solo le contarón que ya nunca más volvería y que tenía que olvidarla, para no sufrir. Más adelante se atrevió y le pregunto a sus padres, y le contarón lo que paso.

Un loco abusó de ella y después la mató, luego intentó quemarla, y el humo fue lo que les alertó, y cuando intentaba echar el cuerpo de Diana al fuego lo cogieron, pero esperando que llegara la policía para llevárselo a la comisaría, en un descuido se les escapó, estuvieron buscándolo todo un mes sin éxito.

Noelia no podía imaginar que su querida amiga hubiera pasado por aquello, además, siempre tuvo la sensación de que si aquel día no hubiera estado enferma hubiera podido ir con ella a la piscina y nada habría pasado.

Pero ahora la tenía cogiéndola de la mano, sin saber a donde la estaba llevando.

-Quiero que vengas conmigo a un sitio, quieres?.

Diana seguía hablando, pero adonde la querría llevar?

Y lo vió al volver la esquina, era la casa de Diana, había sido una de las más bonitas del barrio antes de que pasara aquello, después la vendieron. Sus padres y su hermano Juan se fueron a un pueblecito de la sierra.

La casa estaba igual que hacia 15 años.

Entraron y subieron a la habitación, estaba como ella la recordaba, y entonces Noelia empezó a sentir un miedo terrible y sin pensar salio corriendo hacia la calle, sin mirar atrás, no quería ver nada, corrió hasta su casa sin querer pensar en lo que le había pasado, se tumbó de golpe en el sofá y cerró los ojos.

De repente sonó el teléfono, no sabia cuanto tiempo había pasado, por lo que se sobresaltó mucho.

-Sí, quien es?

-Como qué quien soy?

-A eres tú?. Pero qué hora es?

-Son casi las ocho, y tu todavía en tu casa, por lo menos si no vas ha venir avisa para no esperarte. La verdad no creía que fueras a darnos plantón.

-No puede ser, me he quedado dormida. Hoy me ha pasado algo increíble….bueno creo que me ha pasado, la verdad…no se si lo he soñado.

-Que me estas contando? Vas a venir, o no?

-Sí, sí…pero llegaré un poco más tarde, vale? No os enfadéis, por favor?

-No tardes.

Laura había cambiado mucho desde que estaba con Pedro. Antes ella era la que tenia que esperarla para todo, Laura siempre había sido de lo más impuntual, pero en cuatro meses que llevaba con este chico había sido todo un milagro el cambio que había dado. Noe había notado también que era muy celoso, pero su hermana no le daba importancia, al contrario le gustaba.

Por lo que se dió una ducha rápida, y se puso el vestido que se había comprado, se maquillo y se peino tan rápido como pudo, salio a por su coche y se fue a casa de su hermana.

La cena fue de lo más cansada, nunca se había aburrido tanto con una persona tan escueta y simple. Era un personaje extraño, un tipo raro, sus facciones no eran normales, incluso su cabeza era desproporcionada para con el resto del cuerpo, en definitiva un callo malayo. Pero para colmo, verle comer ya resultaba repulsivo, masticaba y hablaba a la vez, (no se como no se atraganto) esa nuez arriba y abajo, horrible.

Y en la puerta del restaurante su hermana se la acerco, sin que pudieran oírlas los chicos.

-Si se que este era el amigo de Pedro, no había insistido tanto para que vinieras esta noche. Por favor, pero que cara es esa?. Parece un sádico de esos de las pelís….viste que manera de comer?, bueno mas bien de engullir.

-No lo voy a ver, yo creí que me daba en un ojo con los perdigonazos que soltaba el muy guarro. Espero que no se le ocurra decir que me acompaña.

Y entonces Andrés le pregunto.

-Tienes el coche cerca?, si quieres te acompaño.

Por lo menos no dijo de venir hasta casa.

-Si, lo tengo en el parking, si quieres?.

Se despidieron de Laura y Pedro, que se fueron a descansar ya que él tenía guardia en el hospital en un par de horas, era enfermero, igual que el ¨Cuasimodo¨ de su amigo.

Se sentía incomoda con el cerca. Cuando el muy descarado le echo la mano por los hombros, no sabia como decirle que no quería nada con el, y en la entrada de el parking el muy aprovechado intento besarla, pero rápidamente Noelia volvió la cara, y entonces la tomo por la barbilla poniéndosela delante de la suya, sintiendo su aliento caliente en la cara, resoplando como un perro, por un momento no supo que iba a pasar y por fin la beso con tanta fuerza que la estaba haciendo daño, la lengua era áspera como una lija, entonces empezó a lamerla la cara,(como un helado) era tan desagradable que se sintió ofendida, y reacciono.

Le metió tal patada en sus partes que se quedo tirado en el suelo revolviéndose de dolor y gritando, mientras ella salía corriendo hacia su coche.

-Noe, por favor perdóname, no se que me ha pasado……….me gustas……..no quería asustarte……perdóname.

Pero ya estaba muy lejos, y por mucho que gritara, Noe no lo podía oír. Solo podía pensar en que no podía ser una persona muy normal, cuándo se había atrevido a hacerla aquello, tenía que ser un perturbado. Se preguntaba que había echo ella para darle pie.

Respiro profundo y se dirigió a su casa para descansar, hoy el día había sido de lo más peculiar. Esperaba que cuando despertase vería las cosas de otra manera.

El sábado era el día que dedicaba, desde que se había separado para ir a ver a su madre, iba a recogerla y comían siempre en un sitio diferente.

-Hola, mama. Estas preparada?.

-Si cariño, pasa. Voy a por mi bolso y nos vamos.

-Donde vamos hoy? Te toca escoger a ti.

-Es una sorpresa, te va a encantrar. Es donde tu padre me llevo cuando celebramos nuestras bodas de plata.

El restaurante era de lo mas acogedor, la comida estaba riquísima, y el servicio impecable. Las veladas con su madre siempre se le hacían cortas. Cuando volvían a casa recordó a Diana.

-Mama, recuerdas a Di?

Así era como ella la llamaba.

-Como? Si cariño, claro. Por que?

-Ayer creí haberla vuelto a ver, y no se por que?

-Pero cariño, ahora? Hace mucho tiempo, no entiendo…..que la has vuelto a ver? No será por que mañana hará 15 años de su muerte.

-Mañana? No recordaba que fuera mañana.

-No pienses en eso cariño, tú tranquila, has pasado mucho. La muerte de tu padre, la separación, que no hallas podido tener hijos, tener que ponerte a trabajar otra vez….

-Mama, mama. Basta ya, vale? Menudo repasito, no? No tiene que ver con todo eso. Pero desde luego ya se lo que piensas, muchas gracias mama, adiós. Hasta el próximo sábado.

-Pero cariño, yo no quería……

Pero ya se había subido al coche.

No sabía que su madre la compadecía tanto.

Decidió dar una vuelta con el coche, para hacer tiempo, por si a su madre se le ocurría ir a su casa o llamarla por teléfono.

Cuando sin saber por que, se vio en la calle donde estaba la casa de Diana, se paro y bajo. Tenia la sensación de que tenia que llamar a la puerta, y comprobar que todo había sido fruto de su subconsciente.

Y antes de que llamara….

-Hola Noe, pasa.

-Como es posible?

-Te lo explicare.

-El qué? Que me estoy volviendo loca?

-Siéntate. Mañana hará 15 años que alguien me hizo mucho daño, y me dejo morir. Y tú me vas a ayudar…. él ha aparecido en tu vida, es él!, Noe tú lo conoces.

-Como dices? Quien es?

-No estoy segura, por eso necesito tu ayuda. Aquel día llevaba gafas de sol y bigote, por lo que no se como es ahora en realidad. Pero se que a aparecido en tu vida, y puede volver a hacer daño.

-Y como puedo ayudarte? Dímelo.

-No te asustes. Dame la mano.

Tenia la mano fría, y como en una película todo comenzó.

Vio como salía de la piscina y se dirigía a su casa para ir a verla, ya que estaba mala y no había ido con ella, y entonces aparece un hombre, le pide que le ayude que su perrito se había metido en un agujero, y no podía sacarlo, como a ella le encantaban los perros decide ayudarlo, sin temer nada. Pero cuando llevaban un rato andando, Diana empezó a tener miedo.

-Falta mucho?

-No.

-De que raza es su perro?

-Que perro?

-El suyo, me dijo que se había metido en un….

Y cogiéndola del brazo.

-Cállate y sigue caminando.

Por la zona del parque en la que estaban, no había nadie, de hecho ninguna de las dos había visto aquella parte nunca. Se acercaban a una caseta de jardinero.

Además de ver lo que había visto Diana, podía sentir lo mismo que Diana en aquel momento, y tenia miedo, mucho miedo, el hombre la hacia daño en el brazo, cada vez la apretaba más, y tiraba de ella. Abrió la caseta y la empujo dentro, Diana gritaba y lloraba, pero nadie venia a ayudarla, y el tipo se tiro encima de ella, Noe sentía el aliento caliente en su cara, (la sensación le recordó el incidente con Andrés) todo pasaba muy despacio, Diana gritaba y lloraba cada vez más fuerte, pero nada, nadie venia, y el dolor que sentía era horrible. Noe sentía todo, hasta el dolor. Y de repente el tomó una botella y se la rompió en la cabeza.

Y como dando un salto hacia atrás se vio de pie junto al cuerpo de Diana, que todavía no había muerto, pero que realmente estaba mal por el brutal golpe, y la agresión que acababa de padecer. Sangraba mucho y ya no se movía.

Entonces Noelia le miró, y vió como se quitaba un trozo enorme de cristal de la palma de la mano, sangraba como un autentico marrano, tomo un trapo y se lo enrollo en ella. Mientras su amiga se desangraba, y moría.

Y salio fuera de la caseta.

Noelia nunca pensó que vería como moría su amiga, y se abalanzo sobre él, pero como si ella fuera un fantasma lo atravesó, y él ni se inmuto.

Estaba amontonando restos de leña, cartones y hojas. Y las prendió.

Estaba preparando la hoguera con la que le pillarían, aunque ya fuera tarde para Di.

Al entrar a coger el cuerpo, vió que del cuello colgaba una cadena muy fina con un corazón de oro.

Noelia se llevo la mano al pecho, era la cadena que se habían regalado el día que juraron que serian amigas para toda la eternidad, pasara lo que pasara, aunque se fueran a vivir muy lejos y no se vieran nunca, la cadena las mantendría unidas. Pero el día del entierro Noelia se la quitó, ya que su amiga no se había ido a vivir lejos sino que se había ido para siempre, y eso lo cambiaba todo. El juramento se había roto.

El también vió la cadena, y sin pensárselo se la arranco del cuello, y se la guardó.

Tenia el cuerpo en los brazos preparado para lanzarlo al fuego cuando…no se sabe por dónde un hombre se abalanzó sobre él y lo tumbó, comenzaron a aparecer hombres con perros y palos en las manos. Parecía que lo iban a linchar cuando encontraron el cuerpo de Diana, pero decidieron esperar a la policía. Lo metieron en uno de los coches que habían llevado hasta allí, y lo ataron de pies y manos.

Pero el muy listo se dió cuenta que el coche tenia las llaves puestas, y además no estaba muy bien atado, por lo que consiguió librarse de las ataduras y huir, mientras el grupo alejado del coche discutía si no convendría darle una buena paliza antes de entregarlo.

Noelia no podía creer lo que estaba pasando, cómo pudieron ser tan confiados y dejar solo a una persona que había echo eso.

Y Diana la soltó de la mano, y volvía a verla en su habitación, la verdad no se había movido de ella en ningún momento.

-Estas bien? Lo siento Noe. Pero necesitaba que lo vieras. Lo has reconocido?.

-Jamás pensé que había sido así……..no quise creer que te habían echo daño. Me habías dejado, no podía perdonarte…….te quería olvidar.

Las lágrimas resbalaban por su cara sin piedad, hacia mucho tiempo que no lloraba. Y hoy además, estaba abrazando a su amiga, la que también lloraba sin consuelo. Había pasado tanto tiempo!!.

-No quiero que me olvides. Somos amigas, pase lo que pase, no lo olvides.

-Si, lo sé. Pero ha pasado mucho tiempo.

Cuando se tranquilizaron, y dejaron de llorar, Diana le explicó, que cuando alguien se muere, tiene un cuerpo esperando para él, por lo que la reencarnación es cierta. Pero si la muerte es violenta como la suya, el cuerpo no llega tan fácilmente, y te quedas atrapado en el tuyo.

-Y entonces que has hecho todo este tiempo?.

-Observarte. He estado contigo todo este tiempo. Recuerdas el día que atracaron en una tienda, y se liaron a tiros, que nadie se explicaba como estando tú en medio del jaleo no te rozó ni una bala.

-Sí, hasta yo me sorprendí.

-Yo las aparte de tu camino. Igual que ahora se que él esta en tu vida, y tengo que apartarlo también, si no te hará daño como a mi, y no puedo consentirlo. Lo has reconocido cuando te lo he enseñado?.

-No. Me siento fatal, yo también creí que lo reconocería pero el bigote y las gafas le tapaban mucho la cara.

-Quiero irme contigo a tu casa, no quiero que estés sola, no ahora que se que él esta otra vez cerca.

-Y si voy a la policía?.

-No se que pueden hacer, no hicieron nada antes, si crees que pueden ayudar?.

Noelia se presentó en la comisaría, preguntó si todavía estaba abierto el caso de Diana.

El policía que la atendió, le dijo que ya había sido cerrado, pero le contó que por lo que le pasó a la niña, el decidió hacerse policía.

-Recuerdo que salimos a buscarla. Yo fui quien lo cogio antes de que echara el cuerpo de la niña al fuego. Que rabia me dió cuando ví que se escapaba en el coche donde lo habían metido…..

Noelia lo miró bien, era cierto el chico que vió era él, la verdad es que le sentaba muy bien el uniforme.

-………y que es lo que quería saber?

-Bueno, yo era amiga de Diana, y me gustaría saber si después de este tiempo se logró saber algo del asesino. Mañana hará 15 años de su desaparición, y me gustaría tener alguna buena noticia.

-Tu eres Noelia?

-Sí, te conozco?

-Soy Javier. Yo era amigo de Juan, el hermano de Diana.

-Pero estas muy cambiado, no te habría reconocido si tú no me lo dices. Y qué es de tu vida?.

-Prefiero contártelo tranquilamente. Quieres que quedemos para tomar algo, y me cuentas también como te va a tí? Esta noche te parece bien?

-Sí. Me encantaría, te doy mi dirección y pasas a buscarme?

Noe le apunto su dirección y teléfono. Y se despidieron hasta la noche. No podía creer lo guapo que se había puesto, la verdad la madurez le sentaba muy bien.

Por un momento se había olvidado de Diana, pero al entrar en casa la vió en el sofá viendo la televisión.

-Qué, has conseguido algo?

-Sí, una cita. Y a que no sabes con quien?

-Con quien?

-Con Javi, el amigo de tu hermano.

-Pero si era un niñato, creído y con granos.

-Pues ahora es un morenazo, con un cuerpo de escándalo, y la cara con un cutis que te puede dar algo. Ahora lo verás, va a venir a buscarme. Espero que no tenga prisa por que si quiere se pude quedar conmigo el tiempo que quiera.

Noelia no sabia que ponerse para no parecer muy desesperada, por lo que se decidió por un pantalón vaquero y una blusa. Se dejó el pelo suelto y no se maquillo mucho.

Javier fue de lo más puntual.

De uniforme había estado guapo, pero de paisano estaba que rompía, el pantalón le sentaba como un guante, y la camisa blanca resaltaba el moreno de su piel de forma llamativa.

-Quieres que tomemos algo aquí antes de salir, la verdad aún es pronto para ir a ningún sitio?

-Me parece bien.

Mientras tomaban una copa de vino, los dos se cotaron su vida.

Javier también se había separado hacia un par de años, y tampoco había tenido hijos.

-La verdad, Noelia creo que no he encontrado a la persona que me quiera de verdad, y con la que yo quiera estar, y tener hijos.

-Pienso lo mismo que tú, yo sabia que mi marido no era el hombre con el que tenia que vivir.

-Si te cuento una cosa no te lo tomaras a mal, lo digo por la conversación que estamos teniendo?

-No dime.

-Tú siempre me gustaste. Recuerdo cuando ibas a la casa de Di, yo estaba con Juan, y siempre hacia por verte. Pero entonces yo era muy cortado, y no creía que pudieras fijarte en mí, como era mayor que tú?

-No me lo puedo creer!. Por eso siempre estabas allí, y en el colegio siempre detrás de nosotras. Pero si me tirabas del pelo.

-Es que no sabía como acercarme a tí.

Después de contarse todo lo que les había sucedido hasta que se volvieron a encontrar, pasaron unas horas, y decidieron pedir pizza, y seguir hablando.

Noelia estaba tan a gusto que se decidió a contarle lo que le había pasado el día anterior.

-....y eso fue lo que me paso ayer.

-Y no piensas denunciar al tal Andrés?

-Creo que lo de hoy es mejor aun.

Y le contó lo que le había enseñado Diana. Hasta llegar a la comisaría.

-Y dices entonces, que ahora Diana esta aquí con nosotros?

-Me temo que si.

-Seguro que esto es vino?.

-Por favor, créeme. No me estoy inventando nada. Puedo demostrarte que ella esta aquí.

-Noelia creo que ya está bien, si lo que quieres es que me valla, no tienes más que decírmelo.

-No, no te vallas. Espera.

Le cogio la mano, y un calor fuerte le recorrió hasta la espalda.

Miro a Noelia, y vió que de la otra mano estaba cogida Diana, le miraba con esos ojitos azules, tan bonitos que tenia, y que aún podía recordar.

Javier cayó de rodillas y se quedo mirándola, Diana le tocó la cara.

-Cómo es posible? Yo te ví muerta. No lo entiendo.

-No tienes que entender nada, tranquilo. Estoy aquí para proteger a Noelia, alguien quiere hacerla daño, y ese alguien es el mismo que me hizo daño a mi.

-Pero como vas a ayudarle? Tú estas muerta.

-Ya lo sé. Pero puedo ayudarla.

Y le cogió la mano, como hizo con Noelia. Javier se vió en el cuerpo de Diana en el día del ataque. Después vió como el mismo se abalanzaba sobre el asesino. Solo fueron unos segundos.

-Lo he visto todo, ha sido horrible. Creo que si lo viera lo reconocería. En la academia nos enseñaban a confeccionar retratos robot, de posibles cambios de identidad del sospechoso, o cómo serian cuando envejecieran.

-Entonces lo que tenemos que hacer es una lista con personas que has conocido hace poco, y ver si son el asesino.

-En el trabajo han entrado dos chicos, pero son becarios, no pueden ser, son muy jóvenes. Luego el vecino que vive arriba, pero es alemán y además creo que tiene unos 65 años, por lo que es demasiado mayor. Tiene que ser un hombre de de unos 35 a unos 38 años. Ay!!!…… tiene que ser el cerdo de Andrés. Por su forma de ser y la edad, tiene que ser el, que hacemos?.

-Llámalo.

-Tú estas loco? Después de lo de ayer? Cómo lo voy a llamar?

-No te preocupes no te vamos a dejar sola, Diana y yo estaremos aquí. Dile que te pusiste nerviosa y que quieres volver a verle, y darle una oportunidad.

-Sí Noe, seguro que si lo vemos le reconoceremos.

-Pero seria mejor quedar en su casa. No quiero que venga a la mía.

Cuando Andrés cogio el teléfono, y oyó a Noelia no se lo podía creer.

-No quería asustarte, fuí un bruto, me alegra que quieras verme. Sí, puedes venir ahora si quieres.

De camino a casa de Andrés, planearon como hacer que confesara, ella empezaría a hablar de Diana para ponerlo nervioso, y mientras Javier y Diana se colarían para buscar algo que le implicara.

Noelia estaba como un saco de nervios, pero la rabia que sentía al recordar lo que le había hecho a su amiga y a ella. Y lo que pretendía hacerle.

-Hola, Andrés.

-Hola preciosa, pasa y ponte cómoda. Me ha gustado mucho que me llamaras. No quiero que te equivoques conmigo por lo de ayer, no sé lo que me pasó.

Mientras, ella se sentó en el sofá, y él a su lado. No soportaba ni verle hablar.

-Sí, no se que me pudo pasar para ponerme así, será por la muerte de una amiga mía, la que mañana hará 15 años que un loco la mató.

La verdad que fue bastante directa.

-No sé que tiene que ver lo que pasó con lo de tu amiga.

-No, perdona, tienes razón, es por la tensión que tengo, es que creo que están a punto de coger al asesino, y estoy muy nerviosa.

-Pero tú no has venido para hablar de eso, tú has venido para estar conmigo, lo noto, tú también quieres estar conmigo……..

Y entonces recordó al ver que le iba a poner la mano encima, que debería tener una cicatriz en la palma de la mano izquierda, donde se clavó el cristal de la botella.

-……………..y hacer cositas aquí mismo.

-Déjame tus manos. O que manos más grandes. Que cuidadas.

-Claro soy enfermero, debo tener las manos cuidaditas para tratar cuerpos delicados como el tuyo, y no hacerles daño.

-Por cierto cuanto tiempo llevas trabajando con mi cuñado?.

-Desde que llegué a Madrid, hace un año, yo siempre he vivido en Pamplona.

-Qué tú no eres de Madrid?

Cuando se dió cuenta, detrás en la ventana vió que Javier la estaba diciendo que saliera de allí. Y de un salto se levantó, y se dirigía a la puerta cuando….. Andrés la detuvo.

-No pienso dejar que me hagas lo de ayer.

-Tengo que irme, por favor deja que me valla.

-Me llamas, me pones como una moto, y ahora pretendes irte sin terminar lo que has empezado? Creo que no te vas a ir a ninguna parte.

Y como por arte de magia, Javier saltó por la ventana, y le dió un puñetazo en toda la boca al cerdo de Andrés, que se quedo k.o. en el suelo, y mientras salíeron corriendo de allí.

La verdad que a este hombre no le había traído suerte conocer a Noelia, en poco más de un día, ya había terminado dos veces por los suelos.

-Tenemos que buscar a alguien que tenga una cicatriz en al palma de la mano izquierda.

-Estás bien? Quién nos queda?

-No sé? No recuerdo a nadie que haya conocido hace poco.

-No has dicho que tu hermana estaba con alguien desde hace poco?

-Con Pedro, unos cuatro meses. No creerás que es el asesino.

-Quizás.

-Tiene que estar en casa, mi hermana trabajaba hoy, tenia turno de noche, y él trabajó ayer, estará durmiendo.

-Pués le vamos a despertar.

-Que vamos a hacer si resulta que es el asesino?. Tendríamos que buscar pruebas que lo implicaran, y no sé que puede ayudarnos a descubrirlo. Porque no creo que confiese, así por las buenas, nó?.

-No sé, primeros podríamos vez si tiene la cicatriz, y después investigaremos su pasado, algo tiene que haber que nos de una pista.

Sin darse cuenta ninguno de los dos de que estaban abrazados, se miraron sorprendidos de notar que ninguno se apartaba del otro, y Diana de un susto les despertó del trance en el que se habían quedado.

-Se puede saber a que esperáis para daros un beso. Por favor, que par de bobos.

-Pero que dices?

-No sé que tendría de malo, a mi no me habría importado besarte, hace tiempo que debí hacerlo, y puede que sea ahora.

Y sin pensárselo Javier la tomó por la cintura y la besó, con exquisitez y delicadeza.

Cuanto hacia que no la besaban. En realidad nunca la habían besado así, ni había sentido lo mismo que sentía en ese momento.

-Vamos chicos, que se nos hace tarde, tenemos que buscar a un asesino.

Por un instante los dos desearon que no se acabara pero era cierto tenían que buscarlo.

La casa de Pedro no estaba muy retirada por lo que fueron caminando, y Javier le preguntó algo a Diana en lo que no habían pensado.

-Diana, por qué ahora después de tanto tiempo el asesino viene a por Noelia?

-No sabe que ella era mi amiga. Por lo que no sabe que podemos pillarle, ya que lo reconoceremos. Pero lo que no sé, es como le haremos confesar.

-Tú tranquila, seguro que comete algún error, todos los asesinos lo hacen, y este no va a ser especial.

Llamaron a la puerta, pero no les abrió nadie.

Noelia llamo a Laura al hospital.

-Que no está? Pero si me dijo que se iba a casa a dormir? Por cierto, que haces allí?

Noelia pensó rápido en una excusa.

-Tengo una cita, y quería ponerme los zapatos que te dejé hace un mes, los que se te olvida siempre traerme.

-Anda!, es verdad?

-Como no me los traes, he venido yo a por ellos.

-La maceta que esta a tu derecha, la levantas y ahí estará la llave de casa.

-Ya la he visto, me llevo los zapatos y me voy.

-Espera…. qué es eso de que tienes una cita?.

-Ya te contaré, tengo prisa.

-Más te vale contármelo.

Cierto, no había nadie en la casa, dónde podría estar?

-Y ahora cómo sabremos que es él? No está aquí para verle las manos.

Entraron en la habitación donde dormían los dos, para buscar los zapatos que le había dicho a su hermana, para que no sospechara, y vió que en la mesita de noche tenia una cajita de esas que suelen tener un anillo dentro. Por un momento pensó que su hermana no podía comprometerse con él sin saber si en realidad era el que buscaban, pero su sorpresa fue mayor cuando vió lo que tenia la cajita en su interior.

La cara que puso asustó a Diana como a Javier, tanto que los dos le preguntaron que era lo que había visto.

-Esto.

Y enseñándoles la cajita, no paraba de llorar.

-Es mi cadena con el corazón.

-Cómo sabes que es la tuya? Hay miles como esta.

-No, está es la mía. Estoy segura. Fíjate la letra que tiene ha sido modificada.

Se notaba que la habían llevado a un joyero para poner una L donde parecía que antes hubo otra letra.

-Pero esto por sí solo no confirma que él sea el asesino, pudo comprarla en el rastro, ya sabes, allí se compran cosas que han sido robadas.

Y sin pensarlo Noelia dijo:

-Creo que sé donde puede estar ahora.

Diana la miró.

-Yo también lo sé.

Javier no entendía nada.

-No sé cómo podéis estar pensando lo mismo. Se nota que el vínculo que hubo entre vosotras no murió con Diana,………

Era cierto, la dos sentían que el tiempo no había conseguido borrar lo que tenían cuando estaban juntas.

-………..y bien, en que pensáis?

Y como si fueran una, las dos contestaron a la vez.

-En la caseta del jardinero.

Salieron a por el coche de Javier, que era un todo terreno, ya que era mejor para entrar en el parque.

-Cómo podéis estar tan seguras de que estará allí?

Y otra vez las dos a la vez.

-El asesino siempre regresa al lugar del crimen.

-Me estáis asustando.

Por fin se echaron unas risas, todo estaba resultando demasiando arriesgado, por lo que un poco de risas no venían mal.

Noelia deseaba que Pedro no estuviera en la caseta, para no tener que descubrir que el novio de su hermana era un asesino.

Pero la luz estaba echada, y el coche de Pedro fuera.

Javier les dijo que se quedaran en el coche, que entraría él ya que no lo conocía e identificándose como policía le preguntaría que era lo que hacia allí.

-Ten mucho cuidado, no querría que te pasara nada.

Y mirándola la beso en los labios y salio del coche.

-Jo!, tenias razón, qué bueno esta.

Javier sacó su placa de la cartera, mientras se asomaba por la puerta que estaba entreabierta. Pudo ver como un hombre se dedicaba a guardar en un saco un montón de trapos viejos, que parecían estar muy sucios, de algo que parecía, ……….no, no es que pareciera es que era sangre.

Javier también pudo ver que tenia una pistola y que la guardaba en un cajón grande con el saco lleno de trapos, por lo que prefirió no asuntarlo entrando de golpe para no ponerlo nervioso, por lo que decidió llamar a la puerta y preguntar sin más.

-Quién está ahí?.

-Quién lo pregunta?

-Soy policía, y estas no son horas de trabajar del jardinero. Por lo que le pido que salga y se identifique.

-Ya salgo, no se ponga nervioso.

En ese momento Diana se puso delante de la puerta, Javier no tubo tiempo de reaccionar. La impresión que Pedro se llevó al verla delante, le hizo mirarse la mano, la mano con la que hacia 15 años la golpeo con una botella después de haberla violado.

-Hoy soy yo la que te hará daño a ti.

Y como si fuera un torbellino arrojó a Pedro dentro de la caseta, lo tenia dando vueltas en el aire y golpeándolo contra el techo, él no paraba de gritar, que por favor lo dejara en paz, pero cada vez que le pedía que lo dejara, más fuerte hacia que se golpeara. Por fin Javier y Noelia consiguieron que lo dejara en el suelo, habían llamado a la policía y ya venían, no podían creer que lo hubieran encontrado.

Los tres se abrazaron, todo había terminado. Pero como si la historia se repitiera, Pedro volvía a escaparse, salio corriendo hacia el coche, paró esta vez la llaves no estaban puestas, y además Javier consiguió cogerlo a tiempo para que no saliera corriendo, le dio un puñetazo en el estomago que lo dejo sin respiración, esta vez sí lo ataron bien fuerte.

Cuando la policía llegó, encontraron pruebas suficientes en la caseta para inculparlo, no solo por el crimen de Diana, si no por más. Los trapos que Javier vió era la ropita de más niñas a las que había matado y violado en todos estos años. Desde el crimen de Diana, a todas sus victimas las enterraba, ya que no quería dar pistas, quemando los cuerpos, como pasó en el primer asesinato.

Después de aquella noche no volvieron a ver a Diana.

El juicio se celebro rápido, exhumaron el cuerpo de Diana, y probaron que también fue su asesino. Cuando se vió acorralado en el juicio confesó donde había enterrado los cuerpos de las demás niñas.

Como tenía una copia de las llaves del jardinero del parque, (que resultó ser su primo) podía disponer de herramientas, y no levantar sospechas. Aprovechaba cuando su primo no estaba en la ciudad, ya que le gustaba mucho viajar, y le pedía que cuidara él de todo, y entonces aprovechaba para hacer aquellas atrocidades.

Por supuesto el veredicto fue cadena perpetua.

La pobre Laura no podía creer que hubiera estado conviviendo con un asesino. Lo pasó fatal, pero pronto conoció a un chico, que para más coincidencias, resultó ser Juan.

Cuando Javier y Noelia lo volvieron a ver después de tanto tiempo en el juicio, comenzaron a verse muy a menudo, y como Laura estaba tan mal, salía con los tres, lo que hizo que se enamoraran.

Se casaron un año después que Javier y Noelia, que por aquel entonces estaba esperando su primer hijo, de echo el día después de la boda de su hermana se puso de parto.

Al nacer los dos se miraron, y el médico les preguntó si sabían como se llamaría la niña con los ojos azules más bonitos que había visto en sus veinte años de profesión.

-Diana.

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