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Si a veces me pregunto por dónde seguir, por que camino caminar,
no será tu culpa Rea Sylvia, ¿acaso lo será?
La duda me atormenta y acabo conmigo
y tu obra no es de musa
que me indicara cuál seguir, cúal tomar
en cuál hundir mis pasos
sin vacilar, Rea Sylvia, sin vacilar;
sólo para saber si hago mal.
Sea lo que fuere no contestes,
y si lo haces, hazlo ya
tu respuesta es perniciosa
la espera, fatal
¿Qué he de esperar, si tu ánimo fluctua
cual curso rebelde y destructor?
Acaba tú antes que yo, Rea Sylvia,
sin confiar jamás en nuestro amor.
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