Quizás el tiempo consiga sacarte de la memoria,
tal vez confunda tu nombre y hasta el timbre de tu voz,
también olvidar podría las palabras que dijiste
en las promesas de amores que tejiste para mí.
Quizás destierre del pecho uno a uno los suspiros
que me brotan a escondidas cuando me acuerdo de ti,
talvez devuelva a mis sesos uno a uno los sentidos,
que se volvieron esquirlas cuando te fuiste de mí.
Pero esos besos de fuego que congelaron mis venas,
que dejaron en mis labios manjares de mirra y hiel,
que profanaron la calma de mi boca enamorada
sembrando al fondo de mi alma la semilla del dolor.
Besos que al recordarlos exaltan a mis entrañas,
porque en mis poros dejaron volcanes de inspiración,
¿cómo unos labios tan tiernos pueden herir como espadas?
¿cómo unos besos tan dulces me envenenaron así?
Pues tus besos celestiales me empujaron al infierno,
¿crees que pueda olvidarlos...?
¿podré continuar sin ti...?
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