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  Guías culturales

EL LADO OSCURO DE LA LUNA

Edgar Alberto Marroquín Morales
arluta@hotmail.com

George Orwell llevó a la báscula el estilo que para tratar a las personas utilizaba el marxismo y el mercantilismo. Al ver el fiel de su balanza biológica, como un ajedrecista fatigado, su veredicto fue: tablas.

Era un zahorí escocés que sabía descubrir las estructuras totalitarias. A la máquina que los psicópatas utilizan para confiscar voluntades le llamó: Gran hermano.

Los yanquis dieron la espalda a Democracia en América, de Tocqueville, ¿deben pensar en el apocatástasis?

En su testimonial fábula Rebelión en la Granja (Animal Farm, 1944), Orwell pinta con excepcional maestría la sociedad maniquea de su tiempo. Por un polo estaba la realeza norteamericana que creó la funesta Reserva Federal (dardanismo financiero) y Wall Street, por lo que se les puede calificar como los dirigentes de intocable linaje, la materia gris de la especie aparte, los sacerdotes del casino que se alimenta del trabajo del pueblo per saécula saeculórum, la oligarquía experta en costear el proceso electoral para que los directivos de sus empresas sean invitados a conducir las instituciones económicas del Estado, del Gran Hermano de economía y agricultura dirigidas en el marco de la nacionalización que les privatizó o concesionó el New Deal y su imperial Bretton Woods.

En Animal Farm Orwell relata la vida de los animales en una granja cuyo propietario es esclavo de la codicia, por lo que vive pendiente —conforme al culto del dios— del índice bursátil Dow Jones. Si Dow Jones eleva el precio de la carne, al día siguiente Jones (así se llama el dueño de la granja) amanece blandiendo el cuchillo de carnicero. Si Dow Jones indica que la carne está a la baja, Jones prescribe trabajo y látigo a los animales de engorde, prisioneros por arte de la propaganda oficial o extraoficial del Gran Hermano y sus bravos perros.

En una época Jones tuvo bastantes pérdidas y se dedicó a leer los diarios (¿The Wall Street Journal?), a emborracharse todos los días. Los animales aprovecharon la vulnerable situación y libraron una revolución que en la granja instaló la sociedad igualitaria. Como el dictador (el cerdo Stalin) poseía la dirigente materia gris, podía contratar "un corredor" de bolsa para hacer prosperar el negocio con sus herramientas preferidas: el cuchillo y el látigo. Las comisiones valdrían la pena (c. VI).

La tierna y triste sátira del sufrido Orwell es un recordatorio de la condición humana. Peleó por la república en la Guerra Civil y de los estalinistas catalanes no trae buenas noticias en Homenaje a Cataluña.

En las entrañas borrascosas de los años 60 surgió Pink Floyd, la banda adicta al Art Rock, Rock Psicodélico, Rock Sinfónico y Conceptual. Dentro de su alto inventario está su gira con Hendrix y la butaca para una mente maravillosa, para su fan: J. L. Borges, arqueólogo de enigmas, tejedor abstemio de acertijos divinos y callejones sin salida. Todos los caminos pasan por don Quijote de la Mancha y los años 60.

La magnética Muralla China y el Muro de Adriano son artificios geográficos que han ejercido influencia, como los astros, como el Muro de los Lamentos.

Pink Floyd se llama así por el cerdo Pinkeye, un personaje de Animal Farm designado para interceptar los venenos del sistema, por lo que probaba los vinos y los manjares antes que el cerdo dictador los comiera.

Las Musas de Pink Floyd (cuyo símbolo es un cerdo) eran Animal Farm, el Muro de Wall Street y el de Berlín, el de la Vergüenza.

Para amedrentar a los prisioneros, desde el Muro de Berlín los terroristas disparaban a los fugitivos y no permitían que fueran auxiliados, por lo que se desangraban (como Peter Fechter) ante las cámaras de televisión. Campos de concentración. Holocausto de conciencias. Todo en connivencia con los yanquis, desde la Conferencia de Yalta entre Roosevelt, Churchill y Stalin (El buen pastor: Robert De Niro, Mat Damon). El Muro era más extenso que la Muralla China, dividía a la humanidad, como un virtual Telón de Acero. "Una solución poco elegante", JFK. "Porque si no, puede aparecer el lobo", traduciríamos de Rebelión en la granja.

Wall Street fue utilizado como barricada para asesinar Pieles Rojas; luego fue corral para los negros de subasta que atracaban en Manhattan (campo de concentración); y servía de división entre los colonos de New Amsterdam y los de la futura New York, la Gran Manzana, el fruto de la discordia en Animal Farm. En el último trabajo de Pink Floyd se escucha la campanilla de la bolsa de NY y el clarín de la caída del Muro de Berlín en 1989 (The division bell -1994-).

El plato principal de la banda de Cambridge es The Dark Side of the Monn (1973) y Animals (1977). Su opera prima es Another Brick in the Wall (The Wall, 1979).

¿El desplome de Wall Street desplomará las columnas de otra Unión? El derrumbe del Muro de Berlín derrumbó todo el Este europeo, hasta dar al traste con el proyecto de la URSS, dos años más tarde, en 1991. Se tambalea todo lo construido al Oeste del Muro de Berlín. Los Muros de Contención de los sistemas tenían fallas de origen. Wall Street y el Muro de Berlín eran los símbolos de sendas ideologías, eran los emblemas de los sistemas que dependían de la misma Matrix, el Molino que devoraba seres humanos, como la ogro sirena Caribdis, adicta a la cultura que se alimenta de la energía humana, de la cultura del ser humano desechable en donde el culto al poder es lo primordial. Cada sistema tenía su sirena, entre ambas arruinaron el planeta y la vida de millones de seres humanos que, como el bondadoso caballo de tiro, Boxer, el héroe de la granja, por un sueño trabajaron hasta reventar, como los obreros del genocida Stalin, del genocida Mao y los que otrora edificaron la Muralla China.

The Doors, Rimbaud (Illumination) y Huxley (Un mundo mejor) se inspiraron en el "loco" inglés W. Blake ("Si las puertas de la percepción se purificaran..."). The Doors dio la clave para el encriptado Another Brick in the Wall (Otro Ladrillo en la Pared).

Desde Poe (el arquetipo) a El señor de los anillos, el fenómeno del alter ego humano es trasladado hacia sus criaturas, sus binarias construcciones sociales. Tela de araña. Stevenson lo advirtió en El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde.

Con el cambio de luna, las cabezas del licántropo (el engendro) sufren como el personaje de Kafka en La Metamorfosis o la transferencia entre la cara del anfitrión y la del pirata. Tal vez por eso, el canto revolucionario en la granja de Orwell se titulaba: Bestias de Inglaterra.

Borges creía que todo esto, de Homero a Poe (Taylor Coleridge y Gogol) recala en orden progresivo y regresivo en Don Quijote de la Mancha, obra del doctor universalis (El Aleph): Cervantes.

Los Molinos de Viento (y los Molinos en general) son imágenes de gran riqueza interior; son Molinos preñados de vida, Molinos infernales o Molinos Bastilla. También son figuras clave en Animal Farm y en Don Quijote. En la Aventura del Barco Encantado, del Quijote (la Edad Dorada y la de Hierro), los personajes de la dupla son considerados como "bestias", y se plantea —lato sensu— a la humanidad dentro de un barco que se encamina hacia un Molino (Bastilla) de agua, con capacidad para destruir a la nave con sus aspas. Cervantes tomó de Dante (y éste de Homero) el significado de los Molinos, pero en la granja Orwell exalta con la metáfora del Molino el candor de un Sísifo pletórico de humanidad. Sísifo fundó la ciudad a la que Saulo de Tarso escribió sus cartas: todo lo puede, el amor, aunque los Molinos, como los de don Quijote y Boxer, "mucho infierno esconden" (Borges). Para Cervantes el Molino significaba un infierno (Estudio sobre los molinos -EAMM-), un cementerio, una prisión circular o un Muro de Ladrillo que albergaba una prisión.

Se sabe del espasmódico conflicto interno de don Quijote, sobre todo en la catártica Primera Parte de la novela. Culminamos con una cita breve sobre la Aventura del Barco Encantado (L. II, c. XXIX), enigmática como la cifrada aventura o visión de los Molinos de Viento y la de la Cueva de Montesinos:

"Dios lo remedie, que todo este mundo es máquinas y trazas, contrarias unas de otras. Yo no puedo más"...

 

 

 


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