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POEMAS


Por Fernando José Baró

EL VELERO

Quiero tener un velero
para surcar los mares
conocer muchos lugares
y llevarme lo que quiero.
Escaparme así contigo
y arribar en cada puerto
ofreciéndote el abrigo
de mi corazón abierto.

Sueño que estas a mi lado
y acariciando tu espalda
consigo lo antes vedado
que guardas bajo tu falda.
Y acaricio tus cabellos
y me pierdo en tu cintura
mirando esos ojos bellos
preso soy de tu hermosura.

Y así se cumple mi sueño
y alegres están mis ojos
sabiéndome ser el dueño
de tus bellos labios rojos.

A UNA MUJER

Si conocerte ha sido mi tormento
si paz no encuentra mi alma dolida
si borrarte no puedo del pensamiento
si alivio no encuentro para mi herida;

si tus ojos no iluminan mi mirada
si no siento en el aire tus olores
si el alma por tu culpa tengo helada
si el sol sin ti no ofrece sus calores;

si despierto y me faltan tus cabellos
si miro alrededor y no te siento
si no dan luz al día tus ojos bellos
si noto sed por faltarme tu aliento;

si pudiendo ser mía no lo fuiste
si ya tu tren no para en mi estación
si alegría no encuentra mi alma triste
si rompiste sin quererlo un corazón;

si solo en mi vida queda tu ausencia
si la ilusión ya no ilumina mi ventana
si Dios me ha privado de tu presencia;
dormir quiero, y no despertar mañana.

A UNA ILUSIÓN

Persigo sin quererlo el sufrimiento
y nadie me ha obligado a este deseo.
Mas di si no es normal el sentimiento,
el viéndote yo a ti, como te veo.

Tus ojos son la luz que me ilumina,
tus labios son objeto de deseo,
tu boca es el secreto que fascina,
tu cuerpo; el mejor libro que yo leo.

Si existen maravillas en el Mundo,
si el arte tranquiliza el alma mía:
A Dios le doy desde lo más profundo;
Las gracias por haberte dado vida.

AL MAR MARCHÓ MI MUSA

Al mar marchó mi musa
la de los pechos párvulos.
El sol con más fortuna
acaricia y besa su piel,
sus cabellos y sus labios.
Y mientras el sol te dora,
te dora y te adora allí;
este aprendiz de poeta,
no olvida pensar en ti.

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