- El rincón del poeta
- Relatos breves
- Libros digitales
- Trabajos de investigación
 
 
Cultura en general (museos, exposiciones, patrimonio, etc...)
Enseñanza de español y didáctica de otras lenguas
Cooperación, igualdad, dependencia, desarrollo, etc.
Publicaciones e información sobre el mundo del libro.
 
 
Publicar en Liceus

Agenda: destacados

Festival Escena Contemporánea 2009.

Del 26 de enero al 22 de febrero de 2009
 

EXPOELEARNING 2009.

19 y 20 de marzo de 2009






Publicar en Liceus
Platón y La República

Una de las preocupaciones últimas de Platón, en La república o de lo justo, es la demostración de la inmortalidad del alma. No deduce de ello ningún premio ni castigo de ultratumba. Vicente Adelantado Soriano

 Ir al artículo...


  Guías culturales

MELCHOR FERNÁNDEZ ALMAGRO: LA VOZ DEL HISTORIADOR PERIODISTA


Francisco Arias Solís
aarias@arrakis.es

MAS CARLYLE: LA VOZ DE LA“Granada era tu lecho de muerte, Doña Juana,
los cipreses, tus cirios;
la sierra tu retablo.”
Federico García Lorca

 

Federico, su paisano y compañero del grupo literario “La Cuerda” granadina, le retrató diciendo que tenía traza de “moro amigo”. Y a Melchorito le dedicó su bellísima “Elegía a Doña Juana la Loca”. Tras el estreno de Mariana Pineda Fernández Almagro escribió en La Voz: ”Los versos de García Lorca tienen mucho de flor y de estrella,. Están en su lugar porque sí.” En las cartas de su amigo Federico pueden leerse frases como éstas: “Yo no voy a ser viejo nunca”; “Quiero ser un Poeta por los cuatros costado, amanecido de poesía y muerto de poesía. Empiezo a ver claro. Una alta conciencia de mi obra futura se apodera de mí, y un sentimiento casi dramático de mi responsabilidad me embarga...”.

Melchor Fernández Almagro nace en Granada el 4 de septiembre de 1893. Realiza sus estudios primarios en el Colegio del Patriarca San José y, posteriormente, en el Instituto. Desde muy joven se dedica al periodismo y en la Universidad de Granada estudia Derecho. El autor de Historia política de la España contemporánea marcha a Madrid en 1918, volviendo ya tan sólo a su ciudad natal muy espaciada y apresuradamente. La lejanía estimuló el amor a su Granada como le había, no ha mucho, sucedido a Ganivet.

La guerra civil transcurre para él entre Burgos y Salamanca incorporado a Prensa y Propaganda. Pero es realmente, a partir de los años de posguerra cuando su figura y su obra alcanzan mayor dimensión. Crítico literario de ABC y La Vanguardia. Melchor Fernández Almagro muere en Madrid el 22 de febrero de 1966.

Académico de la Española y de la Historia, autor de libros tan valiosos como Vida y obra de Angel Ganivet, Vida y literatura de Valle-Inclán, Jovellanos, Cánovas. Su vida y su política, Viaje al siglo XX, En torno al 98 y Granada en la literatura romántica española; periodista de alto coturno, prestigioso crítico teatral y literario, Melchor Fernández Almagro ocupó un primer plano en las letras españolas durante cerca de medio siglo. Conforme a un fenómeno, demasiado repetido en nuestro país, un espeso silencio ha caído, a su muerte, sobre su memoria.

En su Viaje al siglo XX, el periodista granadino nos cuenta lo que supuso su encuentro con Madrid, su descubrimiento de la ciudad moderna: “La emoción que Madrid me iba produciendo se resolvería en cantidad. ¡Cuánto de todo! De todo, más mucho más que en Granada. Más gente, más coches y más tiendas en más calles, mas plazas y más paseos. Y más grandes, por supuesto, los paseos, las plazas, las calles, las tiendas...”

Las lacras del caciquismo, los vicios del sistema electoral encontraron a un tiempo en Fernández Almagro un implacable denunciador y un concienzudo analista.

Gran parte del éxito y de la peculiaridad de la crítica de Fernández Almagro procede de su gusto de refugiarse y emplearse a fondo en la tarea de historiador, historiador de periodos cercanos, donde su obra de indagación tiene presente en todo momento. Tener siempre ante los ojos a Ganivet, Canovas, Valle-Inclán o a García Lorca, con todas sus circunstancias minuciosamente analizarlas, prolonga suavemente las vigencias de todo lo anterior.

Resucitar la memoria de Melchor Fernández Almagro tiene para los españoles de hoy, por encima de las modas el interés de hacer justicia a una figura de relieve que consagró parte de su esfuerzo en hemerotecas y archivos a profundizar en capítulos y hombres decisivos de su historia.

La figura de Fernández Almagro no estuvo exenta de contradicciones y tropiezos. Talante y actitudes políticas no presentaron siempre una clara línea evolutiva. La orientación que preside su libro sobre Alfonso XIII y su reinado (1934) es muy distinta de la visible en la Historia de la II República (1940).

Pero hay un aspecto que destaca sobre cualquier otro en la figura de Fernández Almagro y es el de su humanidad en medio de la vida literaria madrileña. Su fina cortesía le viene de su Granada. La voz del “moro amigo” está llena de una inefable melancolía aristocrática, propia de la capital de un reino con arte y literatura propios, definida por el poeta granadino don Pedro Soto de Rojas con estas palabras: “Paraíso cerrado para muchos, jardines abiertos para pocos”.

 


Volver a Publicar en Liceus ...



        
Universidad de Alcalá Confía learning confianza online