- El rincón del poeta
- Relatos breves
- Libros digitales
- Trabajos de investigación
 
 
Cultura en general (museos, exposiciones, patrimonio, etc...)
Enseñanza de español y didáctica de otras lenguas
Cooperación, igualdad, dependencia, desarrollo, etc.
Publicaciones e información sobre el mundo del libro.
 
 
Publicar en Liceus

Agenda: destacados

Festival Escena Contemporánea 2009.

Del 26 de enero al 22 de febrero de 2009
 

EXPOELEARNING 2009.

19 y 20 de marzo de 2009





Publicar en Liceus
Platón y La República

Una de las preocupaciones últimas de Platón, en La república o de lo justo, es la demostración de la inmortalidad del alma. No deduce de ello ningún premio ni castigo de ultratumba. Vicente Adelantado Soriano

 Ir al artículo...


  Guías culturales

CIRO BAYO Y SEGUROLA: LA VOZ INJUSTAMENTE OLVIDADA


Francisco Arias Solís
aarias@arrakis.es

 

 

“Soy un caballero andante de nuevo cuño, o,
si se le parece a usted mejor, un pícaro
porque a esto viene a parar la antigua
caballería traducida a la prosa de la vida corriente”
Ciro Bayo y Segurola

Ciro Bayo, fue  un viajero trotamundos de América, con un modo de ser aventurero, señorial, generoso y poco o nada materialista, un escritor no adscrito a ningún movimiento cultural, a ninguna clase social y, por tanto, imposible de situar en su época. Viajero infatigable sus obras son una original mezcla de libro de viajes y creación.  Caro Baroja lo define como un “hidalgo aventurero”. Ramón del Valle-Inclán  lo representa como don Peregrino Gay en Luces de Bohemia. A pesar de que ganó un premio tan importante como el Fastenrath de la Real Academia Española en competencia con El árbol de la ciencia de Pío Baroja, Bayo ha sido un escritor injustamente olvidado.

 

Ciro Bayo y Segurola nace en Madrid el 16 de abril de 1959 y muere en la misma ciudad el 4 de julio de 1939. Hijo natural de un banquero y comerciante vasco y de una dama guipuzcoana, cursa sus primeros estudios en las Escuelas Pías de Mataró y, posteriormente, en las universidades de Valencia, Barcelona y Madrid, sin que llegara a terminar la carrera de derecho. Viaja a La Habana con un compañía de cómicos. América del Sur será la fuente inspiradora de la mayor parte de sus relatos. Estuvo de maestro rural en plena Pampa, en la provincia de Buenos Aires. Intentó llegar a caballo hasta la Exposición Universal de Chicago, pero acabó recalando en Sucre, Bolivia, país en el que vivió ocho años y donde regentó un colegio de niños y creó una revista literaria llamada El Fígaro. Revista Cómico Literaria. Regresa a Buenos Aires y, a continuación a España, donde llega en 1900, instalándose en Barcelona durante dos años y, posteriormente, en Madrid, donde permanecerá hasta su muerte. En está época surge toda su producción libresca que llega a casi treinta títulos. Durante siete años, 1902-1909, trabaja como editorialista a sueldo. Luego vendrán los tres años de sus grandes obras, 1910-1912. Los años siguientes 1913-1915  los  dedica en exclusiva  a sus obras sobre América. Desde 1916 da a la imprenta traducciones, obras de historia  y, sobre todo, reediciones. Ya muy deteriorado físicamente y en una situación económica calamitosa, ingresa, hacia 1925, en un asilo para escritores, el Instituto Cervantes, en el que vive hasta julio de 1939, año que muere de coma diabético en un colchón de un pasillo del Hospital Provincial de Madrid.

 

Lo más destacado de su obra son los relatos de sus viajes por España: El peregrino entretenido Viaje romanesco (1910), que relata su famoso viaje a pié de Madrid a Yuste con los hermanos Baroja, Pío y Ricardo, y Lazarillo español.. Guía de vagos en tierras de España por un peregrino industrioso (1911). En Con Dorregaray (1912) narra sus experiencias juveniles como militante carlista. A Ciro Bayo también se le deben, El peregrino de Indias. En el corazón de América del Sur (1911), Romancerillo del Plata y Por la América desconocida (1924), sobre sus viajes por América. Escribió las novelas Orfeo en el infierno (1910) y La reina del Chaco (1935). Para ganarse la vida escribió obras como Higiene del veraneo (1902), Nociones de instrucción cívica  (1905) o Higiene sexual del casado (1919). Esta voz injustamente olvidada nos dejó dicho: “Se es vencido cuando no se escalan las alturas; como si el todo de la vida fuera el éxito”.


Volver a Publicar en Liceus ...




        
Universidad de Alcalá Confía learning confianza online