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Platón y La República

Una de las preocupaciones últimas de Platón, en La república o de lo justo, es la demostración de la inmortalidad del alma. No deduce de ello ningún premio ni castigo de ultratumba. Vicente Adelantado Soriano

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  Guías culturales

COMBINACIÓN MORTAL

Francisco Arias Solís
aarias@arrakis.es

“Vio turbio su mañana
y se quedó en su ayer.”
Miguel Hernández

 

Los efectos estimulantes de la cocaína esconden el estado depresivo que causa la ingestión del alcohol y hace creer que se está en plena forma para conducir. Sin embargo, se trata únicamente de una sensación subjetiva que en absoluto se corresponde con la realidad y que duplica los riesgos del conductor.

Según un informe del Sistema Estatal de Información sobre Toxicomanía, cerca de 750.000 españoles consumen cocaína habitualmente. Paralelamente más de dos millones de personas tienen problemas de adicción al alcohol, droga que está detrás del 40% de los accidentes de tráfico que se producen al cabo del año.

Hay un número creciente de conductores que consumen cocaína para paliar, según creen ellos mismos, los efectos del alcohol ante el volante, lo que constituye un grave problema, porque la mezcla de las drogas causa una sensación de mejoría en el individuo que no se corresponde en absoluto con la realidad.

El consumo de cocaína causa daños en el sistema nervioso y en la circulación coronaria. En el caso de la mezcla con alcohol, además, el cambio que sufre el organismo es tan radical que puede aumentar el ritmo cardiaco a más del doble de pulsaciones en apenas quince minutos. Al ingerir alcohol y cocaína, el organismo sintetiza una nueva sustancia llamada “cocaetileno” cuyo efecto es similar a haber aumentado la cantidad de cocaína, además de favorecer que ésta permanezca más tiempo en el organismo.

La presencia de la cocaína en el organismo humano puede detectarse, con un análisis de sangre o de orina., incluso varias horas después de su consumo. Sus efectos, sin embargo, no duran más de tres o cuatro horas. Eso lleva a sus consumidores a alternar sus sucesivas tomas con otras de alcohol en un mismo periodo de tiempo.

A pesar de la relativa novedad del consumo de cocaína el uso de estimulantes después de la ingestión de alcohol no es un hábito nuevo, siempre se ha utilizado el café para sentirse más despejado.

La tendencia a la politoxicomanía es una tendencia en alza, el consumidor de cocaína también lo es de alcohol y, a veces, también de otras drogas. Suele tratarse de una persona, de entre 24 y 30 años, con vida y trabajo estables y un poder adquisitivo alto. Lo habitual es que el consumo sea de fin de semana.

La “cultura del alcohol” está muy arraigada en nuestro país Aunque existe la prohibición expresa, una gran porcentaje de nuestros jóvenes consume alcohol en lugares públicos. Es más, relacionar el consumo de alcohol con fiestas y celebraciones de cualquier tipo es algo que los niños aprenden desde muy pequeños, porque los adultos nos encargamos de enseñárselo. Por tanto, que los jóvenes beban en el fin de semana, añadan cocaína u otras drogas, no debe extrañarnos, aunque la combinación cocaína-alcohol sea mortal a la hora de conducir. Y es que , como dijo el poeta: “¿Cuándo querrás enterarte / de que vayas donde vayas / no vas a ninguna parte?”.

 


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