- El rincón del poeta
- Relatos breves
- Libros digitales
- Trabajos de investigación
 
 
Cultura en general (museos, exposiciones, patrimonio, etc...)
Enseñanza de español y didáctica de otras lenguas
Cooperación, igualdad, dependencia, desarrollo, etc.
Publicaciones e información sobre el mundo del libro.
 
 
Publicar en Liceus

Agenda: destacados

Festival Escena Contemporánea 2009.

Del 26 de enero al 22 de febrero de 2009
 

EXPOELEARNING 2009.

19 y 20 de marzo de 2009





Publicar en Liceus
Platón y La República

Una de las preocupaciones últimas de Platón, en La república o de lo justo, es la demostración de la inmortalidad del alma. No deduce de ello ningún premio ni castigo de ultratumba. Vicente Adelantado Soriano

 Ir al artículo...


  Guías culturales

MANUEL CURROS ENRIQUEZ: LA VOZ DEL PRINCIPE DE LOS POETAS GALLEGOS


Francisco Arias Solís
aarias@arrakis.es

 

 

“Del mar por la orilla,
la miré pasar,
en la frente una estrella,
en la boca un cantar.”
Curros Enriquez

 

Curros es el príncipe de los poetas gallegos. La popularidad de Curros no cede a la de Rosalía de Castro, dentro y fuera de Galicia. Fue coronado dos veces en vida. En Galicia, en Madrid y en la Habana le rindieron multitudinarios homenajes. Ni Pondal, ni, menos Rosalía disfrutaron de semejante culto. Curros se consagró como poeta gallego con la publicación de Aires da miña terra. El número de sus ediciones coloca a este libro a la cabeza de todos los gallegos en cuanto a popularidad. Además de los Aires, Curros no publicó más libros gallegos que  O aivino sainete.

 

Su vida fue dura. Curros tendía a llevar una vida rigurosamente sujeta a normas ideales. Puso su vida al servicio de los ideales. Sacrificaba la vida a sus convicciones. El credo político social de Curros es el de un demócrata republicano federal. Por lo que se refiere a los problemas gallegos, estuvo siempre identificado con los regionalistas. En Curros dominaba una auténtica emoción gallega, sin tener en cuenta la cual, no se puede percibir el sentido de su obra.

 

Manuel Curros Enriquez nace en Celanova, provincia de Orense, el 15 de septiembre de 1851. Cuando estuvo preparado para ello, tuvo que ayudar a su padre como escribiente. Le gustaba leer las obras literarias que caían en sus manos pero su padre le imponía fuertes castigos para separarle de la literatura. Con quince años, huyó de su casa y se fue a Madrid donde le acogió su hermano Ricardo.

 

En Madrid, Curros hizo el bachiller y comenzó los estudios de Derecho. En 1870 viaja a Londres y entra en relación con el pastor Jamerson, quien ofreció sus hogar y su pan a Curros a cambio de que este enseñase  castellano  a las dos hijas de aquél. A su regreso a España ingresa en el Ayuntamiento de Madrid como escribiente.. En 1871 se casa con Modesta Luisa Polonia Vázquez Rodríguez, hija de un andaluz que era magistrado de la Audiencia de Madrid. En 1872 apareció en La Ilustración Republicana Federal su poesía titulada “Tributo de la sangre.”. Un año más tarde ingresa como redactor en la Gaceta de Madrid. Su oda “La guerra civil” le vale un puesto de redactor en el  El Imparcial (1874).

 

A fines de 1877 Curros llega a Orense, donde además de funciones burocráticas, realiza actividades literarias y periodísticas. Escribe en un boletín denominado El Trabajo. También figura como redactor del Heraldo Gallego, que dirigía Lamas de Carvajal. En 1880 publica Aires da miña terra. El obispo de Orense firmó un edicto condenando el libro de Curros por contener “proposiciones heréticas, blasfemas, escandalosas, y algunas que merecen otra censura”. Los ejemplares en poder del editor fueron secuestrados y los moldes deshechos. Curros fue procesado.

 

En 1883 Curros retorna con la familia a Madrid  de donde pasa a la redacción de El País. En 1888 publica O divino sainete.

 

El 27 de marzo de 1893 llega para Curros la apoteosis de la coronación que tuvo lugar en el teatro de la Comedia de Madrid. En 1894 embarca con destino a La Habana. Allí dirige el periódico La Terra Gallega. Curros ingresa en la redacción de El Diario de la Marina. En 1904 Curros llega a La Coruña, en cuyo teatro Principal, se celebró el solemne acto de la segunda coronación del poeta. Curros regresa a La Habana, donde reanuda sus actividades en El Diario de la Marina hasta su última enfermedad. Curros Enriquez muere en La Habana el 7 de febrero de 1908. Y como dijo el poeta gallego: “Para ellos no habrá estatuas en vida, porque ni las piden ni habrán de aceptarlas aunque se las concedieran, pero habrá siempre un altar en los corazones patrióticos y bendiciones de gratitud en la posteridad y en la Historia”.

 



Volver a Publicar en Liceus ...




        
Universidad de Alcalá Confía learning confianza online