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EDUARDO DE ORY: LA VOZ DEL MODERNISTA GADITANO


Francisco Arias Solís
aarias@arrakis.es

MAS CARLYLE: LA VOZ DE LA LITERATURA ESTIMU“Sol de la libertad; mansión riente
que tiene por dosel magnificante,
un cielo todo azul, todo poesía.”
Eduardo de Ory. Cádiz


La obra del modernista gaditano tiene sitio de excepción en la primera generación modernista española. Ory permaneció en el modernismo incluso algunos años más tarde que el propio movimiento se extinguiera.

Eduardo de Ory y Sevilla nace en Cádiz el 20 de abril de 188. Su padre alcanzó el grado de capitán de navío y murió e 1893, cuando Eduardo contaba solo nueve años de edad. Ory estudia bachillerato en el Instituto de Cádiz. A los catorce años publica su primer periódico impreso, Cádiz en broma, al que siguió otro titulado El Cascabel y, más tarde en colaboración con varios escritores Garabato, Siglo Cómico y Nueva España.

En 1902 aparecen los primeros libros de versos de Eduardo de Ory: Plumaditas y Chirigotas y Otras Cosas. Su primera obra poética importante es Eco de mi lira, publicada en Cádiz en 1903. Dos años más tarde aparece en Madrid Laureles rosas, que señala la evolución de Ory hacia el modernismo. Anteriormente había publicado Aires de Andalucía (1905) que es un libro de transición de la lírica becqueriana hacia el modernismo.

Desde 1906 a 1909 Eduardo fija su residencia en Zaragoza, donde inicia sus pasos hacia la carrera diplomática. Crea y dirige la revista Azul en la que colaboran entre otros Rubén Darío, Manuel Reina, Octavio Picón, y el mismo Eduardo de Ory, que escribió con el seudónimo de Zahorí pequeños artículos de crítica literaria. En Zaragoza escribió El pájaro azul, La primavera canta y Bouquet de azucenas, y allí inicia sus relaciones epistolares con Juan Ramón Jiménez que, por entonces residía en Moguer. La editorial Garnier, de París, publica a Ory Mariposas de oro y Alma de luz. Ory con el poema titulado Lo que dicen las campanas es premiado con la Flor Natural en los Jugos Florales de Andujar.

En 1909 regresa a Cádiz y funda la Real Academia Hispano-Americana de Ciencias y Artes. Por entonces aparece el primer número de la revista Diana. Entre sus colaboradores más importantes se encontraban Rubén Darío, Juan Ramón Jiménez, Salvador Rueda, Francisco Villaespesa, Gabriel Miró, Amado Nervo, Blasco Ibáñez, Azorín, Fernández Shaw, Benavente y Concha Espina.

En 1913 funda la revista España y América. En ella se insertaba un suplemento literario que primero se llamó Literatura Hispano-Americana y, posteriormente, Vida Literaria.

La última etapa dela poesía de Ory viene enunciada por su libro Hacia las cumbres (1917). Ory parece más preocupado por las señas espirituales que por su tendencia colorista y musical de su anterior inspiración poética... A su última etapa pertenecen igualmente Cascabeles de plata (1923) e Inquietudes (1925), su última obra poética. También el modernista gaditano publica varios ensayos Rubén Darío (1917), Amado Nervo (1918) y en 1921, aparece en Cádiz Aspectos, colección de pensamientos.

Si como dijo, su amigo Juan Ramón Jiménez, el modernismo no fue solo una tendencia literaria, sino una actitud, una toma de postura ante la vida, es indudable que el padre del poeta Carlos Edmundo de Ory vivió ininterrumpidamente dentro del modernismo, en este sentido su obra fue también y sobre todo, un compromiso con la Belleza, con el Arte, llevado hasta sus últimas consecuencias.

En 1984, Carlos Edmundo de Ory con motivo del centenario del modernista gaditano, le escribe una carta abierta en la que le dice:”Soy un poeta que ha llegado a su madurez, y no se me olvida tu profecía. Aquel poema tuyo “A mi hijo Carlos”, cuando yo era un niño de cuatro años. Padre poeta y vaticinador, me viste tal y como yo era de pequeño y presagiaste mi futuro...”Tú serás poeta, / poeta preclaro; / ¡serás... mi obra magna / y mi mejor lauro!”.

 


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