- El rincón del poeta
- Relatos breves
- Libros digitales
- Trabajos de investigación
 
 
Cultura en general (museos, exposiciones, patrimonio, etc...)
Enseñanza de español y didáctica de otras lenguas
Cooperación, igualdad, dependencia, desarrollo, etc.
Publicaciones e información sobre el mundo del libro.
 
 
Publicar en Liceus

Agenda: destacados

Festival Escena Contemporánea 2009.

Del 26 de enero al 22 de febrero de 2009
 

EXPOELEARNING 2009.

19 y 20 de marzo de 2009





Publicar en Liceus
Platón y La República

Una de las preocupaciones últimas de Platón, en La república o de lo justo, es la demostración de la inmortalidad del alma. No deduce de ello ningún premio ni castigo de ultratumba. Vicente Adelantado Soriano

 Ir al artículo...


  Guías culturales

ALONSO QUESADA: LA VOZ DE LAS BRISAS Y LAS OLAS


Francisco Arias Solís
aarias@arrakis.es

 

 

“Mi vida toda tiene
la suavidad divina de un secreto:
¡Parece que me dicen al oído
con todo el corazón, que estoy viviendo!”
Alonso Quesada

 


“Amigo íntimo de Tomás Morales -nos cuenta el poeta Saulo Torón-, a quien quería y admiraba con pasión de hermano, no se dejó influenciar este hondo y complejo poeta por la magnificencia lírica y orquestal del gran cantor del Atlántico. Su voz fue más recatada y más honda, predominando siempre en sus versos el tono menor, la expresión adecuada a su vida modesta y dolorida”:

 

Unamuno que prologó su primer libro, nos habla de su poesía de aislamiento: “Estos cantos te vienen lector, de una isla y de un corazón que es también, a su modo, una isla”. Poesía árida, seca, pero ardiente.

 

Rafael Romero, que ocultó su nombre oficial bajo el seudónimo de Alonso Quesada, nació en Las Palmas de Gran Canaria el 5 de diciembre de 1886 y murió el 4 de noviembre de 1925, en Santa Brígida, pueblecito cumbrero de la isla, a donde había ido con su mujer y su hija en busca de reposo para una dolencia que resultaría fatal.

 

Huérfano de padres a temprana edad, tuvo que trabajar y luchar para ganarse el pan de él y de los suyos en una oficina colonial inglesa y llevando una vida oscura y complicada caracterizada por la lucha y sus anhelos.

 

El trato con los anglicanos compañeros de trabajo le inspiró los poemas de “Los ingleses de la colonia”, de su libro El lino de los sueños. Este libro se publicó, debido a la generosidad de don Luis García Bilbao, con un prólogo de don Miguel de Unamuno, una epístola de Tomás Morales y portada y retrato del autor por Néstor.

 

Escribió otro libro de poesía, Los caminos dispersos. En prosa escribió cuentos y crónicas en La Publicidad, de Barcelona; muchos artículos de crítica y crónicas pintorescas en los periódicos de su tierra y varias obras dramáticas y novelescas. Entre los títulos más relevantes de su obra en prosa se cuentan La umbría, Smoking-Room, Las inquietudes del Hall y Llanura, teatro inverosímil.

 

También dejó escrito Alonso Quesada un libro de crónicas provincianas titulado Crónicas de la ciudad y de la noche, que fue editado y publicado en Las Palmas el año 1919 y firmado con el seudónimo de Don Felipe Centeno o Don Gil Arribato, que antaño fue el verdadero nombre del cronista (como reza en la portada):

 

Alonso Quesada sintió y amó el Arte como pocos y sufrió como el que más. Y de su frescura de brisa doméstica. Y de la ironía de sus versos ingleses. Una cita de Antonio Machado al frente de su libro nos pone sobre la pista de otra influencia evidente. Su amigo Tomás Morales le supo ver con penetración: “Poeta apacentado en las maestras / lecciones de las brisas y las olas; / con un hondo querer de cosas nuestras / y líricas vejeces españolas. / Y al par que en los guarismos cotidianos, / pensaste en las estéticas doctrinas: / y así tienen tus versos castellanos / sonoridad de libras esterlinas.

 

 


Volver a Publicar en Liceus ...




        
Universidad de Alcalá Confía learning confianza online