- El rincón del poeta
- Relatos breves
- Libros digitales
- Trabajos de investigación
 
 
Cultura en general (museos, exposiciones, patrimonio, etc...)
Enseñanza de español y didáctica de otras lenguas
Cooperación, igualdad, dependencia, desarrollo, etc.
Publicaciones e información sobre el mundo del libro.
 
 
Publicar en Liceus

Agenda: destacados

Festival Escena Contemporánea 2009.

Del 26 de enero al 22 de febrero de 2009
 

EXPOELEARNING 2009.

19 y 20 de marzo de 2009





Publicar en Liceus
Platón y La República

Una de las preocupaciones últimas de Platón, en La república o de lo justo, es la demostración de la inmortalidad del alma. No deduce de ello ningún premio ni castigo de ultratumba. Vicente Adelantado Soriano

 Ir al artículo...


  Guías culturales

MARTÍN SARMIENTO: LA VOZ DEFENSORA DE LA LENGUA GALLEGA


Francisco Arias Solís
aarias@arrakis.es

 

 

“Afirmo, y firmo que jamás se sabrá
ciencia alguna con fundamento, si no se estudia
con el idioma que se ha mamado.”
Martín Sarmiento

 

 

Sería una amigo y colaborador de Feijoo durante cinco años quien, con Mayáns, sentaría las bases de la erudición española: Pedro García Balboa, más conocido por su nombre religioso, Fray Martín Sarmiento, que se erigió en una gran defensor de  Galicia  y su idioma. Personaje extraño que dice de sí mismo “yo soy en boca de todos, con distribución acomodada, un hombre ridículo, duro, adusto, hipocondríaco, insociable seco, serio, desabrido, incomunicable, melancólico, intratable, indómito, terco, tenaz, testarudo, huraño, incivil, urbano, descortés, grosero..., y en fin... que soy otro Timón, ateniense, nuevo Misántropo de Madrid”. (El porque sí y porque no del padre Sarmiento, uno de sus más curiosos ensayos).

 

Fray Martín Sarmiento nace en Villafranca del Bierzo, provincia de León, el 9 de marzo de 1695 y muere en Madrid el 7 de diciembre de 1772.  A las cuatro meses se traslada con su familia a Pontevedra. Ya de niño traducía directamente del latín al gallego, por lo que era sancionado por su profesor que le exigía la traducción al castellano.  A los quince años de edad marcha a Madrid para ingresar en la Orden Benedictina. A los diecinueve años se matricula en la Universidad de Salamanca, donde comienza a utilizar el nombre de Fray Martín Sarmiento. Finalizados sus estudios fue profesor en varios conventos como San Pedro Eslonza, (León), en Celorio (Asturias) y en Oviedo, en mayo de 1723 para instalarse en el mismo convento en el que residía el padre Feijoo. Con treinta años Sarmiento vuelve a Galicia. Gran defensor de la lengua gallega  propuso en su defensa la necesidad de introducir el gallego en la escuela, en los juzgados, en las iglesias en la administración. Enseñó Artes en Pamplona, fue cronista general de su Orden y abad del Monasterio de Ripoll. A instancias de Sarmiento se crea el Real Jardín Botánico de Madrid y desde 1743 reclama la creación de bibliotecas y jardines botánicos en diversas ciudades, al estilo de los que surgen en la  Europa de la época, así como la constitución de la Academia de la Agricultura y la dotación de cátedras universitarias de Historia Natural, Agricultura y Botánica. En 1745 regresa a Galicia. Entre 1750 y 1772 vive entregado al estudio y la redacción de sus obras

 

Sarmiento, el mayor erudito de su época en cuanto la cantidad, toca en sus escritos cosmografía, matemáticas, mineralogía, botánica , historia, filosofía, literatura, etc. En sus viajes colecciona aves, piedras, plantas, anotando, además de costumbres y lenguaje de las regiones por donde pasa. En vida se limitó a publicar su Demostración crítico-apologética del Teatro Crítico Universal (1732, 2 volúmenes), y la  Aprobación a la ilustración apologética del padre Feijoo, así como un soneto contra un  impugnador del maestro. A su muerte aparecieron algunos papeles; en 1775 se inició la publicación de sus escritos inéditos, pero quedó limitada a Memorias para la historia de la poesía y poetas españoles, y algunos tratados  como la Disertación sobre las virtudes maravillosas de la planta llamada Caqueixa (1787). Las Memorias para la historia de la poesía, de cierta importancia para el estudio de la literatura medieval, pese a las abundantes digresiones sobre historia preceptiva y lingüística, intuyen al analizar la Carta Proemio de Santillana la importancia de la lírica gallega en la formación de la castellana  y analizan cuidadosamente los romances, las crónicas del Cid, los mesteres, los cancioneros, Mena, Villena, etc. Se trata en realidad de la primera historia de la poesía española con intuiciones asombrosas como la ya citada y hechos curiosos como la lista que da de nombres de mariscos, animales, útiles de labranza, etc. En sus escritos, que tienen más de batiburrillo o de cajón de sastre que de estructura definida, Sarmiento se erige, como hemos dicho, en gran defensor de Galicia y su idioma, al que dedicó los primeros estudios lexicográficos y gramaticales; en filología echó los cimientos de la dialectología aplicando métodos que sólo se desarrollarán en el siglo XX. Como ayudante de Feijoo, preparó para él datos, notas biográficas y bibliográficas, corrigió sus pruebas de imprenta, hasta el punto de recibir permiso para “borrar, mudar o añadir tolo lo que le parezca conveniente”  cada vez que surjan dificultades con las censura. A Sarmiento se deben además 1.200 coplillas que bajo el título de Coloquio aparecieron al final del tomo de poesías del padre Feijoo con el seudónimo de Antón Domayo. Y como dijo la voz defensora de la lengua gallega: “Ninguno que no sepa la lengua gallega con bastante extensión, podrá enseñar bien el latín a un niño gallego”.

 


Volver a Publicar en Liceus ...




        
Universidad de Alcalá Confía learning confianza online