- El rincón del poeta
- Relatos breves
- Libros digitales
- Trabajos de investigación
 
 
Cultura en general (museos, exposiciones, patrimonio, etc...)
Enseñanza de español y didáctica de otras lenguas
Cooperación, igualdad, dependencia, desarrollo, etc.
Publicaciones e información sobre el mundo del libro.
 
 
Publicar en Liceus

Agenda: destacados

Festival Escena Contemporánea 2009.

Del 26 de enero al 22 de febrero de 2009
 

EXPOELEARNING 2009.

19 y 20 de marzo de 2009





Publicar en Liceus
Platón y La República

Una de las preocupaciones últimas de Platón, en La república o de lo justo, es la demostración de la inmortalidad del alma. No deduce de ello ningún premio ni castigo de ultratumba. Vicente Adelantado Soriano

 Ir al artículo...


  Guías culturales

MISTERIOSO QUEHACER


Francisco Arias Solís
aarias@arrakis.es

 

 

“Dando voy pasos perdidos
por tierra que toda es aire,
que sigo mi pensamiento
y no es posible alcanzarle.”
Lope de Vega


Tenemos prisa. Nos espera un quehacer ineludible. Tenemos que hacer. Muchísimo que hacer. Aunque todavía no sepamos el qué. Pero este quehacer que nos aguarda, nos inquieta y nos desasosiega. Estamos impaciente. No podemos estarnos quietos vamos de un lado para otro. Nos sentamos para levantarnos en seguida. No sabemos por qué ni para qué, pero tenemos prisa. Y este desasosiego nos va ganando de tal modo la voluntad, que pasamos de su inquietud primera a una impaciencia más vehemente: y de esta impaciencia a la ira, a la cólera. Nos encolerizamos porque sí, porque la impaciencia de nuestra voluntad lo manda. Y la vehemencia de nuestra inmotivada cólera nos mete tanta prisa, que ya no nos basta con levantarnos. Nos ponemos furiosos. Y así por impaciencia viva, por cólera, por enfurecimiento, salimos efectivamente de nosotros, nos ponemos fuera de nosotros, en el mundo.

 

Salimos fuera, a ese  gran teatro del mundo en el que nuestra enfurecida pasión nos adelanta. Y todo, todo lo que entonces nos rodea, nos ilusiona, no entusiasma. Por todo, y con todo, nos entusiasmamos. Vamos, así, casi sin sentido, sin darnos cuenta, entusiasmándonos, de todo en todo, esto es adentrándonos en todo. Así,  hasta perdernos. Por tan clara confusión de todo. Y entonces creemos que vivimos. Y que no hay más que hacer. Que no hay otra cosa que hacer más que ésta: vivir.

 

Nos sentimos entusiasmado por nuestro hacer o creer que vivimos. Y esto hacemos: vivir, con entusiasmo: furiosamente adentrarnos en todo. Así salimos de nosotros mismos para ir entrando en todo. Era esa voluntad de salir afuera lo que nos movía. Y eso queríamos, sin saberlo: vivir, existir, fuera. Creer. Creer que vivimos lo que somos, o que somos lo que vivimos: que la vida es para nosotros voluntad; un querer y un hacer; que toda la vida, en definitiva, se hace o se nos hace a voluntad nuestra: que el mundo es nuestro: porque lo queremos, en una palabra, por amor.

 

No era extraña, entonces, nuestra prisa, nuestra impaciencia, nuestra cólera... Si el mundo es nuestro ser, si en nuestro afán primero y nuestra impaciencia late este misterioso quehacer, que es hacer el mundo, ser como dioses creadores, ¡cómo no íbamos a tener prisa, desasosiego, impaciencia, cólera!...

 

Pero no. Todavía no. El mundo no es nuestro todavía. Hay que templar esta impaciencia. Sosegarse. Tener calma. Esperar. Hay que sentarse y esperar. Esperar sentado.

 

Aquella inquietud, aquella impaciencia, aquella cólera –que decíamos- eran la desasosegada furia del corredor que mide el momento que ha de lanzarse a la carrera. A este movimiento de amor dio el donaire de Lope de Vega una animación viva: “Dando voy pasos perdidos  / por tierra que toda es aire.. “ Podemos seguirle los pasos a Lope por esta tierra que toda es aire para ser uno el que es.

 

Ser uno el que es –o lo que es-, ser cada uno, cada uno, es lo que dice el buen sentir popular español cuando dice que cada uno es cada uno. “Aprende a ser el que eres”, nos había dicho Píndaro. Y como dijo el poeta: “Hombre, no te desesperes, / que algún día llegará / en que seas el que eres”.

 

 



Volver a Publicar en Liceus ...




        
Universidad de Alcalá Confía learning confianza online