- El rincón del poeta
- Relatos breves
- Libros digitales
- Trabajos de investigación
 
 
Cultura en general (museos, exposiciones, patrimonio, etc...)
Enseñanza de español y didáctica de otras lenguas
Cooperación, igualdad, dependencia, desarrollo, etc.
Publicaciones e información sobre el mundo del libro.
 
 
Publicar en Liceus







  Guías culturales

LA VOZ DE LA INSISTENCIA EN EL RECUERDO


Francisco Arias Solís
aarias@arrakis.es

 

“Un árbol...
Qué ligero es
un árbol, todos alas
de hojas, todo vuelos
verdes de luces azules en el celeste
del aire...”
Giorgio Caproni.


Giorgio Caproni se acercó al hermetismo al mismo tiempo que trataba de recuperar formas métricas tradicionales, como el soneto y endecasílabo. Sus temas son la soledad del hombre, la separación de las cosas y las personas amadas y la insistencia en el recuerdo y el viaje.

Caproni escribió poesías, prosa, traducciones y versiones poéticas sobre todo del francés Marcel Proust, René Char, Guy de Maupassant, Jean Genet, Gustave Flaubert, etc. También tradujo a Federico García Lorca. Eficaz cultivador del poema breve, su tono varió de una poesía crepuscular a una sobria esencialidad.

El poeta italiano Giorgio Caproni nació en Livorno el 7 de enero de 1912 y murió en Roma en un día frío del mes de enero de 1990. En 1922 se trasladó a vivir a Génova, ciudad que dejó una huella indeleble en su vida y en su obra. Fue violinista, empleado y maestro. Durante la segunda guerra mundial combatió en el frente y tomó parte en la Resistencia. Después se estableció en Roma y volvió a la enseñanza y el periodismo. En 1983 recibió el premio Montale.

En su formación literaria tuvieron tanta importancia los clásicos antiguos como los modernos (Camilo Sbarbaro, Giuseppe Ungaretti, Eugenio Montale, Umberto Saba).

Entre sus obras poéticas destacamos: Como una alegoría (1936), Baile en Fontanigorda (1938), Ficciones (1941), Estancias del funicular (1942), El paso de Enea (1956), La semilla del llanto (1959), El tercer libro y otras cosas (1968), El muro de la tierra (1975), El franco cazador (1982), El conde de Kevenhüller (1986) y, póstumamente, se publicó Res amissa (1991). Ha escrito también un diario de guerra, Días abiertos (1942) y el cuento El hielo de la mañana (1954). Y como dijo el poeta italiano: “Quiérete a ti mismo, Giorgio / deséate todo lo mejor / que ninguno que te quiere mucho / te quiere. / Acaríciate / el pobre cuerpo delgado / que ninguno ya te acaricia”.




Volver a Publicar en Liceus ...




        
Universidad de Alcalá Confía learning confianza online