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LA VOZ DEL POETA PROTESTATARIO


Francisco Arias Solís
aarias@arrakis.es

 

 

“Navego contracorriente.
Voy cuando los demás vuelven.

Antes de Pensar repienso.
Lloro y sonrío en silencio
y en soledad.”
Pere Quart.


 

Hacia el final de la guerra civil española, cuando las fuerzas republicanas fueron vencidas en Cataluña, Pere Quart, seudónimo del poeta y dramaturgo en lengua catalana Joan Oliver, pasó la frontera francesa. Se instaló en una residencia exclusivamente de intelectuales que funcionó en Roissy-en-Brie, cerca de París. Terminada la guerra se inició la evacuación de refugiados. Hubo que optar, cuando se tuvo oportunidad de hacerlo, entre la evacuación a América o la permanencia en Francia, en condiciones precarias. En diciembre de 1939, Pere Quart, con otros escritores, emprendió viaje, vía Argentina, hacia Chile.

Pere Quart es uno de los exponentes más destacados de la lírica catalana y el autor del drama catalán más significativo en y de la guerra: El hambre (1938).

Joan Oliver i Sallarés nació en Sabadell el 29 de noviembre de 1899 y falleció en Barcelona el 18 de junio de 1986. Hijo de una familia de la burguesía industrial, fue el cuarto de once hermanos, de ahí el seudónimo que utilizó en su obra poética Pere Quart (Pedro Cuarto). Estudió derecho y fue colaborador de diversos periódicos y revistas. Comprometido políticamente con la República, fue presidente de la Associació d’Escriptors Catalans, jefe de publicaciones de la Consejería de Cultura de la Generalitat y autor de la letra del himno del ejército popular catalán.

La revista Germanor, fundada en 1912 y portavoz del Centre Catalá de Santiago de Chile, fue confiada a los escritores catalanes que llegaron, en enero de 1940, procedentes de Francia. Por acuerdo unánime de aquellos escritores fue nombrado director Joan Oliver, el cual, con la ayuda de sus compañeros del exilio, la convirtió en una publicación de notoria calidad literaria. Discusiones en el seno de Centre Catalá indujeron a Oliver a dimitir, en junio de 1943, para hacerse cargo de otra publicación, Senyera. No obstante, Oliver siguió colaborando en Germanor, hasta su regreso a Barcelona, en 1948. También colaboró en otras revistas del exilio catalán como Nostra Revista y Catalunya.

Su poesía, sin ser exactamente vanguardista, presta gran atención a los valores formales y combina perfectamente la sátira y el humor, depurando el idioma hasta la claridad del lenguaje cotidiano y doméstico. Se definía como un poeta protestatario.

En 1928 publicó su primera colección de cuentos, Una tragedia en Liliput, donde caricaturizaba a la pequeña burguesía, y en 1929 la pieza teatral Casi un acto o Juan, Juana y Juanito, refundida posteriormente en Primera representación. Con Las decapitaciones (1934), comienza su carrera poética, utilizando por primera vez el seudónimo que le haría famoso, en 1936 escribe su famosa Oda a Barcelona, que fue publicada en la revista literaria Hora de España, su siguiente obra destacada Bestiario, se publica en 1937. En Salón de Otoño (1947), “modula –escribe Andújar- su rezo de nostalgias”, canta un mundo perdido por el foso de una guerra. Al volver a la patria, Oliver encuentra más el sentido trágico del naufragio, Tierra de naufragios (1956), y se convertirá en un adalid del Realismo social. Otras obras destacadas son: Vacaciones pagadas (1960), Circunstancias (1968), Cuatro mil palabras (1977, Poesía empírica (1981). Años antes de El hambre, Pere Quart presentaba un teatro crítico de la sociedad burguesa como Cataclismo (1935) y Lo que tal vez ocurrió (1936), y, a su vuelta del exilio intenta reanudar su actividad de dramaturgo, en una tendencia realista y testimonial de la sociedad burguesa, con Baile robado (1958), La gran piedad (1960), etc.

Pere Quart obtuvo en 1970 el Premi d’Honor de las Lletres Catalanes, en 1979 el Ciutat de Barcelona y en 1981 el de Generalitat de Catalunya de Poesía. Sin embargo, fiel a sus convicciones ideológicas, rechazó la Cruz de Sant Jordi de la Generalitat. En el homenaje tributado a Pere Quart con ocasión de cumplir sus 81años de edad, el poeta nos dejó dicho: “Acepto este homenaje en representación de los innumerables y anónimos compañeros que murieron en la lucha por mantener la condición de hombres libres”.

 

 

 


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