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Festival Escena Contemporánea 2009.

Del 26 de enero al 22 de febrero de 2009
 

EXPOELEARNING 2009.

19 y 20 de marzo de 2009

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Platón y La República

Una de las preocupaciones últimas de Platón, en La república o de lo justo, es la demostración de la inmortalidad del alma. No deduce de ello ningún premio ni castigo de ultratumba. Vicente Adelantado Soriano

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  Guías culturales

RELATOS

Por Gonzalo Camesella
masbienmenos@gmail.com
ENTREVISTA

Gustavo Rioja, argentino, responsable del reclutamiento y selección de personal para la multinacional en cuestión, está preparado para un nuevo día de trabajo. Al frente de su amplio escritorio, se encuentran H. y B. Rioja toma dos hojas en blanco, y les pide amablemente a sus dos aspirantes que dibujen un árbol.

B., entusiasmado, comienza a deslizar su lápiz, debajo del cual se va inventando un árbol nutrido, de tronco esbelto, ramas delgadas y hojas firmes. B. sabe que se debe mostrar seguro, pragmático, por lo que su árbol debe condescender. La única razón por la que no agrega un sol, es porque no se lo han pedido. B. es muy respetuoso y educado, sabe acatar órdenes y respetar normas, también es inteligente, lo avala una espléndida carrera en su universidad, y está dotado de un gran sentido común. Termina por completar un árbol magnífico, y se lo entrega orgulloso a Rioja.

H., en cambio, se detiene unos instantes antes de comenzar a dibujar; piensa, duda. Rioja lo observa, tímidamente impaciente. H. parece advertir esto y levanta la vista. Rioja, empático, le devuelve la mirada con una sonrisa cómplice, alentándolo. Finalmente H. comienza. Primero dibuja la puerta, luego el timbre, la ventana, continua con los contornos de la casa, sigue con el piso de arriba, luego los tejados, más ventanas, y concluye agregándole a los costados de la casa una suerte de pastizal. Levanta el lápiz, lo deja a un lado del papel, y le entrega éste a Rioja.

Rioja toma las dos hojas. Ubica una al lado de la otra. Las observa. Frunce el seño. Se siente completamente desorientado. Duda de él mismo. Por un instante cree no haber sido claro en su simple tarea, y hasta se le ocurre pensar en que podría estar sufriendo los primeros síntomas de alguna demencia temprana. Pero afortunadamente esto sólo le dura unos segundos. Rioja vuelve a confiar en sí mismo, y su postura despeja hábilmente cualquier aire de inseguridad que haya podido haber transmitido.

- A ver -dirigiéndose a H.-. ¿Qué es esto?

- ¿Qué es para usted? -replica H.

- Una casa.

- No exactamente.

- ¿Ah, no? ¿Y dónde está el árbol entonces?

- Ahí lo tiene, señor. En el otro papel.

B., que escuchaba atento, queda atónito, y mira para otro lado. Mientras tanto, Rioja empieza a sentir una gota de sudor caer por su frente. Inclina la cabeza hacia abajo. Se seca el sudor con el puño de la camisa; piensa, y conserva la calma. Se toma un tiempo. Respira. Quiere agregar algo. Le tiembla ligeramente su labio superior. Levanta la vista. Mira a H.

H. ya lo estaba mirando. Le sonreía apenas.

PIEDRITAS POR TODAS PARTES

Hay piedritas
Piedritas por acá
Piedritas por allá
Está lleno de piedritas
Piedritas de unas formas que son piedritas
Piedritas de otras formas que también son piedritas
Piedritas a lado de piedritas
Todo lo que no es piedritas, no está
La sociedad piedritas
El lenguaje piedritas
Cada uno de todos los universos es piedritas
Piedritas tan lindas
Yo estoy ahí
Me revuelco, resbalo entre las piedritas
Hacen un ruidito de piedritas que chocan contra piedritas
Me detengo, y allí estáticas las piedritas
Cada vez que pienso, pienso en piedritas
Hablo con ellas, de ellas
Me enamoro de todas y cada una de las piedritas
Las piedritas son lo que me está pasando entre las piedritas
Las piedritas no saben de mí
Podría ser que allá lejos esté el mar
Pero no lo puedo imaginar
Me imagino piedritas
Siento piedritas
Más piedritas
Cuántas piedritas
Unas sobre otras y bajo éstas otra vez piedritas
Si recuerdo, sólo recuerdo piedritas
Y lloro
Porque las piedritas es lo más hermoso que me ha pasado
No ha quedado nada de lo mío en mí anterior a las piedritas
De repente ha sido todo piedritas
Es piedritas
Piedritas que ya estaban
Piedritas que me sostienen porque continuo llorando
Mis lágrimas caen
Se transforman en piedritas
Para siempre

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