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Por calles inundadas
de la luz de madrugada
atravesamos la ciudad.
Entramos en los bares
donde la música es un trueno
y no se puede hablar.
Pero nos sentimos bien,
bebiendo mientras suenan
canciones fáciles de olvidar:
igual que nuestra juventud.
Somos el reflejo de un sueño
que no dejamos de soñar,
somos como el viejo Neil Young,
cantando contra el tiempo
rock'n'roll can never die.
A tres casillas
de la tristeza
te espera la luna.
A tres casillas
de la tristeza.
A tan sólo copa y media
de robarte el corazón.
La luna se refleja
en los ojos de Jeff Buckley
con brillos de borracha.
Con sombras de tormenta
de verano
hecha canción.
Es cierto
que tu recuerdo duele:
por pensar en ti,
me corté esta mañana
al afeitarme.
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