CONSIDERACIONES
LIVIANAS. EL DINAMORFISMO
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Desde una concepción dinamórfica del arte
abordaremos la estética del universo compartido.
Si Kant observó que por lo general aplicamos conceptos
al mundo para clasificar las entradas sensoriales que se
ajustan a una finalidad, en esta introducción, formularemos
un marco que proporcione una explicación ordenada
de unos fenómenos observados y también unas
coordenadas prácticas que nos guiaran tanto en nuestras
valoraciones, determinando nuestra comprensión, como
también nos introduzca en los distintos supuestos
para abordar la creación.
En este sentido, nos influirán diferentes corrientes
artísticas, arquitectónicas, musicales, literarias,
filosóficas... bajo el espíritu platónico
de que las Ideas reflejan el tejido del Mundo. En esta línea,
enfocaremos nuestra tesis de acuerdo con la verdadera naturaleza
de las cosas con el propósito de ser personas capaces
de progresar. Del mismo modo, Platón concluye, con
el mito de la caverna, que la visión de las Ideas
es la máxima aspiración humana. Por definición,
todo el que posea el pensamiento actuará correctamente.
Se sabe que el sistema del filósofo ateniense es
dualista donde tomamos un mundo sensible y otro mundo real
de las Ideas que garanticen la verdad objetiva e inmutable.
Ahora bien, arrancáremos de esta premisa platoniana
para aseverar que vivimos en la actualidad en un mundo binario
desarrollado a través de la era de la información
en el sentido computable por una máquina de Turing.
Esta computación considera el lenguaje como información,
es decir, de naturaleza discreta (o no continua). Aquel
se caracteriza por el empleo de códigos en formato
de bits, o secuencias de cero y de uno. Anclaremos en la
revolución chomskiana. En esta dimensión informática,
independiente de la dualidad concreta de un tipo de adquisición
cognitiva existe también otra duplicidad general,
nos encontramos dos planos de aprendizaje y comunicabilidad
entre sus congéneres, por un lado, se halla la alfabetización
tradicional donde prima una educación tradicionalista,
vertical e impositiva de conocimientos, por otra parte,
se desarrolla la alfabetización digital tendente
a facilitar el trabajo desde una perspectiva de la movilidad
y la transversabilidad de los saberes. En este apartado,
encontramos declaraciones como la de Eduardo Contreras,
experto en tecnología y educación en Latinoamérica,
manifiesta que "la brecha digital es cada vez más
honda entre los más y menos desarrollados".
Asimismo, hallamos proyectos educativos de Ariño
y Alloza, pueblos del norte de la provincia de Teruel, donde
son autosuficientes gracias a las nuevas tecnologías.
Del mismo modo, Bigas Lunas, intervino en la feria Loop
de videoarte en Barcelona, donde comentó que las
nuevas tecnologías han provocado una revolución
en el mundo audiovisual, básicamente porque han democratizado
el acceso al vídeo de muchos creadores.
También, enlazamos con Björk, uno de los iconos
de la música popular de nuestros días, quien
reivindica para su generación el vínculo entre
el hombre y la tecnología, dijo que su grupo generacional
es el que ha establecido los lazos de unión entre
el factor humano y la tecnología, reafirma su intención
de que sus trabajos tendrán componentes tanto digitales
como orgánicos, ambos elementos se mezclan en la
construcción de sus obras. Además, afirmó
sentirse tremendamente europea y muy vinculada a los elementos
culturales de Europa, para ello, lanzó, en un arrebato
localista genuinamente europeo, el dardo del uso de su idioma
materno (irlandés), precisó " es el idioma
en el que hablo a mis hijos, lo que me da un grado de proximidad
con ellos que no podría establecer en otra lengua".
Aun con todo, el público le exige utilizar el ingles
en sus conciertos.
En este entorno, se está marcando el terreno con
motivo de conocer el contexto que nos permitirá vislumbrar
las posibilidades de las distintas ramificaciones que configuran
nuestra propuesta. Nuestro personaje, constructor textual,
se enfundará la máscara de Robert Altman con
su mirada corrosiva por donde corre sangre joven en sus
arterias viejas para diseccionar los datos. Cada elemento
será orgánico, vivo, cambiaran constantemente
la fecundidad narrativa. Nos conducirán a la totalidad
de la ideología. Se pronunciará una serie
de ideas dinamórficas.
En un principio partiremos de un esbozo histórico
personal con relación a los planteamientos que vamos
a desarrollar. En primer lugar, será recordar que
un día de 1996 me entregaron una postal-invitación
para asistir a la exposición "El otro idéntico-Exposición
de un retrato, Gerardo Diego". Tiempo, más tarde,
su autor guiará con prudencia cartesiana mi incursión
en este laberinto creativo. Dirige el Grupo Tierra Húmeda
quien anualmente presenta en el Museo Barjola de Gijón
"La mirada en el agua". Escribe los textos de
sus programas anuales, así como, las diferentes introducciones
en las exposiciones colectivas realizadas en la Tertulia
de los Manzanos. Pues bien, a partir de la concepción
teórico-práctica de Guillermo Menéndez
del Llano, Doctor en Filosofía del Arte, quien alumbra
la orientación picassiana de mis trabajos, decidió
enfocar y organizar sistemáticamente un conjunto
de observaciones de principios básicos los cuales
pretende ser la apertura de un espacio fluido del significado
arte, por ende, de la concepción de vida.
En este origen, interpretativo de la realidad evocaremos
la postura Kantiana de la Crítica de la Razón
Pura, para acercarnos al subtítulo del libro "Claves
dinamórficas". En ellas halláremos una
visión propia de la elaboración del concepto
dinamórfico. En esta senda, las razones que sugirieron
la cristalización de "Picasso y dos excepciones"
fue tanto fomentar la unidad de acción comunicacional
a través de dibujos, infografías y textos
como promover el acercamiento a una teoría por medio
de la experiencia tanto expresiva como textual. Por tanto,
en su conjunto, desde esta obra, considero al dinamorfismo
tanto el aporte energético en busca de la raíz
de las cosas, es decir, el fundamento de la vida y además
como guía orientadora de la lectura visual cósmica
asimismo de la elaboración del diseño de las
piezas.
En relación con la primera propuesta de bucear hasta
hallar el punto cero del discurso miraremos a la ciencia
goethiana. Sobre todo, es la metodología de Goethe
la que constituye un legado perdurable para nosotros, fue
un pionero de la ciencia de la Naturaleza holística
y cualitativa. Citaremos a Portmann con un extracto de su
ensayo "Goethe y el concepto de la metamorfosis",
<<...investiga el mundo visible para alcanzar el control
de los procesos de la naturaleza...hace falta...unas ciencias
naturales...un auténtico hogar para nosotros>>.
Según el poeta alemán, la ciencia es mucho
más un sendero interior de desarrollo espiritual
que una disciplina encaminada a acumular conocimiento del
mundo físico, el objetivo de la ciencia, según
el mismo autor, es abrir los ojos y la mente de los observadores
de la Naturaleza a aquello que actúa espiritualmente
o esta en la raíz de los fenómenos físicos
observados. Sobre todo, provocara el sentimiento de una
<<mirada contemplativa>>[Anschanung]. Para Goethe
el ser humano es el instrumento más poderoso y exacto,
siempre que nos tomemos la molestia suficiente de refinar
nuestra sensibilidad. Si la ciencia goethiana no busca tanto
ir de la experiencia a la idea o teoría como intensificar
la experiencia en tanto que tal, pues bien, en esta dimensión
se encuentra el aspecto científico dinamórfico.
Por otra parte, examinaremos las formas originales del
arte que marcaron la trayectoria a seguir para descubrir
los distintos símbolos con el fin de construir a
partir de lo conocido una epifanía de sueños
iluminadores. En una aproximación relámpago
al Libro X de la Republica de Platón podemos reconoce
que la tragedia confunde al público acerca de los
valores: si los personajes buenos experimentaron trágicos
fracasos, esto nos enseña que la virtud no es siempre
recompensada. En tanto cuanto, asumimos este planteamiento
filosófico del ateniense, desde nuestra óptica,
apelamos a configurar nuestra naturaleza humana de acuerdo
con el orden de las cosas, para ello, debemos adecuarnos
intelectual y moralmente a la realidad. Asimismo, atisbamos
a pronunciar, que los originales platónicos atestiguaran
nuestra esencia dinamórfica. En el ejercicio compositivo
eliminaremos las sombras mitológicas de la caverna
ateniense para ensalzar la luz creativa.
En este tramo del relato, enunciaremos como ejemplo arquitectónico
de una forma ad hoc de la idea platónica del mito
de la caverna, para ello, cabe recordar que en Stanford-upon-Awon
donde nació William Shakespeare en el siglo XVI,
vemos que tras las fachadas actuales se conserva la estructura
de la madera original, la de las casas construidas hace
cuatrocientos años. En este momento de reconstrucción
de las fachadas hallamos la luz platónica.
Otro ejemplo lo encontramos en Francis Bacon, expresionista
abstracto, en una entrevista realizada por el crítico
David Silvestre donde afirma que el arte de nuestra época
(primera edición 1975) se ha convertido totalmente
en un juego con el que el hombre se distrae, lo que, a su
juicio, puede ser también fascinante porque pone
mucho más difíciles las cosas al artista ya
que <<debe profundizar en el juego para sacar algo
en limpio>>.
Dentro de la investigación dinamórfica de
iniciar el recorrido desde el principio de la idea hasta
llegar a su origen con el propósito de entablar un
perpetuo diálogo entre futuro porvenir y el pasado
regresivo. En el presente categórico, el teutón
Hannsjörg Vtog halló la <<naturaleza cero>>
en el desierto de la población Er Rachidia, en la
meseta de Marha, a los pies de Atlas, en Marruecos. El artista
alemán construyó su <<Ciudad de Orión
>> desde donde se alzan las siete torres de adobe
que representan las estrellas del poema mítico <<Gilgamesh>>,
su <<Espiral áurea>> y las <<Escaleras
celestes>>que con sus cincuenta y seis peldaños
recrean la conexión entre <<la tierra y el
cielo>>. Esta concepción espiritual, o mejor
dicho <<ritual y mitológico>> de sus
tres monumentales esculturas de land-art, el arte en la
naturaleza, propone la relación con el paisaje, la
interacción con el hombre, la cultura y el ecosistema.
Desde nuestra línea indagadora, esta visión
arquitectónica en mitad de la nada se inserta dentro
de nuestros postulados de esencialidad. Se alude al encuentro
con el vacío en el que expandimos espacio modulando
la obra en el silencio iluminador del acto creativo. A partir
de este artesano del horizonte diáfano, manifestamos
que los valores del siglo veintiuno se edificarán
<<marginalmente>>, puesto que la lateralizad
de los enfoques cimentarán las secuencias reales
de la sociedad. Deducimos de este creador indoeuropeo de
sus estructuras paisajísticas nociones dinamorficas
en la aplicación de sus instalaciones. Se sale de
la regla y entra en el segmento constituyente, es decir,
supo ser radical en la búsqueda del punto cero, encuentra
la materia primitiva de sus quimeras, apuntala la universalidad
de lo autóctono, maneja con maestría una técnica
(el dibujo, raíz de nuestro actual trabajo), inferimos
la definición dinamórfica del artista como
irruptor de inéditos espacios, proyecta una visión
mística de la persona con el cosmos...
Dentro de este círculo hacia la nada, radicalizamos
nuestra postura en la indagación del origen creativo.
Mostramos la trayectoria artística de Alberto Corazón,
Premio Nacional de diseño gráfico, como modelo
de promover la obra desde el principio, pues, sintió
que, para comunicar, era necesario sobreponerse al discurso
de lo razonable (romper con esa cháchara que nos
empuja a atender las razones del otro) y dar voz a la propia
sombra, a lo que ahogamos en nosotros mismos a pesar ser
de lo único que nos explica y, claro, justifica.
Idea metamorfoseada con palabras de su libro Pinturas &
Esculturas, 1992-2002. Su continua reinvención como
artista le conduce a transitar la visión del arte
como expresión para lanzarse a la construcción
de la materia como ente comunicacional propósito
de originalidad dinamorfica. Y original, lo explica Paloma
Berros en el libro Méjica o el espíritu del
siglo, tiene dos significados. Significa vuelta al origen,
a lo primero que engendró todo lo que vino a continuación;
significa aquello que no ha ocurrido nunca antes. En todo
caso, lo comunicativo del léxico de la dinámica
representación se promoverá desde una vertiente
ancestral.
Ahora bien, si a Sócrates no le interesa las listas
de ejemplos (en nuestro caso, dibujos, infografías
y textos) sino que quiere saber lo que esos ejemplos tienen
en común. A su juicio todos ellas comparten una <<idea>>
<<esencia>> que es lo que hace que todas las
cosas sean virtudes. Pues bien, el hilo argumental, en esta
ocasión, es el de seguir encauzando el dinamórfismo
hacia la claridad y hacia una estructura semántica
armónica entre lo plástico y lingüístico.
Otro aspecto de nuestro fundamento operativo respecto a
la geografía constitutiva de nuestro saber hacer
se formara en torno a la irrupción de la firma del
autor con su obra poética. La firma trabaja su obra
con aquello que existe en el cosmos. Aquí, podemos
aplicar el término estética derivado del griego
que significa sensación o percepción. Brekley
nos habla de ser es percibir. Esas percepciones deambulan
en todos los tiempos y por todos los espacios y lo único
que hace falta es centrar la atención para darles
forma. La nueva creación registra una nueva estética
que se enlaza con tradiciones anteriores pero no se cierra
a la belleza del arte, querer ver sólo la majestuosidad
en el Partenón. Tenemos que mentar, ahora, a la creadora
musical nipona Tujiko Nokiko, quien utiliza una electrónica
naïf, pues comenta que el arte es para compartir con
el mundo. Del mismo modo, Kosme de Barañano, director
del Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM), dice que
las bienales tienen la visión de un comisario o director.
Encontramos en la 32ª edición de la Feria de
Basilea una mirada cristalina y transparente de lo que hay:
la del mercado, mercado libre, con muestras como la de Art
Unlimited dirigida por el arquitecto y coleccionista Simón
Lamuniere dedicada a nuevos medios y arte digital
Otra postura acorde con nuestra actitud de intencionalidad
del creador con sus trabajos será el fotógrafo
norteamericano Ansel Adams (San Francisco 1902/1984) que
no sólo trasmite el imponente paisaje sino también
abrió un nuevo camino para la fotografía,
el de lo ecológico como conciencia política.
De este modo, independientemente de las virtudes plásticas
de las fotografías, éstas no serían
nada sin la intencionalidad del autor, en cuanto a su fijación
en el papel fotográfico de una actitud sobre el conservadorismo
de la naturaleza salvaje traducida con especial sensibilidad
y técnica.
Por tanto, se percibe que cualquier parte de la esfera
geomorfologiota y en cualquier campo creativo telúrico
existe la sensación de que las firmas de los autores
elaboran su obra con herramientas en fase expansiva. Con
esta dulzura aséptica de la argumentación,
eclosiona el verdadero personaje protagonista de nuestra
visión: el lenguaje. Su génesis personal se
forma con lecturas y un buen oído para saber reconocer
la voz narrativa.
Debo insistir, en este punto, puesto que el hombre se hizo
a través de distintos instrumentos (su trabajo manual
desarrolló sus potencialidades, encontró instrumentos
ocasionales <<eolíticos>>, es decir,
están hechos de piedra, por ejemplo, los utilizaba
el hombre de Pekín, a partir de aquí, surgen
instrumentos estandarizados). El profesor-investigador del
período geológico cuaternario de la Universidad
de Oviedo, Adolfo Rodríguez Asensio nos habla del
maletín de herramientas del hombre prehistórico
que en su mayoría eran útiles polivalentes,
que cumplían cuatro funciones básicas: golpear,
cortar, raspar y perforar. Del mismo modo, los chimpancés
usan herramientas, son capaces de la guerra y la brutalidad.
En el uso de los aparejos simples tanto los momo como los
hombres que se desarrollan su vida en la selva se asemejan
en su utilización Es decir, no trabajan con tecnología
moderna humana pero demuestran un tipo de comportamiento
de construcción y tipo de herramienta. En este sentido,
los mecanismos que nos diferencian a los seres humanos de
los animales son nuestro cambio rápido en la mente,
en nuestra tecnología y en nuestro idioma. En esta
línea de argumentación nos la descubre la
etóloga inglesa Jane Goodall, la madre de los monos,
quien sostiene que la diferencia crucial estriba en el lenguaje
hablado. Entonces, la masa biológica-cerebral domina
su entorno, manifiesta rugidos (Heder) que son la savia
de la raíz del lenguaje. En este instante, el hombre
consigue comunicar. Alexander von Humboldt apunta en su
proceso dialéctico revestido de términos idealistas
el descubrimiento de la realidad no de la <<verdad>>:
la realidad creada en el trabajo y con el trabajo, en el
lenguaje y con el lenguaje. Por lo tanto, vivimos en un
periodo en búsqueda de hallar la voz virtual. Los
nuevos dominios proponen una lexicografía minimalista-conceptual
desde donde debemos elaborar nuestra firma dinamórfica.
El filólogo-académico José Manuel Blecua
habla de que lo experimental se encuentra en unas fronteras
borrosas, de esta forma, la innovación tiene que
ser constante, porque lo que innova la lengua es la vida,
la vida innova cada día.
Desde otra óptica, Ernst H. Grombrich, crítico
de arte, dice que detrás de cada principio existe
un <<érase una vez>>. El cuento del creador
comienza, tal vez, con el hombre de la caverna, quienes
creían que si pintaban sus imágenes en la
pared, utilizaban una piedra de hematites (localizada en
nuestra región asturiana en la zona de Candamo),
un mineral de hierro que le servían a los hombres
prehistóricos para sus dibujos en la cueva, los animales
acudirían enseguida, algunas teorías antropológicas
afirman que es el nacimiento de la Magia. El catálogo
de 1984 en Gijón editado con motivo de la exposición
del escultor Vaquero Turcio escribe <<durante mucho
tiempo, las tablas y los lienzos pintados fueron la puerta
de un mundo que "estaba más allá"
>>. Aquella alquimia continua a través de otros
medios. En la actualidad, la fotografía se ha incorporado
a los museos, se la considera arte, con la misma intencionalidad
los artistas con las firmas en sus obras eclosiona el arte
digital en la escena artística. Tanto uno como otro
comunican pensamientos y/o sentimientos a través
de un medio físico. Sol Lewitt, expone en Photoespaña,
tiene como punto de inicio su pensamiento artístico
en Mybridge, con relación al movimiento y se familiarizó
con los estudios de Monet en torno a la incidencia de la
luz sobre los objetos. Rescataremos de este autor minimalista
y conceptual estadounidense su afirmación de que
el arte es un campo infinito en armonía con nuestros
postulados dinamórficos y su recomendación
de utilizar el color como una herramienta más para
hacer arte.
En este sentido lumínico, Francisco Iturrino expone
con Picasso, mano a mano, en la parisina Galería
Vollard, en 1901. El perspicaz e intuitivo galerista se
percata de la moderna valía del santanderino. Éste
ya conoce, pues, a uno de los grandes <<monstruos>>
artístico. Pero, la sana y profunda rivalidad entre
Picasso y Matisse sería, a la postre, muy positiva
para Iturrino. Sus convicciones estéticas tenían,
por fuerza, que reconvertirse hacia una fórmula figurativa
más comprensible respecto a la que trabajaba el desafiante
malagueño. En Iturrino la estructura compositiva
se centra en la suave esencialidad del color. De este modo,
se queda más en el concepto decorativista matissiano
de la arbitrariedad cromática. Una característica
constante del trabajo de Iturrino, algo esencialmente matissiano,
es: <<para mí, el asunto de un cuadro y el
fondo de ese cuadro tiene el mismo valor (...) ningún
punto es más importante que el otro>>.
Como comenté que, en párrafos anteriores,
conocí el dinamorfismo, en un principio con el adjetivo
simbólico, soterrado en el año 1996 con una
postal que proclamaba "El otro idéntico...".
No asistí a esa exposición en la Galería
Altamira de Gijón. Sin embargo, su autor me entregó
la invitación convencido de que generaría
un efecto, así pues, desde ese día la conservo
en mi escritorio. En aquella época no tenía
vocación de creador infográfico ni mucho menos
de involucrarme en la aventura de investigar una atrevida
teoría humanística desde el campo artístico,
científico, experimental, filosófico...
El hacer creativo mantuvo su estrella hacia el encuentro
con diversas personas que asentaron la base para el disfrute
de esta elaboración teórico-practica. En estos
momentos de certidumbre, supe rápidamente que era
lo que tenía que hacer, asigne tiempo para reflexionar
y trabajar en su concreción. En breve tiempo, configure
mis ideas. Mantuve una secuencia inninterrumpida de episodios
lectores entrelazados con el diseño visual tanto
de dibujos como de infografías, demás de la
elaboración de las palabras acreditativas del proyecto.
Me esforcé con regularidad a copiar los datos para
crear la atmósfera seductora de nuestra cosmovisión.
El enfoque cogió cuerpo, la melodía entre
las imágenes con las ideas se identificaban con un
suave swing, la obsesión picassiana me liberaba de
los tormentos de no hallar soluciones a las diversas trampas
cotidianas, pues bien, la sincronicidad piagetiana de pautar
pensamiento y acción me procuró las energías
para ahondar en la simplicidad de las formas con el fin
de hacer una semántica visual generativa dinamórfica.
Así pues, coincido con Gerard Deledalle cuando subraya
el fundamental componente de comunicación que existe
en todo hecho cultural. Por lo tanto, con esta actitud de
trabajo significaba una regulación de enunciados
acordes con el instrumento de apertura tramitador de la
esencia dinamórfica.
Aparece, aquí, uno de los problemas intelectuales
más comprometido que es, qué hacer con ese
conjunto de datos tan enormes para la composición
teórica. No se trata de manejar el ordenador sino
de mantener la capacidad de crítica ante los datos,
ver qué hace falta y qué sobra: con un lápiz
y una mesa sirven. En esta línea de trabajo dirigí,
en una primera aproximación, la economía de
mi esfuerzo, antes de elaborar el resto del material, había
diseñado parte de los dibujos con tinta y carboncillo
con la finalidad de partir de cero en la construcción
de piezas con el pincel electrónico <<mousse>>
y sentir el proceso de desconstrucción de la forma
original para adquirir la epifanía de la creación
presentados en este libro. En esta declaración de
intenciones propongo indagar en las fuentes clásicas
bajo la necesidad de singularizarse. Y además, en
esta exploración subyace la idea de una regresión
a los orígenes para depurar las habilidades y sentimiento
en la búsqueda de las raíces de la creación.
Respecto a los trazados con el lápiz encontré
racionalidad, claridad y medida. Estas cualidades se reflejan
en la tabla de la Crucifixión del Altar de Isenhein
del puro, católico, austero y profundo artista Matthias
Grünelwald en 1510/1515.
En esta dirección me centré más en
la figura que en el color tanto en la vertiente del dibujo
del natural como las composiciones infograficas. Las imágenes
ejecutadas en claro y oscuro atisbaban hacer una lectura
constructiva dinamorfica. Cada pieza dialoga, es decir,
debe de existir un sentido de responsabilidad del habla
como norma comunicativa. En este ángulo narrativo,
los conceptos hablar y hacer (creación sobre soporte
tangible) serán sinónimos. En esta senda de
formación de una conciencia propia salta la idea
disonante del psiquiatra Carlos Castilla del Pino. Éste
nos induce a construir nuestra personalidad con un yo reflexivo.
Aquella se descubre en los relatos del diván. En
este objeto, nosotros contáremos nuestra historia
clínica que será una narración donde
hallaran nuestro verdadero yo. Sin embargo, desde nuestra
perspectiva diferimos ese ser uno mismo novelado psiquíatricamente,
pues, jamás te manifestarás <<realmente>>,
actuarás en otro contexto y con otros personajes
que perturbaron tu razonamiento. Para nosotros, esa novela
freudiana no se mostrará igual que el yo-autor de
la teoría según la cual la composición
de pieza literaria se asienta en una polifonía de
voces. Mientras que en la novela del paciente aparecerá
una voz adaptada al medio orgánico tan imaginativa
que no podrá transcribirla a papel, es decir, dos
seres biológicos aceptando deliberadamente el rol
marcado, quienes lucirán todo tipo de arsenal de
señales indicativas de su función, nuestro
constituirse dinamórficamente se fragua en la nitidez
de la imagen y voz interior clara que nos permitirá,
eso sí, como sugiere el académico, modelar
una persona asentada en la acción reflexiva.
En este punto, desde nuestra óptica, la acción
reflexiva proviene tanto del ámbito visual como lingüístico.
Se configura de forma instrumental en contacto con el medio.
Ahora bien, acotemos los espacios donde prolifera el desenvolvimiento
del ser humano. En esta senda, los expertos, en la actualidad,
se preocupan por las consecuencias en la comunicación
verbal del uso del teléfono móvil. El psicólogo
José Luis Zacagnini, en el seminario de nuevas tecnologías,
nuevos lenguajes, señala que la utilización
del teléfono celular por parte de la juventud se
sitúa dentro de la teoría del <<bienestar
psicológico>> y de una necesidad comunicativa
especial. Asimismo, el filósofo José Antonio
Marina coincide en que la clave del éxito es la puesta
en marcha de una hermandad virtual. En principio, por principios,
rechazo tal nomenclatura, el motivo lo presentaré
a continuación con la siguiente conclusión
de los estudiosos del fenómeno social quienes se
inquietan del <<abuso>> de iconos, imágenes
y mensajes telegráficos de los jóvenes, pues,
dicen que corren el peligro de empobrecimiento de la expresión
escrita que tampoco comparto. En cambio, afirmo que una
determinada capa de la sociedad desarrolla una <<virtual
red de intercambios simbólicos>>(estudios del
Mead, interaccionismo simbólico) como toda jerga
( El jarama de Sánchez Ferlosio) se debe conocer
para participar. Del mismo modo, independiente de aplicar
su uso y su simpleza aparentemente formal, tenemos que aceptar
tal medio de comunicación puesto que servirán
de pilares para nuevas incorporaciones. Dicho con dos palabras,
si existe un actual empobrecimiento del lenguaje como herramienta
de comunicación e instrumento creativo sentencia
Guillermo Cabrera Infante, Premio Cervantes en 1997, que
aparecerán otras vías de invención
del lenguaje. Lo cual demuestra que está vivo, en
permanente transformación. En el Congreso Internacional
de Historia de los Conceptos organizado por la Universidad
del País Vasco (UPV) en su quinta edición,
el profesor Melvin Richter, de la Universidad de Nueva York
(CUNY), sentenció que no podemos controlar lo que
hacen las personas con el lenguaje. Se ha intentado más
de una vez limpiar la lengua y crear conceptos unívocos,
pero siempre se ha fracasado. Por último, con esta
serie de razonamientos nutrimos nuestras sipnasis culturales
para tener presente que Pablo Picasso se convirtió
en icono de la sociedad al manejar un lenguaje universal.
En este contexto, con la finalidad de fomentar actitudes
acordes con nuestro tiempo, escuchamos la voz de Mario Bunge,
entre otros títulos, Doctor Honoris Causa por la
Universidad de Salamanca, cuando aconsejó que quiera
comer huevos, que alimente a sus gallinas y sigue advirtiendo
que nuestra cultura se caracteriza por su dependencia de
la investigación básica, y si se detuviera
por falta de vocaciones, fondos, censura ideológica
o decreto, nuestra civilización se estancaría
hasta convertirse en barbarie. Concluye el filósofo
científico que somos producto de una educación.
En esta opción de encontrar investigadores sociales,
nos fijamos en el científico norteamericano John
Forbes Nash, premio Nobel, al señalar que la racionalidad
de pensamiento impone límites a la persona en su
relación con el cosmos. Este matemático cuya
lógica no le impidió atenuar sus estados de
esquizofrénicos si desarrollar una teoría
clave en las Ciencias Económicas lo incorporamos
para definir el término dinamórfico de la
estrategia de juego suma cero hasta alcanzar el equilibrio
de Nash.
También, atendemos a las investigaciones de Juan
Carlos Rodríguez, I Premio de Ensayo Literario Joseph
Janés, quien acomete una nueva interpretación
del Quijote. En su libro, desentraña el principio
del inconsciente ideológico base para constituirse
dinamorficamente. Este catedrático de la Universidad
de Granada nos cuenta que el yo es un producto de la coyuntura
histórica en que se nace.
A raíz de su estudio, analiza la sociedad donde
constata que surge el animismo, de la descomposición
del sistema feudal, en contraposición al organicismo.
A partir de aquí, se metamorfosea la individualidad
del sujeto, configurada por el órgano social al que
pertenece desde su nacimiento, en un ser individual, empieza
a considerarse un sujeto libre y dueño de su propia
vida. Sin embargo, tampoco, halla la libertad, pues, aparece
con el nuevo capitalismo.
El yo se fragua de tensiones históricas. En estas
batallas se aplicaran estrategias con el fin de que se constituya
el yo de la dinámica forma, fruto de la coyuntura
positiva en la que habita desde el germen de su fecundación.
El arranque de la primera persona del singular en un ser
facultativo de su elemental responsabilidad se fundamenta
en un personaje innovador nutrido de múltiples máscaras.
Abordemos esta tesis desde el viaje, al centro de la <<radical
historicidad >>, del Quijote.
El hidalgo Quijano, hombre de carne y hueso, sujeto libre
desde su origen, construye un personaje "Don Quijote"
se enfunda la máscara de "caballero andante"
y se hace acompañar por su razón Sancho Panza
(éste, tal vez, sea parte del sentido común
del que nos habla Hannah Arendt. Además, esta autora
afirma que sin él no se construye el futuro) quien
señala << dos linajes solos hay en el mundo,
como decía una agüela mía, que son el
tener y el no tener >>.
En este ejemplo, nos adentrará en la preposición
de que la cervantina prosa de la literalidad de lo cotidiano
nos constituye como personas sociales acordes con las pautas
dirigidas a modificar la estructura germinal de nuestro
devenir. A tal efecto, comentamos que Miguel de Cervantes
Saavedra nos narra los componentes de la acción diaria
de su protagonista. En el capítulo IX de la primera
parte, se advierte un factor básico del constituirse
como ser humano. Es el elemento del inconsciente ideológico.
Sigamos el trazo de la exposición precedente, en
este instante, al escritor se le acaba la tinta creativa
para reanudar su discurso caballeresco, con este propósito,
recurre a la compra de un manuscrito. Es un autor moderno,
negocia su propio texto en el mercado.
Este acto social desemboca en el cauce funcional de términos,
a priori, integrantes de nuestra razón de ser. Brotan
las ideas de constituirse, del juego estratégico,
la máscara catártica, la asociación
del autor con su firma.
Referente a esta última, el escribano de la Mancha
es un creador actual, conoce las reglas de juego económico,
las inserta en su propia creación y participa en
su estrategia condicionado por dos motivos. Uno, a saber,
le sirve para continuar los diálogos de besugo entre
la imaginación desbordada y la racionalidad hambrienta,
el otro, es consciente que su esfuerzo creativo se encamina
con el propósito de vender la totalidad de ejemplares
editados. Esta simbiosis textual, donde el comercio anida
en la materia narrativa enlaza con nuestra sugerencia de
que el artista señala con su rubrica el sentido de
sus composiciones. Y Cervantes se mostró lucido en
cuanto a la finalidad de la creación tanto como guía
de acción como medio de prosperidad.
Finalmente, este trabajo pretende ser una herramienta didáctico-conceptual
de las consignaciones genéricas para acercarse a
un compromiso con la evolución progresiva del ser
actuante en un medio dinámico y fructífero
en señales imprescindibles para identificarse con
nuestra propuesta. En primer lugar, y como límite
de la exposición general, en esta caja de instrumentos
tenemos que definirnos nuestra concepción de personas,
para ello, nos remitimos a una visión gestáltica
donde concebimos cada carácter como una equivocación
el cual se debe corregir a través de la catarsis
creativa dinamórfica con el fin de constituirse en
ser humano.
Jesús Ángel Pardo Álvarez
jespardo@telecable.es
Bachelor of art, Atlantic International University
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