Septiembre, Abril, Febrero que más da…
Cuantas volaban serian doce?
Sobre los célibes trigales; sevicia, mentira inmersas
en marmotas.
Seguidas en deseos cuales morirían al ayer.
Se desprendía, ella susurró, entre la piel
cobriza de un ave caída,
El décimo tercer aliento
E imaginarse en cuesta abierta entre el llano matorral.
Zen en recuerdos, sofocantes,
Zen de tristezas,
Orillas del mar puro en agua salada y solitarios argumentos,
anduvo.
Entrelazaban, sean más no, en los oscuros ocasos
del atardecer inusitado,
Al desierto de censuras,
En las caricias…de un Zen Marmota inspirado.