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RELATOS


Por José María Rodríguez Zapico
chemrod@hotmail.com


LA CEBRA DE COLORES

Mmmmm, nunca se me dio bien escribir, nunca se que palabras utilizar, tampoco se como expresar mis sentimientos, ni como comenzar un relato, pero por ser para alguien tan especial, por ser la razón de mi todo, por ser mi cebra de colores, haré lo posible para que esto pueda ser legible.
Quizás sea buena idea que empiece hablando un poco de mí. Me crié en una familia grande, muy grande, y toda mi vida estuve rodeado de mucha gente, muchísima gente, era imposible estar solo, o conseguir un rato de silencio, siempre estaban mis padres, mis abuelos, mis tíos, mis primos, siempre había alguien, siempre había algo que hacer, quizás por eso me de miedo el silencio, el tiempo muerto, la soledad…
Creo que mi primer fallo fue volcar toda mi vida en una sola persona, y más teniendo en cuenta que esa persona era mucho mayor que yo, pero ¿Quién puede pensar que ese alguien te puede faltar algún día?, me trataba muy bien, y por culpa de la educación que me habían dado, o gracias a ella, según se mire, yo me entregaba por completo a ese tipo de personas, hacía todo por él, le anteponía a mi, era mi todo, era mi abuelo, no había mas vida fuera de él para mi.
Llegó el día que esa persona faltó, se durmió, y nunca más volvió a despertarse, que egoísta, me había dejado solo, sin una vida, nunca me había dicho que tenía que hacer si él faltaba, nadie me había dicho que eso llegaría a pasar, ¿o quizás era yo el egoísta? El ya había vivido su vida, pero ¿Qué sería ahora de mi?... Sin darme ni cuenta mi vida había cambiado por completo, no había ruido, solo había silencio, vacío, de pronto y sin darme tiempo a reaccionar me di cuenta de que no era más que un niño pequeño sentado en una silla, en un rincón, balanceando los pies mientras escuchaba el tic tac del segundero de mi reloj, dejando el tiempo pasar sin esperar nada.
Después de un tiempo de silencio y soledad me di cuenta de que vivía en un mundo de cebras, cebras a rayas blancas y negras, pero no, yo era una cebra con rayas de colores, como si el arco iris se hubiera caído encima mío, en realidad ahora creo que fue el viejo egoísta quien había cogido el arco iris y me había envuelto en él para que nada ni nadie me hiciera daño. Fue en ese momento cuando decidí iniciar mi viaje, sin rumbo, a buscar algo, no sabía el qué, pero si tenía claro que en cuanto lo encontrara sabría que es lo que estaba buscando.

PARTIENDO DE CERO

Era lo que me quedaba, partir de cero, mi viejo egoísta me había dejado solo, y el resto de cebras vivían en manadas en blanco y negro, círculos cerrados en los que no encajaba, y aquí estoy yo, rodeado de círculos de cebras que me miran como si hubiera hecho algo malo, ¿el qué? No le he hecho mal a nadie, o eso creo, ¿Por qué me miran así? ¿A quién le pregunto? Solo el viejo egoísta me podría ayudar, pero no está, está dormido, maldito adorable egoísta, ¿Por qué no puedo odiarle? Supongo que en el fondo el no me ha hecho nada, todo esto me lo he hecho yo solo…Será mejor irse, lejos, muy lejos, en busca de algo, ¿el qué? No se, no me preguntes, tan solo soy una cebra de colores.
Camino sin rumbo, de hecho sigo el único camino que hay, ¿A dónde irá a parar? ¿A que extraños lugares me llevara? Quien sabe, nunca he pasado antes por aquí, pero no hay nadie, ni nada, solo camino, y ese odioso silencio, el odioso sonido del silencio, ¿Odioso? ¿Por qué odioso? ¿Qué culpa tiene él? Quizás la culpa sea de quien me ha educado así, además, ahora es mi único compañero de viaje, asíque tendré que darle una oportunidad, a partir de ahora somos el silencio y yo en busca de… bueno, el silencio y yo.

PRIMER ENCUENTRO

Que compañero de viaje más raro me he echado, cuando le hablo se va, nunca contesta, ¿Dónde estas? ¿Silencio? ¿Por qué te has ido? Aaaaa, es porque se escucha a alguien, siii, es cierto, allí al fondo parece que hay alguien, y parece que me están diciendo algo, ¿Me llaman? Si si, me están llamando, ¿Será lo que busco? ¿Qué hago? ¿Me acerco silencio? Ufff..., no me ayudas nada, eres igual que el viejo egoísta. Decidí acercarme, mi segunda decisión, ¿Qué siento en el estómago? Debe ser lo que llaman nervios…. Anda, pero si son cebras, y no me miran mal, de hecho quieren hablar conmigo…
-Hola, ¿Quién eres?
Uh que nervios, ¿Qué digo?, ¿Qué hago?, mejor dejo de mirar al suelo, sonrío y contesto
-Hola, soy una cebra que viaja sin rumbo.
-¿A sí? ¿Y que buscas?
-No sé, el viejo egoísta se durmió y me dejó solo, y como la gente me miraba mal me fui a buscar algo.
-¿Y viajas solo?
-No, viajo con un amigo, el silencio, pero es muy tímido, nunca le veréis, pero alguna vez le sentiréis, si le dais una oportunidad puede llegar a ser un buen compañero.
-Pareces cansado de buscar, si quieres puedes quedarte con nosotros, pero ya nos veremos la semana que viene.
-¿Cómo?
-Tenemos un juego, nos escondemos durante toda la semana, y el último día nos reunimos aquí.
-¿Y qué hacéis durante la semana?
-Ah, es no se puede decir, cada uno hace lo que quiere, asíque si quieres nos vemos aquí la semana que viene. Adiós….
Y allí me quedé yo, solo de nuevo, bueno solo no, con el silencio.
-¿Has visto silencio? Quieren verme más veces, quedémonos por aquí, quizás sea lo que estaba buscando…
¿A que dedico ahora el resto de la semana? Quizás sea buena idea dar una vuelta para conocer un poco más el lugar, ¿verdad silencio?, bueno, no me vas a responder, asíque supongo que te parezca bien….ojala el viejo egoísta pudiera conocer a estas cebras, parecen agradables…

EL ARBOL DE LA SABIDURIA

Silencio, ¿Dónde estás? ¿Ya te has ido? Un momento, si no estas es porque no hay silencio, ¿Qué hay allí?, parece un árbol, voy a ver…. Si, es un árbol, es enorme, y parece haber cebras por allí, que bien, mas cebras, no estoy solo, quizás este si sea mi lugar. Ooo..., que magnifico árbol, es enorme, brillante, y sus hojas, sus hojas son hojas de libro, está repleto de hojas de libro, no entiendo nada, ¿Qué es esto? Voy a preguntarle a una cebra, ¿Me atreveré a preguntarle? Si, por qué no, intentémoslo
-Hola, soy una cebra que viajo sin rumbo, ¿Qué tal?
-Chsss, estás ante el árbol de la sabiduría.
-Perdón, es que esto es nuevo para mí…
En ese mismo momento se me acercó una cebra y me dijo en voz bajita
-Ey, tu eres nueva, ¿Verdad?
-Si, soy una cebra que viaja sin rumbo, ¿Qué es eso del árbol de la sabiduría?
-Pues es un árbol que contiene todo el conocimiento habido y por haber, si quieres saber, no tienes más que comer de sus hojas
-¿Y para que quieres saber?
-Te ayuda a sentir, a comprender, a encontrar…
-¿A encontrar? ¿De verdad? Yo estoy buscando, pero no se el qué.
-Pues todos los días de la semana, menos el último que descansa, el árbol de la sabiduría deja caer sus hojas para que todas las cebras que quieran puedan comer y aprender cosas nuevas.
Que bien, por fin iba a saber qué buscaba, y como encontrarlo, el árbol me lo diría, y las cebras no me miran mal, ¿Será este mi sitio? ¿Será esto lo que estoy buscando? ¿Por qué el viejo egoísta no me ayuda? Mejor se lo voy a contar al silencio…
Pasó una semana entera, y día tras día fui a comer del árbol de la sabiduría, cuantas cosas ignoraba, cuanto hay que no sé, cuanto tiempo he perdido, y poco a poco voy hablando con mas cebras, lo malo es que estoy dejando de lado a mi amigo el silencio, pobre, pero es tan tímido… Por fin ha llegado el último día de la semana, quiero contárselo todo a mis amigas las cebras, que emoción, ¿Por donde empiezo?
-Hola amigas, ¿Sabéis que...?
-Yo yo yo yo yo yo.
-Pues yo yo yo yo yo.
-Ja ja ja ja.
-Que bien, pero sabe….
-Yo yo yo yo.
Bueno, no puedo hablar, pero tengo compañía, hay risas, ¿Qué pasa? ¿Por qué se van?, ¿Ya se ha acabado el día? Pues sí, ahora toca otra semana entera hasta que llegue el día de volver a ver a mis amigas las cebras, que juego mas extraño, y lo mas extraño es que voy a tardar muchos años en darme cuenta de que ese juego no me gusta, que es un juego estúpido al que nunca quise jugar….

OTRA CEBRA DE COLORES

-¿Sabes silencio? Ya tenía ganas de volver al árbol de la sabiduría, ¿Silencio? ¿Ya te has ido?, y sin darme cuenta sentí la presencia a mi lado de otra cebra
-Hola.
-A hola, no te había visto, ¿Quién eres?
-Soy una cebra… bueno…. Una cebra de colores, pero no se lo digas a nadie
-¿A si?, yo también, pero te veo blanca y negra, espera, ahora no, ya te veo de colores, ¿como lo has hecho?
-Las cebras de colores también son blancas y negras, y permanecen de ese color ante todo el mundo hasta que ellas mismas se deciden a decir como son realmente, por eso ahora tú me ves de colores y yo te veo así también.
-Entonces ¿las demás cebras no saben como soy en realidad?
-Hasta que tu no se lo digas no, pero mucho ojo, porque las cebras de colores no estamos bien vistas, y el resto de cebras pueden intentar hacerte daño
-¿Por qué?
-Aun no lo se
-Quizás el árbol de la sabiduría nos lo aclare…
Con el paso del tiempo me di cuenta de que cuanto más sabía menos entendía, nunca llegué a comprender porqué las cebras blancas y negras hacían daño sin motivos a las cebras de colores, y creo que es algo que nunca llegaré a comprender por muchas hojas del árbol de la sabiduría que coma…
Poco a poco fui conociendo a la cebra de colores, que pena que el viejo egoísta no la pueda conocer, vuelve a haber gente en mi vida, y ruido, siempre tengo algo que hacer, el silencio ya se ha ido, sonrío, hace mucho que no lo hacía, ¿habré encontrado lo que buscaba? Quien sabe, quizás si…

QUE ME PASA

Sin saber por qué me encuentro corriendo, exhausta, estoy agotada, ¿Qué me pasa? ¿A dónde voy? ¿Por qué corro? ¿De qué tengo miedo? A ver, recapitulemos, ¿Qué es lo que ha pasado?, a si, estaba dando un paseo con la cebra de colores, ¿Qué ha pasado?, pues nada, estuvimos charlando, ¿Entonces por qué me he ido? No entiendo nada, a ver, piensa bien, a, si, espera, ya lo se, me besó, ¡me besó! ¡La cebra de colores me besó! Se supone que eso no se puede hacer, está mal, pero siento algo…. ¿Qué siento?.... es muy extraño, me ha gustado…. ¿Me ha gustado?.... ¿Qué estoy haciendo mal?, cálmate cebra, y piensa un poco, ¿Por qué está mal? ¿A quién hago daño? No se, no entiendo nada, cuanto más se me doy cuenta de lo poco que sé, ¿Por qué es todo tan difícil? Solo se que quiero que la cebra de colores me bese otra vez… ¿Dónde estás viejo egoísta? ¿Por qué nunca me has hablado de esto? ¿Por qué no me ayudas? Ayúdame por favor, ayúdame…
Otra vez me encontraba solo, con miedo, mucho miedo, y con mi viejo amigo el silencio, y sobre todo con muchas ganas de ver a mi cebra, de que me besara otra vez, y así fue, durante mucho tiempo, y en secreto, mi cebra de colores me besaba, y me daba abrazos, me hacía sentir muy bien, seguía sin comprender por qué nos teníamos que esconder, pero estaba feliz, era mi cebra de colores, era mi árbol de la sabiduría, eran mis amigos del ultimo día, ¿Sería lo que buscaba? Yo quería algo más, pero quien sabe, quizás es que sea un inconformista…

EMPEZAR DE CERO… DE NUEVO

Todo me iba muy bien con lo que había encontrado, con mi cebra de colores, con sus besos, sus abrazos, aunque fuera a escondidas, lo era todo para mi, lo hacía todo por ella, anda, sin darme cuenta ha sustituido al viejo egoísta, ¿Qué será de él? Sea como sea he conseguido encontrar algo que me gusta…
-¿Nos vamos de paseo cebrita?
-Claro, como me voy a negar cebra bonita. Que bonito día, pero… ¿Qué suena? Eso es lo que llaman truenos claro, se acerca una tormenta, nunca he visto una, ¿Llovera? Parece que si, empieza a hacer frío cebra bonita, y me da miedo, empiezo a sentir miedo cebra bonita, mira, empieza a llover, nos vamos a mojar cebra bonita, pero…cebra bonita, ¿Qué te está pasando? Se te van los colores cebra bonita, ya no eres una cebra de colores ¿Qué esta pasando? Ni siquiera eres una cebra, ¡Eres un lobo!, me has engañado cebra bonita, tengo miedo, ¿Qué haces? ¿Qué miras? No me hagas daño por favor, no cebra bonita, no….
Mi cebra bonita me dejó malherido, pero no había sangre, mi cebra bonita me había engañado, no era una cebra bonita, era un feo lobo que me quería hacer daño, ¿Qué hago ahora? Aun no puedo ver a mis amigos de fin de semana, estoy solo de nuevo, tengo mucho miedo, y mucho dolor, me duele mucho el corazón, ¿Por qué no me hablas silencio? Y tu viejo egoísta, ¿Por qué no me ayudas? Llévame contigo viejo egoísta, llévame contigo, quiero dormir, dormir como tu, dejadme dormir, no quiero que nadie me despierte, ya está, ya me entra el sueño…. Por fin se acaba todo…. Por fin puedo dormir….dejadme dormir….

EL SUEÑO FRUSTRADO

Había intentado dormir, pero no me dejaron, me despertaron, ¿Qué hago ahora? Estoy solo otra vez, pero con el corazón dolido, ¿Qué hacemos silencio? Creo que es hora de irse otra vez, de seguir buscando.
Aquí empezó de nuevo mi camino, solo, bueno, con el silencio, camino sin rumbo, buscando algo, algo que sabré lo que es en cuanto lo encuentre. ¿Qué será? ¿Por qué es tan difícil ser una cebra de colores? ¿Por qué no puedo ser una cebra normal?, mira, un lago, enorme, voy a escribir todas las preguntas en un papel, meterlas en una botellita y tirarlas al lago, quizás alguien me de respuesta…
Y así fue, las escribí, las metí en una botella llena de esperanza, y la arrojé con todas mis fuerzas al lago, luego, cansado del viaje, me acosté, y me quedé dormida…. Así pasé toda la noche, en un suspiro, hasta que la luz del sol me despertó, y cual fue mi sorpresa cuando al borde del lago, había una botella, la abrí, y era un mensaje, un mensaje para mi, que ilusión, la botella olía a cariño, a comprensión, era una cebra de colores, pero ¿Cómo localizarla? ¿Dónde la podría encontrar?, viejo egoísta, ayúdame, me puse a gritarle al cielo, viejo egoísta, dime dónde encontrar a esta cebra, viejo egoísta… Una carcajada detrás de mí hizo que dejara de gritar y me diera la vuelta
-Ja ja ja, no grites cebrita, que estoy aquí
-¿Eres tu quien me ha dejado el mensaje?
-Si cebrita, soy yo, no estés triste, yo también estoy sola, si quieres… bueno… podemos ser amigas….

EL HALLAZGO

Una vez más di todo lo que pude, pero esta vez había algo nuevo, también recibía, era una sensación que nunca había sentido, pero me gustaba, me gustaba mucho, y me hacía dar mas y mas, mi nueva cebra de colores se preocupaba por mí, por mí, era algo increíble para mi, me preguntaba como estaba, no sabía ni que contestar, nunca me había pasado algo así, una sensación indescriptible, lloraba cuando yo lloraba, reía cuando yo reía, sonreía y me hacía sonreír, ya se me ha curado el corazón, ya no tengo dolor. Mi cebra de colores me ha traído amigos que no son solo amigos del último día, me preguntan como estoy, y lo mejor de todo es que no les importa que seamos de colores. Mi cebra de colores me ha dado un abrazo, y como no sabía que hacer, me puse a llorar de alegría, nadie me abrazaba nunca, y nunca me atreví a pedir un abrazo, entonces mi cebra de colores me ha secado las lágrimas y me ha besado. Ya está, eso era, eso estaba buscando, es mi cebra de colores, la cebra de colores que está a mi lado, ya quiero volver al árbol de la sabiduría, pero sobre todo quiero estar al lado de mi cebra bonita, quiero hacer muchas cosas con ella. Ahora se que el silencio era el viejo egoísta que en realidad nunca me ha dejado solo, ahora se que en realidad quería que todo lo que encontrara lo hiciera por mi mismo, gracias viejo egoísta, me he dado cuenta de que el dolor que he sufrido, y lo que me ha costado encontrar lo que buscaba hacen que lo llegue a apreciar mucho más que cualquier cebra en blanco y negro, gracias viejo egoísta por envolverme en el arco iris y hacerme una cebra de colores, gracias viejo egoísta también por no dejarme dormir para siempre, y sobre todo gracias cebra de colores porque para mí lo eres todo, porque sin ti no tengo nada, y porque se que siempre estaremos juntos, gracias mi cebra de colores, gracias.

 

 

 

 

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