- El rincón del poeta
- Relatos breves
- Libros digitales
- Trabajos de investigación
 
 
Cultura en general (museos, exposiciones, patrimonio, etc...)
Enseñanza de español y didáctica de otras lenguas
Cooperación, igualdad, dependencia, desarrollo, etc.
Publicaciones e información sobre el mundo del libro.
 
 
Publicar en Liceus

Agenda: destacados

Festival Escena Contemporánea 2009.

Del 26 de enero al 22 de febrero de 2009
 

EXPOELEARNING 2009.

19 y 20 de marzo de 2009

Publicar en Liceus
Platón y La República

Una de las preocupaciones últimas de Platón, en La república o de lo justo, es la demostración de la inmortalidad del alma. No deduce de ello ningún premio ni castigo de ultratumba. Vicente Adelantado Soriano

 Ir al artículo...

 


 

  Guías culturales

RELATOS


Por Juan Arabia
juanarabia@hotmail.com

 
EL CUERPO

Presentación de: El joven 12, y sus arquetipos de inconformidad. Se destacaba en letras, y asumía el papel de un “anarquista conservador”.

Por otro lado, Candel, y la bisagra del cuerpo en los espejos. Sucesor de Baeson, simbolista, y admirador del joven 12.

Tercero, y último; el resplandeciente y fervoroso Nacal. Fijador de imágenes primarias, rostros propios y espacios tangibles.

Joven 12: Creo, Candel, que mis manos tiemblan en cada momento en el que recuerdo su nombre. Supongo yo, que no vine al mundo más que para afirmar, o mejor dicho, afianzar a las cosas en relación con sus cualidades. Quizás pueda mi rostro parecer algo fuera de lo ordinario. Quizás yo, no sea más que una pura casualidad en este espacio.

Candel: Creo que ambos haremos todo lo que podamos, siempre y cuando, a Nacal le seamos indiferentes. Podremos o no juzgar a nuestros destinos desde temprano. Podremos o no estar unidos e inútilmente. Pero brotaremos algún día, y los espejos mostraran los verdaderos rostros de los hombres. Allí las cosas serán más justas; y allí, también, el cuerpo se desvanecerá, y se reencontrara con su verdadera esencia.

Joven 12: ¡Silencio!

Y en ese preciso momento, el cuerpo de Candel encendió una luz oscura sobre el frío mármol que lo sostenía. En su espalda, un suave pero doloroso látigo lo despertó del sueño de los espejos. Una jovial gota de sangre cubrió de manchas la figura opaca de la sombra, y su cuerpo, comenzó a resquebrajarse lentamente.

(Suspensión).

Linealidad y afirmación. Conjunción de partes incoherentes, administradas por comportamientos múltiples y complejos. Reenvíos sucesivos: diacrónicos, sincrónicos y anacrónicos. La infinidad y la conjetura de los tiempos circulares. Contigüidad en las acciones de estímulo-respuesta. Similaridad como pluralización de átomos irrepetibles.

El acto finaliza, sin que se repitan las figuras. Sin embargo, los rostros cambiaron sucesivamente de forma, hasta llegar a la homogénea imagen sostenida por un atril, vertiginosamente fijada.

Así, el Fuego alguna vez exclamado por el el Joven 12, fue congelado por Candel, al trazar una ironía de sus cualidades inertes. Pero sobre esa misma y forzada tarea, Nacal recordó cada una de esas distintas formas, y las encerró, y las transformó en oro.

LA BIOGRAFÍA IMPOSIBLE DEL SEÑOR DESOCUPADO

Sean geniales, sutiles y grotescos. – Me dijo sonriente y meditabundo. Creí que trataba de llenar estos espacios con inútiles pensamientos, pero advirtió entretanto su capacidad lícita y persuasiva.

Entre cada una de las hojas borrosas, que hace mucho tiempo que desaparecieron del mundo (mundo exacto, perdón por la omnipotencia), dejó inscriptas ciertas ideas que se repiten en cada uno de los momentos. Sea cual sea su causa, este manuscrito ahora yace en su inigualable paz, porque cada uno de sus antecesores cuerpos descubrió, para ahora redescubrir, estas meras descripciones insustanciales.

Ya no recuerdo su origen, quizás fueron pocos los elementos que lo llevaron a la inexorable e imposible diégesis. Por allí surgieron, y por allí murieron: leves letras, leves frases; inútiles todas (sean capaces de permitir estas ambivalencias). Recuerden que es exacta la tarea del escritor; forzosa tarea que implica no sólo imitar, sino rellenar y pensar en la ahora indescifrable línea de este minúsculo momento.

Evidentemente varios hechos, comprobados, menospreciados, vividos y nuevamente recordados fueron los que, a modo de utilidad insignificante, han vuelto en cada uno de estos días.

Crisol de paradojas, el eterno rencor del estar vivo. El último cuento mejor escrito, quizás alguien lo silenció para alterarlo a su antojo. Recuerdo varios escritos con estas cualidades (no me digan Kafka, por favor no piensen en él). Sea una diferencia abstracta la que ahora me une en primer lugar a mí mismo, me gustaría decirme algo, algo que quizás no sea de lo más encantador: quizás algún día te interese que te lean, que te entiendan, y que sepan lo importante que fue conocer cada una de estas palabras. Me gustaría que recuerdes que siempre piensas e inventas canciones y te las guardas y ¿Por qué? Contestarme sería ilusorio, pero se pueden improvisar algunas respuestas. Las respuestas pueden surgir escribiendo o recordando otras cosas (me digo y me esquivo), acepto la propuesta y me dejo huir, a salvo. Ahora, que ya nada queda en este último margen, ya nada me alegra, y ya nada me permite regresar a lo que alguna vez fuí, si es que alguien soy ahora, aquí escondido.

¿Puedo llenar injustamente estas páginas contándoles algo acerca de mí? Pero no es sólo una discusión, no es sólo algo que me permita establecer ciertos márgenes. Me dije muchas veces: “alegóricamente todo te está permitido”. Déjenme entonces regalarles esto: “No pude ni podré ser el que escriba esto, ya que soy sólo en todo caso el que lo leerá primero y nada más”. Sea cual sea el significado de lo que dije (no pienso releerlo, por lo menos no por ahora), me encantaría que entiendas que no son pocas las voces que en este momento hablan. Es una cuestión fácil, muy fácil; y ya en estos momentos estoy al borde de una felicidad que tratare de discernir en los siguientes párrafos.

La biografía imposible del señor desocupado comenzaría entonces de esta manera:

“Sé que la inocencia es una parte tan tuya como la mía, y es por eso que nos sorprendemos ante estas maravillosas melodías. Es por eso también, que somos muy felices y reímos mientras leemos o encontramos en los colores distintas puertas y diversiones. Es quizás la única manera de seguir estando despiertos frente a la indescifrable verdad, que por decirlo en pocas palabras, ya hace mucho tiempo que no nos interesa.

Puedo imaginarte de noche y despierto, caminando lento por la casa y en silencio, tratando de no despertar a nadie, y buscando en cada rincón, objetos perdidos y lugares vacíos. Allí están, y nadie los escucha; sea de noche, tarde o mañana, nadie los escucha. Y no es inmerecida la circunstancia, porque el secreto se halla en cada uno de sus lugares.”

¿Qué es lo que lo lleva a un escritor a olvidar que sus experiencias son las narradas? Por eso resulta ó, mejor dicho, por eso se evidencia en cada línea la prudencia de quien escribe. También es esa la causa que permite fijar cada uno de esos pensamientos. La biografía del señor desocupado, era aquella que recordó una persona distinta a mí (que además escribe acerca de una persona que jamás llego a conocer). De aspectos múltiples y heterogéneos, se bifurcan las señales de estos personajes invisibles en su apariencia, sólo en su apariencia. Y una descripción vulgar no es justamente lo que sigue.

Puede decirse, ya a este nivel de sinceridad (nivel que permitió olvidar hasta de mis pretensiones, mi estilo, mis verdaderas palabras, mis únicos secretos, mis últimos recuerdos), que no estoy comprometido con nada que no sea ese personaje. Mi parecer indica que cada una de estas líneas, intenta de alguna manera justificar esta tarde, y la próxima noche, y los siguientes días, y el tiempo; sobre todo el tiempo. Mi personalidad, su personalidad. Mi próxima tarde, una tarde para él y para mí, que jamás concilia en un punto, y que cuando lo hace (como ahora, por ejemplo), es incapaz de describir o permitir que uno o los dos juntos se hallen a salvo, en cada uno de sus imposibles lugares.

Volver al Relatos Breves...

 



        
Universidad de Alcalá Confía learning confianza online