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Agenda: destacados

Festival Escena Contemporánea 2009.

Del 26 de enero al 22 de febrero de 2009
 

EXPOELEARNING 2009.

19 y 20 de marzo de 2009
Agenda

POEMAS

Juan Oliver

juanglot@hotmail.com

   

LA CARAVANA

I
Llévame caravana a las puertas etéreas del pasado
Al ritmo de la música asesina que se escucha en plutón
El poeta vagabundo se ha comido tu turbio veneno
Tu inmortalidad cabe dentro de los alambres de sus muros

II
Llévame lejos, donde nadie pueda vernos
Juguemos vilmente con las almas desaparecidas
No existen nacimientos insoportables en nuestra poesía
Tan solo evocaciones vagas del sinsentido

III
Llévame caravana, mi mano fugaz e invisible
Desaparece lentamente en tu estéril sueño
Eres una fuente maldita de inspiración
Los días atrapados en un cielo endemoniado

IV
Llévame lejos, donde no existan las palabras
Tan solo un espejo mudo y muerto por dentro
Donde no llega el respirar de los dioses
Ni los secretos augurios de la música

V
Llévame a la pesada sombra del pasado
A su invierno nebuloso y satírico
Los sentimientos no tienen pozo en que caer
Es el inconfesable secreto de tu viaje

VI
Llévame caravana, en tu viaje iniciatico
Preséntame a tu decrépito dios acongojado
El mundo se funde en sus ojos de cristal
En una extasiada visión hipocondríaca

VII
Llévame lejos, hacía tu guerra interminable
Donde las sombras se pelean por morir antes
Pero cuanto más se pelean más pesan
Y se extienden más lejos en la noche del pasado

VIII
Condúceme caravana, hacía tu tesoro oculto
Tus huesos dormidos yacen en la pradera
La luna profana los baña de argentada luz
El crimen duerme placidamente en la noche de los tiempos

IX
Llévame caravana, hacía la estrella de la muerte
Donde los mortificantes augurios están escritos
En su cósmica luz extendiéndose hasta el infinito
El destino fatal esta en algún lugar del firmamento

X
Llévame lejos, donde nadie pudo abrir los ojos
En una habitación oscura y eterna
En una alegoría sagrada tristemente real
En un presagio oculto en el cielo encapotado

EL GRIFO DE LA LOCURA

El grifo de la locura esta abierto
Las calles están desiertas en la hipnótica noche
Nadie escucha los apagados gritos del cielo
El artista estrangula a esa serenidad que no puede callar

La fuente esta envenenada
El eco de la enfermedad murmura su secreto
La noche esta vestida de inspiración ficticia
La belleza narcótica relampaguea en el salón

No hay despertar en la desconocida penumbra
Nadie puede cerrar el grifo
Como un arte olvidado baila en la nostalgia
Los aplausos se escuchan desde el hades

¡Sostén el mundo con tu desvelo ocultista!
Véndelo al precio de tus extasiados delirios
La verdad se puede comprar en las turbulentas sombras
En el mercado ambulante de un improvisado escenario en la pared

Emana la maldad del grifo sagrado
El egoísmo es bicéfalo a la espera de lo inevitable
Una cabeza respira el aroma del gusano de la muerte
Otra cabeza respira el néctar opiáceo de las estrellas

Nadie esta dispuesto a cerrar el grifo
La anacoreta fama se asesina a sí misma
El látigo de la poesía chasquea en la espalda del pasado
El profeta de lo insondable esta de espaldas a sí mismo

El grifo de la locura tiene un ritmo conspirador
Nadie esta aburrido salvo el sufrimiento
Las llamadas a la sangrante trascendencia
Están eclipsadas por el campo de batalla maldito

Un suspiro crece en la hedionda habitación
Como una burbuja esclava de un insaciable sueño
Puede estallar en el más triste de los silencios
Mientras el loco se encierra en su jaula de oro

La locura no puede despedirse de nadie
El grifo hace ruido para que no se escuche el crimen
Las desiertas calles son el único testimonio
Un oráculo mudo y helado con su argentado disfraz

El grifo de la locura bromea cínicamente
El artista del dolor danza macabramente en el firmamento
Nada puede entenderse desde la lejanía de lo banal
El camino es caminado a ciegas mientras desaparece misteriosamente


¿QUÉ ES LA INSPIRACIÓN?

El plectro de mi aura sonríe de espaldas al mundo
Se reencarna en mi cuerpo con un extraño cinismo
Como una mariposa azul drogada y sucia
Muere ahogada en los nenúfares de la muerte

¡Persígueme hundiéndote en mi pecho!
La pistola estaba hecha de recuerdos imposibles
La bala era de oro macizo
Se incrustó en mi corazón negro y amurallado

Eres una bahía rosácea y soñolienta
Deja que te mire con mis ojos cansados
La belleza maléfica descansa en ti
Y las gaviotas vuelan a la deriva en la mar

¡Toma del mundo su metáfora sagrada!
Róbale su turbio secreto en silencio
Despedaza su arrogante flor virginal
Deja que el gélido viento se lleve los pétalos

Eres un dios vestido de hombre
Tienes los zapatos desgastados y fangosos
La mirada pordiosera y ruin
El camino desaparece lentamente en ti.

¡Inspiración fatídica, locura arqueana!
Eres una luna artificial y centelleante
Bailando en un cielo que no es tuyo
El delirio te busca con su temblor narcotizado

Eres un recuerdo perdido en la niebla
Un viento que no sopla llevándoselo todo
Un rostro desfigurado e inexpresivo
Reclamando ardientemente una justicia ciega y poderosa

Eres el primero y último paso hacía el infinito
El mundo te busca en sus incomprensibles designios
Eres una flecha que nunca puede acertar
Una flecha que nunca se ha podido lanzar

El presente te ama con una cólera desmesurada
Me lo contaron sus ojos vacíos y ausentes
Mientras trinchaba un pollo envenenado
La cazuela se quedó con el ingrediente desconocido de la vida

Sol que todo lo puedes ver con tu luz
Sueños que nunca mentís en las sombras
Cazadme a ese pajarraco villano sobrevolando en las alturas
Que se hace llamar inspiración.


UN VIAJE DESCONOCIDO

Apaga las luces y vamonos
El patíbulo sangra una melancolía ardiente
La defunción misteriosa esta aplastada en tus huesos
Esa ciudad anónima que no cabe en tus suspiros

Pisa el acelerador en la carretera del infierno
Atropella a la eternidad sin demora
El desierto esta demasiado cerca
Puedo ver las calaveras en el retrovisor

Vete donde no te encuentren
Allá donde las cenizas de la traición
Guiados por la insensata ira del viento
Encontraron su improvisado mausoleo

¡Destrózate monstruo solitario!
El abismo esta abierto en la penumbra
Como un desagradable regalo a la miseria
Desafía a los dioses extinguidos en el cielo

El dolor cautivo es una siniestra llave
La cerradura no existe
Escucho un vago chirrido en el pasillo
Alguien esta forcejeando con el sinsentido

Muerte, eres el artista más carismático
Que ha dado nuestro firmamento
Un ídolo esculpido en bronce helado
En nuestros sueños de inmortalidad

Las lágrimas envenenadas que caen del cielo
Me han avisado muchas veces
Eres una luz cegadora que destruye
Precipitándose del manantial del sol

La muerte no tiene sentidos
Es un ángel extasiado que canta en el cenit
La silenciosa música de plata dorada
Que se escucha en el turbulento ocaso del mar

Clávame certero tu vil puñal
Tú arma insensible e invisible
Nace de mi augusta sombra invernal
De un suspiro nebuloso y mancillado

Eres el patio trasero de la vida
Donde la infancia y sus pueriles juegos
Se deleitan en una algarabía sin freno
Detrás de las cortinas del teatro

NIRVANA

La verdad y la mentira me persiguen
Como dos ángeles extasiados y melancólicos
Me acarician perversamente el oído y el paladar
Y el sueño de la vida se muere en mis necias entrañas

Sé que os escondéis en mis suspiros dorados
Caen al suelo como dos pesados lingotes de oro
Los raptáis llevándolos a vuestro reino lúgubre
Con ellos esculpís el hombre del pecado y el de la virtud

Cabalgáis en la inspiración magistral
Como seres etéreos y risueños
Gozando de un día sagrado que nunca existió
Cerrando los ojos en un apoteósico vacío

El mundo es la pesada sombra triste
De vuestros cantos de anhelada plata
Los trepidantes martillazos de la vida
No son más que un eco triste de lo divino

Vuestro infatigable canto en las estrellas
Es la gloría de un paraíso humilde y manso
Una tentación que no tiene ninguna puerta mortal
Pero que el mundo recuerda con nostalgia

Vuestro canto amansa a la sabiduría y la ignorancia
La secreta lengua de las estrellas y el mar
Convierte en un niño a la errática noche
El mundo se retuerce en un éxtasis puro y virginal

Cada una de las notas de vuestro coro sagrado
Es uno de los crípticos peldaños de la escalera del cielo
El sol me lo muestra con su inmaculada luz
Cuando se asoma por el horizonte del mar

Vuestra canción es un día inmortal
Una luz que nunca se cansa de iluminar a la verdad
La eternidad descansa en vuestros labios
Y se manifiesta en el aire desnudo e indefenso

Las horas no son más que fuego ciego y sacro
La espiritualidad perdida en la noche de los tiempos
Vosotros encontráis los sentimientos extraviados
Que se encuentran en las profundidades de la tierra y el cielo

La conciencia universal se despierta a través de vuestro canto
Como un niño soñoliento y amable
Saludando a un día que nunca puede acabarse
Jugando distraídamente en los jardines etéreos del paraíso

SIN TÍTULO
I
Dispara a la muerte con los ojos cerrados
En un escenario con un telón manchado de sangre
Se cierra agónicamente ante un público cansado y aburrido
Alguien se fue sin despedirse, caen rosas negras en el tablado

II
No llegues tarde, los demacrados artistas te esperan
Donde no llega la cegadora luz del teatro
Ocultos de las ebrias miradas de un gentío impúdico
Murmurando en las lejanas sombras secretos inconfesables

III
Apresúrate, el muro invisible te espera
Detrás de esas cortinas adornadas con vísceras
Los actores enmascarados hacen extraños juramentos
Pero solo se escuchan los ciegos vituperios del auditorio

IV
Mi viejo amigo y enemigo, ¿donde estás?
¿Emborrachándote con las sombras cadavéricas de los inmortales?
¿Mezclado en los gritos de la plebe que caen como cuchillos infectados?
Eres el primer y último paso en esta memorable tragedia

V
¿Quien eres? El dios de los gusanos, el director de esta compañía
¿De donde eres? Del azar y el sudor, de las estrellas y el vino
¿Quien te acompaña? Mis suspiros megalómanos, son la música del infierno
¿A donde vas? A fundirme en un eterno abrazo con una completa desconocida

VI
Disparas a la muerte con tus balas de fogueo
Solo quieres asustarla sin herirla
Sus tentáculos nacen de las sombras del escenario
El público se retuerce de dolor como un cordero degollado
VII
¿Eres un actor ambulante? Robe mis ropas a las nubes y al sol
¿Quien es tu auditorio? Carne cruel sin espíritu
¿Que ocultan tus labios? La irresistible oscuridad de la caverna de los dioses
¿Qué hay detrás de tus ojos? Un templo construido con huesos milenarios

VIII
La vida es un imperceptible ensayo para la muerte
Todos los actores que triunfaron se maquillan con ceniza
Sus ojos tienen el color del polvo de las estrellas
Su voz suena como una catarata maldita en donde retumban las profecías

IX
¿Que se oye en el escenario? El suspiro ahogado con el que empezó el mundo
¿Quien habla? los ídolos necios y sabios se reencarnan en mi
¿Quien es tu público? Tristes sombras que creen estar hechas con carne
¿Quien llora y quien es feliz? Todo aquel que me escucha.

X
El telón se ha cerrado como una puerta que nunca se abrirá
Los muertos piensan el mañana en nuestro lugar
Los espectadores se levantan mecánicamente de sus butacas y se van
No saben que los auténticos creadores del mañana son los actores

HORAS INVISIBLES

¡Horas muertas!, ¡horas mágicas!
Horas como un nudo invisible y embriagador
Amarrándote a la fuente cristalina de la nada
Horas perdidas en la amarga sombra de la burocracia

Horas con el destino escondido en los ojos vacíos
En la desconocida galaxia que brilla en ellos
En sus adorables y despreciables brumas
Muros alados desafiando al mundo con tesón

Horas naufragadas y libres
El egoísmo del artista persigue al crepúsculo
Tropieza con la arrugas de la verdad
Encuentra las desconocidas huellas de sí mismo

Horas de neón frío y conspirador
Devorando el absurdo con sus delirantes fauces
Masticándolo como si fuese el torpe criado de la eternidad
Escupiéndolo con desprecio y admiración

¡Horas sin palabras!, ¡horas inocentes!
Viajeras confundiéndose con el bostezo
De un dios ciego y aterrorizado
La puerta de la libertad criminal siempre ha estado abierta

¡Horas de niebla!, ¡horas secretas y sectarias!
Temblando desde el abismo que las vio nacer
Confusas y susurrantes, escuálidas y pitonisas
Murmurando el necio conjuro de la creación

¡Horas de polvo sumiso y ancestral!
Sentimiento anticipándose a algo que no existe
Agitando sus alas sin alzar el vuelo
Contando las sombras de aquello que se desvaneció

¡Horas perdidas y recuperadas a puñaladas!
Horas sin métrica y sin rima
Deambulando en el cuarto trastero de la vida
Jugando a la muerte con las antiguallas

¡Horas sin amigos ni enemigos!
Perdidos en el volcán del tiempo
Jugando al poker con la vacuidad extasiada
Sin ganar ni perder, sin preguntar ni contestar

¡Horas narradas en un idioma extranjero!
Con la lengua negra y acaramelada
¡Horas sin ningún rastro de sabiduría ni ignorancia!
¡Perdidas en una constelación maldita!

DE MUJER A ESTATUA

En tu rostro cansino aún puedo ver la calle
Como un espejo milenario y recubierto de asfalto
Respirando la serenidad de ese plenilunio inmortal
Sin desafiar y sin caer en las trampas de la pesada noche

Quiero entrar en la muralla lejana y fortificada
Evadirme de mi piel del color de una estrella muerta
Sumergirme en la rosada droga de la transformación
Comer a tu propio sueño con mi dentadura de león

Tu cara se seca como el cemento
Tu sonrisa desenfocada la acompaña en este eterno viaje
Tu voluntad es un mapa nebuloso en el firmamento
Las maldiciones de plutón revolotean congeladas en el aire

Tu semblante es el mapa de un tesoro arcaico
Una inagotable metamorfosis del sentimiento
La llave que abre todas las puertas del infierno
Un suspiro despreocupado y cínico que nunca puede cambiar de nombre

Tu recuerdo es el infinito túnel de la vergüenza
Iluminado por sombras hostiles y chillonas
Pero tu rostro pronto será el de una diosa
Cuando la luna sangrante te convierta en estatua para siempre

En tu rostro inexpresivo puedo ver un callejón sin salida
La ceremonia no puede marchitar las libidinosas flores del pasado
Con el baile escultórico de los rayos de luna
Duendes del olvido y de la pasión

Algún día te guardaré en la polvorosa biblioteca del recuerdo
En la sección de libros de ocultismo
Con las páginas manchadas con cianuro
Para no saborearte nunca más

Serás una estatua hundida en la cotidianidad
En la plaza pública de mi ciudad espiritual
Sosteniendo el silencio con tu abismal mirada
Con esa poesía minimalista e imperceptible

Nunca más bailarás bajo las estrellas
Tan solo serás su silencio cómplice
Encerrada en el laberinto de hielo de las torturas
Sin querer gritar para que te escuche

Tu metamorfosis será sublime y predicha
Escondiéndose en las soñolientas sombras de primavera
Enmudecerás desde tu lejanía sagrada
Como lo hacen los castigadores ojos de neón que nos miran desde el cielo


ROSA PUNTERRIME

Soy tu artista de la nostalgia
Creciendo en una jaula sucia y silenciosa
Escribiendo mis días con la sombra de mi mano
Naufragando en su éxtasis villano y su secreto baile

La marea como un eterno retorno cansado
Me lleva los últimos despojos de un sueño inmortal
Impregnada con la miel y las fresas de tus palabras perdidas
La corona de espinas en la que vive tu amor

Me pongo mi poema que sabe a traición en la cabeza
Me coronó nombrándome rey de los lunáticos
Me arrodillo ante la marea y le digo:
- “nunca vuelvas sin la mano desnuda del misterio”

No apagues la luz
El dolor no puede a criarse a oscuras
La habitación de los sueños atropellados debe ser inmaculada
Aunque tu seas la araña que teje todas las redes

Soy tu artista del sufrimiento
Quiero caminar descalzo en tu recuerdo
Pisar todos los cristales rotos que pusiste
Tropezar con todos los cepos para los zorros enamorados

Soy tu artista de la soledad
Escondido en el mapa de mis sentimientos
Gritándote desde una isla imperceptible
Un punto nublado que ahoga a la vista

Soy tu artista del dolor
Una lágrima negra que cae al pozo del amor
Desterrada y olvidada, antes de llegar a lo más hondo
Como todas las preguntas estúpidas en la vida

Soy tu artista del hambre
Tomando aire en un océano de penumbra
Comiéndome el silencio crudo
Como si fuese la carne de un profeta asesinado

Soy tu artista de la melancolía
Persiguiendo a los días como si fuesen burbujas de jabón
Haciéndolas explotar todas anárquicamente
Aguardando inútilmente que alguna burbuja sea la tuya

Le pediré a la marea que no se lleve la corona
No quiero seguir la flecha áurea del olvido
Quiero seguir el camino de la locura
Me sacaré la corona de espinas y te saludaré

ABRAZO

Abrázame con tus brazos de porcelana extasiada
Nadie sabe lo que pasará después
Un lamento negro se alza por encima de nuestras cabezas
La gente nace, la gente llora

Eres mi relámpago ciego y ahogado
Cabalgando en las arenas del desierto
Bésame con tu agua limpia y encantada
Tus ojos están preñados como la luna llena

No existe ninguna llave, no existe ninguna puerta
Como si nuestro amor no fuese más que una caricia
Que toca el destino con sus manos frías y harapientas
Como si fuese un sueño mágico robado a las estrellas

La muerte nos espía asomándose por la ventana
No puede comprender nuestra mirada
Aunque vea la inquieta sombra de nuestros rostros difuminados
Porque el resplandor de nuestros ojos no es de este mundo

Ahuyentemos a la sombra del ocaso
Se acerca junto los alaridos de un niño del limbo
Abracémonos con fuerza como si los dos fuéramos una ostra
Nadie podrá comer el sueño que vive dentro de nosotros

MÁTAME

Reencárnate eternamente en las cenizas de mi pensamiento
Tatúa tu nombre en la esencia del tiempo
Respiras lentamente en un sacrílego paraíso olvidado
Las estrellas son un duro colchón para dormir

¡Mátame!, estamos de espaldas el uno del otro
En un baile mágico al que no he sido invitado
La música es un puente divino que perfora mis tímpanos
Elevándome hacía una promesa raptada por la brisa del desierto

Ahógame, mi amor se lo tragó un agujero negro
Mi alma se perdió en algún lugar profano del espacio
Enterrada en las catacumbas de la boca de una diosa
Quiere ser su prisionero hasta el fin de los días

Despréciame, del silencio han brotado ramas enfermas
Duermo en ellas aunque se que algún día caeré mientras sueño
Tú eres la lechuza que me visita en las noches cerradas
Mirándome con tus ojos encantados desde una rama segura

Deshónrame, los baches del camino los he afrontado solo
Conduciendo a ciegas en la solitaria autopista del recuerdo
Me guía mi nebuloso corazón que va a la velocidad de la luz
Soy un vagabundo de una carretera imaginaria

¡Mátame!, ¡hace mucho tiempo que tus ojos arruinados dictaron sentencia!
¡Mátame!, ¡siempre que te quieras comer el vacío cómeme a mi!
¡Mátame!, ¡entiérrame en vida dentro de ti!
¡mátame con el dolor más antiguo que existe.

EL JUGADOR QUE VENDIÓ MI ALMA

Nos conocimos en un tablero de ajedrez alucinógeno
En una cama que nunca se estrenó con casillas y piezas invisibles
Aunque pensábamos que nos divertíamos sin ver la partida
Una sinfonía celeste hacía las jugadas por nosotros

Hablamos de la vida y la muerte, de la guerra y la paz
De la música y el silencio, de las convicciones y la infamia
Aunque solo te conocía como un soplo de aire que no venía de ninguna parte
Te dije que eras mi amiga

Nos besamos y nos abrazamos al ritmo de una marcha triunfal
Mientras el jardín del pecado y la eternidad crecía a nuestro alrededor
El jugador anónimo utilizaba a las estrellas como fichas
Su partida inmortal había de colarse en las sombras de nuestras sonrisas

Cuando perdí sin que nadie me explicase el que y el porqué
Tuve que volver a casa solo y con un dolor irreal a cuestas
Los dos habíamos sido sacrificados en la partida sin piedad
Ya hacía muchos millones de años luz, muchísimas constelaciones más allá

Durante muchos años busqué a ese jugador desconocido:
En los bares más lóbregos y noctámbulos que amenazan la ruina
En las playas más solitarias y paradisíacas
En las noticias de los crímenes más nauseabundos
En los bosques más frondosos y apartados de la civilización

Un día reconocí su rostro en la penumbra apocalíptica del cielo
Mientras una brisa abrasadora del patíbulo me acariciaba la frente
Y unos temblores prosaicos jugaban con los últimos restos de mi juventud inocente
-“Sí, eres tu el hombre que vendió mi alma por una partida”

EL PADRE DAMIÁN

Como un extranjero ciego perdido en sus votos de penumbra
Fui a otorgar una ofrenda al altar del cruel dios febo
Consumido por la infausta droga del destino
Esparciendo mis humildes exequias en la fuente plutónica:

Besos apócrifos y aterrorizados emanando de labios ascetas
Caricias salvajes y asesinas palpando la inhóspita selva de Venus
¡el mundo abierto y de patas arriba pidiendo clemencia por su vida!
Tus palabras convirtiéndose en flores de loto y navegando en el río Queronte
Tu música arqueana resonando como un eco desde las cuevas del infierno
¡todo mi amor ahogándose en la inmensa sombra del hades!

Mientras la antigua esperanza se desvanecía en el encantado remolino del olvido
Los pilares del tiempo se convertían en carroña y pesadumbre
Un suspiro helado acechaba al campanario fúnebre de mi corazón
Jugando con mis recuerdos con un dolor cuidadosamente refinado
En aquel lúgubre amanecer en el santuario de Apolo

El oráculo cuán promesa que vive en los muros infranqueables de la memoria
Nació de las sombras malditas de la insigne estatua de alabastro
Disfrazado de ángel celestial con una mirada de faro lejano o abisal
Y con un aura escurridiza temblando en el templo como un solo latido
Ella era la perdida sombra de mi alma antártica

Yo le dije atónito mirando su resplandeciente capa blanca y sagrada:
-“mujer o ángel para lo cuál es lo mismo
Oráculo proveniente de la oscura conciencia del tiempo
Alma ladrando como el perro cancerbero para que no me acerque a ella
¿Qué he de hacer para entrar en tus ojos que han sido robados de una estrella?

El oráculo apagó todas las velas del sacro altar consagrado a las libaciones
Con sus labios mágicos de los que nace la brisa del invierno y el verano
Y sopló como lo hace el aire en una noche tormentosa en el mar
Deshaciendo todos mis ritos purificatorios en la oscuridad de Apolo
Me miró como una furia que persigue los crímenes olvidados
Y tras desaparecer en la penumbra me dijo:- “nunca sabrás nada de mi,
Soy la secreta sacerdotisa de febo, la amarga penumbra de las palabras y el destino

Y ese fui yo el extranjero ciego, apátrida de sus besos, apátrida de la luz creadora
Apátrida de las noches, apátrida de las mañanas, apátrida del hado
Escarbando entre las ruinas de un país extranjero
Lo que una vez fue mi casa y mi vista.






        
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