|
No pretendo hacer de mi poesía,
un himno a la alegría.
No tengo alma de poeta,
ni me gustan estas tretas.
Internet es un mundo raro,
de patrañas y mentiras,
no me gusta involucrarme
en ese tipo de vida.
Ahora apenas entro,
leo poco, y entiendo menos
pero lo mejor de todo,
es que no lo echo de menos.
Existen otras ausencias,
que lamento mucho más
aquellas que ya no sé,
ni cómo ni dónde encontrar.
Trabajo entre semana,
y el sábado de mañana
voy al paseo principal,
para aprender el idioma
que debiéramos hablar. |