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El Palau dels Borja a València: actual seu de les Corts Valencianes


Por María Jesús Blasco Sales
maje_su@yahoo.es

ARCINIEGA GARCÍA, Luis, El Palau dels Borja a València: actual seu de les Corts Valencianes, Cortes Valencianas, Valencia, 2003. 334 páginas e ilustraciones en color, texto en valenciano.


El doctor Luis Arciniega García, profesor de la Universidad Valencia publica, con el beneplácito de las Cortes Valencianas, este estudio sobre la historia del Palacio de los Borja.

La obra está dividida en siete capítulos a más de una extensa bibliografía con más de 225 documentos consultados que evidencian la exhaustividad con que se ha realizado el trabajo. Se acompaña también de un apéndice documental en el que se transcriben documentos de finales del siglo XV y principios del XVI, especial atención merecen aquellos que demuestran la colaboración de Pere Compte y Joan Corbera como maestros picapedreros en las obras de remodelación de la primitiva "casa de la plaça de Sant Llorenç", denominada con el tiempo "palacio". Al apéndice documental le anteceden las normas según las cuales se han transcrito los textos de archivo.

En el primer capítulo, bajo el título "Els ducs de Gandia com a propietaris del Palau", se hace un recorrido, no solamente por la familia de los Borja dueña del inmueble desde 1485, sino por todos aquellos que en algún momento de la historia fueron propietarios del palacio hasta el siglo XIX, momento en que se vendió el edificio.

El lugar elegido para la construcción del palacio, la plaza de San Lorenzo, denota el propósito de ostentación que tenía la familia y el afán por emular aquellos palacios urbanitas italianos que embellecían las ciudades todavía de trazado medieval. Para la configuración del solar necesario, se fueron comprando casas anejas a la plaza entre las que se encontraba la que fue de los Vilarragut y algunas pertenecientes a la elite política valenciana, lo que demuestran la categoría del barrio y lugar seleccionados para el levantamiento de su residencia. Estos aspectos son los que se detallan en el segundo punto, titulado "La ubicaciò i el concepte de façana".

La ascensión social de la familia Borja, evidencia un plan preconcebido, puesto que "La idea" (título del tercer capítulo) del palacio y las compras de las propiedades entorno a la plaza se hicieron antes de la obtención del título ducal que fue concedido por Fernando el Católico a Pedro Luis Borja en 1485. Sin embargo es probable que este programa de promoción social fuera una creación de su padre, Rodrigo de Borja. Nacido en Xàtiva se traslado a vivir a Valencia, se doctoró en derecho en Bolonia y fue nombrado cardenal en 1456 por su tío Calixto III, en 1458 era nombrado obispo de Valencia y vicecanciller de la iglesia romana y en 1492 era elegido Papa Alejandro VI. A pesar de que la historiografía apunta a Pedro Luis como responsable de las obras del palacio, al parecer era el mismo Rodrigo de Borja el que aconsejaba desde Italia a su hijo sobre la construcción y ejecución de la obra.

Bajo el título de "Procés constructiu" se desarrolla el capítulo más extenso de la monografía que trata del proceso constructivo del edificio en la época de mayor actividad, de 1485 a 1520, cuando se adaptan los edificios preexistentes y se levantan otros, se construye la escalera del piedra del patio, se hacen trabajos importantes a los estudios, labores de picapedrería en ventanas y otros elementos relevantes..." .

Es curioso pensar que fuera realmente Rodrigo de Borja el conductor de las obras, el mismo que introdujo en Valencia la tradición clásica con Francesco Pagano y Paolo de San Leocadio y el mismo que encargó al Pinturicchio la decoración de las estancias vaticanas decoradas con grutescos típicos renacentistas. Sin embargo, Luis Arciniega justifica esta adscripción medieval a diversos motivos, el primero era la reafirmación en la tradición valenciana tras la convulsión de la Guerra de las Germanías y otro motivo no de menor importancia, es que el palacio ya estaba acabado cuando comenzaban a llegar los primeros indicios de romanización arquitectónica en forma de tratados.

El palacio, concluido según la historiografía tradicional en 1520 sufriría en multitud de ocasiones "Obras de mantenimiento y transformación" (capítulo V). Tras la expulsión de los moriscos en 1609, los territorios de la familia sufrieron una gran crisis económica, cuando no fueron secuestrados. Esta etapa de recesión la toleró el palacio gracias a los inquilinos que se instalaron en él a cambio del pago de un alquiler que se empleaba en las obras de mantenimiento.

Fallecido Luis Ignacio Francisco de Borja en 1740, el palacio pasó a manos de Maria Josefa de la Soledad Alfonso Pimentel Téllez-Girón, casada a su vez con Pedro Alcántara Téllez-Girón, futuro duque de Osuna. Los Osuna llevaron a cabo obras de rehabilitación y mejora pero sin modificar sustancialmente la imagen de edificio. Años más tarde en 1761, con motivo de la ceremonia de homenaje y juramento que prestaron, prelados, grandes de España y nobles al príncipe heredero Carlos Antonio.

En 1846 el duque de Osuna y de Gandia vendió el palacio al industrial Francisco Pujals Santaló, indicativo de la preeminencia burguesa en detrimento de la nobleza durante el sigloXIX.

En el sexto capítulo se recogen las fuentes literarias y representaciones gráficas del inmueble a lo largo de su historia, así como su integración en la vida cultural y festiva de la ciudad de Valencia.

El último capítulo el autor lo emplea en el análisis del resto de patrimonio arquitectónico de la familia Borja repartido por tierras valencianas, tratando los palacios de Gandia, Xàtiva y Oliva entre otras propiedades.

Es en definitiva una obra ejemplar, que aborda la historia y vida de un edificio desde sus múltiples puntos de vista para llegar a construir la biografía no sólo de él, sino también la de sus artífices, la de sus propietarios, e incluso la de su entorno, la ciudad de Valencia. Una vida que continua tras la rehabilitación y transformación del edificio en sede de las Cortes Valencianas, que honran con su presencia el ilustre linaje del este monumento.

Maria Jesús Blasco Sales
Historiadora del Arte
Universidad de Valencia

 

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