Una de las preocupaciones últimas de Platón, en La república o de lo justo, es la demostración de la inmortalidad del alma. No deduce de ello ningún premio ni castigo de ultratumba. Vicente Adelantado Soriano
La catedral de Calahorra surge del martirio de los legionarios romanos Emeterio y Celedonio, decapitados, según la tradición, hacia el año 300 en este mismo lugar...
Se me quedaron las horas de mis sueños perdidas en la inquietud de tantas nadas...
y al retornar del fragor de tantas batallas ignoradas mis manos adormecidas no sienten ya el viento que las forjo...
Mis naves invictas se pierden mar adentro acariciadas eternamente por unas olas de fuego y arena sin destino...
Nadie me enseño a llorar por las gentes preteritas que vivieron mi vida alli donde los deseos no vuelven nunca...
Alli donde mi inquietud quedo tatuada en la roca eterna de los recuerdos que ya no son...
Requiem postrero a la memoria de unos heroes que viven por siempre en el alma de las estrellas...